{"id":325189,"date":"2026-01-06T01:34:08","date_gmt":"2026-01-06T01:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/325189\/"},"modified":"2026-01-06T01:34:08","modified_gmt":"2026-01-06T01:34:08","slug":"las-claves-de-la-ortorexia-un-trastorno-invisibilizado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/325189\/","title":{"rendered":"las claves de la ortorexia, un trastorno invisibilizado"},"content":{"rendered":"<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_1\">El auge de las conductas alimentarias r\u00edgidas vinculadas a la idea de la \u201calimentaci\u00f3n perfecta\u201d es cada vez m\u00e1s visible en las sociedades occidentales.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_2\">Bajo etiquetas aparentemente inofensivas como clean eating o \u201ccomer limpio\u201d, se esconden, en algunos casos, din\u00e1micas de control, autoexigencia y miedo que pueden acabar <strong>deteriorando la salud f\u00edsica, mental y social<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_3\">Lo que comienza como un inter\u00e9s leg\u00edtimo por cuidarse puede transformarse, casi sin darse cuenta, en una relaci\u00f3n tensa y restrictiva con la comida. La frontera entre lo saludable y lo patol\u00f3gico no siempre es evidente, sobre todo en un contexto en el que se <strong>premia la disciplina, el autocontrol<\/strong> y determinados ideales corporales.<\/p>\n<p>Del clean eating al comer sin flexibilidad<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_4\"><strong>La dietista-nutricionista Mar\u00eda Mu\u00f1oz Yuste<\/strong> define el clean eating como un estilo de vida basado en consumir alimentos reales, poco o m\u00ednimamente procesados, priorizando su calidad y origen, con el objetivo de cuidar la salud y el medio ambiente.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_5\">\u201c<strong>En s\u00ed mismo no es patol\u00f3gico<\/strong> y puede formar parte de una alimentaci\u00f3n saludable\u201d, explica, siempre que exista flexibilidad y no interfiera en la vida social, emocional o nutricional.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_6\">El problema surge si este tipo de conducta se lleva al extremo. \u201c<strong>Cuando se empiezan a clasificar los alimentos en \u2018permitidos\u2019 y \u2018prohibidos\u2019<\/strong> y se asocia la salud a la perfecci\u00f3n alimentaria, aparece la culpa, la autoexigencia y una relaci\u00f3n poco flexible con la comida\u201d, advierte Mu\u00f1oz Yuste. En ese punto, la alimentaci\u00f3n deja de ser una herramienta de bienestar para convertirse en una fuente constante de estr\u00e9s.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"La nutricionista Mar\u00eda Mu\u00f1oz Yuste, en su consulta,\" data-imgm=\"true\" height=\"240\" loading=\"lazy\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/1003744074912_260726064_854x640.jpg\"  width=\"320\"\/><\/p>\n<p>                                                            La nutricionista Mar\u00eda Mu\u00f1oz Yuste, en su consulta,<\/p>\n<p>                    Cedida<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_7\">En los casos m\u00e1s extremos, esta rigidez <strong>puede derivar en ortorexia nerviosa<\/strong>, un patr\u00f3n de conducta caracterizado por la obsesi\u00f3n por comer \u201ccorrectamente\u201d, pensamientos intrusivos sobre la pureza de los productos y una restricci\u00f3n progresiva de ciertos grupos.<\/p>\n<p>Un trastorno poco visible<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_8\">La psic\u00f3loga sanitaria <strong>Mar\u00eda Montero<\/strong>, directora del centro Anyre, especializado en trastornos de la conducta alimentaria, se\u00f1ala que este es un problema <strong>poco visible e incluso infradiagnosticado<\/strong>. De hecho, a nivel nacional no existen cifras concretas sobre el n\u00famero de personas que lo padecen.