{"id":455550,"date":"2026-03-19T17:57:13","date_gmt":"2026-03-19T17:57:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/455550\/"},"modified":"2026-03-19T17:57:13","modified_gmt":"2026-03-19T17:57:13","slug":"las-lesiones-cerebrovasculares-en-el-sindrome-de-down-no-siguen-una-evolucion-lineal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/455550\/","title":{"rendered":"Las lesiones cerebrovasculares en el s\u00edndrome de Down no siguen una evoluci\u00f3n lineal"},"content":{"rendered":"<p>Lo que durante a\u00f1os se ha interpretado como un da\u00f1o vascular permanente e irreversible podr\u00eda no ser exclusivamente as\u00ed. En personas con s\u00edndrome de Down \u2013una de las poblaciones m\u00e1s adecuadas para estudiar la enfermedad de Alzheimer debido a la presencia casi universal de las proteinopat\u00edas caracter\u00edsticas de esta demencia &#8230;            &#13;\n        <\/p>\n<p> &#13;<\/p>\n<p>Lo que durante a\u00f1os se ha interpretado como un da\u00f1o vascular permanente e irreversible podr\u00eda no ser exclusivamente as\u00ed. En personas con <strong>s\u00edndrome de Down<\/strong> \u2013una de las poblaciones m\u00e1s adecuadas para estudiar la enfermedad de Alzheimer debido a la presencia casi universal de las proteinopat\u00edas caracter\u00edsticas de esta demencia a partir de los 40 a\u00f1os\u2013 algunas lesiones visibles en la resonancia magn\u00e9tica no siguen una evoluci\u00f3n lineal. Un estudio longitudinal del <strong>Instituto de Investigaci\u00f3n Sant Pau<\/strong> (IR Sant Pau), publicado en Alzheimer&#8217;s &amp; Dementia, demuestra que estas alteraciones pueden fluctuar e incluso disminuir con el tiempo en la poblaci\u00f3n con s\u00edndrome de Down, especialmente cuando ya han comenzado a manifestarse los s\u00edntomas cl\u00ednicos propios de la enfermedad de Alzheimer.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n analiz\u00f3 la evoluci\u00f3n de las <strong>hiperintensidades de sustancia blanca <\/strong>(HSB), lesiones t\u00edpicamente asociadas a alteraciones vasculares cerebrales visibles como zonas m\u00e1s brillantes en la resonancia magn\u00e9tica. Estas alteraciones se consideran un marcador de afectaci\u00f3n de los peque\u00f1os vasos cerebrales y se han relacionado con deterioro cognitivo en distintos contextos. En estudios previos del IR Sant Pau se hab\u00eda demostrado que, en personas con s\u00edndrome de Down, la carga de estas lesiones aumenta con la edad y se asocia con biomarcadores caracter\u00edsticos del Alzheimer, como las <strong>prote\u00ednas<\/strong> <strong>beta-amiloide<\/strong> y <strong>tau fosforilada<\/strong>. Sin embargo, aquellos trabajos eran de car\u00e1cter transversal y ofrec\u00edan una fotograf\u00eda de la enfermedad en distintos momentos, sin permitir observar su evoluci\u00f3n en las mismas personas.<\/p>\n<p>\u00abEl an\u00e1lisis transversal nos da una foto fija de cada fase del proceso, pero no nos muestra c\u00f3mo cambian las alteraciones dentro de cada individuo con el paso del tiempo. Con este estudio hemos podido ver la pel\u00edcula y comprobar que la trayectoria no siempre es lineal\u00bb, explica <strong>Alejandra Morcillo-Nieto<\/strong>, investigadora del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau y primera autora del art\u00edculo.<\/p>\n<p><strong>Seguir a las mismas personas para entender la evoluci\u00f3n real<\/strong><\/p>\n<p> &#13;<\/p>\n<p>El estudio incluy\u00f3 a 80 adultos con s\u00edndrome de Down y 53 adultos neurot\u00edpicos como grupo de control, todos ellos con al menos dos resonancias magn\u00e9ticas separadas por un m\u00ednimo de seis meses. En la evaluaci\u00f3n basal, 65 participantes con s\u00edndrome de Down se encontraban en fase asintom\u00e1tica de la enfermedad de Alzheimer y 13 en fase sintom\u00e1tica\u2013prodr\u00f3mica o demencia. Durante el seguimiento, <strong>diez personas inicialmente asintom\u00e1ticas progresaron a fases sintom\u00e1ticas<\/strong>, lo que permiti\u00f3 analizar los cambios estructurales en distintos momentos del continuo cl\u00ednico.