{"id":460583,"date":"2026-03-22T20:05:10","date_gmt":"2026-03-22T20:05:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/460583\/"},"modified":"2026-03-22T20:05:10","modified_gmt":"2026-03-22T20:05:10","slug":"nairito-pliega-las-alas-ciclismo-deportes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/460583\/","title":{"rendered":"Nairito pliega las alas | Ciclismo | Deportes"},"content":{"rendered":"<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2016\/03\/27\/actualidad\/1459037943_821542.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2016\/03\/27\/actualidad\/1459037943_821542.html\">Antes de comenzar la Volta a Catalunya, una de las muchas carreras que ha ganado, <\/a>Nairo Quintana convoca a la prensa y anuncia que pliega las alas. \u201cHe venido a decirles que esta es mi \u00faltima temporada como ciclista profesional\u201d, dice. \u201cCada carrera que corra este a\u00f1o ser\u00e1 una gran fiesta, un \u00faltimo baile en cada ocasi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Narito, que ya tiene 36 a\u00f1os, no volar\u00e1 m\u00e1s. Se retira uno de los eslabones, quiz\u00e1s el m\u00e1s fuerte, de la gran cadena del ciclismo colombiano que surgi\u00f3 en la cordillera con Efra\u00edn Forero, el Indomable Zipa, como luz entre las sombras de la gran violencia que asol\u00f3, y a\u00fan asola, el pa\u00eds. Ram\u00f3n Hoyos, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2021-05-23\/cuando-el-ciclismo-gana-por-goleada-al-futbol.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2021-05-23\/cuando-el-ciclismo-gana-por-goleada-al-futbol.html\">Mart\u00edn Cochise Rodr\u00edguez,<\/a> <a href=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-04-22\/un-juez-ordena-investigar-a-lucho-herrera-gloria-del-ciclismo-colombiano-por-la-desaparicion-y-asesinato-de-cuatro-vecinos-de-su-finca.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/america-colombia\/2025-04-22\/un-juez-ordena-investigar-a-lucho-herrera-gloria-del-ciclismo-colombiano-por-la-desaparicion-y-asesinato-de-cuatro-vecinos-de-su-finca.html\">Lucho Herrera manchado de sangre, en la cara conquistando Francia, en las manos, en su tierra,<\/a> Fabio Parra, m\u00fasico y pedalista, y luego la generaci\u00f3n dorada del siglo XXI, los nacidos en los 90, Chavito, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2021-05-13\/egan-bernal-manda-en-el-giro-de-italia-como-un-verdadero-patron.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2021-05-13\/egan-bernal-manda-en-el-giro-de-italia-como-un-verdadero-patron.html\">Egan,<\/a> Nairo. <\/p>\n<p class=\"\">Un Giro, una Vuelta, Itzulia, Volta, Romand\u00eda, dos Tirrenos, dos veces segundo en el Tour, rey de la monta\u00f1a, mejor joven, una vez tercero\u2026<\/p>\n<p class=\"\">Ninguno como Nairo. El goce del flechazo, la piel de gallina, el estremecimiento inefable que precede siempre a la devoci\u00f3n que aturde, en 2013 en la cima del Mont Ventoux, donde no hay sombras.<\/p>\n<p class=\"\">Para las gentes del ciclismo, que aman las leyendas tr\u00e1gicas, el Ventoux es la monta\u00f1a grandiosa y terrible del ingl\u00e9s Tom Simpson, un ciclista cargado de anfetaminas y malos sue\u00f1os que muri\u00f3 en el Tour del 67 abrasado por el sol en su superficie lunar. Son solo piedras blancas que reflejan la luz hasta deslumbrar, y entre ellas Nairo vuela. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2013\/07\/14\/actualidad\/1373804372_314093.