{"id":315464,"date":"2025-12-31T10:40:09","date_gmt":"2025-12-31T10:40:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/315464\/"},"modified":"2025-12-31T10:40:09","modified_gmt":"2025-12-31T10:40:09","slug":"estamos-aterrados-nos-dicen-que-iremos-a-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/315464\/","title":{"rendered":"Estamos aterrados; nos dicen que iremos a la c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<p id=\"paragraph_1\">El d\u00eda que les iba a tocar <a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/temas\/el_gordo_de_la_loteria_de_navidad\/?utm_cmp_rs=linksinline\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">el Gordo<\/a>, \u00c1lvaro se visti\u00f3 completo de negro, pein\u00f3 su cabello reci\u00e9n cortado y sali\u00f3 de casa sin darle demasiada importancia a la loter\u00eda. No llevaba encima ning\u00fan presagio: ni amuleto, ni superstici\u00f3n, ni el temblor de quien cree que la suerte est\u00e1 a punto de tocarle el hombro.<\/p>\n<p id=\"paragraph_2\">En <a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/lugares\/villamanin\/?utm_cmp_rs=linksinline\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">Villaman\u00edn<\/a>, un pueblo de la Monta\u00f1a Central leonesa donde el invierno reduce la vida a un pu\u00f1ado de calles y un s\u00f3lo bar abierto, la loter\u00eda era, hasta hace una semana, una costumbre dom\u00e9stica. <strong>Algo que se compraba \u00abporque se compra\u00bb, lo mismo que se compra el pan o se habla del tiempo<\/strong>.<\/p>\n<p id=\"paragraph_3\">Ahora es otra cosa. <strong>La loter\u00eda se ha convertido en un campo de batalla<\/strong>. \u00c1lvaro no es el \u00fanico nombre en la diana. Tambi\u00e9n est\u00e1n se\u00f1alados otros 12 j\u00f3venes, miembros de una comisi\u00f3n de fiestas que durante a\u00f1os ha hecho lo que hacen los j\u00f3venes en los pueblos que se mueren: sostener una alegr\u00eda artificial con trabajo real.<\/p>\n<p id=\"paragraph_4\">Organizar verbenas, buscar orquestas, montar juegos para ni\u00f1os, levantar barras en la plaza, pedir favores, perder horas. Pero en esta historia \u00c1lvaro se ha convertido en protagonista, primero, por la alegr\u00eda; despu\u00e9s, por el recelo. <strong>\u00ab\u00c9l eligi\u00f3 el n\u00famero\u00bb, se repite. \u00ab\u00c9l se encarg\u00f3\u00bb.<\/strong> En los pueblos, las frases se vuelven martillos.<\/p>\n<p id=\"paragraph_5\">Villaman\u00edn es un lugar extra\u00f1o por su mezcla: casas adosadas modernas con fachadas limpias y persianas nuevas; y, a pocos metros, viviendas viejas que resisten como pueden, con muros fatigados y balcones de hierro oxidado.<\/p>\n<p id=\"paragraph_6\">En verano, cuando llegan las fiestas, el pueblo se hincha. Vuelven hijos y nietos. Aparecen coches de fuera. Hay m\u00fasica hasta tarde. En invierno, en cambio, todo parece recogerse: los pasos suenan m\u00e1s, la plaza se vac\u00eda antes, el bar se convierte en el term\u00f3metro de la convivencia. <strong>\u00abSi hay fiestas, el pueblo sigue vivo<\/strong>\u00ab, dicen aqu\u00ed los j\u00f3venes.<\/p>\n<p id=\"paragraph_7\">Durante siete a\u00f1os<strong>, casi el mismo grupo de chavales se ha ocupado de eso: de que Villaman\u00edn no se apague del todo<\/strong>. La loter\u00eda era una de sus herramientas. Vend\u00edan participaciones peque\u00f1as, de las que se pagan sin pensarlo: una parte para jugar \u2014cuatro de cinco euros\u2014, otra para la comisi\u00f3n \u2014el euro restante\u2014. Era un pacto t\u00e1cito, aceptado y casi invisible.<\/p>\n<p id=\"paragraph_8\">Nadie llamaba a eso \u00abnegocio\u00bb. Lo llamaban \u00abfiestas\u00bb. Este a\u00f1o, en realidad, la loter\u00eda estuvo a punto de no salir<strong>. \u00abEn principio no \u00edbamos a hacer loter\u00eda, porque normalmente se encargaba Bel\u00e9n y dijo: este a\u00f1o no hacemos\u00bb<\/strong>, cuenta alguien del entorno de la comisi\u00f3n. \u00abY \u00c1lvaro dijo: bueno, si quer\u00e9is me encargo yo\u00bb.