{"id":48581,"date":"2025-08-15T06:13:10","date_gmt":"2025-08-15T06:13:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/48581\/"},"modified":"2025-08-15T06:13:10","modified_gmt":"2025-08-15T06:13:10","slug":"de-gaudi-a-dali-un-paseo-por-seis-casas-museo-con-la-esencia-de-sus-creadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/48581\/","title":{"rendered":"De Gaud\u00ed a Dal\u00ed, un paseo por seis casas-museo con la esencia de sus creadores"},"content":{"rendered":"<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Es famosa la respuesta de Salvador Dal\u00ed cuando le preguntaron qu\u00e9 obra salvar\u00eda del Museo del Prado en caso de incendio: \u201cEl aire de Las meninas \u201d, zanj\u00f3 el pintor. No se refer\u00eda a un objeto f\u00edsico, sino a algo intangible. Las casas-museo tienen algo de ese intangible. En Catalunya hay m\u00e1s de una veintena, y su misi\u00f3n no es solo conservar un patrimonio material, sino preservar ese \u201caire\u201d que ayuda a entender en mayor profundidad la vida y la obra de cada artista.\u00a0<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">A continuaci\u00f3n, proponemos seis de ellas: la Vil\u00b7la Joana de Verdaguer, el Cau Ferrat de Santiago Rusi\u00f1ol y las casas-museo de Gaud\u00ed, Joan Maragall, Dal\u00ed y Pau Casals.<\/p>\n<p>Jacint Verdaguer<br \/>\nAire de retiro<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Jacint Verdaguer pas\u00f3 aislado sus \u00faltimos d\u00edas, hasta morir en junio de 1902 de tuberculosis en una casa de Collserola. Conocida en el siglo XIX como torre de veraneo, Vil\u00b7la Joana tuvo otra vida como sede de las Escuelas Vil\u00b7la Joana, un centro pionero en Europa de educaci\u00f3n especial.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/08\/14\/689e2b1009468.jpeg\" alt=\"Vil\u00b7la Joana, la mas\u00eda en medio del Parc de Collserola y donde muri\u00f3 Jacint Verdaguer\" width=\"449\" height=\"299\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/689e2b1009468.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">Vil\u00b7la Joana, la mas\u00eda en medio del Parc de Collserola y donde muri\u00f3 Jacint Verdaguer<\/p>\n<p>                    Juan Manuel Espinosa Doblado<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">La visita actual recorre parte de la primera planta, donde la vida del poeta se despliega en orden cronol\u00f3gico: la infancia en Folgueroles, el contacto con la naturaleza, su consagraci\u00f3n en los Jocs Florals y la coronaci\u00f3n como poeta nacional; la crisis espiritual tras su viaje a Tierra Santa y el desgaste de los \u00faltimos a\u00f1os. Los objetos y habitaciones \u2014la c\u00e1mara donde muri\u00f3, la galer\u00eda, el escritorio\u2014prolongan el aire de retiro que envolvi\u00f3 al poeta.<\/p>\n<p>Antoni Gaud\u00ed<br \/>\nAire modernista<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Antoni Gaud\u00ed tuvo su casa dentro del Park G\u00fcell durante casi dos d\u00e9cadas, los a\u00f1os de madurez creativa en los que volc\u00f3 su vida en la Sagrada Familia. Tras su muerte, la vivienda pas\u00f3 por manos privadas hasta que, en 1963, abri\u00f3 sus puertas al p\u00fablico como casa-museo. Desde entonces, ha buscado mostrar al visitante un Gaud\u00ed m\u00e1s all\u00e1 del mito arquitect\u00f3nico: el hombre, el creyente, el dise\u00f1ador de muebles.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/08\/14\/689e2a37b1c38.jpeg\" alt=\"Horizontal\" width=\"449\" height=\"299\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/689e2a37b1c38.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">Dos visitantes en una de las estancias de la casa-museo Gaud\u00ed<\/p>\n<p>                    \u00c0lex Garcia \/ Propias<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El recorrido incluye estancias recreadas como su dormitorio o su estudio y piezas originales creadas para las casas Batll\u00f3, Calvet y Mil\u00e0. El edificio, en lo alto del parque y de tres plantas, combina \u00e1reas de exposici\u00f3n y un mirador de uso interno.<\/p>\n<p>Santiago Rusi\u00f1ol<br \/>\nAire de encuentros<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Entrar en el Museu del Cau Ferrat de Sitges es hacerlo en la casa-taller de Santiago Rusi\u00f1ol, donde antes hab\u00eda dos antiguas casas de pescadores. Las paredes est\u00e1n cubiertas por sus pinturas y las de sus contempor\u00e1neos, junto a la colecci\u00f3n de hierro forjado que \u00e9l mismo reuni\u00f3, con piezas que van de la Edad Media al modernismo.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/08\/14\/689e2b45a443c.jpeg\" alt=\"Horizontal\" width=\"449\" height=\"299\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/689e2b45a443c.