{"id":378656,"date":"2026-02-04T13:00:11","date_gmt":"2026-02-04T13:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/378656\/"},"modified":"2026-02-04T13:00:11","modified_gmt":"2026-02-04T13:00:11","slug":"la-espana-de-los-tertulianos-que-nunca-pide-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/378656\/","title":{"rendered":"la Espa\u00f1a de los tertulianos que nunca pide perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Hubo un tiempo en que las ma\u00f1anas de radio y las noches de televisi\u00f3n serv\u00edan para enterarse de lo que pasaba. Hoy sirven para escuchar opiniones sobre lo que supuestamente pasa. La Espa\u00f1a de las mil tertulias no se entiende sin los tertulianos, ese animal  &#8230; mitol\u00f3gico. Est\u00e1n ah\u00ed cuando desayunamos, nos acompa\u00f1an en el trayecto al trabajo y nos desvelan antes de dormir. Nos asaltan a todas horas. Son especialistas de la frase rotunda que han reducido la noticia a mera gasolina para alimentar sus opiniones. \u00bfC\u00f3mo hemos llegado a esta situaci\u00f3n?<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\"><strong>Antonio Villarreal<\/strong> (C\u00f3rdoba, 1981) ha pasado un a\u00f1o haciendo lo que nadie en su sano juicio querr\u00eda: escuchar tertulias sin descanso y perseguir a sus protagonistas para entender c\u00f3mo trabajan. El resultado es <strong>&#8216;Tertulianos. Un viaje a la industria de la opini\u00f3n en Espa\u00f1a&#8217;<\/strong> (Pen\u00ednsula), una radiograf\u00eda de un oficio que muchos querr\u00edan no admitir. Prefieren que los llamen analistas, comentaristas, expertos&#8230; \u00abNing\u00fan ni\u00f1o quiere ser tertuliano\u00bb, escribe Villarreal. Nadie sue\u00f1a con sentarse a una mesa a opinar rodeado de otros contertulios.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ttertulianos-U73033846573xXP-224x330@diario_abc.JPG\" width=\"224\" height=\"330\" alt=\"Imagen - 'Tertulianos. Un viaje a la industria de opini\u00f3n en Espa\u00f1a'\" class=\"\"\/><\/p>\n<ul class=\"voc-d-c-review__list\">\n<li>\n<b>Autor<\/b><br \/>\nAntonio Villarreal\n<\/li>\n<li>\n<b>Editorial<\/b><br \/>\nPen\u00ednsula, 2026\n<\/li>\n<li>\n<b>N\u00famero de p\u00e1ginas<\/b><br \/>\n248\n<\/li>\n<li>\n<b>Precio<\/b><br \/>\n19,90 euros\n<\/li>\n<li>\n<b>E-book<\/b><br \/>\n9,49 euros\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Y, sin embargo, ah\u00ed est\u00e1n. Cientos de ellos. En lo que el propio autor define como un \u00abejercicio demencial\u00bb, una semana se puso a contar cu\u00e1ntos tertulianos aparec\u00edan en las principales cadenas de radio y televisi\u00f3n: le salieron 314 voces distintas. \u00bfQu\u00e9 es exactamente un tertuliano? No es del todo un periodista \u2013aunque muchos lo sean\u2013, ni un experto \u2013aunque de todo tengan opini\u00f3n\u2013, ni un pol\u00edtico \u2013aunque les fascine orbitar a su alrededor\u2013. Es un poco de todo eso. Alguien capaz de hablar de casi cualquier asunto durante cinco minutos con seguridad, tono convincente y frases redondas. \u00abSer tertuliano\u00bb, resume Villarreal, \u00absignifica no tener que decir nunca lo siento, o me equivoqu\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Villarreal describe en su libro el trabajo invisible del tertuliano, lo que el espectador nunca percibe. Mientras el presentador entrevista a otro invitado o entra la publicidad, los contertulios se inclinan sobre el m\u00f3vil, buscan datos a toda velocidad, se env\u00edan mensajes, subrayan cifras. \u00abSon dos o tres minutos vitales\u00bb, explica en conversaci\u00f3n con este diario. El espectador no ve esa carrera contrarreloj, pero s\u00ed el resultado: alguien que habla del Ebitda de Iberdrola o de una directiva europea con una seguridad que parece enciclop\u00e9dica. \u00abHay algo de &#8216;performance&#8217;. Yo no lo critico; me parece impresionante. Es muy dif\u00edcil de hacer y es lo que reclama el ecosistema medi\u00e1tico: que siempre haya una voz fiable, alguien que parezca saber de verdad\u00bb.