{"id":338345,"date":"2026-01-13T13:28:07","date_gmt":"2026-01-13T13:28:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/338345\/"},"modified":"2026-01-13T13:28:07","modified_gmt":"2026-01-13T13:28:07","slug":"el-imc-metabolico-revela-riesgo-de-enfermedad-cardiometabolica-incluso-en-personas-con-peso-normal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/338345\/","title":{"rendered":"El IMC metab\u00f3lico revela riesgo de enfermedad cardiometab\u00f3lica incluso en personas con peso normal"},"content":{"rendered":"<p>            <a href=\"https:\/\/gacetamedica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GettyImages-2150925075-e1768232237443.jpg\" data-caption=\"\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"696\" height=\"465\" class=\"entry-thumb td-modal-image\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/GettyImages-2150925075-696x465.jpg\"   alt=\"IMC\" title=\"\"\/><\/a><\/p>\n<p>El \u00edndice de masa corporal (IMC) ha sido durante d\u00e9cadas una de las herramientas m\u00e1s utilizadas para clasificar el estado ponderal y estimar el riesgo de enfermedad. Sin embargo, su simplicidad \u2014basada \u00fanicamente en peso y altura\u2014 tambi\u00e9n es su principal limitaci\u00f3n. En este contexto, un nuevo estudio liderado por la Universidad de Gotemburgo y publicado en Nature Medicine pone de relieve hasta qu\u00e9 punto el IMC convencional puede resultar insuficiente para identificar a personas con un riesgo metab\u00f3lico elevado, incluso cuando se encuentran dentro de rangos considerados normales.<\/p>\n<p>La <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-025-04009-7#Sec9\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-025-04009-7#Sec9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">investigaci\u00f3n <\/a>introduce y valida el concepto de IMC metab\u00f3lico (metIMC o metBMI), un indicador derivado del an\u00e1lisis metabol\u00f3mico de la sangre que capta alteraciones metab\u00f3licas caracter\u00edsticas de la obesidad m\u00e1s all\u00e1 del peso corporal. Los resultados que obtuvieron fueron claros: las personas con un metIMC inesperadamente alto presentan un riesgo entre <strong>dos y cinco veces mayor de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, h\u00edgado graso, resistencia a la insulina u <a href=\"https:\/\/gacetamedica.com\/investigacion\/doble-desigualdad-obesidad-convivir-enfermedad-dificultad-acceder-atencion-sanitaria\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/gacetamedica.com\/investigacion\/doble-desigualdad-obesidad-convivir-enfermedad-dificultad-acceder-atencion-sanitaria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">obesidad<\/a> abdominal<\/strong>, independientemente de su IMC tradicional.<\/p>\n<p>\u00abDos personas con el mismo IMC pueden tener perfiles de riesgo completamente diferentes seg\u00fan c\u00f3mo funcione su metabolismo y su tejido adiposo\u00bb, explic\u00f3 Rima Chakaroun, investigadora de la Academia Sahlgrenska y primera autora del estudio. \u00abNuestro metIMC revela un trastorno metab\u00f3lico oculto que no siempre es visible en la b\u00e1scula\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La firma metab\u00f3lica de la obesidad<\/strong><\/p>\n<p>El metIMC se construye a partir del an\u00e1lisis de cientos de <strong>metabolitos circulantes<\/strong> \u2014peque\u00f1as mol\u00e9culas que reflejan el metabolismo celular\u2014 y captura lo que los autores denominan la \u00abfirma metab\u00f3lica de la obesidad\u00bb a lo largo de todo el espectro del IMC. En este trabajo se analizaron datos de 1.408 participantes, combinando informaci\u00f3n cl\u00ednica, metabol\u00f3mica, composici\u00f3n corporal y microbiota intestinal.<\/p>\n<p>Uno de los principales hallazgos es que los residuos del metIMC \u2014la diferencia entre el IMC metab\u00f3lico y el IMC medido\u2014 constituyen una medida refinada de la carga metab\u00f3lica real del individuo. Estos residuos se asocian estrechamente con la <strong>adiposidad central<\/strong>, especialmente con la grasa visceral abdominal (VAT), la resistencia e hipersecreci\u00f3n de insulina, la intolerancia a la glucosa y un mayor riesgo cardiometab\u00f3lico.<\/p>\n<p>Este enfoque se alinea con las definiciones m\u00e1s recientes de obesidad, que <strong>priorizan la distribuci\u00f3n de la grasa y la adiposidad central sobre los umbrales cl\u00e1sicos de IMC<\/strong>. De hecho, el metIMC demostr\u00f3 superar a otros modelos basados en datos \u00f3micos, manteniendo una buena capacidad predictiva con un panel reducido de 66 metabolitos, muchos de ellos ya relacionados con la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el estudio muestra que un metIMC elevado <strong>predice una respuesta deficiente a la cirug\u00eda bari\u00e1trica<\/strong>, con una menor p\u00e9rdida de peso tras la intervenci\u00f3n, lo que subraya su potencial utilidad cl\u00ednica para la estratificaci\u00f3n de pacientes.