{"id":344934,"date":"2026-01-17T00:54:12","date_gmt":"2026-01-17T00:54:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/344934\/"},"modified":"2026-01-17T00:54:12","modified_gmt":"2026-01-17T00:54:12","slug":"ano-de-san-francisco-nykiel-la-indulgencia-es-un-encuentro-con-dios-no-un-atajo-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/344934\/","title":{"rendered":"A\u00f1o de San Francisco. Nykiel: La indulgencia es un encuentro con Dios, no un atajo espiritual"},"content":{"rendered":"<p>El regente de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica comenta el decreto publicado hoy que anuncia las indulgencias plenarias en el A\u00f1o jubilar especial proclamado por el Papa Le\u00f3n XIV con ocasi\u00f3n de los 800 a\u00f1os de la muerte del santo: \u201cEl A\u00f1o de San Francisco no debe convertirse en un cap\u00edtulo m\u00e1s lleno de efectos espirituales especiales, sino en un paso silencioso del entusiasmo a la madurez profunda, de la celebraci\u00f3n espectacular a la imitaci\u00f3n en la vida cotidiana\u201d<\/p>\n<p>Marek Weresa \u2013 Ciudad del Vaticano<\/p>\n<p>No debemos temer que el tiempo sagrado del Jubileo se vuelva \u201cbanal\u201d, enfatiza monse\u00f1or Krzysztof Nykiel, regente de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica, en referencia al A\u00f1o jubilar especial de San Francisco, proclamado por el Papa Le\u00f3n XIV del 10 de enero de 2026 al 10 de enero de 2027, con ocasi\u00f3n del octavo centenario de la muerte del Santo de As\u00eds. El d\u00eda de la publicaci\u00f3n del Decreto de la Penitenciar\u00eda que anuncia las indulgencias plenarias para este A\u00f1o especial, Nykiel habla de una misericordia que trasciende los l\u00edmites de la justicia humana y enfatiza que la indulgencia no es un \u201cdistribuidor de gracias\u201d.<\/p>\n<p><b>La Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica ha emitido un Decreto sobre la concesi\u00f3n de la indulgencia plenaria en el A\u00f1o de San Francisco, con ocasi\u00f3n del 800 aniversario de su muerte. \u00bfCu\u00e1les son las condiciones exactas y qui\u00e9n tiene derecho a ella?<\/b><\/p>\n<p>La Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica, en conformidad con la voluntad del Papa Le\u00f3n XIV, ha emitido un Decreto que concede a los fieles indulgencia plenaria en el A\u00f1o de San Francisco, que se celebra con ocasi\u00f3n del 800 aniversario de la muerte del Santo de As\u00eds. La vida del Pobrecillo de As\u00eds demuestra que la misericordia de Dios obra en la historia tambi\u00e9n a trav\u00e9s de quienes han abierto su coraz\u00f3n a su obra. Observando su ejemplo, vemos que la gracia de Dios puede transformar incluso las mayores debilidades. La indulgencia permite liberar el coraz\u00f3n del peso del pecado, pues es la remisi\u00f3n por parte de Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados en el sacramento de la penitencia y la reconciliaci\u00f3n, permitiendo que la reparaci\u00f3n necesaria se realice con total libertad. Por lo tanto, el Jubileo es una oportunidad para que los fieles reaviven su fe y fortalezcan su relaci\u00f3n con Dios y la comunidad eclesial. Para obtener la indulgencia plenaria en el A\u00f1o de San Francisco, se deben cumplir varias condiciones espec\u00edficas establecidas por la Iglesia: la confesi\u00f3n sacramental, la comuni\u00f3n eucar\u00edstica, oraciones por las intenciones del Papa, el desapego interior del pecado y la realizaci\u00f3n de algunas obras, como una piadosa peregrinaci\u00f3n a las iglesias franciscanas, la participaci\u00f3n en las celebraciones jubilares, la oraci\u00f3n y la meditaci\u00f3n con esp\u00edritu franciscano, as\u00ed como actos cotidianos de caridad y humildad que expresen la espiritualidad de San Francisco. Quisiera destacar que un elemento significativo del documento es la atenci\u00f3n a los enfermos y ancianos que no pueden salir de casa; ellos pueden unirse espiritualmente a la celebraci\u00f3n del A\u00f1o de San Francisco, ofreciendo a Dios sus oraciones, sufrimientos y dificultades cotidianas, y comprometi\u00e9ndose a cumplir las condiciones habituales lo antes posible.<\/p>\n<p><b>La gran experiencia espiritual del A\u00f1o Jubilar 2025 ha quedado atr\u00e1s. Ahora vivimos otro momento especial: el A\u00f1o de San Francisco. \u00bfC\u00f3mo podemos evitar el \u201ccansancio\u201d espiritual causado por eventos excepcionales? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para que este tiempo no se vuelva banal?<\/b><\/p>\n<p>Esta es una pregunta muy pertinente. Tras las intensas y hermosas experiencias espirituales del Gran Jubileo, podemos sentirnos realmente amenazados por lo que podr\u00edamos llamar la \u201cinflaci\u00f3n de la santidad\u201d, que se experimenta cuando los acontecimientos excepcionales pierden su capacidad de conmover el coraz\u00f3n. Pero en la vida de fe, no se trata de un continuo \u201cm\u00e1s\u201d, sino de un \u201cm\u00e1s profundo\u201d. El A\u00f1o Jubilar de la Esperanza fue un tiempo de gracia; la Iglesia abri\u00f3 sus puertas de par en par. Ahora es fundamental preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 me ha sucedido desde ese momento? Sin detenerse y asimilar las experiencias, incluso los momentos m\u00e1s sagrados se quedan en el plano emocional. Puede ser \u00fatil volver a las notas, homil\u00edas y retiros del Jubileo. Identificar y aislar un solo fruto concreto que haya permanecido en m\u00ed (por ejemplo, una mayor confianza, la reconciliaci\u00f3n, una nueva pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n), convirti\u00e9ndolo en un punto de partida, no en un fin en s\u00ed mismo. La figura de San Francisco es particularmente valiosa en el contexto del cansancio espiritual. No propone \u201cm\u00e1s pr\u00e1cticas\u201d, sino sencillez y autenticidad: un retorno a la lectura personal del Evangelio, la alegr\u00eda por las peque\u00f1as cosas y una fe vivida en las relaciones, no solo en los acontecimientos. El a\u00f1o dedicado a San Francisco puede ser una invitaci\u00f3n a simplificar la oraci\u00f3n profundiz\u00e1ndola, en lugar de multiplicarla; a vivir el Evangelio concretamente, en lugar de simplemente hablar de \u00e9l. No debemos temer que los tiempos sagrados de los jubileos se vuelvan \u201cbanales\u201d. No est\u00e1n destinados a sorprendernos continuamente, sino a orientar el coraz\u00f3n. El A\u00f1o de San Francisco no debe convertirse en un cap\u00edtulo m\u00e1s lleno de efectos espirituales especiales, sino en un paso silencioso del entusiasmo a la madurez profunda, de la celebraci\u00f3n espectacular a la imitaci\u00f3n en la vida cotidiana.<\/p>\n<p><b>En el documento de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica leemos: \u201cQue este A\u00f1o de San Francisco nos impulse a todos, cada uno seg\u00fan sus posibilidades, a imitar al Pobrecillo de As\u00eds\u201d. \u00bfQu\u00e9 mensaje transmite la vida de San Francisco al hombre moderno?<\/b><\/p>\n<p>La biograf\u00eda de San Francisco muestra que la verdadera imitaci\u00f3n de Cristo no se basa en declaraciones ni ideas, sino en un estilo de vida concreto y real, arraigado en el Evangelio. Nos recuerda el valor eterno de la pobreza y la sencillez. Al renunciar a la riqueza y al prestigio social, Francisco demostr\u00f3 que la libertad del coraz\u00f3n nace del desapego de los bienes materiales. Para el hombre de hoy, que vive en un mundo consumista, esta es una invitaci\u00f3n sumamente actual a la moderaci\u00f3n, al uso responsable de los bienes y a poner a Dios y al pr\u00f3jimo por encima de los bienes materiales: se trata de \u201cser\u201d m\u00e1s que de \u201ctener\u201d. En nuestros d\u00edas, cuando la fe a menudo es superficial o se reduce a emociones y experiencias, su actitud tambi\u00e9n fomenta la coherencia entre la fe y la vida cotidiana, y el testimonio dado con acciones, no solo con palabras o emociones. San Francisco ense\u00f1a el amor activo y fraterno, especialmente hacia los m\u00e1s d\u00e9biles, los pobres y los marginados. Su vida fue una respuesta a la indiferencia y, a veces, al ego\u00edsmo, problemas igualmente evidentes hoy, cuando las relaciones interpersonales tienden a volverse opacas y \u201clo virtual prevalece sobre la realidad\u201d. Por \u00faltimo, pero no menos importante, Francisco tambi\u00e9n demuestra que la paz nace de un coraz\u00f3n convertido, no de declaraciones interesadas ni de compromisos enga\u00f1osos. En un mundo marcado por los conflictos, la violencia social y la inseguridad, su vida es un llamado a construir la paz basada en el Evangelio de Cristo, \u00a1el \u00fanico Redentor del hombre!<\/p>\n<p><b>El decreto habla de la necesidad de \u201cdesprenderse del pecado\u201d para obtener la indulgencia. \u00bfC\u00f3mo debe interpretarse concretamente este requisito?