{"id":329306,"date":"2026-01-08T09:17:07","date_gmt":"2026-01-08T09:17:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/329306\/"},"modified":"2026-01-08T09:17:07","modified_gmt":"2026-01-08T09:17:07","slug":"confirman-que-betelgeuse-tiene-una-estrella-companera-oculta-en-su-atmosfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/329306\/","title":{"rendered":"confirman que Betelgeuse tiene una estrella compa\u00f1era oculta en su atm\u00f3sfera"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Hace cuatro o cinco a\u00f1os, a finales de 2019 y principios de 2020, el mundo entero contuvo el aliento. Betelgeuse, la inmensa y brillante estrella rojiza que marca el hombro del cazador en la constelaci\u00f3n de Ori\u00f3n, empez\u00f3 a apagarse. Y no de una forma  &#8230; sutil. Su brillo cay\u00f3 en picado de una forma tan dram\u00e1tica que, a simple vista, parec\u00eda obvio que algo no iba demasiado bien all\u00ed arriba.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Las especulaciones se dispararon de inmediato. \u00bfEst\u00e1bamos ante la antesala de una supernova? \u00bfIba Betelgeuse a estallar ante nuestros ojos, convirti\u00e9ndose en un segundo sol en el cielo nocturno? La idea, desde luego, resultaba seductora, casi cinematogr\u00e1fica. Sabemos que Betelgeuse es una supergigante roja en la fase final de su vida y que su destino es explotar &#8216;pronto&#8217;. La pregunta no es si lo har\u00e1, sino cu\u00e1ndo, y muchos pensaron que ese extra\u00f1o oscurecimiento era la se\u00f1al definitiva del colapso final.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Sin embargo, y para sorpresa de todos, la estrella recuper\u00f3 su brillo normal poco tiempo despu\u00e9s, dejando a los cient\u00edficos con la boca abierta y un un misterio de los gordos por resolver. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? Durante estos \u00faltimos a\u00f1os, se han barajado todo tipo de hip\u00f3tesis para explicar aquel &#8216;Gran Oscurecimiento&#8217; y las variaciones m\u00e1s peque\u00f1as de luminosidad que le siguieron.<\/p>\n<p>\nAdivina adivinanza&#8230;\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Primero se habl\u00f3 de nubes de polvo. Luego, la NASA sugiri\u00f3 que la estrella hab\u00eda sufrido una eyecci\u00f3n de masa traum\u00e1tica, una especie de &#8216;estornudo&#8217; monumental que expuls\u00f3 material al espacio, el cual, al enfriarse, form\u00f3 una cortina de polvo que bloque\u00f3 la luz de la estrella temporalmente. Tambi\u00e9n se consideraron celdas de convecci\u00f3n gigantescas en su superficie, e incluso el paso de un agujero negro demasiado cerca de ella.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">Siwarha act\u00faa como una lancha motora en un lago: no solo orbita, sino que deja tras de s\u00ed una estela de turbulencias en la inmensa atm\u00f3sfera de la gigante<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero hab\u00eda algo que no encajaba. Los astr\u00f3nomos sab\u00edan que Betelgeuse tiene un &#8216;ritmo&#8217; muy concreto, un &#8216;latido corto&#8217;, de unos 400 d\u00edas, atribuido a las pulsaciones naturales de la estrella. Pero tambi\u00e9n hay otro ciclo, un &#8216;periodo secundario largo&#8217; de unos 2.100 d\u00edas (seis a\u00f1os), que tra\u00eda de cabeza a los investigadores. \u00bfQu\u00e9 demonios podr\u00eda causar un cambio tan r\u00edtmico y prolongado en una estrella tan ca\u00f3tica?<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La respuesta acaba de llegar de la mano de un equipo de astr\u00f3nomos del Centro de Astrof\u00edsica Harvard &amp; Smithsonian, que acaban de confirmar algo que ya se sospechaba: Betelgeuse tiene compa\u00f1\u00eda. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En un estudio presentado hace apenas unos d\u00edas en la 247 reuni\u00f3n de la Sociedad Astron\u00f3mica Americana de Phoenix (Arizona), y que ya ha sido aceptado para su publicaci\u00f3n en &#8216;The Astrophysical Journal&#8217;, los investigadores han puesto fin a todas las dudas. El extra\u00f1o oscurecimiento de la estrella de hace unos a\u00f1os no se debi\u00f3 a manchas solares gigantes, ni a nubes de polvo aleatorias, ni al paso de un misterioso agujero negro que nadie ha visto. Y por supuesto, a pesar de que la estrella est\u00e1 muy cerca del final de su vida, su repentina ca\u00edda de brillo tampoco era la se\u00f1al de una explosi\u00f3n inminente.<\/p>\n<p>\nUna compa\u00f1era oculta\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La culpa de todo, de hecho, la tuvo &#8216;Siwarha&#8217;, una estrella compa\u00f1era hasta ahora invisible que orbita alrededor de la supergigante roja. Un \u00f3rbita, por cierto, nada lejana y tranquila, sino extremadamente cercana y violenta.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Para conseguir verla, los astr\u00f3nomos han tenido que exprimir al m\u00e1ximo las capacidades de observaci\u00f3n del veterno Telescopio Espacial Hubble, y combinarlas con datos de observatorios terrestres, inclu\u00eddo el del Roque de los Muchachos en La Palma. S\u00f3lo as\u00ed, y tras analizar durante casi ocho a\u00f1os hasta el m\u00e1s peque\u00f1o cambio en la luz, fue posible identificar al &#8216;culpable&#8217;.