{"id":437587,"date":"2026-03-09T09:06:07","date_gmt":"2026-03-09T09:06:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/437587\/"},"modified":"2026-03-09T09:06:07","modified_gmt":"2026-03-09T09:06:07","slug":"proyecciones-en-pared-y-un-tobogan-fosforescente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/437587\/","title":{"rendered":"proyecciones en pared y un tobog\u00e1n fosforescente"},"content":{"rendered":"<p>En el n\u00famero 78 de la Gran V\u00eda de Madrid, una discreta puerta abre el paso a una experiencia que va m\u00e1s all\u00e1 de musicales y bares que fingen ser castizos con precios al\u00a0norte de los Pirineos. <strong>El Nomad Museo promete un espacio inmersivo donde\u00a0el arte y la <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/tecnologia-2\/\" type=\"post_tag\" id=\"535315\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">tecnolog\u00eda<\/a> se suman en trampantojos de luz <\/strong>y efectos especiales\u00a0que elevan a los asistentes a una experiencia on\u00edrica.<\/p>\n<p>Sobre gustos, como sobre los sue\u00f1os, no hay nada escrito. De ah\u00ed que <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/lifestyle\/2026-03-02\/freud-neurologo-felicidad-se-alcanza-conectando-nuestros-anhelos-mas-primarios\/\" type=\"post\" id=\"4013743\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Freud<\/a> se\u00f1alara\u00a0en ellos un revelado subconsciente de los miedos y deseos humanos. Conceptos que,\u00a0seg\u00fan la persona, pueden variar sobre una misma cosa.\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan explica la responsable de comunicaci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/museos\/\" type=\"post_tag\" id=\"12672\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">museo<\/a>, Almudena Velasco, desde\u00a0hace tiempo observan un cambio significativo en el comportamiento del p\u00fablico: a la\u00a0gente \u2014especialmente a las personas j\u00f3venes\u2014 le resulta complicado mantener la\u00a0 atenci\u00f3n fija en un tema durante mucho tiempo. <strong>Nativos tecnol\u00f3gicos,\u00a0enamorados de las pantallas y del lenguaje audiovisual<\/strong>, que el museo ha\u00a0 decidido mimar optando por presentar movimientos art\u00edsticos fragmentados por\u00a0 cap\u00edtulos, buscando un ritmo m\u00e1s din\u00e1mico. Una f\u00f3rmula que, en palabras de Velasco,\u00a0funciona como \u00abuna buena manera de acercarse al arte para los ne\u00f3fitos\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>Tras abonar una <strong>entrada de entre 18 y 21 euros, <\/strong>el espectador se sumerge en las\u00a0oscuras tripas del museo a trav\u00e9s de unas escaleras. Es f\u00e1cil chocarse con quienes ya\u00a0han digerido la experiencia, habiendo como hay un \u00fanico camino de entrada y salida. Una vez abajo, el negro de las paredes se ti\u00f1e de una esquizoide marejada de colores\u00a0proveniente de un pasillo de espejos, tipo parque de atracciones, con el suelo hecho de baldosas discotequeras que despiden lucecitas tutifruti. Michael Jackson se lo habr\u00eda\u00a0pasado teta zigzagueando y ejecutando agresivos movimientos p\u00e9lvicos al ritmo de\u00a0Billie Jean (1983) sobre ellas.\u00a0<\/p>\n<p>Superado el homenaje al prisma de The Dark Side of the Moon, de Pink Floyd, en el artificial y luminoso parterre, desembarcamos en la sala principal. La \u00fanica estancia\u00a0como tal, de hecho, y n\u00facleo de la propuesta. La organizaci\u00f3n del espacio es err\u00e1tica,\u00a0accidentada en las esquinas: lo que se llama un pol\u00edgono irregular.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De un lado al otro de la sala, ocho columnas vestidas de espejos \u2014cuatro en el margen\u00a0derecho y cuatro en el izquierdo\u2014 dividen el espacio. En el centro, una cuarentena de pufs cuadrados se api\u00f1a como un banco de peces. <strong>Los asistentes, encorvados,\u00a0apoyando las manos sobre dorsales o lumbares en un gesto inc\u00f3modo<\/strong>,\u00a0quedan absortos por las proyecciones que invaden cada una de las m\u00faltiples paredes\u00a0de la sala. No proyecciones distintas, enti\u00e9ndase. En esta muestra del Nomad Museo,\u00a0titulada De Monet a Kandinsky, uno podr\u00eda pasar los 40 minutos de duraci\u00f3n\u00a0de la experiencia enfocando en la misma direcci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Velasco describe el proceso como un trabajo coral: primero se gesta la idea, se\u00a0desarrollan mapas mentales y las propuestas visuales pasan por equipos de\u00a0investigadores e historiadores del arte antes de llegar al departamento creativo. A\u00a0partir de ah\u00ed entran en juego el equipo sonoro, los especialistas en efectos visuales y,\u00a0finalmente, el equipo t\u00e9cnico, que garantiza la correcta reproducci\u00f3n del conjunto. <strong>Todo un \u00aborganismo vivo<\/strong>\u00bb, subraya, donde las ideas son compartidas, pero las\u00a0responsabilidades est\u00e1n claramente delimitadas.