{"id":397513,"date":"2026-02-14T22:17:15","date_gmt":"2026-02-14T22:17:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/397513\/"},"modified":"2026-02-14T22:17:15","modified_gmt":"2026-02-14T22:17:15","slug":"de-pasear-la-calle-a-hacer-match-en-una-pantalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/397513\/","title":{"rendered":"De pasear la calle a hacer &#8216;match&#8217; en una pantalla"},"content":{"rendered":"<p>El embeleso lo delata. Louis contempla a Judith ajeno al bullicio que los rodea. Sin duda, Gustavo Adolfo B\u00e9cquer se inspir\u00f3 en individuos como el  &#8230; joven enamorado para asegurar que el alma que puede hablar por los ojos tambi\u00e9n puede besar con la mirada. No sabemos si ella le corresponde con parejo arrobo porque la contemplamos de neutro perfil. La pareja intercambia intimidades en el jard\u00edn del restaurante del padre del muchacho, lugar de reuni\u00f3n de escritores y pintores durante el \u00faltimo cuarto del siglo XIX. \u00c9douard Manet, uno de sus habituales clientes, inmortaliz\u00f3 el encuentro en el \u00f3leo &#8216;Chez P\u00e9re Lathouille&#8217;. Hoy celebramos el d\u00eda de San Valent\u00edn con el retrato del amor m\u00e1s gozoso, el que incentiv\u00f3 aquella exultante &#8216;joie de vivre&#8217; que inundaba la primavera parisina. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Quiz\u00e1 el lienzo refleja una cita inicial o un noviazgo consolidado. La expresi\u00f3n del joven y la cercan\u00eda f\u00edsica sugieren libertad y pasi\u00f3n, una atm\u00f3sfera acorde con ese gozo vital que poco ten\u00eda que ver con lo que se viv\u00eda a este lado de los Pirineos. La literatura sobre los usos amorosos en nuestro pa\u00eds, condensada en tres libros firmados por Fernando D\u00edaz-Plaja y Carmen Mart\u00edn Gaite, dibuja un &#8216;continuum&#8217; de mojigater\u00eda desde el Siglo de Oro hasta las postrimer\u00edas de la pasada centuria. <\/p>\n<p class=\"v-p\">La desconfianza recorre ancestralmente la relaci\u00f3n entre unos y otras. \u00abEntre santa y santo, pared de cal y canto\u00bb, sostiene un viejo refr\u00e1n castellano. La comunicaci\u00f3n, al menos en determinados estratos sociales, aparece lastrada por un complejo de reglas que establecen pautas de obligado cumplimiento y cuya violaci\u00f3n implicaba tanto la reprobaci\u00f3n familiar como la p\u00fablica. <\/p>\n<p class=\"v-p\">La Rep\u00fablica alent\u00f3 un destello de autogesti\u00f3n er\u00f3tica que cercen\u00f3 la victoria franquista. El dibujo de las costumbres en la posguerra revela el peso abusivo de las convenciones sobre todo atisbo de espontaneidad. El abordaje directo entre dos personas de diferente sexo resultaba ofensivo en el siglo XVII, mientras que en los a\u00f1os cuarenta estaba considerado una vulgar &#8216;americanada&#8217;, deleznable conducta difundida a trav\u00e9s del cine. No existe una diferencia notable entre una y otra \u00e9poca. La sanci\u00f3n disminuye en intensidad, pero permanece la reprobaci\u00f3n. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ter-pasear-calle2-krWB--748x524@El Correo.jpg\" class=\"v-a-img\" alt=\"El ritual del baile. Varias parejas disfrutan de una verbena en Granada en los a\u00f1os 60.\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" width=\"748\" height=\"524\"\/><\/p>\n<p>El ritual del baile. Varias parejas disfrutan de una verbena en Granada en los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Ideal<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/ter-pasear-calle2-krWB--1920x1344@El Correo.jpg\" class=\"v-mdl__img-z\" width=\"1920\" height=\"1344\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p class=\"v-p\">El primer encuentro constitu\u00eda el fruto de una estrategia normativizada. En los tiempos de Lope de Vega y Francisco de Quevedo, el hombre &#8216;paseaba la calle&#8217;, es decir, se apostaba en pos de aquella doncella casadera que hab\u00eda arrebatado su atenci\u00f3n. Mientras tanto, la muchacha manten\u00eda el recato, sin\u00f3nimo de ocultaci\u00f3n, como