{"id":330781,"date":"2026-01-09T05:21:07","date_gmt":"2026-01-09T05:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/330781\/"},"modified":"2026-01-09T05:21:07","modified_gmt":"2026-01-09T05:21:07","slug":"un-interruptor-del-dolor-en-el-cerebro-un-experimento-logra-acabar-con-el-sufrimiento-sin-efectos-secundarios-salud-y-bienestar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/330781\/","title":{"rendered":"Un interruptor del dolor en el cerebro: un experimento logra acabar con el sufrimiento sin efectos secundarios | Salud y bienestar"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">En 2006, la revista Nature public\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/nature05413\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">un estudio<\/a> sobre algunas familias en Pakist\u00e1n que no sufr\u00edan dolor por una mutaci\u00f3n en el gen SCN9A. Una de esas personas, un adolescente que se ganaba la vida como faquir, muri\u00f3 al saltar desde un tejado con solo 13 a\u00f1os. El dolor es algo que evitamos continuamente, pero no sentirlo es un defecto catastr\u00f3fico porque deja ciegos ante el peligro. Pero esa se\u00f1al imprescindible tambi\u00e9n se puede convertir en la fuente de sufrimiento m\u00e1s in\u00fatil. Hasta una de cada cinco personas viven con dolor cr\u00f3nico, un padecimiento que, muchas veces, contin\u00faa a\u00f1os despu\u00e9s de la curaci\u00f3n de una herida. <\/p>\n<p class=\"\">Para gestionar este dolor, una de las herramientas m\u00e1s \u00fatiles son los opi\u00e1ceos, f\u00e1rmacos de la familia de la morfina o la code\u00edna que se unen a los receptores opioides del sistema nervioso central. Pese a su eficacia, tienen un efecto muy general, y adem\u00e1s de quitar el dolor, activan todo tipo de neuronas que no est\u00e1n implicadas, pueden provocar asfixia y, para mucha gente, son tremendamente adictivos. La revista Nature <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-09908-w\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">public\u00f3 el mi\u00e9rcoles un estudio<\/a> con ratones con el que un grupo de investigadores logr\u00f3 algo parecido a un interruptor preciso y m\u00e1s o menos inocuo del dolor, apagando la experiencia emocional que hace sufrir sin eliminar la sensaci\u00f3n, que es protectora. <\/p>\n<p class=\"\">Se sabe que no todos los receptores opioides hacen lo mismo, ni todas las neuronas que los expresan cumplen la misma funci\u00f3n. Los investigadores se centraron en un grupo de neuronas espec\u00edfico de la corteza cingulada anterior, una regi\u00f3n del cerebro implicada en la evaluaci\u00f3n emocional del dolor y el sufrimiento. Ahora, hay algunos casos muy graves de dolo cr\u00f3nico, sobre todo en c\u00e1ncer, que se tratan con una cingulotom\u00eda, una cirug\u00eda que extrae la corteza cingulada anterior completamente o en parte. Cuando tiene \u00e9xito, los pacientes dejan de sufrir por su dolor, aunque mantienen los est\u00edmulos dolorosos.<\/p>\n<p class=\"\">El equipo de cient\u00edficos, de varias instituciones estadounidenses, identific\u00f3 las neuronas que se activan con el dolor y poseen receptores de opioides. Despu\u00e9s, utilizando ingenier\u00eda gen\u00e9tica, insertaron en esas neuronas un interruptor dise\u00f1ado en laboratorio que no responde a los neurotransmisores naturales y se pod\u00eda activar para silenciar temporalmente solo ese grupo de neuronas tomando un f\u00e1rmaco inocuo. El efecto beneficioso era parecido al de la morfina pero sin su poder adictivo. De una forma similar a los pacientes que reciben una cingulotom\u00eda, los ratones mantuvieron la funci\u00f3n sensorial protectora del est\u00edmulo doloroso sin la angustia asociada. <\/p>\n<p class=\"\">El resultado se consigui\u00f3 sin una cirug\u00eda invasiva y los resultados duraron, al menos, una semana sin que se viesen signos de tolerancia, ofreciendo una prueba de concepto de lo que podr\u00eda ser una forma de tratar el dolor cr\u00f3nico de una forma precisa, reversible y sin los riesgos de adicci\u00f3n o de muerte por depresi\u00f3n respiratoria que acompa\u00f1an a los opioides convencionales. Los animales segu\u00edan