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_9\">\u201cNo est\u00e1 reconocida como diagn\u00f3stico independiente en el Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales (DSM-5-TR), pero puede encuadrarse dentro de los trastornos de la conducta alimentaria especificados cuando los s\u00edntomas generan un malestar cl\u00ednicamente significativo o un deterioro en el funcionamiento. Pero no cumplen de forma completa los criterios establecidos para<strong> casos de anorexia y bulimia nerviosa<\/strong> o trastorno por atrac\u00f3n, entre otros\u201d, aclara.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_10\">Para Montero, <strong>la clave a la hora de diferenciar<\/strong> una preocupaci\u00f3n saludable por la alimentaci\u00f3n de una conducta patol\u00f3gica no est\u00e1 tanto en qu\u00e9 se come, sino en el impacto que esa rigidez tiene en la vida de la persona.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_11\">\u201cLo saludable implica poder adaptarse a distintas situaciones. En la ortorexia, esa capacidad desaparece y se ven afectadas \u00e1reas como la vida social, familiar o laboral, llegando al punto de que salir a comer con amigos puede convertirse en un aut\u00e9ntico desaf\u00edo\u201d, explica.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 ocurre?<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_12\">Las expertas coinciden en que el contexto actual favorece este tipo de conductas. Mu\u00f1oz Yuste observa que cada vez llegan m\u00e1s personas a consulta \u2014especialmente mujeres\u2014 con un exceso de <strong>informaci\u00f3n nutricional procedente de redes sociales<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_13\">\u201cDurante a\u00f1os se nos ha educado en el control del peso, la apariencia y el cuidado perfecto. Hoy el foco ya no est\u00e1 solo en adelgazar, sino tambi\u00e9n en <strong>el antienvejecimiento, la optimizaci\u00f3n del cuerpo<\/strong> o la gesti\u00f3n impecable de etapas vitales como la menopausia\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_14\">A esto se suma una presi\u00f3n constante por hacerlo todo bien. \u201cTenemos mucha informaci\u00f3n, pero poca calma \u2014apunta la nutricionista\u2014. Cuando <strong>ese conocimiento se convierte en normas universales<\/strong> y se persigue un ideal de perfecci\u00f3n poco realista, aumenta la autoexigencia y el miedo a equivocarse, algo que poco tiene que ver con la salud real\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_15\">Desde el \u00e1mbito psicol\u00f3gico, Montero a\u00f1ade que muchas personas con problemas de este tipo se refugian en el deseo de comer de forma muy saludable. \u201cLa alimentaci\u00f3n flexible a menudo est\u00e1 socialmente castigada, como si fuera un fracaso\u201d, se\u00f1ala. Y aunque <strong>la incidencia es mayor en mujeres<\/strong>, matiza que a\u00fan es necesario investigar m\u00e1s para determinar si el g\u00e9nero es en s\u00ed mismo un factor de riesgo.<\/p>\n<p>C\u00f3mo llegan a consulta<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_16\">Seg\u00fan Mu\u00f1oz Yuste, suelen hacerlo a trav\u00e9s de dos v\u00edas principales. Por un lado, por problemas f\u00edsicos como<strong> alteraciones digestivas, hormonales<\/strong> o una fatiga persistente, consecuencia de a\u00f1os de restricci\u00f3n y control.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_17\">Por otro, personas que buscan \u201ccuidar su salud\u201d, pero se sienten desbordadas por el exceso de informaci\u00f3n y no saben qu\u00e9 comer ni en qui\u00e9n confiar. \u201cEn ambos casos, la rigidez acaba siendo un eje central del problema, aunque no siempre sea el motivo expl\u00edcito de consulta\u201d, subraya.<\/p>\n<p>Se\u00f1ales de alerta<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_18\">No las debemos ignorar y la nutricionista consultada detalla las pautas que podr\u00edan indicar que se est\u00e1 entrando en un patr\u00f3n de ortorexia.<\/p>\n<ul class=\"content__summary-list content__summary-list--bullets\">\n<li class=\"summary-list__item\">\n<p>Pensar de forma constante en la comida o eliminar cada vez m\u00e1s alimentos o grupos alimentarios sin una causa m\u00e9dica clara.