<\/p>\n<p id=\"paragraph_9\">En esa frase hay algo de gesto generoso y algo de imprudencia juvenil, como si hacerse cargo de algo fuera siempre m\u00e1s f\u00e1cil de lo que parece. Nadie vio peligro. Nadie imagin\u00f3 que escoger un n\u00famero y repartir papeletas acabar\u00eda en un sal\u00f3n abarrotado, con Guardia Civil en la puerta y gritos que se escuchaban desde la calle.<\/p>\n<p>La &#8216;alegr\u00eda&#8217; del Gordo<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_10\">El 22 de diciembre, cuando el n\u00famero sali\u00f3 cantado, <strong>Villaman\u00edn celebr\u00f3 como se celebra en los sitios donde casi nunca pasa nada grande<\/strong>: con exceso y con orgullo, como si la alegr\u00eda fuese una revancha.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_11\">Hubo abrazos en la plaza, entre c\u00e1maras de televisi\u00f3n. Brindis en el Hogar del Pensionista y frases lanzadas al aire, de esas que se dicen porque el cuerpo no sabe qu\u00e9 hacer con tanta euforia.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_12\">\u00abEste a\u00f1o traemos a Rosal\u00eda\u00bb, solt\u00f3 uno, exagerando. <strong>\u00abVamos a tener las mejores fiestas de todo Le\u00f3n<\/strong>\u00ab. Lo que vino despu\u00e9s fue el derrumbe. El error \u2014o el supuesto error\u2014 no apareci\u00f3 como una bomba, sino como un dato. Un taco de papeletas que no estaba donde deb\u00eda.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_13\">Participaciones vendidas que no hab\u00edan quedado consignadas. Un hueco en el respaldo que, al convertirse en cifra, <strong>dej\u00f3 a cuatro millones de euros flotando en el aire<\/strong>, como una nube negra sobre un pueblo que acababa de brindar.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_14\">El dinero, aqu\u00ed, no era abstracto. En Villaman\u00edn se habla de dinero con la misma naturalidad con la que se habla del fr\u00edo: se sabe lo que cuesta ganarlo. Por eso el premio se vivi\u00f3 como milagro. Y por eso el fallo se vivi\u00f3 como una profanaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Imagen del 22 de diciembre, durante la celebraci\u00f3n del Gordo de la Loter\u00eda de Navidad en Villaman\u00edn.\" data-imgm=\"true\" height=\"180\" loading=\"lazy\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1003744066260_260620558_1024x576.jpg\"  width=\"320\"\/><\/p>\n<p>                                                            Imagen del 22 de diciembre, durante la celebraci\u00f3n del Gordo de la Loter\u00eda de Navidad en Villaman\u00edn.<\/p>\n<p>                    C\u00e9sar S\u00e1nchez &#8211; Ical<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_15\"><strong>\u00abHay quien mata por mucho menos dinero\u00bb<\/strong>, exclama un jubilado. Su familia, con una participaci\u00f3n, est\u00e1 por la labor de renunciar a parte del premio para que todos cobren lo mismo. \u00abLos ni\u00f1os no tienen maldad ninguna, \u00bfvas a dejarlos sin dinero por qu\u00e9? Sin ellos no lo tendr\u00edamos nosotros\u00bb.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_16\">Esa imagen \u2014la de un pueblo entero con dinero nuevo en el bolso\u2014 tiene algo de c\u00f3mico y algo de siniestro. De pronto, el bar ya no es solo un bar: es una sala de reparto. Un lugar donde la suerte se ha convertido en sospecha. <strong>\u00abLa tensi\u00f3n es terrible\u00bb,<\/strong> resume un vecino, y baja la voz como si esa tensi\u00f3n pudiera contagiarse.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1A la c\u00e1rcel!\u00bb<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_17\">En el lugar, cuando cae la noche, el fr\u00edo endurece las frases. El bar se llena, pero no se mira igual. Hay quienes entran, piden una cerveza, leen el peri\u00f3dico impreso y parecen no escuchar nada; pero se quedan encallados en las p\u00e1ginas que hablan del suceso de Villaman\u00edn.