<\/p>\n<p>A diferencia de los estudios transversales previos, este trabajo permiti\u00f3 calcular el <strong>cambio anual del volumen de las HSB<\/strong> en las mismas personas a lo largo del tiempo. El an\u00e1lisis se realiz\u00f3 tanto de forma global como por regiones espec\u00edficas del cerebro \u2013l\u00f3bulos frontal, parietal, temporal y occipital, ganglios basales y \u00e1reas periventriculares\u2013 mediante una <strong>metodolog\u00eda de segmentaci\u00f3n longitudinal<\/strong> dise\u00f1ada para detectar cambios reales y minimizar posibles variaciones t\u00e9cnicas entre exploraciones.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron que hasta aproximadamente los 40 a\u00f1os los cambios eran m\u00ednimos y relativamente estables. A partir de esa edad \u2013cuando pr\u00e1cticamente todas las personas con s\u00edndrome de Down ya presentan patolog\u00eda amiloide cerebral\u2013 comenz\u00f3 a observarse <strong>una mayor variabilidad en la evoluci\u00f3n de estas lesiones<\/strong>. En un intervalo aproximado de dos a tres a\u00f1os, la trayectoria predominante no fue el incremento progresivo, sino una evoluci\u00f3n heterog\u00e9nea, en la que una proporci\u00f3n relevante de personas que ya ten\u00edan HSB experiment\u00f3 reducciones medibles. \u00abCuando vimos que un porcentaje relevante de participantes presentaba una reducci\u00f3n, entendimos que no pod\u00edamos seguir interpretando estas lesiones como algo fijo e irreversible. En determinados momentos, su comportamiento es m\u00e1s din\u00e1mico de lo que pens\u00e1bamos\u00bb, se\u00f1ala Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p><strong>Una reducci\u00f3n m\u00e1s evidente cuando ya hay s\u00edntomas<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis mostr\u00f3 que la disminuci\u00f3n anual del volumen de las HSB fue significativamente mayor en las personas con s\u00edntomas cl\u00ednicos de Alzheimer que en aquellas en fase asintom\u00e1tica y en los controles. Es decir, el descenso no se observ\u00f3 en las etapas iniciales, <strong>sino cuando la enfermedad ya se manifestaba cl\u00ednicamente<\/strong>. Mientras que los participantes asintom\u00e1ticos presentaron cambios muy peque\u00f1os y una trayectoria relativamente estable, el grupo sintom\u00e1tico mostr\u00f3 reducciones m\u00e1s pronunciadas. \u00abEn las personas con s\u00edndrome de Down se estima que alrededor de los 40 a\u00f1os pr\u00e1cticamente todas ya presentan patolog\u00eda de Alzheimer, aunque los s\u00edntomas aparezcan m\u00e1s tarde. Que esta mayor variabilidad y reducci\u00f3n coincida con esa etapa es algo que temporalmente resulta muy significativo\u00bb, explica Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p>Las diferencias fueron especialmente evidentes en <strong>regiones parietales y occipitales<\/strong> y en <strong>\u00e1reas periventriculares<\/strong>, localizaciones que en estudios previos del IR Sant Pau ya se hab\u00edan identificado como particularmente afectadas en esta poblaci\u00f3n. El hecho de que la mayor inestabilidad se concentre en estas zonas refuerza la idea de que las HSB podr\u00edan reflejar procesos vinculados a la interacci\u00f3n entre carga amiloide, alteraciones vasculares y progresi\u00f3n cl\u00ednica, m\u00e1s que una simple acumulaci\u00f3n lineal de da\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Neurodegeneraci\u00f3n, inflamaci\u00f3n y angiopat\u00eda amiloide<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender este fen\u00f3meno, el equipo explor\u00f3 distintos posibles mecanismos biol\u00f3gicos que pudieran explicar por qu\u00e9, en una proporci\u00f3n relevante de participantes, las hiperintensidades disminu\u00edan con el tiempo. En algunos casos, la reducci\u00f3n pod\u00eda asociarse a <strong>atrofia de sustancia blanca<\/strong> <strong>vinculada a neurodegeneraci\u00f3n<\/strong>. Sin embargo, esta explicaci\u00f3n no era suficiente para todos los casos observados, lo que sugiere la intervenci\u00f3n de otros procesos. Cada vez hay m\u00e1s evidencia de que la inflamaci\u00f3n en el cerebro juega un papel importante. En el s\u00edndrome de Down, esta inflamaci\u00f3n puede tener varios or\u00edgenes: alteraciones del sistema inmunitario propias de la trisom\u00eda 21, acumulaci\u00f3n de prote\u00ednas an\u00f3malas como el amiloide \u2013relacionada con la enfermedad de Alzheimer\u2013 y cambios en los vasos sangu\u00edneos del cerebro.