<\/p>\n<p>\nOpinadores pata negra\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">De esos m\u00e1s de trescientos nombres que circulan por radios y televisiones, Villarreal acota medio centenar: el n\u00facleo duro, los tertulianos pata negra. La Champions League del tertulianismo. Saltan de un plat\u00f3 a otro. Carmelo Encinas, Pablo Montesinos, Fernando Berl\u00edn, Rub\u00e9n Am\u00f3n, Esther Palomera, Miguel Lago, Antonio Maestre, I\u00f1ako D\u00edaz-Guerra, Juanma Romero, Marta Garc\u00eda Aller, Sarah P\u00e9rez Santaolalla&#8230; No est\u00e1n ah\u00ed por casualidad. Se les exige una dedicaci\u00f3n total. \u00abNo es un trabajo a tiempo parcial\u00bb, dice el autor. Los grandes tertulianos viven sumergidos en lo que define como un \u00ab\u00e9ter informativo\u00bb: siempre enganchados al m\u00f3vil, siempre opinando, incapaces de desconectar.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La tertulia pol\u00edtica naci\u00f3 en la radio, coincidiendo con la llegada de la democracia. Fue en la Ser. Se suele decir que se le ocurri\u00f3 a Fernando \u00d3nega, aunque Jos\u00e9 Luis Guti\u00e9rrez se la atribuye a s\u00ed mismo. La cosa es que intentaron trasladar a las ondas aquellas comidas entre periodistas y pol\u00edticos que bautizaron como Cr\u00f3nica. El programa se llam\u00f3 &#8216;La trastienda&#8217;, se emit\u00eda despu\u00e9s de &#8216;Hora 25&#8217; \u2013separando informaci\u00f3n de conversaci\u00f3n\u2013 y la idea no era tanto opinar como contar aquello que no cab\u00eda en el informativo. Un d\u00eda tocaron la vida privada de Alfonso Guerra y \u00abardi\u00f3 Roma\u00bb. La Ser cerr\u00f3 el programa y vet\u00f3 durante a\u00f1os el formato, dejando un terreno abonado que Luis del Olmo \u2013\u00abel padre de la tertulia en su formato actual\u00bb\u2013 llev\u00f3 de la madrugada a la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">\u00abSer tertuliano\u00bb, resume Villarreal, \u00absignifica no tener que decir nunca lo siento, o me equivoqu\u00e9\u00bb<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Las primeras mesas de opini\u00f3n las integraban profesores universitarios, abogados prestigiosos, escritores o actores. Gente con autoridad social y buena oratoria. Pero el modelo evolucion\u00f3. Los periodistas eran m\u00e1s r\u00e1pidos, m\u00e1s d\u00factiles, sab\u00edan moverse mejor en el barro. \u00abEs curioso que un formato inventado por un medio de izquierdas acabara regal\u00e1ndose durante a\u00f1os a los medios de derechas\u00bb, se\u00f1ala Villarreal, \u00abque lo usaron para zurrar al Gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez\u00bb. En 1988, &#8216;El Pa\u00eds&#8217; public\u00f3 un editorial donde criticaba esas \u00abtertulias de charlatanes\u00bb de las radios conservadoras, \u00aben las que meten alg\u00fan inquieto de la izquierda para justificarse y potenciar los ataques al sistema democr\u00e1tico\u00bb. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En tiempos de Jos\u00e9 Pablo, da hasta ternura leerlo. El manoseo de la programaci\u00f3n de TVE demuestra que la pol\u00edtica ha entendido la influencia de las tertulias sobre el clima de opini\u00f3n. Al principio reaccion\u00f3 con torpeza \u2013cerrando programas inc\u00f3modos\u2013; despu\u00e9s, con sutileza: cambiando moderadores, imponiendo tertulianos, filtrando argumentarios. Hoy, ministros y asesores siguen al minuto lo que se dice en los plat\u00f3s. Se hacen briefings con tertulianos. La tertulia se ha convertido en term\u00f3metro y, a veces, en acelerador de la acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\nIglesias y Tamames\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Villarreal dedica un cap\u00edtulo a la tertulia que Antonio Herrero mont\u00f3 en las ma\u00f1anas de la Cope en los noventa. \u00abLos socialistas lo consideraban responsable de la derrota de 1996. La derecha, de no haber ganado por m\u00e1s\u00bb. Era implacable con todos, especialmente con quien gobernaba, y Aznar maniobr\u00f3 para acabar con su programa. De ah\u00ed a la colonizaci\u00f3n de la parrilla de TVE y las cadenas auton\u00f3micas solo hab\u00eda un paso. En otros pa\u00edses, como el Reino Unido de la BBC, estos formatos siguen resultando impensables.