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_18\">Hay otros que se sientan en un rinc\u00f3n y hablan del tema sin decir el tema. Hay quienes se callan en cuanto perciben a un desconocido. <strong>Es un pueblo que ha firmado, sin firmarlo, un pacto de silencio<\/strong>; situaci\u00f3n agravada ante la presencia de los numerosos periodistas llegados de todas partes de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_19\">En ese silencio, sin embargo, la culpa se reparte mejor que el premio.<strong> \u00abLos chavales han cometido un error\u00bb<\/strong>, dicen algunos, con una compasi\u00f3n \u00e1spera. \u00abSon j\u00f3venes. Llevan a\u00f1os haciendo cosas por el pueblo\u00bb.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_20\">Otros no compran esa versi\u00f3n. <strong>Hablan de \u00abtrampa\u00bb, de \u00ablistillos\u00bb, de \u00abpicaresca\u00bb<\/strong>, se\u00f1alan a otros dos adultos tambi\u00e9n presentes en la comisi\u00f3n. En la televisi\u00f3n, el caso se convirti\u00f3 en met\u00e1fora nacional. En las redes, en carnaza. Aqu\u00ed, en el pueblo, se convirti\u00f3 en una fractura \u00edntima.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_21\">La reuni\u00f3n en el Hogar del Pensionista \u2014la famosa reuni\u00f3n\u2014 fue larga y tensa. Para entrar, hab\u00eda que presentar la papeleta. Afuera, presencia policial. Adentro, gritos. Trece j\u00f3venes frente a decenas de vecinos agraciados. En alg\u00fan momento, alguien grit\u00f3 <strong>\u00abvais a ir a la c\u00e1rcel\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_22\">En otro, uno de los j\u00f3venes tuvo una crisis de ansiedad. Hubo l\u00e1grimas. Hubo padres protegiendo a sus hijos como si estuvieran de nuevo en el colegio. Hubo frases pronunciadas con esa crueldad accidental que aparece cuando el dinero cambia la temperatura moral de una habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_23\"><strong>\u00abError, solo error, jam\u00e1s mala fe\u00bb<\/strong>, repet\u00eda el portavoz, seg\u00fan quienes estuvieron dentro. <strong>\u00ab\u00bfPor 250 euros?\u00bb<\/strong>. No todos quisieron escuchar. Al final, los j\u00f3venes ofrecieron lo que pod\u00edan ofrecer: renunciar a su propio premio, entregar sus papeletas premiadas como parte del pago, asumir la p\u00e9rdida de lo que les correspond\u00eda.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_24\">Fue un gesto que, para algunos, salv\u00f3 la noche. Para otros, no fue suficiente. El acuerdo se habl\u00f3 en porcentajes \u2014\u00bbuna quita\u00bb, \u00abun m\u00e1ximo\u00bb\u2014 y qued\u00f3 en el aire, sin papeles, sin firma, sin cierre; todav\u00eda hasta el cierre de esta cr\u00f3nica. Un acuerdo de pueblo: fr\u00e1gil, emocional, reversible.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_25\"><strong>\u00abHemos perdido amigos\u00bb<\/strong>, dice uno de los j\u00f3venes, con los ojos h\u00famedos y la voz rota. \u00abTenemos miedo de que circulen nuestras im\u00e1genes por redes por si a algunos nos despiden de nuestros trabajos o por si nuestros compa\u00f1eros de universidad se piensan que hemos estafado a alguien\u00bb, expresa otro.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"La Plaza de la Constituci\u00f3n, m\u00e1s conocida como la del Ayuntamiento, llena de j\u00f3venes este lunes durante la celebraci\u00f3n de una yincana.\" data-imgm=\"true\" height=\"180\" loading=\"lazy\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1003744074389_260719379_1024x576.jpg\"  width=\"320\"\/><\/p>\n<p>                                                            La Plaza de la Constituci\u00f3n, m\u00e1s conocida como la del Ayuntamiento, llena de j\u00f3venes este lunes durante la celebraci\u00f3n de una yincana.<\/p>\n<p>                    Julio C\u00e9sar R. A.