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis mostr\u00f3 que la presencia de<strong> microhemorragias cerebrales<\/strong> \u2013marcador de angiopat\u00eda amiloide cerebral\u2013 se asociaba con una mayor reducci\u00f3n longitudinal de las hiperintensidades. Este hallazgo apunta a un posible papel de los cambios vasculares relacionados con el dep\u00f3sito de amiloide en la din\u00e1mica de estas lesiones. \u00abEn el s\u00edndrome de Down, el amiloide no solo se acumula en el tejido cerebral, sino tambi\u00e9n en los vasos. Esto puede alterar la barrera que protege el cerebro y permitir la salida de l\u00edquido, generando una se\u00f1al visible en la resonancia. Si este proceso inflamatorio mejora, esa se\u00f1al puede disminuir en exploraciones posteriores\u00bb, comenta Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p>Independientemente de la causa, la inflamaci\u00f3n en el cerebro puede contribuir a la aparici\u00f3n de estas lesiones, pero tambi\u00e9n puede disminuir con el tiempo, lo que explicar\u00eda que en algunos casos <strong>las hiperintensidades se reduzcan posteriormente<\/strong>. En conjunto, los datos sugieren que estas lesiones no siguen siempre una evoluci\u00f3n lineal, sino que reflejan procesos din\u00e1micos donde <strong>interact\u00faan<\/strong> <strong>neurodegeneraci\u00f3n, inflamaci\u00f3n y cambios vasculares<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Relaci\u00f3n con los biomarcadores del Alzheimer<\/strong><\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n analiz\u00f3 la relaci\u00f3n entre el cambio anual del volumen de las HSB y distintos biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer en l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo y plasma, incluyendo las prote\u00ednas beta-amiloide y tau fosforilada. En estudios transversales previos del IR Sant Pau se hab\u00eda observado que <strong>una mayor carga de lesiones se asociaba con alteraciones en estos marcadores biol\u00f3gicos<\/strong>. Sin embargo, en el an\u00e1lisis longitudinal no se identificaron asociaciones significativas y robustas entre la variaci\u00f3n anual del volumen de las HSB y los cambios en estos biomarcadores.<\/p>\n<p>Este resultado diferencia claramente los hallazgos longitudinales de los transversales. Los investigadores se\u00f1alan que esta falta de asociaci\u00f3n podr\u00eda estar enmascarada por la propia <strong>complejidad y heterogeneidad cl\u00ednica<\/strong> durante la vida adulta en el s\u00edndrome de Down, donde las trayectorias de los biomarcadores no son lineales y dependen de la fase de la enfermedad. \u00abEn los an\u00e1lisis transversales encontramos asociaciones entre la carga de lesiones y los biomarcadores de Alzheimer. Pero cuando evaluamos c\u00f3mo cambian esas lesiones a\u00f1o a a\u00f1o en las mismas personas, esa relaci\u00f3n no aparece con la misma consistencia. Esto puede reflejar que la evoluci\u00f3n de estos marcadores tiene fases muy distintas y no lineales a lo largo de la vida adulta\u00bb, apunta Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p><strong>Un reflejo de la complejidad del Alzheimer<\/strong><\/p>\n<p>En conjunto, los resultados subrayan que la enfermedad de Alzheimer \u2013incluso en un modelo gen\u00e9tico tan definido como el s\u00edndrome de Down\u2013 <strong>no sigue trayectorias simples ni lineales<\/strong>. La evoluci\u00f3n de las HSB no responde a un patr\u00f3n exclusivamente acumulativo, sino que muestra <strong>fases de estabilidad, aumento o incluso reducci\u00f3n<\/strong>, dependiendo del momento cl\u00ednico y del contexto biol\u00f3gico. Este comportamiento din\u00e1mico refuerza la idea de que en el cerebro conviven distintos procesos que pueden interactuar entre s\u00ed a lo largo del tiempo: la acumulaci\u00f3n de amiloide, los cambios en los vasos sangu\u00edneos, los fen\u00f3menos inflamatorios y la neurodegeneraci\u00f3n <strong>no avanzan necesariamente al mismo ritmo ni con la misma intensidad<\/strong>.