{"id":325807,"date":"2026-01-06T10:02:28","date_gmt":"2026-01-06T10:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/325807\/"},"modified":"2026-01-06T10:02:28","modified_gmt":"2026-01-06T10:02:28","slug":"el-delibes-mas-intimo-a-traves-de-la-mirada-de-su-nieto-german-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/325807\/","title":{"rendered":"El Delibes m\u00e1s \u00edntimo, a trav\u00e9s de la mirada de su nieto Germ\u00e1n | Cultura"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Este libro, El abuelo Delibes (Destino), de Germ\u00e1n Delibes, el segundo de los 18 nietos <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/miguel-delibes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/miguel-delibes\/\">del escritor<\/a> vallisoletano, se lee como si uno hubiera entrado en las casas, en el inolvidable retiro familiar de Sedano, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-05-13\/el-legado-cultural-de-delibes-ahora-si-se-va-de-casa.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2025-05-13\/el-legado-cultural-de-delibes-ahora-si-se-va-de-casa.html\">en el entorno familiar de Valladolid<\/a>, e incluso en el alma dolorida, pero tantas veces alegre, del autor de Se\u00f1ora de rojo sobre fondo gris, en el que Delibes vuelca el inolvidable amor de su vida, su mujer, \u00c1ngeles. Para contar esa vida <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/07\/09\/eps\/1436453218_560825.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/07\/09\/eps\/1436453218_560825.html\">en la casa y en el campo<\/a>, Germ\u00e1n (Valladolid, 1973) habl\u00f3 con sus padres, con sus hermanos, con sus primos (entre ellos, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/elisa-silio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/elisa-silio\/\">Elisa Sili\u00f3, compa\u00f1era en EL PA\u00cdS<\/a>, el peri\u00f3dico que pudo haber dirigido su abuelo), y el resultado de la pesquisa es ahora un recuento que parece escrito para ser le\u00eddo en una de las estancias tranquilas de Sedano. \u00c9l es maestro de primaria en Castilla y Le\u00f3n. Como el abuelo, como todos en esa casa, es un apasionado de los deportes. <\/p>\n<p>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n<p class=\"\"><b>Pregunta.<\/b> \u00bfC\u00f3mo ve\u00eda de ni\u00f1o los estados de \u00e1nimo del abuelo? <\/p>\n<p class=\"\"><b>Respuesta.<\/b> Cambiaban seg\u00fan las circunstancias. No era el mismo en una jornada de caza con su cuadrilla que en la v\u00edspera del <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1993\/12\/02\/cultura\/754786814_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1993\/12\/02\/cultura\/754786814_850215.html\">premio Cervantes<\/a>, ni era igual en una entrevista en televisi\u00f3n que jugando un partido de tenis en Sedano. Cerca de la familia y en el campo se encontraba mejor. De ni\u00f1o lo ve\u00eda como un abuelo normal, aunque algo m\u00e1s ocupado que otros. Con el paso de los a\u00f1os, y siendo el segundo de los 18 nietos, se convierte en una relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha al compartir con \u00e9l, tanto yo como muchos de mis primos, algunas de sus aficiones.