{"id":422943,"date":"2026-03-01T10:52:11","date_gmt":"2026-03-01T10:52:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/422943\/"},"modified":"2026-03-01T10:52:11","modified_gmt":"2026-03-01T10:52:11","slug":"como-virus-primitivos-aceleran-la-agresividad-del-cancer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/422943\/","title":{"rendered":"c\u00f3mo virus primitivos aceleran la agresividad del c\u00e1ncer"},"content":{"rendered":"<p>El c\u00e1ncer es la paradoja de la vida: un mecanismo biol\u00f3gico que, llevado al extremo, se vuelve contra su anfitri\u00f3n. Cada tumor no es solo un crecimiento descontrolado, sino un maestro del caos gen\u00e9tico que reordena el ADN humano a su favor, desafiando la supervivencia del organismo que lo alberga. Ahora, un estudio publicado en Science revela que detr\u00e1s de esta mutabilidad se esconden antiguos \u201cvirus domesticados\u201d conocidos como genes saltarines, capaces de saltar de un cromosoma a otro y sembrar inestabilidad en el genoma. Lo que antes se consideraba un vestigio inerte de nuestra historia evolutiva resulta ser un motor activo del c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Desde hace d\u00e9cadas, los bi\u00f3logos saben que casi la mitad del genoma humano est\u00e1 formado por secuencias repetitivas y m\u00f3viles. Pero no fue hasta que Barbara McClintock gan\u00f3 el Nobel en 1983 que los genes saltarines comenzaron a recibir la atenci\u00f3n que merec\u00edan. Estos fragmentos de ADN \u2014restos de virus que infectaron nuestros ancestros hace millones de a\u00f1os\u2014 tienen la sorprendente capacidad de copiarse y reinsertarse en el genoma. Su actividad puede alterar la estructura de los cromosomas, generar duplicaciones, inversiones o traslocaciones que favorecen la progresi\u00f3n tumoral.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.mundiario.com\/ads\/20251210105308366441\" rel=\"nofollow noopener\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/2025121010520382167.jpg\" alt=\"Publicidad 366441\" width=\"300\" height=\"533\" class=\"lazyload\"\/> <\/a><\/p>\n<p>Genes saltarines: el caos programado<\/p>\n<p>El equipo liderado por Jos\u00e9 Tub\u00edo, del Centro de Investigaci\u00f3n en Medicina Molecular y Enfermedades Cr\u00f3nicas de la Universidad de Santiago de Compostela, ha demostrado que uno de estos elementos, el Line-1 (L1), es un actor clave en tumores de pulm\u00f3n, colon y cabeza y cuello. Gracias a nuevas tecnolog\u00edas de secuenciaci\u00f3n de ADN de largo alcance, capaces de leer hasta 100.000 letras qu\u00edmicas de forma continua, los cient\u00edficos han rastreado m\u00e1s de 6.400 \u201csaltos\u201d de L1 en los tumores estudiados, identificando 152 eventos que provocan reordenamientos estructurales significativos.<\/p>\n<p>\u201cEl 65% de estas alteraciones se producen en etapas tempranas del tumor, lo que sugiere que la actividad de L1 no es una consecuencia, sino una causa de la inestabilidad gen\u00f3mica que impulsa muchos c\u00e1nceres\u201d, explica Tub\u00edo. De esta manera, los genes saltarines dejan de ser un mero vestigio gen\u00e9tico para convertirse en protagonistas del origen y la agresividad tumoral.<\/p>\n<p>La traslocaci\u00f3n rec\u00edproca: un intercambio mortal<\/p>\n<p>Entre los hallazgos m\u00e1s sorprendentes figura la identificaci\u00f3n de saltos simult\u00e1neos de dos L1 que provocan traslocaciones rec\u00edprocas. \u201cEs como si dos p\u00e1ginas de un libro se rompieran y se intercambiaran fragmentos, y el elemento L1 actuara como pegamento entre ambas\u201d, describe Bernardo Rodr\u00edguez Mart\u00edn, del Centro de Regulaci\u00f3n Gen\u00f3mica de Barcelona. Este tipo de reordenamiento puede activar oncogenes o desactivar genes supresores de tumores, acelerando la progresi\u00f3n del c\u00e1ncer y complicando su tratamiento.<\/p>\n<p>Un mecanismo que puede ser bloqueado<\/p>\n<p>Aunque los genes saltarines parecen indomables, Tub\u00edo apunta que existen estrategias para frenar su actividad. Al igual que los retrovirus como el VIH, L1 utiliza una enzima de transcripci\u00f3n inversa para multiplicarse. Algunos antivirales en desarrollo, como el f\u00e1rmaco experimental TPN-101, bloquean este mecanismo y se est\u00e1n probando en enfermedades neurodegenerativas y procesos asociados al envejecimiento. La esperanza es que enfoques similares puedan, en el futuro, reducir la agresividad de ciertos tumores.<\/p>\n<p>Este hallazgo revela la paradoja de la biolog\u00eda humana: elementos que han sido esenciales para nuestra evoluci\u00f3n y diversidad gen\u00e9tica pueden, en ciertos contextos, convertirse en destructores de la vida. Los genes saltarines permiten a nuestro sistema inmune generar diversidad de anticuerpos y adaptarse a infecciones, pero tambi\u00e9n son semillas de enfermedad cuando se activan sin control. Como subraya Ignacio Varela, bioqu\u00edmico de la Universidad de Cantabria: \u201cComprender estos mecanismos es vital para identificar tumores prematuramente y desarrollar tratamientos efectivos\u201d. @mundiario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El c\u00e1ncer es la paradoja de la vida: un mecanismo biol\u00f3gico que, llevado al extremo, se vuelve contra&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":422944,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[8681,50436,1066,25,24,3347,26442,165,166,23,2275],"class_list":["post-422943","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-salud","tag-adn","tag-agresividad","tag-cancer","tag-es","tag-espana","tag-genes","tag-genoma","tag-health","tag-salud","tag-spain","tag-virus"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116153545290481424","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=422943"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/422943\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/422944"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=422943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=422943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=422943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}