{"id":345613,"date":"2026-01-17T11:27:07","date_gmt":"2026-01-17T11:27:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/345613\/"},"modified":"2026-01-17T11:27:07","modified_gmt":"2026-01-17T11:27:07","slug":"por-que-la-fifa-deberia-retirar-a-estados-unidos-la-autorizacion-para-organizar-la-copa-del-mundo-de-futbol-futbol-deportes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/345613\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la FIFA deber\u00eda retirar a Estados Unidos la autorizaci\u00f3n para organizar la Copa del Mundo de F\u00fatbol? | F\u00fatbol | Deportes"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">La elecci\u00f3n de un pa\u00eds como sede de la Copa del Mundo de f\u00fatbol no es una decisi\u00f3n pol\u00edticamente neutra. Aunque las instituciones deportivas insistan en presentar estos eventos como espacios ajenos a la pol\u00edtica, para mantener la supuesta autonom\u00eda del deporte, lo cierto es que su organizaci\u00f3n comporta una forma de legitimaci\u00f3n simb\u00f3lica del Estado anfitri\u00f3n. Se le reconoce, al menos impl\u00edcitamente, como un miembro respetable de la comunidad internacional, merecedor de visibilidad, prestigio y reconocimiento. Este argumento ha sido utilizado para criticar la elecci\u00f3n de sedes anteriores de la Copa Mundial de F\u00fatbol, como Rusia o Catar, as\u00ed como la adjudicaci\u00f3n, contra todo principio de buen gobierno, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/futbol\/2023-10-31\/infantino-confirma-que-el-mundial-del-2034-tendra-lugar-en-arabia-saudi.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/futbol\/2023-10-31\/infantino-confirma-que-el-mundial-del-2034-tendra-lugar-en-arabia-saudi.html\">a Arabia Saud\u00ed de la vig\u00e9sima edici\u00f3n de la Copa del Mundo de 2034<\/a>. Desde esta perspectiva, resulta oportuno preguntarse si Estados Unidos re\u00fane hoy las condiciones pol\u00edticas, jur\u00eddicas y morales necesarias para organizar un evento deportivo de alcance global como un Mundial de f\u00fatbol.<\/p>\n<p class=\"\">Formalmente, Estados Unidos sigue present\u00e1ndose como una democracia constitucional. Mantiene elecciones peri\u00f3dicas, un sistema de separaci\u00f3n de poderes y un cat\u00e1logo de derechos fundamentales reconocidos en su Constituci\u00f3n. Sin embargo, el gobierno actual de los Estados Unidos lidera una deriva autoritaria \u2014algunos autores hablan ya directamente de fascista\u2014 que pone en cuesti\u00f3n la autenticidad de esos rasgos democr\u00e1ticos y la pervivencia de la legitimidad democr\u00e1tica de sus instituciones de gobierno. La distancia entre la forma y la pr\u00e1ctica se ha ampliado de manera alarmante, hasta el punto de que puede sostenerse que nos encontramos ante un Estado que, sin abandonar por completo sus estructuras formalmente democr\u00e1ticas, adopta conductas propias de un r\u00e9gimen profundamente incompatible con los valores que el deporte internacional dice promover.<\/p>\n<p class=\"\">En primer lugar, Estados Unidos act\u00faa como una potencia abiertamente belicista. No se trata solo de su hist\u00f3rico intervencionismo militar, sino de la reiterada disposici\u00f3n a agredir a otros Estados <a href=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2026-01-06\/sin-una-reaccion-institucional-a-trump-dejara-de-existir-el-derecho-internacional.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2026-01-06\/sin-una-reaccion-institucional-a-trump-dejara-de-existir-el-derecho-internacional.html\">sin ofrecer justificaci\u00f3n jur\u00eddica alguna conforme al derecho internacional<\/a>. A ello se a\u00f1ade un aspecto especialmente grave: la pr\u00e1ctica de detenciones extraterritoriales y secuestros de l\u00edderes pol\u00edticos extranjeros o de personas consideradas \u201cenemigos\u201d, al margen de cualquier procedimiento judicial ordinario. Estas actuaciones no solo vulneran la soberan\u00eda de otros Estados, sino que erosionan los principios b\u00e1sicos del Estado de Derecho y del Derecho Internacional, por los cuales el presidente Trump y su gobierno muestran un absoluto desprecio, sustituyendo el imperio de la ley por la l\u00f3gica de la fuerza.