{"id":364309,"date":"2026-01-27T14:34:13","date_gmt":"2026-01-27T14:34:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/364309\/"},"modified":"2026-01-27T14:34:13","modified_gmt":"2026-01-27T14:34:13","slug":"el-oscuro-imaginario-de-barbazul-ilumina-al-teatro-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/364309\/","title":{"rendered":"El oscuro imaginario de Barbazul ilumina al Teatro Real"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">El <strong>Teatro Real<\/strong> ha decidido, por fin, mirar al espectador de frente y decirle, sin disimulo y a la cara, que su \u00fanico papel en este complejo negocio de la \u00f3pera no es otro que el del <strong>voyeur<\/strong>, que se satisface observando en  &#8230; sigilo vidas ajenas, que observa con cierto aire de suficiencia y morbosidad el sufrimiento y la miseria de otros, mientras se refugia en la tranquilidad de quien se cree libre de pecado. La herramienta que ha impulsado al Real a tomar una posici\u00f3n tan decidida se llama <strong>Barbazul<\/strong>, personaje al que se atribuy\u00f3 una existencia real y cuya fama ha corrido gracias al viejo cuento de <strong>Charles Perrault<\/strong>, en el que se detalla su obsesi\u00f3n uxoricida finalmente descubierta por su \u00faltima mujer empe\u00f1ada en adivinar lo que se intu\u00eda. Barbazul se pasea este a\u00f1o por la programaci\u00f3n del Teatro Real dejando tras de s\u00ed su rastro sanguinario pero es ahora, en la muy desconocida \u00f3pera de <strong>Paul Dukas<\/strong>, &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217;, donde logra atravesar cualquier atisbo de ficci\u00f3n y se convierte en espejo de irrefrenables temores.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El cuento de Perrault se public\u00f3 con el a\u00f1adido de dos moralejas: en una hace elogio de la mujer que con su &#8216;talento y dulzura&#8217; es capaz de doblegar al marido dominado por los celos; en la otra, menos convencional y m\u00e1s aut\u00e9ntica, explica que la curiosidad es una cualidad peligrosa porque cultiva disgustos y porque una vez aplacada deja un rastro fastidioso. Las moralejas son lecciones bienintencionadas aunque no siempre sean exactas en todos sus t\u00e9rminos. La sociedad de Charles Perrault, a finales del siglo XVII, daba por hecho cuestiones que hoy son impropias, y ensalzaba valores que actualmente ni siquiera se discuten -o no deber\u00edan discutirse-. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Acierta, sin duda, en el trasfondo moral en relaci\u00f3n con la supervivencia de aquellos instintos primarios que son dif\u00edciles de vencer. El espectador, que es un ser de naturaleza fisgona, acude al Real porque se lo ofrece instituci\u00f3n solvente y porque &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217; y su autor, el compositor Paul Dukas, son una novedad, que ha estado alejada de los escenarios espa\u00f1oles durante un siglo: <strong>estrenada en Par\u00eds en 1907<\/strong> y presentada con \u00e9xito en Madrid poco despu\u00e9s, el Liceo volvi\u00f3 a programarla con poca fortuna en 2011 y ahora lo hace el Real convencido de que cualquier olvido es, como la pereza, la antesala del pecado.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">&#8216;Ariadna y Barbazul&#8217; es <strong>una gran \u00f3pera<\/strong>, que procura el entretenimiento a trav\u00e9s de la sugesti\u00f3n emocional a la que lleva una partitura compleja, plagada de pasajes poderosamente ensamblados, de encuentros el\u00e9ctricos entre los que se diluyen gestos alambicados incluyendo, como no pod\u00eda ser menos a principios del siglo XX, sospechas wagnerianas y apuntes de sofisticado afrancesamiento. Dukas fue un extra\u00f1o entre los suyos, conciliador de rivales, y en todo momento extremadamente riguroso. Es bien conocido por su poema &#8216;El aprendiz de brujo&#8217; y por su labor pedag\u00f3gica abierta a la formaci\u00f3n de alumnos tan diversos como el m\u00edstico obsesivo Olivier Messiaen y Joaqu\u00edn Rodrigo, en este caso m\u00e1s aderezado de liviandad. Dukas se revela ahora en Madrid a trav\u00e9s de &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217;, que llega con la afortunada explicaci\u00f3n del director musical Pinchas Steinberg, el responsable final de una versi\u00f3n que cala en los aspectos m\u00e1s apasionados de la obra. La veteran\u00eda del maestro israel\u00ed es la raz\u00f3n de ser de <strong>una propuesta cargada de control y tensi\u00f3n<\/strong>, cuyo \u00fanico sentido es incentivar las inflexiones del texto de Maurice Maeterlinck: su determinaci\u00f3n, contundencia e inalienable argumentaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">Steinberg dirige la orquesta con una proverbial concentraci\u00f3n mientras apoya el trabajo de Paula Murrihy, protagonista absoluta de la obra <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\"><strong>Steinberg<\/strong> dirige la orquesta con una proverbial concentraci\u00f3n mientras apoya el trabajo de <strong>Paula