<\/p>\n<\/li>\n<li class=\"summary-list__item\">\n<p>Sentir culpa o ansiedad al salirse de la dieta, evitar planes sociales o vincular la autoestima al grado de control alimentario.<\/p>\n<\/li>\n<li class=\"summary-list__item\">\n<p>Conductas como la comprobaci\u00f3n compulsiva de etiquetas, el uso continuo de aplicaciones para controlar la comida, la rigidez extrema en horarios o ayunos y la sensaci\u00f3n de que, si no se cumple el plan, el d\u00eda \u201cya est\u00e1 perdido\u201d.<\/p>\n<\/li>\n<li class=\"summary-list__item\">\n<p>El impacto en otras \u00e1reas de la vida. \u201cHablamos de un trastorno cuando la rigidez genera un malestar intenso y afecta a la vida social, familiar, acad\u00e9mica o laboral\u201d, explica la experta.<\/p>\n<\/li>\n<li class=\"summary-list__item\">\n<p>El aislamiento social y la necesidad constante de controlar los ingredientes son dos de las alarmas m\u00e1s evidentes.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las consecuencias de vivir en modo control<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_19\">A medio y largo plazo, aparecen d\u00e9ficits nutricionales, alteraciones hormonales, problemas digestivos, fatiga y una <strong>desconexi\u00f3n progresiva de las se\u00f1ales de hambre y saciedad<\/strong>. \u201cParad\u00f3jicamente, buscar salud desde la rigidez suele alejarnos de ella\u201d, se\u00f1ala Mu\u00f1oz Yuste.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_20\">En el plano emocional, seg\u00fan Montero, \u201cpodemos observar <strong>sensaci\u00f3n de fracaso, culpa y autocastigo<\/strong> al no poder cumplir con los objetivos r\u00edgidos establecidos. Tambi\u00e9n tristeza o sentimiento de soledad derivado del aislamiento social al no exponerse a situaciones que impliquen comida\u00bb.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_21\">A todo esto se a\u00f1ade, \u00abuna autoestima baja debido a esa <strong>sensaci\u00f3n continua de fracaso<\/strong>; miedo a perder el control; y desconexi\u00f3n emocional al ignorar las sensaciones de agotamiento que implican este tipo de estilo de vida y\/o las sensaciones de placer que puede generar el disfrute con la alimentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"La obsesi\u00f3n con el ejercicio y la dieta pueden ser se\u00f1ales de alarma.\" data-imgm=\"true\" height=\"240\" loading=\"lazy\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/1003744074929_260725793_854x640.jpg\"  width=\"320\"\/><\/p>\n<p>                                                            La obsesi\u00f3n con el ejercicio y la dieta pueden ser se\u00f1ales de alarma.<\/p>\n<p>                    iStock<\/p>\n<p>Volver al equilibrio<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_22\">Para evitar caer en la obsesi\u00f3n por comer perfecto, las expertas insisten en cambiar el foco. \u201cLa nutrici\u00f3n no depende de un alimento concreto, sino de <strong>un patr\u00f3n global<\/strong> que incluye alimentaci\u00f3n, actividad f\u00edsica, descanso y gesti\u00f3n del estr\u00e9s \u2014explica Mu\u00f1oz Yuste\u2014. El objetivo no es hacerlo todo impecable, sino levantarse con energ\u00eda, poder concentrarse y sentirse bien en el d\u00eda a d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_23\">Montero coincide en que el abordaje debe ser integral. \u201cLa ortorexia va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la comida y suele <strong>esconder dificultades emocionales m\u00e1s profundas<\/strong>. Por eso, el enfoque multidisciplinar es clave: la terapia psicol\u00f3gica ayuda a trabajar lo emocional, mientras que la nutrici\u00f3n acompa\u00f1a en la exposici\u00f3n gradual a los alimentos y en la reconstrucci\u00f3n de una relaci\u00f3n m\u00e1s flexible con la comida\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_24\">Porque comer bien no significa hacerlo perfecto, sino cuidarse con equilibrio, calma y flexibilidad.