detectando los est\u00edmulos dolorosos, retirando la pata cuando les hac\u00edan da\u00f1o y conservando ese reflejo protector, pero sin cambios en el comportamiento exagerados y no justificados por la amenaza real, como el que afecta a las personas con dolor cr\u00f3nico. \u201cHasta donde sabemos, esto representa la primera terapia g\u00e9nica del mundo dirigida al sistema nervioso central para el dolor, y un plan concreto para crear medicamentos analg\u00e9sicos no adictivos y espec\u00edficos para circuitos neuronales\u201d, ha dicho Gregory Corder, investigador de la Universidad de Pensilvania (EE UU) y uno de los autores principales del trabajo.<\/p>\n<p class=\"\">Aunque los autores del estudio aspiran a que la tecnolog\u00eda empleada se convierta en un tratamiento del dolor cr\u00f3nico, su objetivo m\u00e1s cercano es comprender mejor algo tan inseparable de la existencia humana y tan desconocido como primer paso para poder tratarlo de manera m\u00e1s precisa. En este sentido, una de las aportaciones m\u00e1s importantes de este equipo cient\u00edfico es la creaci\u00f3n de LUPE (Evaluador Autom\u00e1tico de Dolor por Luz, de sus siglas en ingl\u00e9s), una plataforma de aprendizaje profundo que analiza comportamientos de dolor espont\u00e1neos en animales, mejorando su valor como modelo para acelerar el descubrimiento de f\u00e1rmacos y su llegada a los humanos.<\/p>\n<p class=\"\">En un art\u00edculo que tambi\u00e9n publica Nature, Nicolas Massaly de la Universidad de California en Los \u00c1ngeles y Monique Smith, de la Universidad de California en San Diego, destacan que este estudio \u201crefuerza la visi\u00f3n creciente en neurociencia de que el dolor no es solo una se\u00f1al sensorial, sino un estado din\u00e1mico del cerebro moldeado por la percepci\u00f3n, la memoria y la emoci\u00f3n\u201d. <\/p>\n<p class=\"\">Esta comprensi\u00f3n profunda del dolor podr\u00eda permitir encontrar mejores soluciones para trastornos psiqui\u00e1tricos derivados del dolor cr\u00f3nico, como la depresi\u00f3n o las adicciones, que pueden arrastrar a los pacientes a un c\u00edrculo vicioso. Adem\u00e1s, conocer las neuronas implicadas en determinadas facetas del dolor, puede ser \u00fatil para aplicar t\u00e9cnicas menos invasivas y caras que la terapia g\u00e9nica. \u201cPor ejemplo, ya se usa el ultrasonido focalizado de alta intensidad (no invasivo) para tratar temblores en la enfermedad de Parkinson\u201d, escriben Massaly y Smith.<\/p>\n<p class=\"\">Aunque el dolor siempre parezca algo detestable, los autores advierten frente a la expectativa de eliminarlo del todo. Para el futuro, consideran que m\u00e1s que una p\u00edldora que borre todo el dolor, se desarrollen terapias que traten el dolor como una sensaci\u00f3n pura en lugar de una amenaza. Que se evite la carga afectiva del dolor cr\u00f3nico sin que se nos olviden los riesgos de saltar de un tejado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 2006, la revista Nature public\u00f3 un estudio sobre algunas familias en Pakist\u00e1n que no sufr\u00edan dolor por&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":330782,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[4030,1066,2670,119,67181,794,25,24,11291,165,646,5698,681,166,23,43045],"class_list":{"0":"post-330781","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-adicciones","9":"tag-cancer","10":"tag-cerebro","11":"tag-ciencia","12":"tag-dolencias","13":"tag-drogas","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-farmacologia","17":"tag-health","18":"tag-investigacion-cientifica","19":"tag-medicamentos","20":"tag-medicina","21":"tag-salud","22":"tag-spain","23":"tag-terapia-genica"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115863465681436283","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=330781"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/330781\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/330782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=330781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=330781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=330781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}