{"id":342078,"date":"2026-01-15T12:33:10","date_gmt":"2026-01-15T12:33:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/342078\/"},"modified":"2026-01-15T12:33:10","modified_gmt":"2026-01-15T12:33:10","slug":"analizan-el-cerebro-y-descubren-como-el-cerebro-separa-el-yo-del-mundo-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/342078\/","title":{"rendered":"Analizan el cerebro y descubren c\u00f3mo el cerebro separa el \u2018Yo\u2019 del mundo exterior"},"content":{"rendered":"<p class=\"description\"><b>Nueva oferta<\/b>: Suscr\u00edbete a National Geographic durante todo 2026 y 2027 por solo <b>0,99\u20ac\/mes<\/b>. \u00a1-76% de descuento!<\/p>\n<p class=\"description\"><b>\u00a1NOVEDAD!<\/b> Ya disponible la edici\u00f3n especial <b>El cerebro infantil<\/b> de la colecci\u00f3n Los Secretos del Cerebro de National Geographic.<\/p>\n<p><strong>Al cerebro le gusta un mundo l\u00f3gico y coherente<\/strong>. Cuando detecta una acci\u00f3n, espera una reacci\u00f3n basada en la experiencia, aunque se detecte por sentidos distintos. Por ejemplo, cuando vemos a una persona golpeando un gigantesco gong, esperamos que inmediatamente nos envuelva un sonido ensordecedor, o cuando finalmente (tras mucho pelear) logramos abrir el envoltorio pl\u00e1stico de una cu\u00f1a de queso, esperamos que nuestras fosas nasales se inunden del olor del producto l\u00e1cteo. Incluso aunque a los est\u00edmulos los separen varios segundos, como el tiempo que pasa entre el rel\u00e1mpago y el trueno, a nuestro cerebro le relaja escucharlo, puesto que est\u00e1 <strong>avanz\u00e1ndose a lo que va a suceder. <\/strong><\/p>\n<p>Este hecho se denomina <strong>integraci\u00f3n sensorial<\/strong> y permite reducir la incertidumbre del mundo que nos rodea. Sin embargo, nuestro cerebro no est\u00e1 constantemente integrando todas las se\u00f1ales que recibimos, sino que durante millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n se ha especializado en separar cu\u00e1les deben integrarse y cu\u00e1les separarse.<\/p>\n<p>Pongamos un ejemplo de un humano primigenio. Si este humano integrase todas las se\u00f1ales, como el rumor de un arroyo, el piar de cada una de las especies de p\u00e1jaros, las cosquillas de una brizna de hierba, Etc. Etc.\u2026 es m\u00e1s probable que no se centrase en el crujido de una rama que se ha roto bajo el peso de una garra, ni el olor que ha envuelto el ambiente y por lo <strong>que el enorme oso de las cavernas podr\u00eda volverse a casa con la panza llena.<\/strong><\/p>\n<p>Por eso nuestro cerebro, en una fracci\u00f3n de segundo, se queda con lo m\u00e1s importante e <strong>integra se\u00f1ales sensoriales que lo m\u00e1s probable es que provengan de un mismo objeto y separa aquellas que no<\/strong>. As\u00ed, si el crujido y el olor ocurren en lo que se denomina la \u2018<strong>ventana de uni\u00f3n temporal<\/strong>\u2019, el cerebro se pondr\u00e1 alerta, porque si todo ha ocurrido en el mismo momento, es posible que haya un el oso, y eso ser\u00eda m\u00e1s urgente que escuchar los pajarillos.<\/p>\n<p>Cuando los est\u00edmulos provienen de dentro<\/p>\n<p>Pero claro, cuando los est\u00edmulos provienen de nuestro propio cuerpo, este problema se complica. Desde hace relativamente poco, <strong>los neurocient\u00edficos saben que nuestro cerebro est\u00e1 constantemente integrando y discriminando est\u00edmulos para saber qu\u00e9 forma parte de nuestro cuerpo y qu\u00e9 no<\/strong>. Para ello, combina tanto informaci\u00f3n visual, como t\u00e1ctil, como la de nuestro \u2018sexto sentido\u2019: la propiocepci\u00f3n. Pero ha sido al enga\u00f1ar a estos sentidos cuando <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-025-67657-w\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">un equipo del Instituto Karoliska<\/a> ha podido indagar en c\u00f3mo funcionan estos procesos cerebrales claves.