<\/p>\n<p>El testimonio de Carolina<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_25\">Esta joven de 32 a\u00f1os lleg\u00f3 a normalizar una relaci\u00f3n extremadamente r\u00edgida con la comida y el ejercicio bajo la idea de estar \u201csana\u201d y en su mejor forma f\u00edsica. Criada en un entorno donde <strong>cuidarse era prioritario<\/strong> y deportista desde ni\u00f1a, el giro se produjo el a\u00f1o pasado, cuando intensific\u00f3 el control.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_26\">Empez\u00f3 a entrenar dos veces al d\u00eda, a contar calor\u00edas y macronutrientes y a planificar cada comida, cada paso y cada sesi\u00f3n de ejercicio. Lo hac\u00eda <strong>sin supervisi\u00f3n profesional<\/strong>, guiada por informaci\u00f3n le\u00edda y por un objetivo claro: verse mejor antes del verano y de plantearse un embarazo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_27\">La exigencia fue en aumento. <strong>Elimin\u00f3 grupos enteros de alimentos<\/strong>, especialmente grasas y carbohidratos, evitaba planes sociales para no \u201cromper\u201d su esquema y viv\u00eda pendiente de la b\u00e1scula. Cualquier desviaci\u00f3n le generaba ansiedad, culpa y una sensaci\u00f3n constante de fracaso.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_28\">Aunque exteriormente encajaba en el ideal de cuerpo fit que circula en redes sociales, su <strong>salud empez\u00f3 a deteriorarse: insomnio, fatiga extrema<\/strong>, alteraciones hep\u00e1ticas&#8230; Y, finalmente, <strong>amenorrea hipotal\u00e1mica<\/strong>, una se\u00f1al clara de que su cuerpo estaba sometido a un estr\u00e9s excesivo por restricci\u00f3n alimentaria y sobreentrenamiento.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_29\"><strong>La ausencia de menstruaci\u00f3n<\/strong> fue el punto de inflexi\u00f3n. Tras consultar con ginecolog\u00eda, endocrinolog\u00eda y nutrici\u00f3n, comprendi\u00f3 que ese estilo de vida \u2014tan celebrado socialmente\u2014 estaba poniendo en riesgo su salud hormonal y reproductiva.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_30\"><strong>El proceso de recuperaci\u00f3n no fue sencillo<\/strong>: tuvo que reducir el ejercicio, volver a comer alimentos que hab\u00eda demonizado y aceptar cambios f\u00edsicos que chocaban con su identidad ligada a la disciplina y el control. El miedo a \u201cperder resultados\u201d y a c\u00f3mo la percib\u00edan los dem\u00e1s fue uno de los mayores obst\u00e1culos.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_31\">Hoy, Carolina entrena menos, descansa m\u00e1s y ha aprendido a usar su conocimiento nutricional desde el cuidado y no desde la restricci\u00f3n. Disfruta de la comida, se permite la flexibilidad y prioriza el equilibrio.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_32\">Su experiencia le ha dejado una convicci\u00f3n clara: la salud no puede medirse solo en apariencia ni en control, y muchas conductas alimentarias r\u00edgidas se ven reforzadas por<strong> un discurso social que glorifica la delgadez<\/strong> y el sacrificio sin mostrar sus consecuencias.<\/p>\n<p class=\"paragraph\" id=\"paragraph_33\">Contar su historia, dice, es una forma de alertar de un problema que suele pasar desapercibido precisamente porque parece sin\u00f3nimo de \u00e9xito y autocontrol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El auge de las conductas alimentarias r\u00edgidas vinculadas a la idea de la \u201calimentaci\u00f3n perfecta\u201d es cada vez&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":325190,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[3214,7763,1293,25,24,165,166,13476,23],"class_list":{"0":"post-325189","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-alimentacion","9":"tag-dietas","10":"tag-enfermedades","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-health","14":"tag-salud","15":"tag-salud-y-bienestar","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115845586217075923","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325189","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325189\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/325190"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}