{"id":320346,"date":"2026-01-03T05:35:08","date_gmt":"2026-01-03T05:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/320346\/"},"modified":"2026-01-03T05:35:08","modified_gmt":"2026-01-03T05:35:08","slug":"maria-moraleda-restauradora-del-museo-del-prado-cada-obra-es-unica-y-tiene-unas-necesidades-el-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/320346\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Moraleda, restauradora del Museo del Prado: \u201cCada obra es \u00fanica y tiene unas necesidades\u201d &#8211; El Salto"},"content":{"rendered":"<p> El taller de restauraci\u00f3n de pintura del <a href=\"https:\/\/www.museodelprado.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">Museo del Prado<\/a>, situado en el edificio Jer\u00f3nimos, est\u00e1 ba\u00f1ado de luz un viernes de septiembre. Son las 11 de la ma\u00f1ana. La claridad entra por los ventanales que dan al claustro y por los que rodean el edificio. En ese escenario que parece suspendido en el aire, trabaja el equipo encargado de cuidar y recuperar las pinturas del museo. El silencio solo se ve interrumpido por alguna conversaci\u00f3n en voz baja. Nos sentimos unos intrusos curiosos en un territorio entregado a un trabajo meticuloso, preciso. Un Goya, un Greco. De pronto, la distancia de la sala de exposiciones se ha roto y ha surgido una distancia distinta: la que da el contemplar de cerca la intervenci\u00f3n en una obra maestra de la pintura.<\/p>\n<p>Conversamos con Mar\u00eda Moraleda (Toledo, 1988), que forma parte del equipo del museo desde 2020. Acaba de terminar de restaurar una pintura de Goya,\u00a0Las mozas del c\u00e1ntaro. Ante la obra explica que es un cart\u00f3n de tapiz que forma parte de la \u00faltima serie que hizo como pintor de cartones de tapices. \u201cAunque lleven esa denominaci\u00f3n, no son cartones. Son pinturas al \u00f3leo sobre lienzo. Llevan esa denominaci\u00f3n porque en origen s\u00ed se pintaban sobre cartones o papeles. Digamos que serv\u00edan de modelo para la obra definitiva, que era el tapiz. Por tanto, eran unas obras que no estaban pensadas para ser vistas. Eso explica tambi\u00e9n la historia material de esta pintura, que estuvo almacenada y un poco olvidada durante muchos a\u00f1os en la Real F\u00e1brica de Tapices primero y en los s\u00f3tanos del Palacio Real despu\u00e9s, hasta que se descubren ya a finales del siglo XIX, se traen al Prado y esa es la primera restauraci\u00f3n que tienen. Las restauraciones tambi\u00e9n envejecen y adem\u00e1s los criterios se han ido matizando, se han ido mejorando\u201d, desarrolla la especialista.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cCada vez somos m\u00e1s respetuosos con la obra y los barnices se amarillean, se oxidan\u201d, apunta la restauradora<\/p><\/blockquote>\n<p> Las palabras de la restauradora parecen una extensi\u00f3n de su trabajo sobre el cuadro. Porque cada explicaci\u00f3n quiere ser rigurosa y matizada. \u201cCada vez somos m\u00e1s respetuosos con la obra y los barnices se amarillean, se oxidan. Digamos que deja de haber esa comunicaci\u00f3n de lo que el pintor quer\u00eda transmitir al espectador\u201d, apunta.  <\/p>\n<p> Para recuperar esa comunicaci\u00f3n, la intervenci\u00f3n de Mar\u00eda Moraleda en Las mozas del c\u00e1ntaro ha estado centrada en una limpieza de los barnices amarillos, oxidados, que aplanaban la composici\u00f3n. Tambi\u00e9n ha retirado algunos repintes que cubr\u00edan da\u00f1os. Contemplada bajo el prisma de las explicaciones de quien ha trabajado sobre ella, la obra cobra una fuerza de la que resulta dif\u00edcil sustraerse. \u201cVemos c\u00f3mo gana en luminosidad, c\u00f3mo gana tambi\u00e9n en profundidad. Ese velo amarillo pardo hace que todos los elementos de la composici\u00f3n