<\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/axolotl_fc6d7bd6_800x800.jpg\" alt=\"Axolotl\" class=\"image lazyload\"\/><\/p>\n<p>Concretamente han estudiado c\u00f3mo reaccionaban 106 personas al <strong>\u2018truco de la mano falsa\u2019<\/strong> mientras les med\u00edan las ondas cerebrales. Para realizar este truco, se le pide a la persona que ponga sus brazos sobre la mesa. Despu\u00e9s, se tapa uno de los brazos y se cambia con los de un maniqu\u00ed. Posteriormente, se estimula el brazo real mientras se toca el del maniqu\u00ed, y as\u00ed la persona comienza a tener la sensaci\u00f3n de que el brazo del maniqu\u00ed es suyo. En ese momento, <strong>el investigador (o mago, o ambas cosas a la vez) golpea la mano falsa con un martillo<\/strong> y la persona, normalmente, tratar\u00e1 de retirar la mano o incluso puede llegar a sentir dolor.<\/p>\n<p><strong>Pero algunas personas son mucho m\u00e1s susceptibles a caer en este truco,<\/strong> as\u00ed que por ello los sujetos de esta investigaci\u00f3n llevaban los instrumentos de medici\u00f3n de ondas. Estas ondas, que est\u00e1n divididas en 5 tipos (alfa, beta, gamma, delta y theta) son el resultado de la frecuencia de activaci\u00f3n de las neuronas, y para cada persona son diferentes. Algunas producen ondas m\u00e1s r\u00e1pidas y otras m\u00e1s lentas.<\/p>\n<p>M\u00e1s revoluciones para que el cuerpo no te enga\u00f1e<\/p>\n<p>Los investigadores pudieron detectar que <strong>aquellas personas con ondas alfa m\u00e1s r\u00e1pidas eran m\u00e1s dif\u00edciles de enga\u00f1ar<\/strong>. Es decir, para que dichas personas detectaran las manos como suyas, los investigadores deb\u00edan estimular con una brocha ambas manos a la vez y ser muy precisos con los movimientos, si no, la ilusi\u00f3n se romp\u00eda. En aquellos con ondas alfa m\u00e1s lentas, los movimientos pod\u00edan ser mucho m\u00e1s inexactos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/enganar-cerebro-truco-de-la-mano_925ebdaf_260115111732_800x450.webp.webp\" alt=\"Enga\u00f1ar cerebro truco de la mano\" class=\"lazyload\" width=\"800\" height=\"450\" data-aspectratio=\"800\/450\"\/>&#13;Nature communications<\/p>\n<p>Configuraci\u00f3n y procedimiento experimental de la estimulaci\u00f3n transcraneal con corriente alterna (tACS).\u00a0D\u2019Angelo, M., Lanfranco, R.C., Chancel, M.\u00a0et al.\u00a0Parietal alpha frequency shapes own-body perception by modulating the temporal integration of bodily signals.\u00a0Nat Commun\u00a0<b>17<\/b>, 53 (2026). https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41467-025-67657-w<\/p>\n<p>Para a\u00f1adirle robustez a la hip\u00f3tesis, los investigadores realizaron un segundo experimento en el que estimularon mediante un procedimiento no invasivo los cerebros de aquellas personas m\u00e1s f\u00e1ciles de enga\u00f1ar. Para ello, emplearon una cinta con electrodos capaces de emitir pulsos de electricidad. As\u00ed, <strong>aumentaron la frecuencia de las ondas de los participantes<\/strong> y, de pronto, estos se volvieron mucho m\u00e1s dif\u00edciles de enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/una-mujer-con-insomnio_d7b4a829_251229124546_800x800.webp.webp\" alt=\"Una mujer con insomnio\" class=\"image lazyload\"\/><\/p>\n<p>Con este segundo experimento, los investigadores demostraron que, efectivamente, <strong>las ondas cerebrales est\u00e1n relacionadas con c\u00f3mo nuestro cerebro entiende nuestro cuerpo y dibuja los l\u00edmites del \u2018yo\u2019<\/strong>. Un ritmo cerebral capaz de dibujar d\u00f3nde empieza el cuerpo y d\u00f3nde acaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nueva oferta: Suscr\u00edbete a National Geographic durante todo 2026 y 2027 por solo 0,99\u20ac\/mes. \u00a1-76% de descuento! \u00a1NOVEDAD!&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":342079,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[119,123,124,25,24,1408,448,1407,1409,117,121,122,23,118,120,226],"class_list":{"0":"post-342078","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-ciencia","9":"tag-ciencia-y-tecnologia","10":"tag-cienciaytecnologia","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-geographic","14":"tag-historia","15":"tag-national","16":"tag-naturaleza","17":"tag-science","18":"tag-science-and-technology","19":"tag-scienceandtechnology","20":"tag-spain","21":"tag-technology","22":"tag-tecnologia","23":"tag-viajes"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115899138442830889","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/342079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=342078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}