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b> \u00bfQu\u00e9 alivi\u00f3 con m\u00e1s intensidad su soledad? <\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b> En uno de sus libros, Las perdices del domingo, el abuelo contesta directamente esa pregunta: \u201cEs obvio que en mi convalecencia f\u00edsica y moral, que presumo larga y dif\u00edcil, el campo, el aire puro, han de jugar un papel fundamental\u201d. Recojo la cita en un pasaje de El abuelo Delibes y quiero pensar que el ejercicio f\u00edsico y las endorfinas liberadas con su pr\u00e1ctica le generaron cierto bienestar moment\u00e1neo. Pero el mayor consuelo tras la muerte de su mujer lo encontr\u00f3 en su familia. Siempre estuvo arropado por los suyos en los momentos dif\u00edciles, pero tambi\u00e9n en los de mayor \u00e9xito. No era muy amigo de solemnidades, y cuando se hizo p\u00fablica la propuesta de la Universidad del Sarre de nombrarle doctor honoris causa, lo primero que se le pas\u00f3 por la cabeza fue la pereza que le daba acudir a recibir tal distinci\u00f3n. Los hijos le animaban, le recordaban c\u00f3mo en EL PA\u00cdS se hab\u00eda escrito que <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1999\/10\/20\/cultura\/940370402_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1999\/10\/20\/cultura\/940370402_850215.html\">se trataba del primer doctorado de este tipo concedido a un escritor espa\u00f1ol en Alemania tras<\/a>, nada menos, que el de Ortega y Gasset. \u00c9l lo solucion\u00f3 r\u00e1pido: ir\u00eda, siempre que le acompa\u00f1aran a Saarbr\u00fccken sus siete hijos con sus c\u00f3nyuges: y all\u00ed se presentaron los 15 para general jolgorio del claustro universitario Saarlander. <\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"311\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/5MZIGB5RFFD3LCUQPMDJRV7X54.jpeg\" loading=\"lazy\"\/>El escritor Miguel Delibes y su nieto Germ\u00e1n en su casa de Sedano (Burgos), en una imagen cedida.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b> Su madre, Pepi, trabaja con los libros que iba escribiendo Delibes y advirti\u00f3 a los dem\u00e1s de que el abuelo estaba <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2024-12-07\/memoria-de-angeles-de-castro-el-equilibrio-anorado-de-miguel-delibes.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2024-12-07\/memoria-de-angeles-de-castro-el-equilibrio-anorado-de-miguel-delibes.html\">escribiendo uno sobre \u00c1ngeles<\/a>. \u00bfC\u00f3mo fue para ustedes esa publicaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo la vivi\u00f3 \u00e9l?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b> Los hijos leyeron el original de Se\u00f1ora de rojo sobre fondo gris antes de publicarse porque el abuelo, al ser un libro tan \u00edntimo y con tantos pormenores familiares, deseaba su aprobaci\u00f3n, que fue pr\u00e1cticamente un\u00e1nime. A los nietos no nos pidi\u00f3 opini\u00f3n, consciente de que apenas la conocimos. En la obra \u00fanicamente aparecemos los dos nietos mayores, Elisa y yo, pero para nosotros el libro acabar\u00eda siendo un regalo, pues nos permiti\u00f3 conocer de primera mano a nuestra abuela. Sobre c\u00f3mo lo vivi\u00f3 Delibes habr\u00eda que hab\u00e9rselo preguntado a \u00e9l, pero quiero pensar que como un alivio, porque deseaba hacer un homenaje a la que hab\u00eda sido su gran compa\u00f1era. Lo consigui\u00f3 17 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte. Cuando sali\u00f3 a la calle la novela, nadie pas\u00f3 por alto que Delibes contaba una historia personal, cosa que a \u00e9l le produjo desconcierto y le llev\u00f3 a tomar una decisi\u00f3n un tanto ingenua: descolgar de la pared de su despacho el retrato de \u00c1ngeles del pintor Garc\u00eda Benito, la abuela vestida de rojo sobre fondo gris, y retirarlo una temporada de circulaci\u00f3n. <\/p>\n<p class=\"\"><b>P.<\/b> La soledad era para \u00e9l un tesoro. \u00bfC\u00f3mo vivieron ustedes, los chicos, los mayores, ese deseo suyo de cultivar la soledad?