se queden en el mismo plano y, sin embargo, ahora vemos c\u00f3mo esta figura de la mujer principal \u2014la pretendida, la protagonista\u2014 levanta la cadera, c\u00f3mo se viene hacia delante, c\u00f3mo es la figura principal. Antes no se entend\u00eda. Se ve\u00edan las tres figuras casi en el mismo plano, casi con el mismo protagonismo. Luego, toda esa fuga del paisaje, con esos paisajes un poco irreales tambi\u00e9n, con esas arquitecturas muy bloque que hace Goya, que tambi\u00e9n repite. No le interesa tanto la descripci\u00f3n de un lugar preciso, de una vegetaci\u00f3n precisa, sino crear esas fugas, esos espacios. Tambi\u00e9n son muy t\u00edpicos en Goya todos estos planos inclinados\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEmpec\u00e9 a estudiar Ingenier\u00eda Qu\u00edmica. Curs\u00e9 el primer a\u00f1o, pero yo ya ten\u00eda el gusanillo de la restauraci\u00f3n\u201d, recuerda\u00a0Moraleda<\/p><\/blockquote>\n<p> Nos alejamos por un momento de los detalles de la restauraci\u00f3n que acaba de terminar, de los matices de su intervenci\u00f3n en una obra de Goya. Y conversamos con Moraleda sobre los or\u00edgenes de su vocaci\u00f3n. \u201cFue a trav\u00e9s de una profesora de pintura que me daba clases particulares. Era muy joven y ten\u00eda que decidir qu\u00e9 quer\u00eda estudiar. Se me daban muy bien las matem\u00e1ticas, las ciencias, pero tambi\u00e9n ten\u00eda una sensibilidad art\u00edstica. Me gustaba mucho pintar, dibujar. Y creo que fue ella la que supo ver que esa combinaci\u00f3n era muy apropiada para la restauraci\u00f3n y fue ella la que me sugiri\u00f3 estudiar restauraci\u00f3n. Es cierto que en casa no gust\u00f3 mucho la idea. De hecho, mi padre quer\u00eda que estudiase una carrera de las fuertes, de las que tienen salidas, de ciencias, arquitectura&#8230; Y, de hecho, empec\u00e9 a estudiar Ingenier\u00eda Qu\u00edmica. Curs\u00e9 el primer a\u00f1o, pero yo ya ten\u00eda el gusanillo de la restauraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p> Aquella inquietud la llev\u00f3 a formarse en la Escuela de Restauraci\u00f3n y Conservaci\u00f3n de Madrid y luego a cursar la carrera de Historia del Arte en la Universidad Complutense. En su \u00faltimo a\u00f1o en la Escuela de Restauraci\u00f3n, pudo visitar por primera vez el taller de restauraci\u00f3n del Prado, donde m\u00e1s adelante tendr\u00eda la oportunidad de formarse en una estancia de final de carrera y posteriormente con una beca de dos a\u00f1os. \u201cLo que soy como restauradora se lo debo a esa experiencia y a los restauradores que hab\u00eda entonces. Algunos siguen en activo, otros ya se han jubilado, pero realmente destaco la generosidad tan grande que tuvieron para transmitir su experiencia, su buen saber. La excelencia que ha conseguido el Prado en el campo de la restauraci\u00f3n es sin duda gracias a ellos. Y, bueno, pues yo espero estar a la altura tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n<p>Antoni Peris,\u00a0Giampietrino, Veron\u00e9s y Goya<\/p>\n<p>A la hora de evocar su trayectoria como restauradora, surgen los nombres de algunas obras. De Nuestra Se\u00f1ora de Gracia y los grandes maestres de Montesa, obra de Antoni Peris de principios del siglo XV,recuerda que fue una restauraci\u00f3n muy compleja. \u201cEra una obra muy manipulada, muy repintada. Hubo que acudir a tecnolog\u00eda 3D para la recuperaci\u00f3n de la imagen\u201d.