{"id":332387,"date":"2026-01-10T01:20:23","date_gmt":"2026-01-10T01:20:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/332387\/"},"modified":"2026-01-10T01:20:23","modified_gmt":"2026-01-10T01:20:23","slug":"sacar-del-closet-nuestras-finanzas-opacidad-y-fractura-en-la-economia-del-arte-contemporaneo-opinion-ene-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/332387\/","title":{"rendered":"Sacar del cl\u00f3set nuestras finanzas: Opacidad y fractura en la econom\u00eda del arte contempor\u00e1neo. Opini\u00f3n. ene 2026"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">\u00abEscribiendo este Diario del dinero me sent\u00ed haciendo una inversi\u00f3n. Invert\u00ed los t\u00e9rminos: gastar es una nueva oportunidad de contar y ganar es perder la verg\u00fcenza y desnudar cu\u00e1nto recibo por mis trabajos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Rosario Bl\u00e9fari, Diarios del Dinero1<\/p>\n<p>Entr\u00e9 por el lado North en vez del South en <a href=\":\/\/\/..\/guia\/o\/art-basel-miami-beach-106385\">Art Basel Miami Beach<\/a>, a donde tuve que ir en diciembre a instalar mis obras en Positions, la secci\u00f3n de propuestas individuales supuestamente \u201cemergentes\u201d (\u00a1hoy puedes tener 40 a\u00f1os y seguir emergiendo!). Caminando con ampollas en mis pies por unos zapatos que nunca uso, el piso poluto de alfombra naranja y el olor a pl\u00e1stico muerto del lounge me recuerdan que no entr\u00e9 por el lugar correcto. Paso corriendo por el booth de Gagosian, donde reconozco de reojo a un <a href=\":\/\/\/..\/guia\/f\/daniel-richter-5382\">Richter<\/a> (vendido por $5.5 millones de d\u00f3lares) y un <a href=\":\/\/\/..\/guia\/f\/alex-katz-3954\">Alex Katz<\/a> (2.5 millones). Esta ma\u00f1ana me invadi\u00f3 un impulso de bajar todos mis precios\u2026 unos 500 d\u00f3lares,\u00a0\u00abpara que los coleccionistas se animen\u00bb\u00a0le dije a la galerista, como una tremenda boluda.<\/p>\n<p>Me empiezo a sentir sofocada, como en la adolescencia, cuando el aire de los shoppings comerciales parec\u00eda espesarse frente a las vitrinas de lujo. La luz blanca me encandila, me empuja hacia adelante. Camino hasta un pabell\u00f3n amplio, casi cl\u00ednico, donde algo se arrastra y vibra en el piso. Me acerco y veo con detalle: son caniches rob\u00f3ticos color piel que tiemblan y se desplazan con torpeza en movimientos mec\u00e1nicos, rodeados de cuerpos brillantes, selfie sticks en alto y sonrisas botoxeadas. Todo este circo grotesco y siniestro detiene mi paso y observo con m\u00e1s atenci\u00f3n: Los perros robots llevan moldes exactos de las cabezas de nuestros tecn\u00f3cratas favoritos: Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos. Sus m\u00e1scaras blandas con cabelleras hiperrealistas se sacuden como aut\u00f3matas endemoniados. Siento una sonrisita c\u00ednica subirme a la cara y saco el tel\u00e9fono, como las rubias a mi lado.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este teatro did\u00e1ctico de lo que hoy se llama AI slop comparte la qu\u00edmica del fast food: todo est\u00e1 dise\u00f1ado para ser tragado de inmediato. Cuando la temperatura cae, cualquier nutriente se disuelve y lo que queda es comida muerta. Sigo caminando con un zumbido persistente en los o\u00eddos y me detengo frente a una secci\u00f3n titulada Zero10. El nombre invoca la exposici\u00f3n 0,10 de <a href=\":\/\/\/..\/guia\/f\/kazimir-malevich-11036\">Malevich<\/a> en 1915, un gesto radical para el arte de vanguardia. Algo se activa a ras del suelo, una m\u00e1quina tose, vibra, y libera una nube densa, gris oscura, que se expande borrando mi visi\u00f3n. El aire raspa la garganta.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/whatsapp_image_2025_12_17_at_12.11.48__1_.jpeg\" class=\"center-block img-responsive\" loading=\"lazy\"\/>Backrooms. Imagen cortes\u00eda de la autora<\/p>\n<p>Camino a ciegas, desorientada, hasta chocar con una mesa met\u00e1lica fr\u00eda. Hay objetos sobre ella, pero solo percibo vol\u00famenes y reflejos. La nube se disipa poco a poco y la escena se recompone: la mesa est\u00e1 cubierta de peque\u00f1as terminales de tarjetas de cr\u00e9dito alineadas. Detr\u00e1s, en el muro, una cifra enorme aparece como un veredicto:\u00a0\u00ab$75,000.00\u00bb. Una mujer excesivamente maquillada se acerca, me habla casi gritando:\u00a0\u00abEsto es Self Checkout de Jack Butcher. Apoyas tu tarjeta, eliges el monto, la m\u00e1quina imprime un recibo y eso es tu NFT\u00bb.