{"id":37554,"date":"2025-08-10T05:49:07","date_gmt":"2025-08-10T05:49:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/37554\/"},"modified":"2025-08-10T05:49:07","modified_gmt":"2025-08-10T05:49:07","slug":"oda-al-nino-prostituto-alberto-fuguet-escribe-sobre-el-uruguayo-gustavo-escanlar-en-todo-no-es-suficiente-un-libro-rescatado-por-mansalva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/37554\/","title":{"rendered":"Oda al ni\u00f1o prostituto | Alberto Fuguet escribe sobre el uruguayo Gustavo Escanlar en \u00abTodo no es suficiente\u00bb, un libro rescatado por Mansalva"},"content":{"rendered":"<p>Una noche antes de partir hacia Montevideo, donde no hab\u00eda estado desde 1996, cuando conoc\u00ed en vivo y en directo al ya por entonces notorio y medi\u00e1tico Gustavo Escanlar, tom\u00e9 mi bicicleta y, en el fr\u00edo y la neblina de un Santiago azotado por una ola polar innoble, pedale\u00e9 hasta la Plaza Uruguay, un sitio algo escondido.<\/p>\n<p> La Plaza Uruguay es un lugar de Santiago que asocio a epifan\u00edas e intimidad cinematogr\u00e1fica. En esta plaza, ajena al tr\u00e1fico, central y a la vez algo al margen, es donde se me han ocurrido cierres de libros, comienzos de cr\u00f3nicas, escenas de pel\u00edculas, y donde una vez vomit\u00e9, lleno de ansiedad y envidia y rabia al sentir que hab\u00eda desperdiciado buena parte de mi vida escribiendo en lugar de filmar. <\/p>\n<p>Es aqu\u00ed, en la Plaza Uruguay, donde quiero empezar este viaje rumbo a Escanlar. <\/p>\n<p>Esto no es acerca de m\u00ed: es acerca de alguien que apenas conoc\u00ed, con quien estuve solo unas horas en dos momentos y dos continentes distintos en un lapso de tres a\u00f1os. Alguien a quien vi por \u00faltima vez hace doce a\u00f1os, en mayo de 1999, en un congreso literario organizado por Casa de Am\u00e9rica, en Madrid, donde, de alguna manera, \u00e9l se rob\u00f3 el show y, al mismo tiempo, lo destroz\u00f3. Aquella tarde calurosa en Casa de Am\u00e9rica entend\u00ed que, entre toda la grasa, el pelo, el talento y las pulsaciones de Escanlar, hab\u00eda un ser que no era capaz de contenerse. Debajo de su m\u00e1scara de chicotravieso-encantador-seductor hab\u00eda una bestia cuya meta era clara: destrozarlo. Destrozarse. No salir vivo de all\u00ed. <\/p>\n<p>En la plaza saqu\u00e9 una libreta y anot\u00e9 los nombres de uruguayos que conoc\u00eda y tom\u00e9 la decisi\u00f3n de no llevar mi c\u00e1mara. Esto no era un viaje para locacionar; era una peregrinaci\u00f3n literaria. Pero este viaje, esta b\u00fasqueda, esta posibilidad de ir detr\u00e1s de un muerto reciente y poder conversar con sus amigos y amores me parec\u00eda ca\u00edda del cielo. \u00bfQu\u00e9 mejor que pasar una semana conversando sobre libros y escritores y releer la obra de alguien que pudo ser tu amigo? No part\u00eda a Montevideo tras un desconocido; iba en busca de trozos de vida de un compa\u00f1ero de ruta a quien siempre sent\u00ed cercano. Part\u00eda a Uruguay, pens\u00e9, a buscar la historia de un escritor que tuvo menos suerte que muchos de sus contempor\u00e1neos. Quiz\u00e1s, anot\u00e9, en Montevideo me encontrara con un libro sin terminar. Quiz\u00e1s pudiera acceder a sus diarios, cartas, moleskines, libros subrayados. Entre las cosas que pens\u00e9 sentado en uno de esos bancos de la Plaza Uruguay fue en d\u00edas tranquilos, leyendo a Escanlar en los m\u00edticos caf\u00e9s de la Ciudad Vieja. Ese era mi plan: una agenda literaria, mucho abrigo y bufanda, recorriendo librer\u00edas de viejo, conversando con escritores de todas las edades, no solo de Escanlar sino de libros, de gustos, de proyectos. <\/p>\n<p>Me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p> Rotundamente.