<\/b><\/p>\n<p>El requisito de \u201cdesprenderse de cualquier pecado\u201d, mencionado en el decreto, puede parecer uno de los elementos m\u00e1s dif\u00edciles de la teolog\u00eda de la indulgencia. Pastoralmente, vale la pena considerarlo no como un ideal al alcance de unos pocos, sino como una actitud del coraz\u00f3n a la que todo cristiano est\u00e1 verdaderamente llamado. Teol\u00f3gicamente, no se trata simplemente de cometer un pecado, sino de la aceptaci\u00f3n interior del pecado, del placer que proporciona o de la disposici\u00f3n a volver a cometerlo. Una persona puede confesarlo y al mismo tiempo albergar en su coraz\u00f3n el pensamiento: \u201cS\u00e9 que est\u00e1 mal, no est\u00e1 bien, pero no quiero dejar de hacerlo\u201d. Tal actitud es un apego al pecado que neutraliza la gracia. Por el contrario, el desapego requerido no es una sensaci\u00f3n emocional de pureza, sino un acto de voluntad que dice: \u201cSe\u00f1or, no quiero ning\u00fan pecado, ni siquiera el m\u00e1s peque\u00f1o\u201d. En primer lugar, no es un estado de ausencia de pecado. Una persona puede tener debilidades, pecados veniales recurrentes e incluso sufrir ca\u00eddas dolorosas. Lo que importa es la intenci\u00f3n y la orientaci\u00f3n del coraz\u00f3n: la decisi\u00f3n sincera de romper con el pecado aqu\u00ed y ahora. Si alguien le dice a Dios: \u201cNo quiero el pecado, lo detesto, aunque s\u00e9 que soy d\u00e9bil\u201d, entonces no hay apego al pecado en \u00e9l.<\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo ayudar a los fieles en una preparaci\u00f3n espiritual m\u00e1s madura para que no traten la indulgencia como un \u201cdistribuidor de gracias\u201d?<\/b><\/p>\n<p>Es fundamental comprender que una indulgencia es, ante todo, un encuentro con Dios, y su poder no reside en nuestros esfuerzos humanos, sino en la gracia de Dios que transforma el coraz\u00f3n. De esto se derivan varias conclusiones. Todas las pr\u00e1cticas penitenciales, como la confesi\u00f3n, la comuni\u00f3n, la peregrinaci\u00f3n y la oraci\u00f3n, son instrumentos de preparaci\u00f3n que facilitan el encuentro con Dios, pero no reemplazan la experiencia de la gracia. Los aut\u00e9nticos frutos de una indulgencia aparecen cuando una persona se abre conscientemente al poder transformador de Dios, le permite actuar en su coraz\u00f3n, sana las relaciones, perdona y se convierte. Por lo tanto, una indulgencia no es \u201cmagia religiosa\u201d ni, como se expresa en la pregunta, \u201cun distribuidor de gracias\u201d, sino una invitaci\u00f3n a una relaci\u00f3n viva con Dios, en la que el hombre acepta el don de la misericordia, en lugar de querer conquistarlo. Dios obra, y el hombre responde con generosidad y fe. Si los pastores ayudan a los fieles a percibir la indulgencia como una etapa en el camino de la conversi\u00f3n y no como un atajo espiritual, se convertir\u00e1 en un instrumento de madurez y profundizaci\u00f3n de la propia fe, y este es, en el fondo, el objetivo principal del A\u00f1o jubilar de San Francisco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El regente de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica comenta el decreto publicado hoy que anuncia las indulgencias plenarias en el&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":344935,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[17,18,25,24,13,14,11,401,19,20,9,10,15,16,12631,10777,23,12,21,22,403],"class_list":{"0":"post-344934","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-espana","8":"tag-breaking-news","9":"tag-breakingnews","10":"tag-es","11":"tag-espana","12":"tag-featured-news","13":"tag-featurednews","14":"tag-headlines","15":"tag-iglesia-catolica","16":"tag-latest-news","17":"tag-latestnews","18":"tag-news","19":"tag-noticias","20":"tag-noticias-destacadas","21":"tag-noticiasdestacadas","22":"tag-santa-sede","23":"tag-santos-y-beatos","24":"tag-spain","25":"tag-titulares","26":"tag-ultimas-noticias","27":"tag-ultimasnoticias","28":"tag-vaticano"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115907714405733782","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344934\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/344935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=344934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}