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2013\/07\/14\/actualidad\/1373804372_314093.html\">Es el final de una etapa de su primer Tour. Llega segundo, muy cerca del primero, el ingl\u00e9s Chris Froome,<\/a> y llega exhausto. Periodistas, masajistas, polic\u00edas empujando se agolpan a su alrededor en la m\u00ednima meta, junto a la antena del observatorio. Ah\u00ed al lado, al alcance de los dedos, Nairo Quintana. Minutos antes era Nairoman, un superhombre; es ahora Nairito, un ni\u00f1o peque\u00f1o en brazos de Borja, su masajista, que lo levanta amoroso, un p\u00e1jaro fr\u00e1gil que busca el aire a grandes bocanadas, un angelito dormido en \u00e9xtasis m\u00edstico, camino del cielo. Solo unos d\u00edas antes Alejandro Valverde, el l\u00edder del Movistar, hab\u00eda perdido el Tour en un abanico entre campos de girasoles en la llanura de Saint Amand Montrond. Nairo sobrevivi\u00f3 a la emboscada. Por la noche, subi\u00f3 al autob\u00fas del equipo a tomar el colacao con todos sus compa\u00f1eros. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2013\/07\/13\/actualidad\/1373731941_847818.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2013\/07\/13\/actualidad\/1373731941_847818.html\">Se levant\u00f3 y se proclam\u00f3 jefe: \u201cEstoy preparado para ser el l\u00edder del equipo\u201d.<\/a> Ten\u00eda solo 23 a\u00f1os. Cumpli\u00f3. Fue segundo. Nunca pudo ganar el Tour.<\/p>\n<p class=\"\">Nairo naci\u00f3 y se crio en Tunja, Boyac\u00e1.<\/p>\n<p class=\"\">Para el mundo ha sido el Le\u00f3n de Tunja, SuperNairo, Nairoman\u2026 Para todos es Nairito en la Colombia en la que el ciclismo es un regalo de los dioses. Un indio muisca nacido para conquistar Europa en una bicicleta.<\/p>\n<p class=\"\">Cuando lleg\u00f3 a Europa, con la M del Movistar dibujada en su pecho, y la gu\u00eda de Eusebio Unzue, Jos\u00e9 Luis Arrieta y Jes\u00fas Hoyos, quer\u00eda ser feroz como deben ser los conquistadores pero solo despert\u00f3 ternura. Mirada fresca, sonrisa ilusionada; la risa incontenible que le atacaba cuando queriendo emitir el rugido de un le\u00f3n para apabullar a sus compa\u00f1eros de su boca sal\u00eda un gallo. <\/p>\n<p class=\"\">Tomando la carretera de Bucaramanga que asciende hacia el alto del Sote, all\u00ed, a la izquierda, nada m\u00e1s salir de una curva, en la Vereda de la Concepci\u00f3n surge una casa que es lienzo para un fresco. El mural pinta a Nairo, de rosa, de pie sobre su bicicleta; Nairo, de lunares de rey de la monta\u00f1a del Tour. Es Nairo triunfador. Es la casa en la que pas\u00f3 su infancia, con sus padres, Elo\u00edsa y don Luis, con sus hermanos, con su hermana Leidi, que le come a besos y le llama \u201cmi negrito\u201d. All\u00ed, en el p\u00e1ramo a 3.200 metros sobre el nivel del mar, para tocar el cielo no hay ni que ponerse de pie, m\u00e1s bien hay que agacharse por miedo de no darse con \u00e9l en la cabeza. Viendo el mundo desde esa altura, es imposible que Nairo no se crea conquistador. Tambi\u00e9n lo cree su madre, Elo\u00edsa, arrugada de cara, ojos claros, que habla de un hijo predestinado que derrot\u00f3 a la muerte nada m\u00e1s nacer. Un milagro. Poco antes de cumplir un a\u00f1o, Nairito estuvo muy enfermo varios meses, v\u00edctima del tentado del muerto. Se lo transmiti\u00f3 ella misma cuando, con \u00e9l en el vientre, en un velorio toc\u00f3 al anciano al que velaban. Elo\u00edsa lo aliment\u00f3 con su leche y lo cur\u00f3 con una infusi\u00f3n de nueve ra\u00edces de nueve \u00e1rboles diferentes preparada por una anciana con conocimientos de medicina chibcha.