<\/p>\n<p>Fotografiado por Rafael Lejtreger para la revista Freeway, en 2005, cinco a\u00f1os antes de su muerte<\/p>\n<p><b>NO ES FALTA DE CARI\u00d1O<\/b><\/p>\n<p> Por un tiempo, en los a\u00f1os noventa, fui un fan de Escanlar. <\/p>\n<p>O, al menos, un fan de la idea de Escanlar. O de la idea de que existiera alguien como Escanlar. Cre\u00ed que era alguien indispensable, el mejor de todos pero el que ten\u00eda menos suerte, el Manuel Puig posmoderno-rockero que estaba dispuesto a sacrificar su obra con tal de que su obra fuera personal. Leer a Escanlar por primera vez fue algo impactante: no parec\u00eda latinoamericano, no parec\u00eda escritor. M\u00e1s que escribir, parec\u00eda que lo suyo era m\u00fasica industrial; m\u00e1s que narrar, daba la impresi\u00f3n de estar vomitando y jalando al mismo tiempo. Por eso mismo, porque sent\u00eda que no hab\u00eda nadie ni remotamente parecido, lo invit\u00e9 a participar en un par de antolog\u00edas (McOndo, en 1996; y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, Se habla espa\u00f1ol) donde siempre era el mejor o, al menos, el m\u00e1s freak, el m\u00e1s el\u00e9ctrico. <\/p>\n<p>Ahora, despu\u00e9s de haber regresado de Montevideo, siento que lo que me toc\u00f3 vivir en esa ciudad fue una novelita trash que esconde oro en el lodo. Escanlar era mucho m\u00e1s oscuro, estaba mucho m\u00e1s dividido y alterado, era mucho m\u00e1s complejo que sus festivos primeros libros, como Oda al ni\u00f1o prostituto (1993) y No es falta de cari\u00f1o (1996), infestados de referencias pop y c\u00f3mics porno, que terminaron ley\u00e9ndose como una suerte de manifiesto proadolescencia y anti-establishment, lo que, para algunos, lo transform\u00f3 en un autor de culto y para otros en un exhibicionista especializado \u201cen espantar viejas\u201d. Era John Belushi fusionado con un Bukowski sin obra, un autor-enciernes que era m\u00e1s un consumidor (en todos los sentidos) que un creador. Fui a Montevideo a seguir a un escritor y me top\u00e9 con un Lou Reed que se sent\u00eda tan c\u00f3modo con travestis y prostitutas viejas como con basquetbolistas y reporteros. Un tipo que, camino al canal o la radio, o rumbo a su cita diaria \u2013culpable, llena de rabia, merquera\u2013 donde sus padres, pod\u00eda desviarse hacia el wild side y dejar que su lado B lo dominara. <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 todo lo que tengo en mis libretas, en mi grabadora, en mi computador, en mis carpetas con fotocopias, parecen los trozos de una pel\u00edcula que ten\u00eda un protagonista pero no un gui\u00f3n? Fui tras un escritor y volv\u00ed salpicado de sangre y escupos, algo asqueado. Persegu\u00ed un espectro que segu\u00eda vivo y, como en vida, no se dejaba atrapar, hu\u00eda, se escapaba. Qued\u00e9 ciego por los focos, el maquillaje que no esconde la barba, la droga dura, la orina propia, la far\u00e1ndula, las demandas, el cotilleo, el morbo, el mal gusto y la sensaci\u00f3n de que un hurac\u00e1n hab\u00eda azotado a la gente que lo hab\u00eda conocido, que parec\u00eda estar recuper\u00e1ndose de un mal que la cambi\u00f3 para siempre. Los que lo quisieron no estaban dispuestos a dar la cara y los que lo odiaron tampoco. Todos sin embargo me hablaron. M\u00e1s de la cuenta. Como si necesitaran hablar, como si yo fuera su confesor o su terapeuta. Quiz\u00e1s no deb\u00ed haber ido, no deb\u00ed aceptar el desaf\u00edo: a\u00fan no hab\u00eda pasado mucho tiempo. El cuerpo, en efecto, segu\u00eda tibio. Lograba concretar entrevistas por 45 minutos que luego se alargaban a dos horas, para luego enfrentarme a frases o excusas del tipo \u201cno pod\u00e9s citarme\u201d, \u201cesto es muy fuerte; yo tengo hijos\u201d; \u201cno es bueno estar ligado a Escanlar\u201d; \u201clo despreci\u00e9, s\u00ed, pero estamos en Uruguay\u201d; \u201clo quise mucho pero no deseo ver mi nombre impreso, \u00bfentend\u00e9s?