{"id":444470,"date":"2026-03-13T06:06:08","date_gmt":"2026-03-13T06:06:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/444470\/"},"modified":"2026-03-13T06:06:08","modified_gmt":"2026-03-13T06:06:08","slug":"por-que-tener-hambre-nos-cambia-para-mal-el-estado-de-animo-salud-y-bienestar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/444470\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 tener hambre nos cambia (para mal) el estado de \u00e1nimo | Salud y bienestar"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Sentir hambre puede modular nuestro estado de \u00e1nimo. Diversas investigaciones han demostrado que el hambre puede volvernos <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/29888934\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">m\u00e1s negativos<\/a>, m\u00e1s irritables e, incluso, <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0269629\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">m\u00e1s agresivos<\/a>. El impacto emocional del hambre puede tener, incluso, un efecto sobre nuestras decisiones. As\u00ed lo demostr\u00f3 <a href=\"https:\/\/cris.tau.ac.il\/en\/publications\/extraneous-factors-in-judicial-decisions\/?utm_source=chatgpt.com\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">un estudio israel\u00ed de 2011<\/a> que dio nombre al conocido como \u201cefecto del juez hambriento\u201d. Lo que vieron los autores del estudio es que la severidad de las sentencias dictadas por los jueces se endurec\u00eda a medida que se acercaba la hora del almuerzo, para luego volverse significativamente m\u00e1s indulgentes despu\u00e9s de la pausa para la comida y el descanso. Esta relaci\u00f3n tan estrecha llev\u00f3 incluso a la invenci\u00f3n de un t\u00e9rmino en ingl\u00e9s para hacer referencia a este fen\u00f3meno, hangry \u2014una combinaci\u00f3n de hungry (hambriento) y angry (enfadado) \u2014, que se col\u00f3 en enero de 2018 en el <a href=\"https:\/\/www.oxfordlearnersdictionaries.com\/definition\/english\/hangry\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Diccionario de Oxford<\/a>. <\/p>\n<p class=\"\">La explicaci\u00f3n que se ha dado tradicionalmente a esta relaci\u00f3n ha sido puramente fisiol\u00f3gica. \u201cDiversos estudios sugieren que la agresividad no surge de forma espont\u00e1nea, sino que est\u00e1 modulada por la disponibilidad energ\u00e9tica del cerebro y por la experiencia nutricional previa. El autocontrol \u2014clave para inhibir conductas agresivas\u2014 consume grandes cantidades de glucosa, de modo que cuando esta escasea, o su metabolismo se ve alterado, disminuye la capacidad de regular los impulsos\u201d, explica <a href=\"https:\/\/www.um.es\/web\/investigacion-obesidad\/quienes-somos\/marta-garaulet\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/www.um.es\/web\/investigacion-obesidad\/quienes-somos\/marta-garaulet\">Marta Garaulet<\/a>, catedr\u00e1tica de Fisiolog\u00eda y Bases Fisiol\u00f3gicas de la Nutrici\u00f3n en la Universidad de Murcia.<\/p>\n<p>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n<p class=\"\">Esta relaci\u00f3n, sostiene la experta, no es exclusiva de nuestra especie: <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0003347221001378?via%3Dihub\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">estudios experimentales en moscas de la fruta<\/a>, por ejemplo, han demostrado que la privaci\u00f3n de alimento durante m\u00e1s de un d\u00eda incrementa de forma significativa la agresividad entre machos, incluso cuando su condici\u00f3n f\u00edsica empeora. \u201cEn este caso, el hambre aumenta el valor del recurso alimentario y la motivaci\u00f3n por defenderlo, lo que se traduce en m\u00e1s conflictos y enfrentamientos, poniendo de manifiesto que el llamado fen\u00f3meno hangry tiene ra\u00edces biol\u00f3gicas profundas y compartidas entre especies\u201d, argumenta Garaulet.