{"id":39536,"date":"2025-08-11T04:13:14","date_gmt":"2025-08-11T04:13:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/39536\/"},"modified":"2025-08-11T04:13:14","modified_gmt":"2025-08-11T04:13:14","slug":"el-telescopio-espacial-observa-y-luego-pierde-un-planeta-cercano-a-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/39536\/","title":{"rendered":"el telescopio espacial observa, y luego pierde, un planeta cercano a la Tierra"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Pocas estrellas han despertado tanto inter\u00e9s de los astr\u00f3nomos como <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/nasa-comprobara-vida-alpha-centauri-20220714215325-nt.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"Alfa Centauri\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">Alfa Centauri<\/a>. Y no es para menos: a tan solo 4.3 a\u00f1os luz de distancia, se trata del sistema estelar m\u00e1s pr\u00f3ximo a nosotros, y posee adem\u00e1s por lo menos un planeta similar  &#8230; a la Tierra, &#8216;Pr\u00f3xima b&#8217;, del que incluso se ha especulado que podr\u00eda tener vida. Pero Alfa Centauri no es una simple estrella solitaria, sino &#8216;sistema triple&#8217;, un tr\u00edo de soles que se orbitan mutuamente en una intrincada danza gravitatoria.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En el centro del sistema se encuentran Alfa Centauri A y Alfa Centauri B, dos estrellas que, a simple vista, parecen una sola. La primera, la m\u00e1s grande y luminosa, es <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/desvelan-origina-campo-magnetico-sol-lugar-creia-20240522165413-nt.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"muy similar a nuestro propio Sol\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">muy similar a nuestro propio Sol<\/a> y tiene casi la misma masa. Su superficie est\u00e1 a unos 5.500 grados cent\u00edgrados y su brillo es tal que se erige como la tercera estrella m\u00e1s luminosa en el cielo nocturno. Su compa\u00f1era, Alfa Centauri B, es una estrella ligeramente m\u00e1s fr\u00eda y de tonos rojizos, con 0.9 veces masas solares y una temperatura superficial de unos 4.900 grados. Ambas orbitan una alrededor de la otra en un ciclo que dura aproximadamente 79.9 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero el sistema tiene un tercer miembro, una peque\u00f1a y elusiva enana roja llamada Pr\u00f3xima Centauri, que orbita alrededor de las otras dos. Esta estrella, la m\u00e1s cercana a nosotros (apenas a 4,2 a\u00f1os luz), es mucho m\u00e1s peque\u00f1a y fr\u00eda que sus compa\u00f1eras, con apenas 0.12 veces la masa del Sol y una temperatura de unos 2.700 grados. A pesar de lo cual a su alrededor se han descubierto ya tres planetas y uno de ellos, Proxima b, observado por primera vez en 2016, rocoso y unas seis veces m\u00e1s masivo que la Tierra, est\u00e1 firmemente anclado a su zona habitable, es decir, a la distancia correcta para que pueda haber agua en estado l\u00edquido en su superficie.<\/p>\n<p>\nAhora s\u00ed&#8230; ahora no&#8230;\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Buscar planetas en las otras dos estrellas, Alfa Centauri A y Alfa Centauri B, es mucho m\u00e1s complicado debido a su brillo extremo, pero en agosto de 2024 y gracias a sus extraordinarios &#8216;poderes&#8217; para &#8216;ver&#8217; en el infrarrojo, el Telescopio Espacial James Webb detect\u00f3 alrededor de Alfa Centauri A fuertes evidencias de la existencia de un planeta gigante gaseoso, similar en tama\u00f1o a Saturno, orbitando a la estrella a una distancia de aproximadamente 300 millones de km, el doble de la que hay entre la Tierra y el Sol. Y lo m\u00e1s asombroso era que este planeta tambi\u00e9n estaba dentro de la zona habitable de su estrella. Lo cual, si su existencia se confirma, marcar\u00eda todo un hito, ya que ser\u00eda el exoplaneta m\u00e1s cercano a la Tierra descubierto en la zona habitable de una estrella similar a nuestro propio Sol. Sin embargo, y a pesar de esta ubicaci\u00f3n privilegiada, los cient\u00edficos no esperan que pueda albergar vida. O por lo menos no tal y como nosotros la conocemos. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La noticia, publicada en dos art\u00edculos (aqu\u00ed y aqu\u00ed) en el servidor de prepublicaciones &#8216;arXiv&#8217; y que ya han sido aceptados para su publicaci\u00f3n en &#8216;The Astrophysical Journal Letters&#8217;, ha sacudido los cimientos de la comunidad internacional de astr\u00f3nomos. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero la historia no termina ah\u00ed. Cuando los investigadores, liderados por Charles Beichman y Aniket Sanghi, intentaron repetir la observaci\u00f3n en febrero y abril de 2025, el planeta hab\u00eda desaparecido. Se hab\u00eda esfumado. \u00abNos enfrentamos al caso de un planeta que desaparece\u00bb, reconoce Sanghi. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido exactamente?<\/p>\n<p>\nUna detecci\u00f3n dif\u00edcil\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Desde luego, detectar un planeta junto al brillo cegador de una estrella tan brillante como Alfa Centauri A no es una tarea sencilla. Y adem\u00e1s, el James Webb no fue dise\u00f1ado para llevar a cabo este tipo de observaciones, sino para captar la tenue luz de las galaxias m\u00e1s lejanas. A pesar de ello, el equipo de operaciones del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial ide\u00f3 una secuencia de observaci\u00f3n a medida, utilizando una t\u00e9cnica que podr\u00edamos describir con una analog\u00eda sencilla: un coron\u00f3grafo.