<\/p>\n<p> Evoca con especial \u00e9nfasis la restauraci\u00f3n de una tabla de Santa Catalina, de Giampietrino, un pintor italiano disc\u00edpulo de Leonardo. Era una obra que ten\u00eda todo el fondo repintado de color azul. Gracias a los estudios t\u00e9cnicos y a la investigaci\u00f3n de los historiadores del arte, se supo que ten\u00eda otro fondo debajo. \u201cSe tom\u00f3 la decisi\u00f3n y fue muy bonito ir descubriendo todo ese fondo, que es maravilloso. Es un fondo rojizo, muy potente y adem\u00e1s de una calidad pict\u00f3rica excelente. La figura tambi\u00e9n estaba muy alterada, el cabello estaba repintado. Era una obra que ten\u00eda bastantes da\u00f1os, pero la verdad es que fue una recuperaci\u00f3n incre\u00edble\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00bfQu\u00e9 parte de historia material de la obra es importante dejar y cu\u00e1l no?\u201d, se pregunta la restauradora<\/p><\/blockquote>\n<p> Finalmente, alude a la reciente restauraci\u00f3n de La disputa de Jes\u00fas antes los doctores, de Veron\u00e9s, en la que ha participado junto a su compa\u00f1era Eva Mart\u00ednez. La obra ten\u00eda un a\u00f1adido en la parte superior.  \u201cEs un cuadro que se restaur\u00f3 a finales de los 90 y en ese momento ya se sab\u00eda que era un a\u00f1adido, pero entonces se pens\u00f3 que no hab\u00eda que retirarlo. Ahora, en una exposici\u00f3n monogr\u00e1fica, donde se quer\u00eda recuperar la fuerza del pintor de la escuela veneciana, ese a\u00f1adido restaba a la composici\u00f3n de Veron\u00e9s\u201d. La restauradora apunta una pregunta que subyace en el proceso colectivo en virtud del cual se toman las decisiones en una restauraci\u00f3n: \u201c\u00bfQu\u00e9 parte de historia material de la obra es importante dejar y cu\u00e1l no? Siempre, cuando resta a la visi\u00f3n de la obra, a la composici\u00f3n, a esa comunicaci\u00f3n con el espectador, pues a lo mejor s\u00ed hay que plantearse quitarlo\u201d.<\/p>\n<p> Se acerca el mediod\u00eda y concluimos la visita recorriendo las instalaciones del taller y deteni\u00e9ndonos en la contemplaci\u00f3n de obras que pronto ver\u00e1n la luz una vez restauradas. Mar\u00eda Moraleda nos recuerda los principios esenciales de la restauraci\u00f3n: esta ha de ser compatible \u2014con los materiales originales\u2014 y reversible. Pone tambi\u00e9n el acento en la labor colectiva propia de un proceso de restauraci\u00f3n. Antes ha aludido a la posibilidad de llegar al fondo en el proceso: \u201cA lo mejor en otra \u00e9poca no se entrar\u00eda tanto en la cuesti\u00f3n nuclear. Creo que ahora nos hemos dado la oportunidad de investigar a fondo lo que requiere cada intervenci\u00f3n y hasta d\u00f3nde se puede llegar\u201d. Tambi\u00e9n ha se\u00f1alado el car\u00e1cter espec\u00edfico de cada trabajo: \u201cCada obra es \u00fanica y tiene unas necesidades\u201d. La obra de Goya que acaba de restaurar viajar\u00e1 pronto a Bruselas para ser expuesta en el festival bienal Europalia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El taller de restauraci\u00f3n de pintura del Museo del Prado, situado en el edificio Jer\u00f3nimos, est\u00e1 ba\u00f1ado de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":320347,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[229,146,147,25,24,70608,3873,4805,23],"class_list":{"0":"post-320346","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento","8":"tag-arte","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-instituciones-culturales","14":"tag-museos","15":"tag-radical-magazine","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115829546856284658","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/320346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=320346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/320346\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/320347"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=320346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=320346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=320346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}