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abEs un poco como un barco movi\u00e9ndose a trav\u00e9s del agua -explica Andrea Dupree, autora principal del estudio-. La estrella compa\u00f1era crea un efecto de onda en la atm\u00f3sfera de Betelgeuse que realmente podemos ver en los datos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">Para resolver el misterio, los astr\u00f3nomos han tenido que combinar la potencia del telescopio Espacial Hubble con la de los observatorios del Roque de los Muchachos<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Imaginar la escena produce v\u00e9rtigo. Betelgeuse es una estrella monstruosa; si la pusi\u00e9ramos en el centro de nuestro Sistema Solar, se tragar\u00eda a Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Y los bordes de su tenue y difusa atm\u00f3sfera llegar\u00edan casi hasta J\u00fapiter. Pues bien, &#8216;Siwarha&#8217; no solo da vueltas a su alrededor, sino que lo hace, literalmente, a trav\u00e9s de la atm\u00f3sfera exterior de la gigante.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Seg\u00fan el estudio, la estrella compa\u00f1era act\u00faa como una especie de &#8216;quitanieves&#8217; espacial, o como esa embarcaci\u00f3n de la que habla Dupree, dejando tras de s\u00ed una estela de gas denso y arremolinado. \u00abPor primera vez -sentencia la investigadora-, estamos viendo signos directos de esa estela, o rastro de gas, confirmando que Betelgeuse realmente tiene un compa\u00f1ero oculto que da forma a su apariencia y comportamiento\u00bb.<\/p>\n<p>\nUna detecci\u00f3n complicada\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El hallazgo mata dos p\u00e1jaros de un tiro. Por un lado, en efecto, confirma los modelos te\u00f3ricos seg\u00fan los cuales ese ciclo largo de 2.100 d\u00edas solo pod\u00eda explicarse por la presencia de un cuerpo orbitando &#8216;dentro&#8217; de la atm\u00f3sfera de la estrella. Por otro, explica por qu\u00e9 la luz de Betelgeuse cambia de color y por qu\u00e9 los gases de su atm\u00f3sfera se mueven de forma tan extra\u00f1a: se trata, de hecho, de la turbulencia provocada por el paso de Siwarha.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La detecci\u00f3n no ha sido directa (la compa\u00f1era es demasiado peque\u00f1a y la supergigante demasiado brillante para eso), sino que se ha logrado, precisamente, &#8216;cazando&#8217; su estela. Para ello, los instrumentos han medido c\u00f3mo cambia el espectro de la estrella (los colores de la luz que emiten los diferentes elementos qu\u00edmicos) y la velocidad de los gases. Y han revelado que, cada vez que la compa\u00f1era cruza por delante de Betelgeuse (desde nuestra perspectiva), aparece un rastro de material m\u00e1s denso justo detr\u00e1s. Blanco y en botella.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">Ahora sabemos que los &#8216;latidos&#8217; de seis a\u00f1os de Betelgeuse se deben a las violentas visitas de su compa\u00f1era<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abLa idea de que Betelgeuse ten\u00eda una compa\u00f1era no detectada -admite Dupree- ha ido ganando popularidad en los \u00faltimos a\u00f1os, pero sin pruebas directas, era una teor\u00eda no probada\u00bb. Ahora, la evidencia es firme.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La confirmaci\u00f3n de la existencia de Siwarha convierte a Betelgeuse, que en t\u00e9rminos c\u00f3smicos est\u00e1 &#8216;aqu\u00ed al lado&#8217; (&#8216;s\u00f3lo&#8217; a unos 650 a\u00f1os luz), en un laboratorio perfecto para estudiar la evoluci\u00f3n de este tipo de estrellas. \u00abCon esta nueva evidencia directa -asegura Dupree-, Betelgeuse nos da un asiento en primera fila para ver c\u00f3mo cambia una estrella gigante con el tiempo\u00bb. Y, eventualmente, tambi\u00e9n c\u00f3mo explot\u00f3 en el futuro.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Ahora, y desde nuestro punto de vista, Siwarha est\u00e1 &#8216;escondida&#8217; detr\u00e1s de la gigante roja, pero los astr\u00f3nomos ya est\u00e1n marcando un a\u00f1o en el calendario: 2027. Ser\u00e1 entonces cuando la compa\u00f1era vuelva a emerger. Y esta vez, con los telescopios listos y sabiendo exactamente qu\u00e9 buscar, el espect\u00e1culo est\u00e1 garantizado. Aunque cerca, Betelgeuse no est\u00e1 a\u00fan en las fases iniciales de su explosi\u00f3n (por lo menos, no todav\u00eda). Pero su &#8216;baile&#8217; con Siwarha es algo que nos mantendr\u00e1 entretenidos durante mucho tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace cuatro o cinco a\u00f1os, a finales de 2019 y principios de 2020, el mundo entero contuvo el&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":329307,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[37885,22574,75981,119,123,124,11583,8824,25,24,14267,12774,29681,117,121,122,23,118,120],"class_list":{"0":"post-329306","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-apaga","9":"tag-atmosfera","10":"tag-betelgeuse","11":"tag-ciencia","12":"tag-ciencia-y-tecnologia","13":"tag-cienciaytecnologia","14":"tag-companera","15":"tag-confirman","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-estrella","19":"tag-explota","20":"tag-oculta","21":"tag-science","22":"tag-science-and-technology","23":"tag-scienceandtechnology","24":"tag-spain","25":"tag-technology","26":"tag-tecnologia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115858731416429752","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=329306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/329306\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/329307"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=329306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=329306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=329306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}