\u00a0\u00abEs una genialidad\u00bb, repite, como un mantra. Setenta y cinco mil d\u00f3lares, pienso, mientras las terminales emiten pitidos intermitentes y luces verdes, con eso podr\u00eda pagar unos 13 a\u00f1os de renta si no me la incrementan.\u00a0<\/p>\n<p>La arquitectura maquiav\u00e9lica de este espacio transaccional tiene un impacto muy intensificado en mi cuerpo. Avanzo flotante, sin sentir mis pies ampollados, olvidando mi propio peso, sin ubicar d\u00f3nde est\u00e1 el norte, el sur o cualquier coordenada espacio-temporal dentro de este laberinto sin ventanas, backrooms\u00a0del inframundo. Los sentidos se anulan entre el fast food, los lounges de pl\u00e1stico naranja y las pinturas monumentales y coloridas. Muy r\u00e1pido las vibras dantescas empiezan a cobrar dimensiones alucinatorias y cuando por fin encuentro el booth de mi galer\u00eda en la secci\u00f3n \u201cSouth E\u201d, los coleccionistas y curadores que promet\u00edan un futuro mejor ya se hab\u00edan ido.<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede ser que no exista un sindicato que proteja nuestro trabajo? \u00bfPor qu\u00e9 el salario art\u00edstico sigue siendo tan difuso y esquivo?<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Me siento en una silla exhausta y rendida. A mi lado, la galerista M. est\u00e1 tecleando en su laptop con mucha concentraci\u00f3n. Despu\u00e9s de algunos detalles t\u00e9cnicos, anoche, como a las diez, terminamos de ensamblar la tuber\u00eda y colgar las pinturas que brillan detr\u00e1s m\u00edo.<\/p>\n<p>M \u2014 No vas a creer cu\u00e1nto cobran cada uno de estos focos.<\/p>\n<p>Yo \u2014\u00bfCu\u00e1nto?<\/p>\n<p>M \u2014 $300 a $500 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Miro el techo y hay unos 5 focos que nos iluminan como un sol estridente de mediod\u00eda.<\/p>\n<p>Yo \u2014 Uff, est\u00e1n locos.<\/p>\n<p>M. asiente. Un silencio inc\u00f3modo invade el aire y saco mi libreta para anotar algo que qued\u00f3 flotando en mi mente:<\/p>\n<ul>\n<li>Env\u00edo: $2800<\/li>\n<li>Cajas de madera: $650<\/li>\n<li>Papel mach\u00e9: $300<\/li>\n<li>Bastidores: $480<\/li>\n<li>Pinturas y solventes: $320<\/li>\n<\/ul>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/whatsapp_image_2026_01_06_at_21.15.44.jpeg\" class=\"center-block img-responsive\" loading=\"lazy\"\/>Caricatura de Mafalda por Quino<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Hago el c\u00e1lculo de mi inversi\u00f3n total en pesos mexicanos: $32,375 mil pesos. Pienso en mi cuenta de banco que posiblemente tenga alrededor de $15 mil pesos de fondos. Ya es 2 de diciembre. Mierda, necesito pagar mi renta. Y como si M. me leyera la mente:<\/p>\n<p dir=\"ltr\">M \u2014 \u00bfViste el post de Frances Stark? Se volvi\u00f3 viral.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Me pone su celular frente a los ojos: la imagen de la cara de una mujer mitad tapada por una mano en primer plano expresando un gran\u00a0\u00abfuck you\u00bb. El tono de la foto es de un rojo rabioso y un texto en blanco dice:\u00a0\u00ab35 a\u00f1os de mi vida le di a este est\u00fapido mundo del arte y me qued\u00e9 literalmente sin nada\u00bb.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Se me movi\u00f3 algo en el est\u00f3mago e inmediatamente me puse a investigar el caso de esta artista con la que sent\u00ed una empat\u00eda instant\u00e1nea. En un video en respuesta a este post (que tuvo que sacar por salirse viralmente de control), explica que bajo la presi\u00f3n de no poder pagar su renta y despu\u00e9s de unas cervezas decidi\u00f3 impulsivamente hacer p\u00fablica su frustraci\u00f3n.