<\/p>\n<p>La falsa normalidad<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_26\">Este lunes, a pesar de todo, la plaza estaba festiva. Sonaba reguet\u00f3n, se realizaba una yincana para ni\u00f1os. Hab\u00eda risas y carreras y una alegr\u00eda casi obstinada, como si el pueblo intentara recordarse a s\u00ed mismo que todav\u00eda sabe celebrar.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_27\">A pocos metros, en el bar donde se hab\u00eda discutido el reparto del premio, ya se vende la Loter\u00eda del Ni\u00f1o. El n\u00famero circula como circulan las cosas inevitables. <strong>\u00abS\u00ed, se est\u00e1 vendiendo\u00bb,<\/strong> confirma \u00c1ngela, la camarera desde detr\u00e1s de la barra. Lleva unas gafas rojas que le agrandan los ojos y le dan un aire de dibujo animado.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_28\">Habla r\u00e1pido, como quien quiere quitar hierro. \u00abAqu\u00ed siempre se vende\u00bb. <strong>La loter\u00eda vuelve incluso cuando la loter\u00eda ha hecho da\u00f1o<\/strong>. Esa es una de las paradojas de los pueblos: se aprende poco de las heridas si la costumbre es m\u00e1s fuerte que la experiencia.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_29\">En una mesa del bar, un grupo de cuatro adultos empieza a hablar del tema. Hablan con soltura hasta que notan la presencia del reportero que firma este art\u00edculo. <strong>Entonces bajan el tono. El relato se convierte en susurro.<\/strong> Cambian de asunto. Se protegen. O protegen a alguien. O protegen la convivencia.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_30\"><strong>\u00abEs que est\u00e1 todo muy caliente<\/strong>\u00ab, dice un vecino, y mira la puerta, como si esperara que alguien entrara a escuchar. Un hombre llegado de Le\u00f3n ha venido por curiosidad o por inquietud, o por ambas cosas.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_31\">\u00abMe dijeron que iba a haber otra reuni\u00f3n aqu\u00ed y quer\u00eda saber en qu\u00e9 quedaba\u00bb, cuenta. Dice que su hijo tiene dos participaciones, pero que no pudo venir. \u00abEst\u00e1 trabajando\u00bb. En su frase hay una normalidad que choca con el ruido medi\u00e1tico: la gente trabaja, incluso cuando el pueblo est\u00e1 en guerra por un premio.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_32\">\u00c1lvaro, mientras tanto, permanece en el centro sin estar en el centro. No concede declaraciones. Se mueve con discreci\u00f3n. En un pueblo peque\u00f1o, la discreci\u00f3n es un gesto in\u00fatil: todos te ven. Y, lo m\u00e1s duro, todos creen saber.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_33\">Para unos, \u00e9l es uno de los responsables naturales: eligi\u00f3 el n\u00famero, organiz\u00f3 el reparto, \u00abse quedaron con el taco\u00bb. Para otros, es el rostro que la historia necesitaba para volverse comprensible. Un protagonista involuntario. Alguien sobre quien cargar la tensi\u00f3n para que la tensi\u00f3n tenga forma humana.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_34\"><strong>\u00abEsto ha dividido el pueblo\u00bb<\/strong>, admite una vecina, sin dramatismo, casi como quien comenta que ha vuelto a nevar. <strong>\u00abReverdece cosas de antes\u00bb<\/strong>. En estas latitudes, como en todos los pueblos, hay genealog\u00edas invisibles: rencillas viejas, familias que no se tratan, historias que pasan de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n como se pasan los apellidos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_35\">El dinero no crea esos conflictos. Los acelera. Los ilumina. Mientras, la comisi\u00f3n de fiestas dice que no hubo mala fe. Que todo fue un error. Que jam\u00e1s existi\u00f3 trampa. Que lo \u00fanico que quer\u00edan era que Villaman\u00edn tuviera las mejores fiestas de la comarca.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_36\">Repiten una idea como un rezo: que el pueblo sea recordado por el Gordo, no por la guerra del Gordo. <strong>Pero ya es tarde para controlar la memoria colectiva<\/strong>. La memoria en los pueblos no la escribe quien quiere: la escribe quien puede sostenerla en el tiempo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Una joven pasea con su perro por una de las calles de Villaman\u00edn a \u00faltima hora de este lunes.