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Imaginemos que queremos observar una luci\u00e9rnaga revoloteando muy cerca de un potente foco. Sin un filtro, el foco lo inundar\u00eda todo con su luz, y la luci\u00e9rnaga resultar\u00eda invisible. Pero un coron\u00f3grafo, como la m\u00e1scara del MIRI del Webb, hace precisamente eso, bloquear la luz que se interpone entre el telescopio y la estrella, eliminando su brillo para que objetos mucho m\u00e1s d\u00e9biles, como los exoplanetas, puedan ser revelados. El truco funcion\u00f3, y el Webb logr\u00f3 &#8216;restar&#8217; la luz combinada de las dos estrellas principales del sistema para revelar la presencia de un objeto m\u00e1s de 10.000 veces m\u00e1s d\u00e9bil que Alfa Centauri A. <\/p>\n<p>\nPlaneta desaparecido\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero en sus observaciones de este a\u00f1o, como se ha dicho, el planeta ya no estaba ah\u00ed. Para resolver el enigma, los cient\u00edficos recurrieron a su herramienta m\u00e1s poderosa: los modelos de simulaci\u00f3n por ordenador. El equipo, en efecto, simul\u00f3 millones de \u00f3rbitas potenciales, incorporando tanto la detecci\u00f3n inicial del Webb como las &#8216;no detecciones&#8217; posteriores. Adem\u00e1s, los investigadores tomaron en cuenta la posible detecci\u00f3n de un candidato a exoplaneta en 2019 por parte del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), que tambi\u00e9n utiliz\u00f3 una t\u00e9cnica similar de coronograf\u00eda. El VLT buscaba &#8216;supertierras&#8217; y, aunque no hubo una confirmaci\u00f3n s\u00f3lida, s\u00ed que hallaron una posible pista. El resultado de las simulaciones fue esclarecedor: en la mitad de las \u00f3rbitas posibles, el planeta se mov\u00eda demasiado cerca de su estrella, quedando oculto por su resplandor, lo que podr\u00eda explicar por qu\u00e9 no fue detectado en las observaciones de 2025.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Seg\u00fan las simulaciones y su &#8216;firma&#8217; infrarroja, el objeto podr\u00eda ser un gigante gaseoso de una masa similar a la de Saturno, movi\u00e9ndose en una \u00f3rbita el\u00edptica que lo lleva a variar entre una y dos veces la distancia de la Tierra al Sol. Su edad y temperatura ser\u00edan asombrosamente similares a las de los gigantes de nuestro propio sistema solar. \u00abSu propia existencia en un sistema de dos estrellas tan pr\u00f3ximas entre s\u00ed desaf\u00eda nuestra comprensi\u00f3n de c\u00f3mo se forman, sobreviven y evolucionan los planetas en entornos ca\u00f3ticos\u00bb, se\u00f1ala Sanghi.<\/p>\n<p>\nDesaf\u00edo a los modelos\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">De hecho, seg\u00fan el modelo de acreci\u00f3n del n\u00facleo, el m\u00e1s aceptado para la formaci\u00f3n de planetas gigantes, estos mundos se forman en los discos protoplanetarios que rodean a las estrellas j\u00f3venes. Primero se acumulan n\u00facleos rocosos s\u00f3lidos y, cuando alcanzan una masa cr\u00edtica, atraen grandes cantidades de gas. En un sistema binario como Alfa Centauri A y B, donde las estrellas se orbitan la una a la otra en un periodo de 80 a\u00f1os y a una distancia m\u00ednima equivalente a 11 veces la distancia de la Tierra al Sol, las interacciones gravitacionales son intensas y ca\u00f3ticas. La presencia de la segunda estrella podr\u00eda dispersar el material del disco protoplanetario, o bien perturbar la \u00f3rbita de un planeta incipiente, dificultando su crecimiento o expulsarlo directamente del sistema. Un gigante gaseoso orbitando cerca de su estrella anfitriona en un entorno tan hostil supone, por lo tanto, un enigma de primer orden.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El veredicto final, sin embargo, a\u00fan est\u00e1 por escribirse. Mientras, la comunidad cient\u00edfica ha optado por mantener la cautela. La se\u00f1al, en efecto, est\u00e1 en el l\u00edmite de lo que las t\u00e9cnicas de mejora de contraste pueden ofrecer, por lo que se necesitar\u00e1 una confirmaci\u00f3n independiente. Algo que podr\u00eda llegar en 2026 o 2027, cuando el planeta, si las simulaciones son correctas, vuelva a ser <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/telescopio-espacial-james-webb-caza-primer-exoplaneta-20250625182350-nt.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"visible para el Webb\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">visible para el Webb<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pocas estrellas han despertado tanto inter\u00e9s de los astr\u00f3nomos como Alfa Centauri. Y no es para menos: a&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":39537,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[19297,119,123,124,25,19295,24,19293,13783,31,19296,3457,5635,117,121,122,23,118,120,19294,1934,13784],"class_list":{"0":"post-39536","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-cercano","9":"tag-ciencia","10":"tag-ciencia-y-tecnologia","11":"tag-cienciaytecnologia","12":"tag-es","13":"tag-espacial","14":"tag-espana","15":"tag-hallazgo","16":"tag-james","17":"tag-mayor","18":"tag-observa","19":"tag-pierde","20":"tag-planeta","21":"tag-science","22":"tag-science-and-technology","23":"tag-scienceandtechnology","24":"tag-spain","25":"tag-technology","26":"tag-tecnologia","27":"tag-telescopio","28":"tag-tierra","29":"tag-webb"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39536\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39537"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}