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b> No creo que cultivase la soledad, s\u00ed que creo, en cambio, que era un hombre muy trabajador y que los largos periodos que pasaba pensando por otros (los personajes de sus novelas) nos privaron de m\u00e1s tiempo a su lado. Es algo que vivimos con resignaci\u00f3n y, lejos de molestarnos, tal y como reza la dedicatoria de El abuelo Delibes, tuvimos la fortuna de compartir abuelo con el Azar\u00edas, Pac\u00edfico P\u00e9rez o Cipriano Salcedo [personajes todos de los libros de Delibes].<\/p>\n<p class=\"\"><b>P. <\/b>La casa de Sedano era su para\u00edso, se hac\u00eda m\u00e1s joven volviendo. \u00bfC\u00f3mo era su vida en Valladolid en los tiempos en que ustedes ya eran mayores de edad?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R.<\/b> Antes de la publicaci\u00f3n de El hereje, era tremendamente met\u00f3dica. Tras desayunar, revisaba la prensa, daba su paseo matinal recorriendo, c\u00f3mo no, su Campo Grande y escrib\u00eda antes de subir a comer con los Corzo Delibes, con los que pr\u00e1cticamente compart\u00eda domicilio: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2020\/10\/19\/eps\/1603106784_816902.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2020\/10\/19\/eps\/1603106784_816902.html\">Elisa, Pancho y sus hijos en el piso de arriba<\/a>, comunicado con el suyo por una escalera interior. Los fines de semana disfrutaba de la caza, del tenis en el Montico o ve\u00eda los partidos de su Real Valladolid en la televisi\u00f3n junto a algunos de sus hijos y nietos.<\/p>\n<p class=\"\"><b>P. <\/b>Hab\u00eda amor en esa casa. \u00bfQu\u00e9 lo alimentaba?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R. <\/b>Hab\u00eda amor y lo sigue habiendo. Un amor que forjaron Miguel y \u00c1ngeles. He dicho en varias ocasiones que el abuelo, tras la ausencia de \u00c1ngeles, fue el eje sobre el que gir\u00f3 toda nuestra familia. Es raro que en grupos tan numerosos como el nuestro todo fluya y, aunque en ocasiones puedan surgir peque\u00f1as desavenencias, en los momentos alegres y, sobre todo, en los dolorosos y complicados, todos estamos ah\u00ed dispuestos a celebrar o apoyar. Creo que una familia bien avenida es rescoldo m\u00e1s que suficiente para que se siga manteniendo vivo ese amor.<\/p>\n<p><img decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"294\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/LAWC736UNBGR3CICGC5WKEYOSQ.jpg\" loading=\"lazy\"\/>El escritor Miguel Delibes celebra al haber logrado el Premio Cervantes, junto al retrato de su mujer \u00c1ngeles de Castro, en Valladolid en 1993.AGUST\u00cdN CACHO (EFE)<\/p>\n<p class=\"\"><b>P. <\/b>Ha escrito una memoria del abuelo. \u00bfEn qu\u00e9 episodio se sinti\u00f3 m\u00e1s cerca de \u00e9l?<\/p>\n<p class=\"\"><b>R. <\/b>Aunque pueda sonar raro, creo que en La ausencia. Fue el cap\u00edtulo que m\u00e1s me cost\u00f3 escribir, pero tambi\u00e9n el m\u00e1s emotivo y el m\u00e1s sentido, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/03\/14\/cultura\/1268521203_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/03\/14\/cultura\/1268521203_850215.html\">al recordar los \u00faltimos d\u00edas de Delibes<\/a> y c\u00f3mo tuve la oportunidad de darle las gracias por todos los momentos vividos a su lado. <\/p>\n<p>El hombre que miraba a los p\u00e1jaros<\/p>\n<p>Miguel Delibes se pas\u00f3 la vida mirando a los p\u00e1jaros y a los ni\u00f1os. Al campo, al aire y al alma. Ah\u00ed estaban sus lugares so\u00f1ados. Ese \u00e1mbito de literatura y de soledad ha inspirado ahora un libro ins\u00f3lito a Gustavo Mart\u00edn Garzo, vallisolitano cuya ra\u00edz po\u00e9tica est\u00e1 aqu\u00ed como un abrazo al maestro. El libro (<a href=\"https:\/\/www.eolasediciones.es\/catalogo\/sin-coleccion\/delibes-los-pajaros-y-los-ninos\/\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\" target=\"_blank\">Delibes, los p\u00e1jaros y los ni\u00f1os<\/a>, Fotograf\u00edas de Navia, publicado por Eolas Ediciones) es el retrato del mundo seg\u00fan el autor de Los santos inocentes. Y coincide en las librer\u00edas con El abuelo Delibes.