<\/p>\n<p class=\"\">Su hermano mayor, Willinton, recuerda al ni\u00f1o Nairo, su mente de negociante, a los 10 a\u00f1os aconsejando a su padre d\u00f3nde poner el puesto de papas y frutas en el mercado para ganar clientela; a los 14 conduciendo un taxi nocturno en Tunja con una banqueta sobre el asiento para llegar a los pedales y asomar el flequillo por el parabrisas. Un emprendedor que solo quer\u00eda una bicicleta, porque solo se siente pleno pedaleando todos los d\u00edas para ir al colegio, a 15 kil\u00f3metros de su casa, en Arcabuco: un puerto de siete kil\u00f3metros ida y vuelta todos los d\u00edas, y en la escuela, en clase de arte, modela en arcilla una figura horrorosa y on\u00edrica, un sue\u00f1o premonitorio, la llam\u00f3 el ciclista futurista.<\/p>\n<p class=\"\">En Tunja, en 2015, en su plaza mayor, cuadrada, hermosa y colonial se celebra el campeonato de Colombia y no hay quien d\u00e9 un paso. La multitud espera a su Nairo y enloquece en la espera. Nairo no gana. Ni siquiera termina segundo. Pero el pueblo, su gente, solo lo quiere a \u00e9l. Lo a\u00fapan y lo empujan, lo vitorean como a un h\u00e9roe victorioso en la batalla. \u201c\u00a1Lo he tocado, lo he tocado!\u201d, grita una campesina, tan ext\u00e1tica como si hubiera tocado a un ser \u00fanico, con poderes, y no solo a un ciclista. Los m\u00e1s viejos hablan de Efra\u00edn Forero, el Indomable Zipa, que en el a\u00f1o 50, cuando Colombia sufr\u00eda la guerra civil de la gran violencia, ascendi\u00f3 el alto de Letras en bicicleta, a 3.657 metros, entre Tolima y Manizales, donde le recibieron como a un h\u00e9roe. Naci\u00f3 con \u00e9l la Vuelta a Colombia que uni\u00f3 al pueblo. Desde entonces, los escarabajos, los ciclistas, son los grandes h\u00e9roes deportivos del pa\u00eds. Tambi\u00e9n Nairo. El que m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"\">Armado con la fe del pueblo, su hambre y su talento, entre 2013 y 2016, Nairito cumple su prop\u00f3sito: conquista Europa. El indio conquistado es el conquistador. Peque\u00f1o. Ni 50 kilos. Un clavito. Escalador \u00fanico que admira a los fisi\u00f3logos por su relaci\u00f3n peso potencia, m\u00e1s de siete vatios por kilo, y nos admira a los aficionados por su relaci\u00f3n con el esfuerzo, por su deseo de estar solo, delante, por su relaci\u00f3n \u00e9pica, de batalla y de comuni\u00f3n, con el paisaje, que domina con su presencia, y habita. Gana grandes etapas de monta\u00f1a, en el Galibier, en monta\u00f1as de los Pirineos, en los Alpes, en los Abruzos nevados, en el Monte Grappa de los miles de muertos, en el Stelvio descomunal\u2026 <\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2014\/05\/31\/actualidad\/1401551138_575277.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/2014\/05\/31\/actualidad\/1401551138_575277.html\">Gana el Giro de Italia de 2014<\/a>, la Vuelta a Espa\u00f1a de 2016. Las arrugas ya en el Giro de 2017, donde pierde la maglia rosa ante el Duomo de Mil\u00e1n el \u00faltimo d\u00eda, empiezan a romper su piel, tan tersa. Las preocupaciones, dice: \u201cCuando no gano, me reprochan mi orgullo que dicen infundado, mi soberbia, mis amistades, mi entorno tan colombiano\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">M\u00e1s que contra los rivales o contra la ley de la gravedad, los ciclistas, Nairo tambi\u00e9n, luchan contra el dolor. Dolor de piernas, dolor de