Murrihy<\/strong>, protagonista absoluta de la obra por su constante presencia sobre el escenario a lo largo de dos horas y por su labor arbitral durante un proceso que pasa por descubrir y desarmar al torturador, proteger y convencer a las v\u00edctimas, primero desde la duda, luego desde la certeza, finalmente desde la decisi\u00f3n. Los estratos son esenciales en el crecimiento del papel y la mezzo irlandesa los desarrolla de manera extraordinaria anteponiendo el fin a la ostentaci\u00f3n de recursos vocales que, muy inteligentemente trabajados, quedan al servicio de la estricta expresividad. <strong>La enjundia del reparto<\/strong> queda resumida a poco que se cite la inapelable fortaleza de Silvia Tro Santaf\u00e9 obligada a resolver las dif\u00edciles coyunturas de la nodriza; el caudal vocal de la mezzo francesa Aude Extr\u00e9mo, quien ti\u00f1e a S\u00e9lysette de una gravedad \u00e1spera; o la inalienable y oscura presencia de Gianluca Buratto en su brev\u00edsimo papel de Barbazul, soci\u00f3pata, narcisista y manipulador. <\/p>\n<p class=\"voc-title\">\u00c0lex Oll\u00e9 es el responsable de explicar esc\u00e9nicamente &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217;, y a \u00e9l se debe la mezcla de realidad y ficci\u00f3n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00a0Arist\u00f3teles explic\u00f3 la capacidad de la tragedia como medio para experimentar emociones intensas. Se le llama <strong>tanatoturismo<\/strong> a la visita a lugares en los que sobrevive la muerte y la desgracia. Alguna otra palabra debe haber para describir esta mezcla de inquietud y curiosidad que lleva al espectador a sentarse en la butaca dispuesto a recibir de &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217; su <strong>negro infortunio<\/strong>. La mirada voyerista tiene de momento un aire curioso mientras los reci\u00e9n casados, Ariadna y Barbazul, viajan en el coche, por las cercan\u00edas de la Casa de Campo madrile\u00f1a, camino de la mansi\u00f3n, al tiempo que surgen voces advirtiendo del peligro. Pronto se colma el placer del observador ante la oscuridad de la estancia, su configuraci\u00f3n laber\u00edntica, la sustancia trasl\u00facida de las paredes, sus falsos espejos y sus fantasmas. <strong>\u00c0lex Oll\u00e9<\/strong> es el responsable de explicar esc\u00e9nicamente &#8216;Ariadna y Barbazul&#8217;, y a \u00e9l se debe la mezcla de realidad y ficci\u00f3n, la indeterminaci\u00f3n de un lugar en el que se conjuga la horizontalidad del relato con la verticalidad de su enso\u00f1aci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Descender a las profundidades equivale a participar en un banquete de bodas -qu\u00e9 genial decisi\u00f3n- que se rearma por acumulaci\u00f3n de mesas, sillas y l\u00e1mparas en una torre vig\u00eda desde donde se ve el mar y el cielo. Su tensi\u00f3n constructiva recoge la tensi\u00f3n ambiental que, sin necesidad de traducci\u00f3n, salta al espectador en forma de impacto emocional. La luz dise\u00f1ada por Ursa Sch\u00f6nebaum y la escenograf\u00eda construida por Alfons Flores pierden su condici\u00f3n accesoria para convertirse en un objeto narrativo que fortalece el argumento paralelo con el que se sustancia el trabajo de Oll\u00e9, muy sensatamente incrustado en la sadista condici\u00f3n de la \u00f3pera de Dukas. Ariane descubre finalmente que las mujeres de Barbazul son c\u00f3mplices involuntarias del torturador. Han cedido sus impulsos y se entregan a su causa v\u00edctimas de una falsa identificaci\u00f3n. Al espectador que at\u00f3nito, pero siempre fisg\u00f3n, asiste al espect\u00e1culo, <strong>todo ello le resulta inc\u00f3modo<\/strong>. Pero nada es comparable a la escena final en la que calla la m\u00fasica y por un tiempo aparentemente eterno permanece de frente al auditorio la mirada congelada de Barbazul y de sus mujeres que, como si de un ej\u00e9rcito inexpugnable se tratase, observan a quienes les miran dejando al descubierto su viciosa curiosidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Teatro Real ha decidido, por fin, mirar al espectador de frente y decirle, sin disimulo y a&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":364310,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[81023,146,147,25,24,23126,81022,25544,798,23,1651],"class_list":["post-364309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-entretenimiento","tag-barbazul","tag-entertainment","tag-entretenimiento","tag-es","tag-espana","tag-ilumina","tag-imaginario","tag-oscuro","tag-real","tag-spain","tag-teatro"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/115967562056044735","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=364309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364309\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/364310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=364309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=364309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=364309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}