<\/p>\n<p>El poeta que es Mart\u00edn Garzo traslada, en Delibes, los p\u00e1jaros y los ni\u00f1os, aquel modo de mirar la vida que distingui\u00f3 el ser y la escritura de Delibes. \u201cPaul Klee\u201d, se\u00f1ala Garzo, \u201cdijo que la misi\u00f3n del arte no es representar lo visible, sino hacer visible lo que no vemos. Miguel Delibes no nos ofrece en sus textos la imagen ya sabida del mundo, sino la de aquello que no solemos ver\u201d.<\/p>\n<p>Las ratas fue para el joven Mart\u00edn Garzo la lectura inaugural de Delibes. \u00bfQu\u00e9 queda de ella en su memoria? \u201cEs la m\u00e1s audaz y honda, la m\u00e1s arriesgada y po\u00e9tica de sus obras. El Nini, su ni\u00f1o protagonista, a\u00fan no ha renunciado a la magia de la infancia. \u00c9l nos ense\u00f1a a mirar las cosas desde lugares inimaginables, como hacen los ni\u00f1os cuando dibujan. No pintan el caballo sino su emoci\u00f3n al descubrirlo. Pintan su asombro al verlo en el prado, su fusi\u00f3n con \u00e9l. Pintan peque\u00f1os centauros. As\u00ed es la mirada de El Nini en esta novela inolvidable, tan cercana, a pesar de su aparente realismo, al mundo del mito\u201d.<\/p>\n<p>Los Santos Inocentes fue un estampido, y \u201cMilana Bonita\u00bb fue el sonido mayor de aquel libro. Perdura. \u201cSi esa expresi\u00f3n sigue conservando tantos a\u00f1os despu\u00e9s su poder encantatorio es porque, como las cosas que las madres les dicen en secreto a sus ni\u00f1os peque\u00f1os, pertenece al mundo de la canci\u00f3n. Tiene que ver con el anhelo del milagro, y esta es la raz\u00f3n por la que la grajilla acude a Azar\u00edas cuando la llama. Recuerda el parloteo dulce del amor y del juego. Y nosotros temblamos al escucharla porque, como escribio\u0301 Canetti, \u2018en los juegos verbales desaparece la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Dice Mart\u00edn Garzo sobre lo que aprendi\u00f3 de aquel hombre que miraba a los p\u00e1jaros: \u201cMe ha ense\u00f1ado que hay una continuidad en la existencia de las cosas y de los seres, a pesar de su diferencia de aspecto, que la vida es una corriente inmensa que compartimos no s\u00f3lo con los otros individuos de nuestra especie, sino con los animales y los r\u00edos, con los campos de espigas y los cielos salpicados de estrellas. Y que debemos aprender a respetarla y a amarla\u201d.<\/p>\n<p>El libro tiene fotograf\u00edas del mundo de Delibes realizadas por Jos\u00e9 Manuel Navia. Dice el autor del libro: \u201cTanto Navia como Delibes nos llevan con sus obras a esos lugares donde ver y so\u00f1ar se confunden\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Este libro, El abuelo Delibes (Destino), de Germ\u00e1n Delibes, el segundo de los 18 nietos del escritor vallisoletano,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":325808,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[3590,209,146,147,25,1598,24,225,671,8978,75431,40877,23,1607],"class_list":{"0":"post-325807","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento","8":"tag-castilla-y-leon","9":"tag-cultura","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-escritores","14":"tag-espana","15":"tag-libros","16":"tag-literatura","17":"tag-literatura-espanola","18":"tag-miguel-delibes","19":"tag-premio-cervantes","20":"tag-spain","21":"tag-valladolid"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115847583862586180","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325807"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325807\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/325808"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}