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Una de las muchas vueltas de tuerca de la tertulia es que ya no solo comenta la pol\u00edtica, tambi\u00e9n la fabrica. Ah\u00ed est\u00e1 Pablo Iglesias. Podemos, aquel partido que a punto estuvo de fagocitar al PSOE, naci\u00f3 en las tertulias. En esas mesas \u2013primero jugando a la contra en Intereconom\u00eda, luego en Cuatro y despu\u00e9s todo a la vez y en todas partes\u2013 profesionaliz\u00f3 la bronca. \u00abHab\u00eda habido tertulias broncas antes\u00bb, escribe Villarreal, \u00abpero la bronca se quedaba en el plat\u00f3\u00bb. Con Iglesias, no. La tertulia dej\u00f3 de ser un espacio para convencer al adversario y pas\u00f3 a servir para fidelizar a los propios. Nac\u00eda la pol\u00edtica de trincheras. Eso que hoy llamamos polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En esta historia de la tertulia ocupa un lugar singular Ram\u00f3n Tamames. Economista brillante, excomunista, azote del felipismo, fue uno de los tertulianos mejor pagados de la edad de oro de la tertulia. Herrero le pagaba un mill\u00f3n de pesetas al mes. Hoy nadie gana tanto por ir solo dos tertulias a la semana. El formato se ha abaratado: 150 euros brutos por intervenci\u00f3n es la tarifa habitual. \u00abUn periodista que aparezca una vez por semana en una tertulia se acaba embolsando entre 500 y 700 euros limpios al mes que puede sumar a su n\u00f3mina. Nada mal por unos minutos de trabajo que, adem\u00e1s, se integran con suma facilidad en la vida diaria del periodista\u00bb. A las cadenas les sale barato. Y al p\u00fablico le gusta.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Los efectos colaterales son evidentes. El periodismo se ha tertulianizado. \u00abLa unidad m\u00ednima de informaci\u00f3n ya no es la noticia, sino una opini\u00f3n cualquiera\u00bb, advierte Villarreal. \u00abLa gente cree que est\u00e1 informada, pero solo ha escuchado opiniones\u00bb. Es, dice, \u00abcomo masticar un chicle de menta y pensar que te has lavado los dientes\u00bb. Los opinadores se citan entre s\u00ed, se retroalimentan, construyen una realidad circular. \u00abAl d\u00eda siguiente el contador siempre empieza de cero. Se autorregenera\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-title\">\u00abUn periodista que aparezca una vez por semana en una tertulia se acaba embolsando entre 500 y 700 euros limpios al mes\u00bb<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El tertuliano est\u00e1 en continua evoluci\u00f3n. \u00abEch\u00f3 los dientes en las tertulias de Luis del Olmo, tuvo una adolescencia iracunda y mordaz en las de Herrero, se volvi\u00f3 solemne en las de Gabilondo, perdi\u00f3 la cabeza en las tertulias de locos \u2013literales o embriagados\u2013 de Sard\u00e1, fue sard\u00f3nico en las de Julia Otero y sarc\u00e1stico en las de Alsina, calculador en las de Herrera, sofisticado en las de Llamas y cruel en las de Jim\u00e9nez Losantos\u00bb, resume Villarreal. \u00abA lo largo de estos cuarenta a\u00f1os, los hijos fueron matando al padre\u00bb. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El \u00faltimo giro lo marca internet, el modelo Sarah Santaolalla. Se trata de ser tertuliano las 24 horas. \u00abTienen una confrontaci\u00f3n en una tertulia, luego graban un v\u00eddeo respondiendo y lo cuelgan en sus redes. Se han convertido en creadores de contenidos de s\u00ed mismos y de sus peleas con otros tertulianos. Ya son una realidad infinita\u00bb. El tertuliano es ahora un animal con hambre de casito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hubo un tiempo en que las ma\u00f1anas de radio y las noches de televisi\u00f3n serv\u00edan para enterarse de&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":378657,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[174],"tags":[255,146,147,25,24,256,2421,1050,1647,5821,34,9260,9259,23,51765],"class_list":["post-378656","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-famosos","tag-celebrities","tag-entertainment","tag-entretenimiento","tag-es","tag-espana","tag-famosos","tag-fernando","tag-nunca","tag-onega","tag-perdon","tag-pide","tag-santaolalla","tag-sarah","tag-spain","tag-tertulianos"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116012490710155491","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/378656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=378656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/378656\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/378657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=378656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=378656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=378656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}