\u00a0\u00abNo tengo capital pero tengo capital cultural que acumul\u00e9 muchos a\u00f1os, en formas de dibujos y pinturas y obras que est\u00e1n guardadas en bodega. Si ese capital cultural le queda a mi hijo y \u00e9l podr\u00eda construir algo con eso, eso es todo lo que tengo. No tengo dinero, ni bienes o propiedades, pero tengo eso. Y de ah\u00ed que vino mi deseo impulsivo de este \u2018fuck you\u2019, porque en verdad ese valor cultural, hoy no quiere decir nada\u00bb.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Frances Stark es representada por dos galer\u00edas grandes (Gladstone y Buchholz), forma parte de varias colecciones (MoMA, Whitney Museum, Tate, LACMA, etc.) y su trabajo estuvo en la Bienal de Venecia (2011), Whitney Museum Biennial (2008, 2017), y cuenta con una retrospectiva en el Hammer Museum (2015) en L.A., donde actualmente vive y trabaja. Adem\u00e1s, Stark es la primera en su familia de clase media trabajadora en obtener un t\u00edtulo universitario. Con tal trayectoria, a sus 58 a\u00f1os y despu\u00e9s de 35 a\u00f1os en este campo, no llega al mes. Esto se siente como una bandera roja de que algo est\u00e1 profundamente roto.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Semanas antes yo misma hab\u00eda hecho una denuncia p\u00fablica tras casi un a\u00f1o esperando el pago de un proyecto realizado en Toronto para Nuit Blanche, un evento de obras ef\u00edmeras de producci\u00f3n veloz (y consumo veloz), que acept\u00e9 realizar un poco por necesidad econ\u00f3mica y otro poco por la oportunidad de experimentar en otra escala. Hab\u00eda cubierto un vuelo de $850 d\u00f3lares canadienses que nunca fue reembolsado, y me hab\u00edan entregado un cheque imposible de cobrar en M\u00e9xico. Durante meses, y ahora m\u00e1s de un a\u00f1o, intent\u00e9 con mis propios medios, buscar maneras de romper con este bloqueo burocr\u00e1tico que se da muy seguido con instituciones del norte. La frustraci\u00f3n creci\u00f3 junto con la furia acumulada por la falta de responsabilidad, torpeza y finalmente negligencia con la que el equipo de producci\u00f3n (Pratishtha Kohl, Adrian Kent y Jeanne Holmes), llev\u00f3 este proceso.\u00a0<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/whatsapp_image_2025_12_17_at_12.11.49.jpeg\" class=\"center-block img-responsive\" loading=\"lazy\"\/>Screenshot de la historia publicada por Frances Stark a trav\u00e9s de su cuenta en Instagram @therealstarkiller<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El apoyo de mi comunidad confirm\u00f3 que no se trataba de un caso aislado y volvieron las preguntas conocidas, \u00bfc\u00f3mo puede ser que no exista un sindicato que proteja nuestro trabajo? \u00bfPor qu\u00e9 el salario art\u00edstico sigue siendo tan difuso y esquivo? Pierre-Michel Menger, especialista en sociolog\u00eda del trabajo, explica en su libro Retrato del artista como trabajador: Metamorfosis del capitalismo:\u00a0\u00abEl arte no carece de sindicatos por accidente hist\u00f3rico, sino porque el mercado ha logrado lo que la sociedad capitalista siempre busca: trabajadores que no se reconocen como clase. [\u2026] La precariedad art\u00edstica se sostiene sobre una ficci\u00f3n pol\u00edtica: cada fracaso es individual y cada \u00e9xito, m\u00e9rito propio. Bajo esta perspectiva, reclamar colectivamente equivale a admitir mediocridad\u00bb.2<\/p>\n<p dir=\"ltr\">De manera similar, en El arte queer del fracaso, Jack Halberstam entiende el fracaso como una pr\u00e1ctica de resistencia frente a las narrativas capitalistas y heteronormativas de \u00e9xito, progreso y autosuperaci\u00f3n. Su cr\u00edtica a la filosof\u00eda del pensamiento positivo y a la cultura de la autoayuda gringa que se consolidan con el neoliberalismo en las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, es que desplazan la responsabilidad del bienestar, el \u00e9xito o el fracaso financiero hacia el individuo. Estas narrativas ocultan las condiciones de un sistema que depende de la precarizaci\u00f3n de la mayor\u00eda para sostener la acumulaci\u00f3n de unos pocos, transformando desigualdades sist\u00e9micas en supuestos \u00e9xitos o fracasos personales.