<\/p>\n<p class=\"\">Si bien el respeto de los derechos humanos en relaci\u00f3n con ciertas minor\u00edas en Estados Unidos siempre ha sido criticable, las violaciones de derechos humanos en la actualidad son alarmantes. El trato dispensado a las personas migrantes constituye uno de los ejemplos m\u00e1s evidentes. Pol\u00edticas de detenci\u00f3n masiva, separaci\u00f3n de familias, centros de internamiento en condiciones degradantes y deportaciones sumarias configuran un panorama incompatible con los est\u00e1ndares internacionales de derechos humanos. A ello se suma la discriminaci\u00f3n estructural que siguen sufriendo otros colectivos minoritarios, tanto en el acceso a derechos b\u00e1sicos como en la protecci\u00f3n frente a la violencia institucional. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/us\/migracion\/2025-12-31\/el-ascenso-meteorico-del-ice-bajo-trump.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/us\/migracion\/2025-12-31\/el-ascenso-meteorico-del-ice-bajo-trump.html\">La persistencia de la violencia policial<\/a>, el racismo sist\u00e9mico y las desigualdades extremas no son fallos marginales, sino s\u00edntomas de un modelo pol\u00edtico que tolera \u2014cuando no reproduce\u2014 graves injusticias.<\/p>\n<p class=\"\">A ello hay que a\u00f1adir la progresiva restricci\u00f3n de derechos fundamentales. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha intensificado la censura de libros en bibliotecas p\u00fablicas y centros educativos, especialmente aquellos que abordan cuestiones relacionadas con el racismo, el g\u00e9nero, la diversidad sexual o la memoria hist\u00f3rica. Cuando un Estado decide qu\u00e9 ideas pueden circular y cu\u00e1les deben ser silenciadas, se sit\u00faa peligrosamente cerca de pr\u00e1cticas propias de reg\u00edmenes autoritarios y fascistas.<\/p>\n<p class=\"\">Ante este panorama, algunos defensores de la organizaci\u00f3n de grandes eventos deportivos en pa\u00edses con d\u00e9ficits democr\u00e1ticos argumentan que, si bien la elecci\u00f3n de ciertas sedes puede ser problem\u00e1tica, estos eventos internacionales tienen el potencial de transformar la sociedad local. Al exponer a la poblaci\u00f3n a diferentes valores, culturas y formas de convivencia, estos eventos podr\u00edan fomentar una apertura gradual de la sociedad y, en \u00faltima instancia, conducir a mejoras en sus pr\u00e1cticas pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p class=\"\">Sin embargo, ni siquiera esta justificaci\u00f3n puede aplicarse al caso de Estados Unidos. A diferencia de otros contextos, aqu\u00ed no se trata de una sociedad cerrada que pueda beneficiarse de una mayor exposici\u00f3n a valores democr\u00e1ticos externos. Estados Unidos no necesita \u201caprender\u201d del exterior en t\u00e9rminos culturales o deportivos, ni el Mundial puede operar como una ventana transformadora para su ciudadan\u00eda. M\u00e1s bien al contrario: el riesgo es que el evento funcione como un mecanismo de autocelebraci\u00f3n y legitimaci\u00f3n de un modelo pol\u00edtico profundamente problem\u00e1tico, sin generar ning\u00fan tipo de autocr\u00edtica interna relevante. En este sentido, la celebraci\u00f3n de la Copa Mundial de F\u00fatbol no es una oportunidad para el cambio, sino un instrumento de consolidaci\u00f3n simb\u00f3lica del statu quo, a maiorem gloria de Trump.