<\/p>\n<p>\u00abEstos resultados nos obligan a replantear c\u00f3mo interpretamos las HSB en el contexto del Alzheimer. No podemos asumir autom\u00e1ticamente que todo aumento o disminuci\u00f3n responde a un mismo mecanismo, porque el cerebro est\u00e1 atravesando procesos distintos al mismo tiempo. Por eso es fundamental estudiar la enfermedad de forma longitudinal: solo siguiendo a las mismas personas en el tiempo podemos entender realmente qu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo\u00bb, se\u00f1ala el doctor<strong> Alexandre Bejanin<\/strong>, jefe del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau y \u00faltimo autor del estudio.<\/p>\n<p><strong>Implicaciones para la investigaci\u00f3n y las terapias<\/strong><\/p>\n<p>Los hallazgos adquieren una relevancia particular en el contexto actual del desarrollo de <strong>terapias dirigidas contra la prote\u00edna amiloide<\/strong>. Algunas de estas intervenciones pueden asociarse a alteraciones radiol\u00f3gicas vinculadas a la angiopat\u00eda amiloide cerebral, lo que hace imprescindible comprender c\u00f3mo evolucionan estas lesiones en ausencia de tratamiento. \u00abEn un momento en el que se est\u00e1n desarrollando y evaluando terapias antiamiloides, es fundamental entender cu\u00e1l es la historia natural de estas lesiones en el s\u00edndrome de Down\u00bb, se\u00f1ala el doctor Alexandre Bejanin. <\/p>\n<p>\u00abSaber que estas lesiones presentan fluctuaciones naturales nos obliga a ser muy precisos en los ensayos cl\u00ednicos \u2013contin\u00faa el facultativo\u2013. Si somos capaces de separar el efecto real del tratamiento de la progresi\u00f3n biol\u00f3gica de la enfermedad, podremos evaluar bien los f\u00e1rmacos e identificar nuestra ventana de intervenci\u00f3n ideal, es decir, cu\u00e1ndo es el mejor momento para iniciar estas terapias de forma segura y eficaz\u00bb. En este sentido, el estudio aporta una base necesaria para interpretar con mayor precisi\u00f3n los cambios radiol\u00f3gicos en futuros ensayos cl\u00ednicos y abre nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n sobre los mecanismos biol\u00f3gicos que subyacen a esta variabilidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Lo que durante a\u00f1os se ha interpretado como un da\u00f1o vascular permanente e irreversible podr\u00eda no ser exclusivamente&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":455551,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[11097,3350,14908,386,33450,58068,69637,25,24,11695,1292,6057,165,94785,33987,10480,67044,689,4968,566,7171,1789,166,8729,7768,33517,6625,23,25521,159],"class_list":["post-455550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-salud","tag-algunas","tag-alzheimer","tag-aparecen","tag-blanca","tag-cerebrovasculares","tag-disminuir","tag-down","tag-es","tag-espana","tag-especialmente","tag-estudio","tag-evolucion","tag-health","tag-hiperintensidades","tag-ir","tag-lesiones","tag-lineal","tag-no","tag-pau","tag-primeros","tag-pueden","tag-revela","tag-salud","tag-sant","tag-siguen","tag-sindrome","tag-sintomas","tag-spain","tag-sustancia","tag-tiempo"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116257138166547098","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/455550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=455550"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/455550\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/455551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=455550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=455550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=455550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}