<\/p>\n<p class=\"\">Y es que, como demuestra la investigaci\u00f3n con moscas de la fruta, no comer no es solo una incomodidad, sino tambi\u00e9n una amenaza biol\u00f3gica. Cuando los niveles de glucosa en sangre bajan, el organismo activa el eje del estr\u00e9s (hipot\u00e1lamo-hip\u00f3fisis-adrenal), lo que provoca la <a href=\"https:\/\/elpais.com\/expres\/2025-01-26\/por-que-no-hay-que-demonizar-el-cortisol-una-hormona-fundamental-para-nuestro-organismo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/expres\/2025-01-26\/por-que-no-hay-que-demonizar-el-cortisol-una-hormona-fundamental-para-nuestro-organismo.html\">liberaci\u00f3n de cortisol<\/a>: \u201cEn t\u00e9rminos evolutivos, el mensaje es claro: falta energ\u00eda, hay que reaccionar\u201d. Como a\u00f1ade la experta en crononutrici\u00f3n, el cortisol tiene una funci\u00f3n adaptativa: aumenta la glucosa disponible en sangre, moviliza reservas energ\u00e9ticas y mantiene el cerebro \u201cen alerta\u201d. El problema es que, al mismo tiempo, reduce funciones no prioritarias como la empat\u00eda o la regulaci\u00f3n emocional, facilita respuestas defensivas, impulsivas o agresivas y hace que interpretemos el entorno como m\u00e1s hostil.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEl cortisol no provoca la agresividad por s\u00ed solo, pero baja el umbral a partir del cual reaccionamos con enfado o violencia. En combinaci\u00f3n con la falta de glucosa y la reducci\u00f3n del autocontrol, explica muy bien por qu\u00e9 el hambre nos vuelve m\u00e1s susceptibles al conflicto\u201d, reflexiona.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la explicaci\u00f3n fisiol\u00f3gica<\/p>\n<p class=\"\">Aceptadas estas bases fisiol\u00f3gicas de la relaci\u00f3n entre hambre y peor estado de \u00e1nimo, diversas investigaciones est\u00e1n intentando encontrar explicaciones que vayan m\u00e1s all\u00e1 de la falta de glucosa y el incremento de los niveles de cortisol. <a href=\"https:\/\/www.apa.org\/pubs\/journals\/releases\/emo-emo0000422.pdf\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Un estudio publicado en 2018<\/a> en la revista Emotion, de la Asociaci\u00f3n Estadounidense de Psicolog\u00eda, se plante\u00f3 si esas sensaciones negativas causadas por los cambios fisiol\u00f3gicos inducidos por el hambre pod\u00edan, a su vez, sesgar nuestra percepci\u00f3n del mundo que nos rodea. En base a tres experimentos, en los que manipularon de forma sistem\u00e1tica los niveles de hambre de las personas, las se\u00f1ales contextuales y su autoconciencia, los autores descubrieron que estar simplemente hambriento no bastaba para que alguien se vuelva hangry, sino que hay dos ingredientes clave que influyen.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cEn primer lugar, tienes que encontrarte en una situaci\u00f3n negativa o desagradable. Las personas no parecen ponerse tan hangry en contextos neutros o agradables. Si est\u00e1s pas\u00e1ndolo bien con amigos, pero tienes hambre, probablemente no te volver\u00e1s irritable a menos que ocurra algo molesto o inc\u00f3modo. Pero si est\u00e1s en una situaci\u00f3n desagradable o irritante, como un atasco kilom\u00e9trico, y adem\u00e1s tienes hambre, entonces es un escenario perfecto para que surjan esos sentimientos\u201d, explica a EL PA\u00cdS <a href=\"https:\/\/psychology.as.virginia.edu\/people\/jennifer-maccormack\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/psychology.as.virginia.edu\/people\/jennifer-maccormack\">Jennifer MacCormack<\/a>, profesora asistente del Departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad de Virginia (EE UU).