<\/p>\n<blockquote>\n<p dir=\"ltr\">Visibilizar una urgencia econ\u00f3mica, una dificultad en relaci\u00f3n a nuestras finanzas o condiciones laborales, activa la empat\u00eda colectiva, interrumpe l\u00f3gicas dominantes de poder y disciplina (la tiran\u00eda del \u00e9xito), y nos abre otras formas de sost\u00e9n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p dir=\"ltr\">La promesa de libertad creativa convive as\u00ed con una aceptaci\u00f3n casi natural del riesgo permanente, la informalidad y la autoexplotaci\u00f3n, legitimadas por la vocaci\u00f3n individual, el \u201camor al arte\u201d, y el miedo a quedar fuera del circuito. Este modelo de artista se convierte en el trabajador contempor\u00e1neo ideal para el neoliberalismo que organiza todo: flexible, entusiasta, independiente, disponible, aut\u00f3nomo. Las proyecciones de las redes sociales operan como una herramienta clave para sostener esa figura de artista empresario triunfante y auto-inflado.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">\u00bfQu\u00e9 ocurre si las mismas plataformas vamp\u00edricas y militarizadas que aprendimos a usar para la autopromoci\u00f3n se convierten en espacios para exponer la vulnerabilidad financiera? \u00bfEse desplazamiento permitir\u00eda desarmar la narrativa del \u00e9xito individual y volver visible la condici\u00f3n de auto-explotaci\u00f3n y las discrepancias laborales compartidas en el campo art\u00edstico? Como propone Halberstam:\u00a0\u00ab[&#8230;] fracasar, perder, olvidar, desarmar, deshacerse de lo que se es, no saber, pueden ofrecer formas de estar en el mundo m\u00e1s creativas y m\u00e1s cooperativas\u00bb. Visibilizar una urgencia econ\u00f3mica, una dificultad en relaci\u00f3n a nuestras finanzas o condiciones laborales, activa la empat\u00eda colectiva, interrumpe l\u00f3gicas dominantes de poder y disciplina (la tiran\u00eda del \u00e9xito), y nos abre otras formas de sost\u00e9n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/whatsapp_image_2025_12_17_at_12.11.48.jpeg\" class=\"center-block img-responsive\" loading=\"lazy\"\/>Francis Stark, Goobye Impostor Syndrome, Hello Delusions of Grandeur, 2023. Acr\u00edlico y yeso sobre lienzo; 198 x 157.5 cm.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">El misterio sobre c\u00f3mo se ganan la vida los artistas (y c\u00f3mo se sobrevive en las capitales) se mantiene en la bruma, en gran parte gracias al silencio de una clase privilegiada (de la cual muchos de mis colegas artistas pertenecen y viven con MSI3 o como RFS4), poco dada a la autocr\u00edtica y la autorreflexi\u00f3n. Esa (des)identificaci\u00f3n de clase en constante fuga y evasi\u00f3n, sumada al nepotismo silencioso de los v\u00ednculos\u00a0 sociales (coleccionista\u2013galer\u00eda\u2013artista), aumenta la abstracci\u00f3n financiera de la que se alimenta el mercado. Ser\u00eda m\u00e1s potente, y m\u00e1s constructivo, incluso desde necesidades econ\u00f3micas distintas, pronunciarnos como una clase aspiracionista atravesada por contradicciones. Porque lo somos: dependemos de un sistema financiado, gran parte por dinero sucio del cual participamos y al que contribuimos ciegamente. Bienales, museos, colecciones privadas, ferias, premios, instituciones educativas: basta rascar un poco para ver c\u00f3mo muchos de los patrocinios que nos sostienen tambi\u00e9n apoyan pol\u00edticas tecnofascistas y violentas (de maneras m\u00e1s o menos evidentes), como el genocidio en Palestina, por ejemplo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En este terreno quebradizo, la \u201cprofesionalizaci\u00f3n\u201d del arte aparece como una grieta m\u00e1s. Portafolios, residencias, becas, maestr\u00edas en el extranjero, premios, producci\u00f3n cada vez m\u00e1s grande y espectacular, todo orientado a construir una carrera individual triunfante dentro de una l\u00f3gica piramidal donde m\u00e1s escala (un estudio m\u00e1s grande y m\u00e1s asistentes trabajando para m\u00ed), equivale a m\u00e1s validaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p dir=\"ltr\">El misterio sobre c\u00f3mo se ganan la vida los artistas (y c\u00f3mo se sobrevive en las capitales) se mantiene en la bruma, en gran parte gracias al silencio de una clase privilegiada\u00a0poco dada a la autocr\u00edtica y la autorreflexi\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p dir=\"ltr\">Si