<\/p>\n<p class=\"\">Por todo ello, permitir que Estados Unidos organice la Copa del Mundo supone enviar un mensaje profundamente contradictorio. Si el deporte aspira a representar valores como la dignidad, la igualdad y el respeto, resulta dif\u00edcil justificar que estos ideales se pongan al servicio de un Estado cuya pr\u00e1ctica pol\u00edtica los desmiente de forma cada vez m\u00e1s evidente. Negar a Estados Unidos la organizaci\u00f3n de un Mundial no es un acto de hostilidad sino de dignidad y coherencia con los valores sobre los que se sustenta la autonom\u00eda del deporte. Una decisi\u00f3n coherente con la legitimidad a la que aspira la gobernanza del deporte que no puede desligarse de la responsabilidad \u00e9tica y pol\u00edtica que promueve. Las acusaciones de blanqueamiento deportivo deben ser coherentes y no dirigirse \u00fanicamente en una direcci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/futbol\/2025-12-05\/estados-unidos-abre-la-puerta-al-mundial-2026-el-mayor-espectaculo-del-futbol.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/futbol\/2025-12-05\/estados-unidos-abre-la-puerta-al-mundial-2026-el-mayor-espectaculo-del-futbol.html\">No cabe duda de que Estados Unidos ser\u00e1 sede de la Copa del Mundo<\/a>. Pero lo ser\u00e1 socavando la legitimidad moral y pol\u00edtica de la FIFA. La complicidad institucional, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de la FIFA, y muy particularmente de su presidente, Gianni Infantino, con el gobierno de Trump es bochornosa. La FIFA ha ofrecido una cobertura moral y simb\u00f3lica al poder pol\u00edtico estadounidense, contribuyendo a proyectar una imagen de normalidad y respetabilidad internacional que resulta profundamente cuestionable. Se trata de una asociaci\u00f3n de conveniencia en la que ambas partes salen beneficiadas: el Estado anfitri\u00f3n obtiene legitimaci\u00f3n y prestigio global, mientras que la instituci\u00f3n deportiva asegura recursos, influencia y ping\u00fces beneficios econ\u00f3micos. El coste de esta alianza se hace a costa del f\u00fatbol, cuya credibilidad \u00e9tica y cuya p\u00e1tina moral se erosionan gravemente. No es la primera vez que ocurre algo semejante: basta recordar c\u00f3mo el deporte internacional fue instrumentalizado en los Juegos Ol\u00edmpicos de Berl\u00edn 1936 organizados por Hitler, con consecuencias duraderas para su legitimidad simb\u00f3lica. Ignorar estas lecciones no es solo una falta de memoria hist\u00f3rica, sino una renuncia expl\u00edcita a exigir coherencia entre los valores que el deporte proclama y las realidades pol\u00edticas que decide respaldar.<\/p>\n<p class=\"\"><b>Jos\u00e9 Luis P\u00e9rez Trivi\u00f1o y Alberto Carrio Sampedro<\/b> son profesores de Filosof\u00eda del Derecho de la Universidad Pompeu Fabra y miembros de Master EU Sport, Ethics and Integrity.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La elecci\u00f3n de un pa\u00eds como sede de la Copa del Mundo de f\u00fatbol no es una decisi\u00f3n&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":345614,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[268],"tags":[1540,8186,168,41094,352,1539,25,24,629,14013,280,282,1538,43288,32463,281,23,167],"class_list":{"0":"post-345613","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-futbol","8":"tag-competiciones","9":"tag-copa-del-mundo","10":"tag-deportes","11":"tag-derecho-internacional","12":"tag-donald-trump","13":"tag-entrenadores","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-estados-unidos","17":"tag-fifa","18":"tag-football","19":"tag-futbol","20":"tag-futbolistas","21":"tag-gianni-infantino","22":"tag-mundial-2026","23":"tag-soccer","24":"tag-spain","25":"tag-sports"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115910203286131543","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=345613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345613\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/345614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=345613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=345613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=345613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}