<\/p>\n<p class=\"\">En segundo lugar, a\u00f1ade, resulta fundamental la autoconciencia. Seg\u00fan la investigadora, las personas se vuelven hangry cuando se dejan absorber por lo que ocurre a su alrededor (el atasco, por ejemplo) en lugar de reconocer que la verdadera fuente de su negatividad es el hambre. \u201cCuando en nuestros estudios ped\u00edamos a los participantes que prestaran atenci\u00f3n a sus emociones, el sesgo hangry desaparec\u00eda: dejaban de ser tan duros o cr\u00edticos con los dem\u00e1s e incluso dec\u00edan sentirse menos irritables y enfadados pese a tener hambre\u201d, explica.<\/p>\n<p class=\"\">A una conclusi\u00f3n parecida lleg\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/ebiom\/article\/PIIS2352-3964(25)00479-7\/fulltext\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">otro estudio reciente<\/a>, publicado a finales de 2025 en eBioMedicine (The Lancet), que combin\u00f3 la monitorizaci\u00f3n continua durante cuatro semanas de la glucosa con registros que los participantes completaron dos veces al d\u00eda en su smartphone evaluando cu\u00e1nta hambre o saciedad sent\u00edan, as\u00ed como si estaban felices o tristes. Con esta informaci\u00f3n, los autores confirmaron, tal y como esperaban, que unos niveles m\u00e1s bajos de glucosa se asociaban con un peor estado de \u00e1nimo. Sin embargo, lo que observaron es que esta asociaci\u00f3n tambi\u00e9n se explicaba por las valoraciones de hambre recogidas. \u201cEn otras palabras, los participantes solo estaban de peor humor cuando la falta de energ\u00eda la percib\u00edan conscientemente como hambre, no por una falta subconsciente de glucosa como fuente de energ\u00eda\u201d, explica <a href=\"https:\/\/neuromadlab.com\/en\/members\/nils-kroemer\/\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/neuromadlab.com\/en\/members\/nils-kroemer\/\">Nils Kroemer<\/a>, investigador del Departamento de Psiquiatr\u00eda y Psicoterapia del Hospital Universitario de Tubinga (Alemania) y profesor de psicolog\u00eda m\u00e9dica en la Universidad de Bonn.<\/p>\n<p class=\"\">Los autores, de hecho, hallaron que algunas personas eran m\u00e1s sensibles a sentirse hangry. Tambi\u00e9n que otras eran m\u00e1s capaces de percibir el hambre en consonancia con los cambios en los niveles de glucosa y que, por tanto, informaban de menos fluctuaciones en su estado de \u00e1nimo. \u201cEsto sugiere que ser m\u00e1s consciente de las se\u00f1ales corporales puede mejorar la regulaci\u00f3n emocional al ayudar a controlar los cambios de humor de forma m\u00e1s eficaz\u201d, reflexiona.<\/p>\n<p class=\"\">En base a los resultados de estos estudios, ambos investigadores se\u00f1alan que sentirse hangry es algo que se puede modular siendo consciente de que se tiene hambre y que eso est\u00e1 sesgando la forma en que ves el mundo. \u201cNuestros datos sugieren que las personas hambrientas no son bestias salvajes: cuando reconocemos la verdadera fuente de nuestras emociones negativas, podemos evitar actuar impulsivamente bajo la influencia de ese estado\u201d, sostiene Jennifer MacCormack.<\/p>\n<p class=\"\">La profesora de la Universidad de Virginia recomienda, en esas situaciones, \u201cintentar centrarse en aspectos positivos del entorno y ponerse en una situaci\u00f3n m\u00e1s agradable hasta poder comer algo\u201d. Por ejemplo, en el caso del citado atasco, escuchando m\u00fasica relajante. Nils Kroemer, por su parte, destaca que es importante mantener un horario regular de comidas, lo que permite evitar sorpresas desagradables para el organismo, ya que el hambre consciente suele aparecer cuando nos saltamos una comida que esper\u00e1bamos hacer. \u201cSi nunca desayunamos, no sentimos tanta hambre por la ma\u00f1ana como cuando nos saltamos el desayuno un d\u00eda puntual\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sentir hambre puede modular nuestro estado de \u00e1nimo. 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