el mercado regula nuestras condiciones de forma arbitraria, \u00bfc\u00f3mo trazar valores y principios comunes? \u00bfC\u00f3mo producir empat\u00eda hacia lo colectivo si seguimos alimentando este mito del artista individual? Frente a l\u00f3gicas tan intangibles e impredecibles, una posible respuesta es aprender a articular mejor nuestras necesidades desde una conciencia de clase (y ac\u00e1 no nos confundamos con las pol\u00edticas de identidad importadas del norte), y compartiendo de manera concreta nuestras finanzas y las inc\u00f3gnitas borrosas alrededor de esos n\u00fameros: a cu\u00e1nto vendemos obra, cu\u00e1nto gastamos, cu\u00e1nto cobramos por un taller, una exposici\u00f3n, un texto, si podemos pagar renta, seguro m\u00e9dico, y si dedicarnos a ser artistas de tiempo completo es algo sostenible y solventable. Ver\u00f3nica Gago y Luc\u00eda Cavallero proponen\u00a0\u00abponer cuerpo, territorio y narrativa a la abstracci\u00f3n financiera\u00bb,5 sacar del cl\u00f3set la deuda; en continuidad con eso, propongo sacar del cl\u00f3set nuestras finanzas de artistas y trabajadores del arte y poner sobre la mesa los valores reales de nuestra vida y nuestro trabajo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/whatsapp_image_2025_12_17_at_12.11.49__1_.jpeg\" class=\"center-block img-responsive\" loading=\"lazy\"\/>Imagen cortes\u00eda de la autora<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En Diario del dinero, la cantautora y escritora argentina Rosario Bl\u00e9fari, narra c\u00f3mo la incertidumbre econ\u00f3mica y la administraci\u00f3n del dinero marcan el pulso de su vida cotidiana. Vida, obra y dinero aparecen como un mismo territorio de fricci\u00f3n.\u00a0\u00abGastar es una oportunidad de contar\u00bb, escribe, convirtiendo la cifras en relatos y an\u00e9cdotas. Algo similar ocurre en la pieza CV laboral (2009) de la artista argentina Ana Gallardo, donde enumera una lista escuchada por audio, todos los trabajos realizados para sostener su vida. Estos gestos pol\u00edticos y simples, colaboran para desmontar la ficci\u00f3n del artista aut\u00f3nomo, estable y exitoso y exponen el detr\u00e1s de escena, la fragilidad estructural que nos constituye.\u00a0<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Digerir la actualidad, su velocidad, su automatismo, sus violencias, su absurdidad y tratar de iluminar los hilos que se mueven en las sombras, es algo consensualmente imposible. Pero creo que la pr\u00e1ctica art\u00edstica (al menos me gusta pensar que la m\u00eda y la de muchxs), es una insistencia terca de captar y traducir algo en estos tiempos tan inciertos y hostiles. Y ac\u00e1 rozo con la autoayuda (que abunda en el esp\u00edritu de este fin y principio de a\u00f1o convulsivos): Dicen que cuanto m\u00e1s detalles damos en las intenciones lanzadas al universo, m\u00e1s chances hay de que se cumplan. Entonces intentemos pronunciarnos desde lo simple, lo conocido, lo cotidiano; demos todos los detalles de lo que ya no queremos que se repita, nombremos cifras, desgastes, esperas y negligencias. Voces al un\u00edsono que se amplifican como un faro, enfrentando a un sistema que se alimenta de nuestra opacidad y de nuestra fractura.<\/p>\n<p>    <strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\n<p>Rosario Blefari, Diarios del Dinero (Buenos Aires: Editorial Mansalva, 2020)<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p>Pierre-Michel Menger, Portrait de l\u2019artiste en travailleur: M\u00e9tamorphoses du capitalisme (Paris: Seuil, colecci\u00f3n La R\u00e9publique des id\u00e9es, 2002), p. 96<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p>Mysterious Source of Income (Fuente misteriosa de ingresos)<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p>Rent Free Spirits (Espiritu de Renta Libre)<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p>Ver\u00f3nica Gago y Luci Cavallero, Una lectura feminista de la deuda (Buenos Aires, Tinta Lim\u00f3n, 2019)<\/p>\n<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00abEscribiendo este Diario del dinero me sent\u00ed haciendo una inversi\u00f3n. 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