\u00a0<\/p>\n<p>Monet, Gauguin, Van Gogh, Munch, Gris, Delaunay, Klee, hasta llegar al geometrista\u00a0ruso, <strong>son los protagonistas de las animaciones digitales <\/strong>que pueden\u00a0disfrutarse en las paredes del Nomad Museo de Madrid. Una producci\u00f3n digital con\u00a0sonido envolvente, muy propia de ese \u00faltimo espacio de las pinacotecas destinado al\u00a0audiovisual, es el plato principal de la experiencia.\u00a0<\/p>\n<p><strong>El v\u00eddeo en s\u00ed est\u00e1 muy majo. <\/strong>Las obras de los artistas transitan en un juego de\u00a0im\u00e1genes acompa\u00f1ado por una m\u00fasica que late al son de las alteraciones, todo sostenido por dos voces \u2014una femenina y otra masculina\u2014 que hacen de hemeroteca\u00a0de los artistas y de las obras representadas. Una versi\u00f3n ligeramente pasada por IA de un documental de la cadena de televisi\u00f3n francesa Arte.\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto es que la proyecci\u00f3n sobre pladur es ideal para hacer fotos y v\u00eddeos. La\u00a0propuesta instagrameable perfecta, como ponen en pr\u00e1ctica varios asistentes que no\u00a0esperan a salir de la sala para lanzar su periplo cultural a las redes. Lo mismo que para\u00a0hacer una excursi\u00f3n con el colegio, pudiendo retener al ganado colegial en una cerca\u00a0f\u00e1cilmente vigilada. Seg\u00fan apunta Velasco, durante estas visitas se produce una escena poco habitual: <strong>adolescentes que no miran el m\u00f3vil constantemente<\/strong>. Cosa\u00a0bastante l\u00f3gica, si lo que se les ofrece es parecido a un reel muy largo en una pared. Para ella, este tipo de formato no compite con los museos tradicionales, sino que act\u00faa\u00a0como antesala; una cantera de futuros visitantes de pinacotecas. Y entonces llega el tobog\u00e1n.\u00a0<\/p>\n<p>Antes de pasar por otro pasillo colmado de luces rojas de Navidad, a la manera de los\u00a0afters berlineses, uno puede subir unas escaleras y dejarse caer por un tobog\u00e1n fosforescente, en lo que supone la culminaci\u00f3n de una actividad un tanto pueril. <strong>De chiquipark<\/strong>. Y no lo digo desde una hostilidad profana. Entiendo que, para un p\u00fablico granujiento y hormonado, la propuesta del Nomad Museo sea un\u00a0acercamiento suave a las gratificaciones de las artes.\u00a0<\/p>\n<p>\u00abNo obligamos a tirarse por el tobog\u00e1n a nadie\u00bb, asegura Velasco. Sin embargo, matiza que para los ni\u00f1os es un elemento divertido y que el revuelo solo ser\u00eda comprensible si\u00a0se hubiera instalado <strong>algo as\u00ed en la Capilla Sixtina<\/strong>. Nomad, recuerda, se concibe\u00a0como un museo acogedor para todo tipo de p\u00fablico. Adem\u00e1s, a\u00f1ade, el propio tobog\u00e1n\u00a0es una obra de arte firmada por el artista murciano Jorge Ortu\u00f1o, detalle que quiz\u00e1\u00a0alivie a los m\u00e1s puristas.\u00a0<\/p>\n<p>Lo mismo, la idea de fondo es seguir a Joan Mir\u00f3 en su alegato sobre la naturaleza del\u00a0arte, cuando afirmaba que \u00ab<strong>debe ser infantil, pero no ingenuo\u00bb. <\/strong>Aunque, como ocurre con los sue\u00f1os, el miedo y el deseo, lo infantil y lo ingenuo tambi\u00e9n son\u00a0categor\u00edas relativas. All\u00e1 cada cual las etiquete seg\u00fan le venga.\u00a0<\/p>\n<p>Al final, superada la tienda de regalos, <strong>todo se queda un poco desabor\u00edo<\/strong>. En especial si lo que se esperaba era una interacci\u00f3n m\u00e1s fluida, participativa y esencialmente inmersiva, m\u00e1s all\u00e1 de una conceptual sala de cine con asientos inc\u00f3modos. Sea como sea, las exposiciones inmersivas ya han conquistado su lugar en el\u00a0ecosistema cultural contempor\u00e1neo y, como reconoce la propia Velasco,\u00a0\u00ab<strong>evolucionan, buscan nuevas formas y compiten, pero m\u00e1s con TikTok que\u00a0con galer\u00edas de arte<\/strong>\u00bb. Una carrera en la que, guste m\u00e1s o menos el resultado, el\u00a0Nomad Museo parece haber tomado partido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el n\u00famero 78 de la Gran V\u00eda de Madrid, una discreta puerta abre el paso a una&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":437588,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,209,232,234,146,147,25,24,1875,3873,23,120],"class_list":{"0":"post-437587","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-cultura","13":"tag-design","14":"tag-diseno","15":"tag-entertainment","16":"tag-entretenimiento","17":"tag-es","18":"tag-espana","19":"tag-luz","20":"tag-museos","21":"tag-spain","22":"tag-tecnologia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116198426873309208","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=437587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437587\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/437588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=437587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=437587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=437587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}