\" data-imgm=\"true\" height=\"180\" loading=\"lazy\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/1003744074397_260719496_1024x576.jpg\"  width=\"320\"\/><\/p>\n<p>                                                            Una joven pasea con su perro por una de las calles de Villaman\u00edn a \u00faltima hora de este lunes.<\/p>\n<p>                    Julio C\u00e9sar R. A.<\/p>\n<p>El 79432<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_37\">A la hora de dormir, mientras el bar todav\u00eda se llena y el fr\u00edo aprieta, alguien devuelve sobre la barra el peri\u00f3dico del d\u00eda. La foto muestra un sal\u00f3n abarrotado, caras tensas, un pueblo convertido en noticia nacional. En la televisi\u00f3n, el caso sigue girando: fuera del local un reportero y un c\u00e1mara aguardan. En redes, siguen los insultos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_38\">Circula incluso una canci\u00f3n hecha con inteligencia artifical que se burla del pueblo y de los j\u00f3venes. La gente la comenta con una mezcla de verg\u00fcenza y rabia: duele que temiren desde fuera, duele a\u00fan m\u00e1s que te se\u00f1alen.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_39\"><strong>\u00abEs dif\u00edcil descansar as\u00ed. Muchos de nosotros vivimos fuera del pueblo, no sabemos si podremos regresar como antes\u00bb<\/strong>, sentencia uno de los 13 j\u00f3venes. Incluso fuera de Villamar\u00edn se recordar\u00e1 la historia del Gordo que toc\u00f3 y se torci\u00f3, el pueblo que celebr\u00f3 y se rompi\u00f3, los j\u00f3venes que organizaron una alegr\u00eda y acabaron pagando una guerra.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_40\">Y, con ello, \u00c1lvaro, vestido de negro el d\u00eda del premio, convertido en personaje por el simple acto de haber levantado la mano cuando nadie quer\u00eda encargarse. Por haber decidido recorrer los 15 kil\u00f3metros que separan a Villamar\u00edn de la Pola de Gord\u00f3n, donde en la administraci\u00f3n de loter\u00eda local vio el 79432 y dijo: ese.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_41\">El \u00absi quer\u00e9is me encargo yo\u00bb pudo haber sido un gesto de vida. Ahora ser\u00e1 una condena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El d\u00eda que les iba a tocar el Gordo, \u00c1lvaro se visti\u00f3 completo de negro, pein\u00f3 su cabello&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":315465,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[17,18,3590,71748,25,24,13,14,11,19,20,46540,44330,9,10,15,16,4286,23,12,21,22,72793],"class_list":{"0":"post-315464","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-titulares","8":"tag-breaking-news","9":"tag-breakingnews","10":"tag-castilla-y-leon","11":"tag-el-gordo-de-la-loteria-de-navidad","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-featured-news","15":"tag-featurednews","16":"tag-headlines","17":"tag-latest-news","18":"tag-latestnews","19":"tag-leon-municipio","20":"tag-loteria-de-navidad","21":"tag-news","22":"tag-noticias","23":"tag-noticias-destacadas","24":"tag-noticiasdestacadas","25":"tag-reportajes","26":"tag-spain","27":"tag-titulares","28":"tag-ultimas-noticias","29":"tag-ultimasnoticias","30":"tag-villamanin"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115813759306807439","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315464","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=315464"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/315464\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/315465"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=315464"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=315464"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=315464"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}