si la exposici\u00f3n supusiera el menoscabo de la honra. Doscientos a\u00f1os despu\u00e9s, Mart\u00edn Gaite explica que, tras las debidas presentaciones, el noviazgo se sol\u00eda ventilar en una sucesi\u00f3n de breves visitas de cortes\u00eda siempre bajo el control parental. <\/p>\n<p class=\"v-p\">El enlace no lo sustentaba el amor, sino intereses econ\u00f3micos y sociales, y a menudo la mujer se casaba para gozar de mayor autodeterminaci\u00f3n. Tras la Guerra Civil, con un d\u00e9ficit demogr\u00e1fico masculino, se dec\u00eda que el hombre que no se casaba era porque no quer\u00eda y la mujer que no, porque no pod\u00eda. Al var\u00f3n se le otorgaba la funci\u00f3n de &#8216;hacer el amor&#8217;, entonces entendido como iniciar el cortejo. El machismo resultaba evidente. A \u00e9l se le valoraba m\u00e1s si era un individuo &#8216;vivido&#8217;, con experiencia, y a ella se le exig\u00eda total inhibici\u00f3n respecto a su despertar sexual. <\/p>\n<p class=\"v-p\">El siglo XXI ha alumbrado otro escenario y los nuevos medios han impactado en los ritos amorosos. La Tercera Revoluci\u00f3n Industrial no s\u00f3lo ha generado una econom\u00eda que pivota sobre la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n ha trastocado las v\u00edas que conducen, te\u00f3ricamente, hacia las relaciones sentimentales. El ritmo ha cambiado. El baile de la gallarda, la contradanza y el minu\u00e9, ocasiones ceremoniales para conocer y ser reconocido en determinados c\u00edrculos, han dado paso a una coreograf\u00eda privada, presurosa y digital, aparentemente invisible, pero masiva. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Las \u00faltimas estad\u00edsticas apuntan que el 50% de las parejas actuales se forman gracias a una celestina llamada Internet. \u00abLigamos de una manera muy r\u00e1pida y visual, bueno, ligamos o lo que sea. Antes el proceso estaba muy vinculado a un contexto, al c\u00edrculo de amigos o a la barra de los bares pr\u00f3ximos, y ahora el campo de acci\u00f3n es global y se ha democratizado\u00bb, aduce Monta\u00f1a V\u00e1zquez. \u00abLas posibilidades se han multiplicado, pero tambi\u00e9n se ha impuesto una l\u00f3gica de consumo que nos hace sentir como meros productos\u00bb. La autora de &#8216;Match. C\u00f3mo encontrar pareja en la posmodernidad&#8217; (Alienta) no sabe si hoy resulta m\u00e1s dif\u00edcil hallar a la persona adecuada, pero s\u00ed que es m\u00e1s complicado mantener la relaci\u00f3n. \u00abPesa mucho la posibilidad del reemplazo, de encontrar f\u00e1cilmente otras personas\u00bb.<\/p>\n<p>Expectativas irreales<\/p>\n<p class=\"v-p\">La abundancia no siempre implica facilidad. Hay aplicaciones m\u00f3viles para todo tipo de apetencias, desde una noche de placer a algo perdurable, pero eso no es necesariamente positivo. \u00abDesaparece el juego y se crean expectativas irreales\u00bb, advierte. La cita presencial es fundamental para comprobar el lenguaje corporal y la existencia de cierta qu\u00edmica mutua. \u00abNos enamoramos de una narrativa digital, se genera una hiperidealizaci\u00f3n y luego se produce el choque con la realidad\u00bb. Ella aboga por mostrarse natural en un primer encuentro. \u00abNo hay que parecer algo que no es porque no conduce a nada aut\u00e9ntico\u00bb. Aconseja no esconder nuestra vulnerabilidad, \u00abque no es signo de debilidad, sino un trabajo de autoconocimiento, de descubrir qui\u00e9n eres y qui\u00e9n quieres ser\u00bb. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Adem\u00e1s de autora, V\u00e1zquez ejerce como &#8216;matchmaker&#8217; desde hace ocho a\u00f1os. \u00abEs un nombre muy mono para referirnos a la agencia matrimonial de toda la vida, la celestina de siempre\u00bb, admite. La b\u00fasqueda de candidatos se lleva a cabo como si se tratara de una empresa de selecci\u00f3n de personal. \u00abAlgo compatible con un determinado estilo de vida, valores, objetivos y nivel sociocultural\u00bb, explica. Se refiere a sus clientes como individuos que ya han pasado por las app, generalmente mayores de 45 a\u00f1os, divorciados con hijos y que aspiran a relaciones estables. \u00abAqu\u00ed a\u00fan subsiste cierto estigma, pero en los pa\u00edses anglosajones supone un servicio muy habitual para aquellos que carecen de tiempo para conocer a otros\u00bb. <\/p>\n<p class=\"v-p\">Monta\u00f1a V\u00e1zquez considera que poner en primer plano el consentimiento, un avance fundamental, ha complicado, sin embargo, este esfuerzo por enamorarse. \u00abSe ha generado cierta lucha de sexos impulsada por los r\u00e1pidos cambios\u00bb, indica, y el juego de seducci\u00f3n se ha frenado. \u00abEllos se sienten inseguros y nosotras debemos asumir la responsabilidad de quererlo todo en todo momento\u00bb. La escritora asegura que nos encontramos en un periodo de adaptaci\u00f3n al nuevo marco \u00abque no beneficia las relaciones sentimentales\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-p\">La multiplicidad se suma al cat\u00e1logo de dificultades. \u00abEs el denominado efecto de la paradoja de la elecci\u00f3n\u00bb, arguye la psic\u00f3loga Lara Ferreiro, autora de &#8216;Adicta a un gilipollas&#8217; (Grijalbo) y poseedora de su propio canal de Youtube en el que aborda temas de pareja. \u00abSostiene que cuantas m\u00e1s alternativas, m\u00e1s abrumados y menos satisfechos estamos\u00bb, y el consumo r\u00e1pido complica el hallazgo de un v\u00ednculo sano. No obstante, se muestra partidaria de las aplicaciones como Tinder. \u00abPorque optimizamos el tiempo con los filtros adecuados y hay m\u00e1s posibilidad de encontrar personas con mismos valores e intereses\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-p\">Recomienda hacer \u00abun buen casting del amor\u00bb y el encuentro f\u00edsico se antoja fundamental. \u00abEl conocimiento online origina una sensaci\u00f3n de intimidad temprana y cierta idealizaci\u00f3n, el efecto halo, y las expectativas son tan altas que, inevitablemente, se frustran\u00bb. La especialista da consejos para la cita cara a cara. \u00abSe suele advertir de no mantener el contacto digital m\u00e1s all\u00e1 de una semana, proponer una primera reuni\u00f3n breve en un lugar p\u00fablico, no intercambiar m\u00f3viles hasta esa primera prueba y hacer preguntas descarte, como los objetivos\u00bb, se\u00f1ala. No suele haber margen de error. \u00abAhora la gente es muy consciente de lo que quiere\u00bb y en pocos minutos se eval\u00faan cuestiones esenciales como la atracci\u00f3n, el estatus o el discurso. \u00abLa cita inicial es para comprobar si hay &#8216;feeling&#8217;, no es el paso previo a casarse\u00bb. <\/p>\n<p class=\"v-p\">La abrupta desaparici\u00f3n de uno de los dos enamorados, el temido &#8216;ghosting&#8217;, se ha vuelto un fen\u00f3meno muy habitual. \u00abAl parecer, el nombre procede de la determinaci\u00f3n que tuvo Charlize Theron cuando Sean Penn, que fue su novio, le puso los cuernos\u00bb, indica Ferreiro. Entre el 20% y el 40% de los espa\u00f1oles lo ha experimentado, y el porcentaje crece hasta el 84% en la generaci\u00f3n Z y la milenial. \u00abEs traum\u00e1tico porque tu cerebro intenta entender lo que ha sucedido e, incluso, se autoinculpa. Se trata de una actitud muy cobarde, hay que explicar las razones\u00bb. Tambi\u00e9n existe \u00abel miedo al compromiso, lo que llamamos el s\u00edndrome de Peter Pan, porque nos hemos acostumbrado al placer inmediato. Nos enfrentamos a una crisis de salud mental sin precedentes\u00bb, lamenta. Esa falta de madurez tiene consecuencias. El 20% de los matrimonios fracasa en su primer lustro, y la infelicidad tambi\u00e9n se plasma en la profusi\u00f3n de las aventuras extraconyugales. \u00abDe ah\u00ed que haya surgido San Amant\u00edn el 13 de febrero. Ese d\u00eda se regala lencer\u00eda a la amante y, veinticuatro horas despu\u00e9s, joyas a la mujer para compensar cuernos y sentimiento de culpa\u00bb. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El embeleso lo delata. Louis contempla a Judith ajeno al bullicio que los rodea. 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