\u201d. <\/p>\n<p>No entend\u00eda. A\u00fan no entiendo. \u00bfA d\u00f3nde me hab\u00eda ido a meter? <\/p>\n<p>Portada de la edicion de Mansalva<\/p>\n<p><b>UNA PROFESI\u00d3N PELIGROSA<\/b><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era al final Gustavo Escanlar y por qu\u00e9 todos ten\u00edan tantas historias tan negativas o intensas o agotadoras con \u00e9l? \u00bfAlguien sabe qui\u00e9n es alguien? \u00bfHabr\u00e1 sido de esos escritores que no escribieron tanto pero vivieron mucho? \u00bfEra acaso un escritor? A veces pienso: quer\u00eda ser escritor y parti\u00f3 corriendo, con poemas y cartas-manifiestos, pero algo pas\u00f3. \u00bfHabr\u00e1n sido la televisi\u00f3n y los medios, la nueva droga dura que derriba a los que no est\u00e1n del todo enteros? \u00bfUn escritor que no logr\u00f3 escribir deja de ser un escritor? \u00bfUn escritor que tropieza, que no se empodera, que no logra sacar su voz y triunfar no es acaso la antigua y acaso precisa definici\u00f3n de lo que implica escribir? \u00bfAcaso no es una profesi\u00f3n peligrosa? <\/p>\n<p>El cr\u00edtico Ignacio Bajter, veinte a\u00f1os menor que Escanlar, colaborador de diversos medios latinoamericanos como Letras Libres y, dentro de Uruguay, Brecha y El Pa\u00eds, no lo conoci\u00f3 personalmente y quiz\u00e1s por eso es capaz de hablar: \u201c\u00bfEscanlar? Un payaso. Esper\u00e9 un libro suyo, afilada y desprejuiciadamente, pero no tuve la posibilidad de rese\u00f1arlo. No me lo dieron ni lo ped\u00ed. Pudo ser Disco duro, su libro de recopilaci\u00f3n period\u00edstica, de 2008, pero no&#8230; Nadie habla de los libros de Escanlar por el hecho de que los libros fueron un ap\u00e9ndice en su papel de payaso, dir\u00eda: en su mal ejecutado papel de buf\u00f3n. Payaso no a la manera de Gombrowicz ni de artistas de vanguardia y pos o neovanguardia, que abundaron. Escanlar no incorporaba formas ni las pensaba, no hac\u00eda complejas sino burdas las relaciones con las cosas. A fines de los ochenta estuvo m\u00e1s encendido, pero ya en estos \u00faltimos a\u00f1os la fama lo sorprendi\u00f3 como al mejor arlequ\u00edn de la estupidez altisonante de la derecha. No creo que su muerte s\u00fabita e inesperada mejore su literatura\u201d. <\/p>\n<p>Gabriel Peveroni, que tambi\u00e9n da la cara, es menos tajante, entre otras cosas porque era amigo y lo admiraba, pero tambi\u00e9n tiene claro el lugar que ten\u00eda Escanlar tanto en el pa\u00eds literario como en el medi\u00e1tico y acaso en el real: <\/p>\n<p><b>\u00bfCrees que es posible separar el personaje en que se transform\u00f3 del escritor? <\/b><\/p>\n<p>\u2013En el contexto de Uruguay&#8230; Imposible. Ac\u00e1 Escanlar es el personaje, lo que hizo en la tele, el que puteaba y tomaba pich\u00ed, siempre va a ser eso. Lo interesante es sacarlo de contexto, digamos como cuando le regal\u00f3 un libro a un peruano como Trelles Paz y le parte la cabeza. Ya lo dije, tengo tambi\u00e9n mis reparos en algunas cosas de sus libros, pero en lo que tiene que ver con el estilo, con la prosa, ten\u00eda un gran manejo t\u00e9cnico y un estilo propio que no es f\u00e1cil de lograr&#8230; Hay una mirada diferente de Uruguay, que es tambi\u00e9n otra de las cosas que no se bancan en el pueblo chico. Escanlar es un buen cronista del borde, de lo marginal. Y ojo que la tele le hizo da\u00f1o y tal, pero tambi\u00e9n en la tele \u00e9l hizo alguna serie de informes en programas como Zona Urbana e Insomnio muy buenos sobre ese otro Montevideo que no aparece ni en las novelas ni en la tele.\u00a0<\/p>\n<p>Este es un extracto de Todo no es suficiente: la corta, intensa y sobreexpuesta vida de Gustavo Escanlar (Mansalva)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una noche antes de partir hacia Montevideo, donde no hab\u00eda estado desde 1996, cuando conoc\u00ed en vivo y&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":37555,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,146,147,25,24,225,671,23,13862],"class_list":{"0":"post-37554","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-entertainment","10":"tag-entretenimiento","11":"tag-es","12":"tag-espana","13":"tag-libros","14":"tag-literatura","15":"tag-spain","16":"tag-uruguay"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37554\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}