{"id":391662,"date":"2026-02-11T15:15:16","date_gmt":"2026-02-11T15:15:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/391662\/"},"modified":"2026-02-11T15:15:16","modified_gmt":"2026-02-11T15:15:16","slug":"el-corazon-del-planeta-esconde-decenas-de-oceanos-de-hidrogeno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/391662\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n del planeta esconde decenas de oc\u00e9anos de hidr\u00f3geno"},"content":{"rendered":"<p>Durante siglos, el hidr\u00f3geno ha sido una paradoja planetaria. Es el elemento m\u00e1s abundante del universo, el combustible de las estrellas y la materia prima de galaxias enteras. Sin embargo, en la Tierra apenas aparece libre: unas trazas en la atm\u00f3sfera que escapan al espacio y el resto, aprisionado en el agua de los oc\u00e9anos o en los hidrocarburos f\u00f3siles. Demasiado poco para un planeta que naci\u00f3 del mismo material que el resto del cosmos.<\/p>\n<p>Esa contradicci\u00f3n \u2014un planeta pobre en el elemento m\u00e1s abundante del universo\u2014 ha inquietado durante d\u00e9cadas a ge\u00f3logos y f\u00edsicos. \u00bfSe perdi\u00f3 el hidr\u00f3geno en los primeros compases de la formaci\u00f3n terrestre? \u00bfNunca lleg\u00f3 en grandes cantidades? \u00bfO simplemente est\u00e1 donde no podemos verlo?<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.mundiario.com\/ads\/20251210105308366441\" rel=\"nofollow noopener\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/2025121010520382167.jpg\" alt=\"Publicidad 366441\" width=\"300\" height=\"533\" class=\"lazyload\"\/> <\/a><\/p>\n<p>Un trabajo publicado en Nature Geoscience apunta con fuerza a esta \u00faltima posibilidad. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos, el n\u00facleo de la Tierra podr\u00eda albergar cantidades colosales de hidr\u00f3geno: decenas de veces m\u00e1s de las que existen en todos los oc\u00e9anos del planeta. No como gas ni como agua l\u00edquida, sino disuelto en el hierro fundido que late bajo nuestros pies.<\/p>\n<p>La idea es tan perturbadora como fascinante. Mientras la humanidad observa el cielo en busca de agua y vida en otros mundos, podr\u00eda estar viviendo sobre un reservorio gigantesco de hidr\u00f3geno oculto en las profundidades, completamente inaccesible, pero clave para entender por qu\u00e9 la Tierra es como es.<\/p>\n<p>El n\u00facleo terrestre, m\u00e1s ligero de lo que deber\u00eda ser<\/p>\n<p>Desde hace tiempo se sabe que el n\u00facleo de la Tierra no encaja del todo con los modelos cl\u00e1sicos. Est\u00e1 compuesto principalmente por hierro y n\u00edquel, pero su densidad es menor de la esperada. Algo lo aligera. Durante a\u00f1os se barajaron candidatos: carbono, ox\u00edgeno, azufre. El hidr\u00f3geno, pese a ser omnipresente en el universo, parec\u00eda un invitado improbable.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.mundiario.com\/ads\/20260209140427374030\" rel=\"nofollow noopener\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/2026020914032792366.jpg\" alt=\"Publicidad 374030\" width=\"300\" height=\"200\" class=\"lazyload\" \/> <\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, precisamente por su abundancia c\u00f3smica, su ausencia resultaba sospechosa. Si la Tierra se form\u00f3 a partir del mismo material que los meteoritos primitivos, \u00bfc\u00f3mo explicar que el hidr\u00f3geno no dejara rastro en su interior?<\/p>\n<p>Un experimento extremo para un lugar inaccesible<\/p>\n<p>Para responder a esa pregunta, un equipo de investigadores de la Universidad de Pek\u00edn y la Escuela Polit\u00e9cnica Federal de Z\u00farich decidi\u00f3 recrear el infierno terrestre en el laboratorio. Presiones de m\u00e1s de 100 gigapascales \u2014millones de veces superiores a las de la superficie\u2014 y temperaturas cercanas a los 5.500 grados.<\/p>\n<p>Utilizaron celdas de yunque de diamante, capaces de aplastar muestras microsc\u00f3picas de hierro mientras un l\u00e1ser las llevaba al l\u00edmite t\u00e9rmico. En esas condiciones, observaron c\u00f3mo el hidr\u00f3geno migraba desde el silicato fundido \u2014una analog\u00eda del magma del manto\u2014 hacia el metal, integr\u00e1ndose en su estructura.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda que permiti\u00f3 \u201cver\u201d el hidr\u00f3geno<\/p>\n<p>Detectar hidr\u00f3geno en una muestra de apenas micras es un desaf\u00edo monumental. Para lograrlo, recurrieron a la tomograf\u00eda de sonda at\u00f3mica, una t\u00e9cnica capaz de mapear \u00e1tomos individuales. Gracias a ella, pudieron cuantificar algo casi invisible: la presencia del elemento m\u00e1s ligero de la tabla peri\u00f3dica en el hierro sometido a condiciones del n\u00facleo terrestre.<\/p>\n<p>El resultado fue contundente: si esos procesos se repiten a escala planetaria, el n\u00facleo de la Tierra contendr\u00eda entre un 0,07% y un 0,36% de hidr\u00f3geno en peso. Traducido a una escala comprensible, eso equivale a entre 9 y 45 oc\u00e9anos de agua.<\/p>\n<p>Un planeta distinto gracias a su interior<\/p>\n<p>La implicaci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de una cifra espectacular. Si el hidr\u00f3geno y el agua pueden almacenarse en el interior profundo y comunicarse \u2014aunque sea lentamente\u2014 con la superficie, eso podr\u00eda explicar por qu\u00e9 la Tierra mantuvo oc\u00e9anos durante miles de millones de a\u00f1os, mientras Marte los perdi\u00f3.<\/p>\n<p>El interior del planeta dejar\u00eda de ser un simple motor t\u00e9rmico para convertirse en un regulador qu\u00edmico a largo plazo, capaz de alimentar volcanes, atm\u00f3sferas y oc\u00e9anos. Un sistema oculto que habr\u00eda marcado la diferencia entre un mundo vivo y uno muerto. @mundiario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Durante siglos, el hidr\u00f3geno ha sido una paradoja planetaria. 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