carne herida, de huesos rotos en las ca\u00eddas. No hay ciclista que no se caiga en el Tour y al d\u00eda siguiente no vuelva a subirse a la bicicleta a trabajar siete horas pedaleando. Ninguno resistir\u00eda si no tomara analg\u00e9sicos. Tampoco Nairito, que, toma tramadol, un opioide, en el Tour de 2022. En un an\u00e1lisis de su orina, la UCI encuentra su rastro. El medicamento no es considerado dopaje, sino sustancia de abuso. A Nairo lo descalifican del Tour, pero no le retiran la licencia. Podr\u00eda seguir corriendo sin problemas si no fuera porque su equipo, por entonces uno de Breta\u00f1a, el Arkea, lo despide. Lo anuncian al comienzo de la Vuelta a Espa\u00f1a de 2022, que sale de Holanda. Haci\u00e9ndole eco corporativo, el resto de los equipos se compromete a no ficharlo. De la noche a la ma\u00f1ana, Nairito desaparece del paisaje ciclista.<\/p>\n<p class=\"\">Triste, abandonado, descubre que los cielos ya no lo protegen. No quiere creer que es verdad. Est\u00e1 seguro de que un d\u00eda sonar\u00e1 el tel\u00e9fono con una oferta. Se entrena en Colombia y tambi\u00e9n en Andorra. Solo tienen 33 a\u00f1os. Est\u00e1 en forma. Dispuesto para volver a ganar pedalea el camino de la amargura. Pasan 12 meses. En Andorra, la desesperaci\u00f3n puede con \u00e9l. Ya no exige justicia, pide solo la oportunidad de volver.<\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/ciclismo\/2023-10-28\/nairo-quintana-vuelve-al-gran-ciclismo-con-movistar.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/deportes\/ciclismo\/2023-10-28\/nairo-quintana-vuelve-al-gran-ciclismo-con-movistar.html\">Es el hijo pr\u00f3digo de Unzue, que se la juega para recuperarlo y ofrecerle una salida honrosa del ciclismo. <\/a>\u201cNo podemos permitir que un campe\u00f3n termine as\u00ed su carrera. No es bueno para el ciclismo. Es injusto\u201d, dice. Enero de 2023. Nairo viaja r\u00e1pidamente a Bogot\u00e1 y convoca a la prensa. Rodeado de la gente de Telef\u00f3nica, con su sonrisa abierta y satisfecha, como si siempre hubiera sabido que su mal sanar\u00eda, anunci\u00f3 su regreso utilizando la frase grandilocuente que los jefes de la prensa le hab\u00edan sugerido: \u201cLlevo la M tatuada en el coraz\u00f3n\u201d. Y todos aplaudieron. No volvi\u00f3 a ganar una carrera. Nairo no volvi\u00f3 a ser Nairoman ni el C\u00f3ndor ni el Le\u00f3n de Tunja. Solo Nairito, el angelito, que, tres a\u00f1os despu\u00e9s, alargando quiz\u00e1s demasiado su \u00faltima etapa, pliega para siempre las alas de ciclista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Antes de comenzar la Volta a Catalunya, una de las muchas carreras que ha ganado, Nairo Quintana convoca&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":460584,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[273],"tags":[313,2838,1540,312,168,25,24,31982,8660,16348,23,167,2322],"class_list":{"0":"post-460583","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciclismo","8":"tag-ciclismo","9":"tag-ciclistas","10":"tag-competiciones","11":"tag-cycling","12":"tag-deportes","13":"tag-es","14":"tag-espana","15":"tag-giro-italia","16":"tag-movistar-team","17":"tag-nairo-quintana","18":"tag-spain","19":"tag-sports","20":"tag-tour-francia"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116274628311992201","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460583\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/460584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}