<\/p>\n<p><strong>La grasa visceral y el tejido adiposo<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis detallado de la composici\u00f3n corporal permiti\u00f3 identificar <strong>la grasa visceral como un determinante central del metIMC<\/strong>. Los investigadores observaron que los residuos del metIMC se correlacionaban no solo con la cantidad de VAT, sino tambi\u00e9n con su atenuaci\u00f3n medida por tomograf\u00eda computarizada, un marcador indirecto de la hipertrofia de los adipocitos.<\/p>\n<p>Este hallazgo refuerza la idea de que <strong>no toda la grasa corporal tiene el mismo impacto metab\u00f3lico<\/strong>. La disfunci\u00f3n del tejido adiposo visceral, caracterizada por adipocitos agrandados y un entorno inflamatorio, desempe\u00f1a un papel central en el desarrollo de resistencia a la insulina y enfermedad cardiometab\u00f3lica, incluso en personas que no cumplen criterios de obesidad por IMC.<\/p>\n<p><strong>Microbiota intestinal: un modulador del riesgo metab\u00f3lico<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s innovadores del estudio es la estrecha relaci\u00f3n identificada entre el metIMC y la microbiota intestinal. <strong>El IMC metab\u00f3lico pudo ser capturado de forma robusta a partir de la composici\u00f3n bacteriana del intestino<\/strong>, y muchos de los metabolitos que conforman su firma est\u00e1n producidos o modulados por las bacterias intestinales.<\/p>\n<p>Las personas con <strong>un metIMC elevado presentaban una microbiota menos diversa<\/strong>, con menor capacidad fermentativa y una producci\u00f3n reducida de \u00e1cidos grasos beneficiosos como el butirato, asociado a efectos antiinflamatorios y protecci\u00f3n metab\u00f3lica. Adem\u00e1s, se observaron alteraciones funcionales que podr\u00edan favorecer la inflamaci\u00f3n intestinal, la lipog\u00e9nesis hep\u00e1tica y el aumento del riesgo cardiovascular.<\/p>\n<p>En este contexto, <strong>ciertas bacterias emergen como marcadores de riesgo o protecci\u00f3n<\/strong>. La abundancia de Ruminococcus gnavus, por ejemplo, se asoci\u00f3 con mayor grasa visceral, resistencia a la insulina y riesgo cardiovascular, especialmente en entornos de baja diversidad microbiana. Por el contrario, familias como Christensenellaceae y algunos miembros de Oscillospiraceae se relacionaron con perfiles metab\u00f3licos m\u00e1s favorables y menor inflamaci\u00f3n, independientemente del peso corporal.<\/p>\n<p>\u00abLos metabolitos que m\u00e1s contribuyen a la predicci\u00f3n del metIMC est\u00e1n modulados o producidos por la microbiota intestinal, lo que los convierte en una especie de dial metab\u00f3lico\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Fredrik B\u00e4ckhed, profesor de la Universidad de Gotemburgo y autor senior del estudio.<\/p>\n<p>En este sentido, el trabajo cuestiona el uso exclusivo del IMC tradicional para evaluar el riesgo metab\u00f3lico y sugiere que un n\u00famero significativo de personas con peso normal podr\u00edan estar infradiagnosticadas. As\u00ed, el metIMC podr\u00eda convertirse en una herramienta clave para <strong>identificar a individuos con obesidad metab\u00f3licamente no saludable<\/strong> antes de que desarrollen enfermedad cl\u00ednica manifiesta.<\/p>\n<p>Otro hallazgo relevante es la <strong>escasa influencia de los factores gen\u00e9ticos en el metIMC en comparaci\u00f3n con el entorno y el estilo de vida<\/strong>. La dieta, la actividad f\u00edsica y la composici\u00f3n de la microbiota intestinal emergen como determinantes clave, lo que abre la puerta a intervenciones preventivas personalizadas.<\/p>\n<p>Los autores reconocen algunas limitaciones, como la aplicabilidad del modelo a poblaciones mayoritariamente europeas y el uso de marcadores indirectos de resistencia a la insulina. Aun as\u00ed, concluyen que el metIMC representa un indicador m\u00e1s sensible de la carga metab\u00f3lica individual que el IMC convencional.<\/p>\n<p>En un contexto en el que las definiciones de obesidad est\u00e1n evolucionando para incorporar medidas de adiposidad y funci\u00f3n metab\u00f3lica, este estudio refuerza la necesidad de herramientas m\u00e1s precisas para estratificar el riesgo y avanzar hacia una medicina de precisi\u00f3n en la prevenci\u00f3n y el tratamiento de las enfermedades cardiometab\u00f3licas.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n te puede interesar\u2026<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El \u00edndice de masa corporal (IMC) ha sido durante d\u00e9cadas una de las herramientas m\u00e1s utilizadas para clasificar&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":338346,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[25,24,165,166,23],"class_list":{"0":"post-338345","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-es","9":"tag-espana","10":"tag-health","11":"tag-salud","12":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115888029952081835","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=338345"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338345\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/338346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=338345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=338345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=338345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}