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">Una de las estancias del museo del Cau Ferrat<\/p>\n<p>                    Gorka Urresola \/ Propias<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Pero m\u00e1s que un taller, este espacio fue un n\u00facleo de actividad: aqu\u00ed Santiago Rusi\u00f1ol organiz\u00f3 las Fiestas Modernistas, que atrajeron a artistas de toda Europa y consolidaron a Sitges como un referente cultural de finales del siglo XIX. S\u00ed, todo el museo conserva ese aire: la luz natural que entra por los grandes ventanales, la disposici\u00f3n de las salas y la densidad de objetos transmiten esta misma energ\u00eda que convirti\u00f3 al Cau Ferrat en un vivo laboratorio de ideas y en un espacio de encuentro y celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Salvador Dal\u00ed<br \/>\nAire on\u00edrico<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El visitante de la Casa Salvador Dal\u00ed entra por el Recibidor del Oso, una bestia que aqu\u00ed funciona como parag\u00fcero, y a su espalda encuentra un b\u00faho disecado. La casa se despliega a partir de este punto en un entramado de pasillos y habitaciones. En Portlligat, junto al paisaje que tantas veces sirvi\u00f3 de fondo a sus lienzos, se erige la que fuera residencia de Salvador Dal\u00ed desde 1930 hasta la muerte de Gala en 1982. Una suerte de laberinto dom\u00e9stico puramente surrealista que refleja la obsesi\u00f3n del artista por el detalle y el perfecto desorden.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/06\/18\/6852e04d03dc0.jpeg\" alt=\"La casa-museo de Salvador Dal\u00ed\" width=\"449\" height=\"272\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/6852e04d03dc0.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">La casa-museo de Salvador Dal\u00ed<\/p>\n<p>                    La Vanguardia<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El taller conserva los utensilios que muestran la rutina obsesiva del pintor. Junto a \u00e9l, la Habitaci\u00f3n de los Modelos guarda herramientas \u00f3pticas y un peque\u00f1o busto de Ner\u00f3n, inspiraci\u00f3n para su obra Desmaterializaci\u00f3n de la nariz de Ner\u00f3n (1947). La Sala Oval, espacio privado de Gala, fue construida para la lectura y las visitas distinguidas: se accede al atravesar el vestidor repleto de fotograf\u00edas y recortes que documentan la intensa vida social de la pareja. Todo el espacio est\u00e1 salpicado de huevos, cabezas y esculturas, incluido el Cristo de los Escombros, elaborado con restos de un diluvio.<\/p>\n<p>Joan Maragall<br \/>\nAire se\u00f1orial<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">La Casa-Museo de Joan Maragall guarda en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, entre muebles isabelinos, el archivo que preserva su obra. El poeta vivi\u00f3 aqu\u00ed los \u00faltimos 12 a\u00f1os de su vida. Fue su viuda, Clara Noble, quien impuls\u00f3 la primera edici\u00f3n de sus obras completas y organiz\u00f3 el fondo documental, que hoy est\u00e1 adscrito a la Biblioteca de Catalunya y combina su funci\u00f3n como centro de investigaci\u00f3n con la de museo. Conserva estancias como el recibidor, el sal\u00f3n noble, el comedor, el despacho y dos dormitorios.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2014\/12\/08\/5f9c229625f3f.jpeg\" alt=\"Casa - museu Joan Maragall\" width=\"449\" height=\"253\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/5f9c229625f3f.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">La casa-museo Joan Maragall, en una imagen de archivo<\/p>\n<p>                    Propias<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El visitante encuentra el mobiliario original, fotograf\u00edas familiares y una colecci\u00f3n de pintura modernista con firmas como Rusi\u00f1ol o Casas. El archivo alberga m\u00e1s de un millar de manuscritos, un epistolario, primeras ediciones, traducciones del propio autor y su biblioteca personal.\u00a0<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Buena parte del fondo est\u00e1 digitalizado, pero la experiencia de recorrer la casa aporta otra dimensi\u00f3n: las estancias transmiten la atm\u00f3sfera en la que Maragall escribi\u00f3 sus art\u00edculos, versos y discursos, y donde aterriz\u00f3 su idea de la \u201cpalabra viva\u201d. Fuera, un inmenso jard\u00edn de tilos y cipreses, con ese aire se\u00f1orial de finales del siglo XIX.<\/p>\n<p>Pau Casals<br \/>\nAire de verano<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El violonchelista pas\u00f3 en una casa del litoral de El Vendrell varios veranos acompa\u00f1ado de int\u00e9rpretes como Enric Granados o Donald F. Tovey. La finca creci\u00f3: jard\u00edn, huerto, alojamientos para invitados y hasta una pista de tenis; en los a\u00f1os treinta, una reforma incluy\u00f3 una sala de conciertos y la Sala del Vigat\u00e0, con pinturas del siglo XVIII, adem\u00e1s de una galer\u00eda de esculturas con piezas de Josep Clar\u00e0 y Josep Llimona. Casals apenas pudo disfrutar estas mejoras: parti\u00f3 al exilio y la casa qued\u00f3 en manos de su hermano. En 1972 cre\u00f3 la fundaci\u00f3n que lleva su nombre y dos a\u00f1os despu\u00e9s se abri\u00f3 como casa-museo Pau Casals.\u00a0<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2023\/07\/13\/64afb7197949b.jpeg\" alt=\"Fachada de la casa de Pau Casals\" width=\"449\" height=\"253\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/64afb7197949b.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">Fachada de la casa de Pau Casals<\/p>\n<p>                    Joan Gr\u00edfols<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El edificio conserva su porche de arcos de medio punto y un jard\u00edn lateral. En el interior, la colecci\u00f3n re\u00fane obras vinculadas a la Sala Par\u00e9s, adem\u00e1s de esculturas, instrumentos o fotograf\u00edas. Cada sala \u2014la de la M\u00fasica, la del Sentimiento\u2014 responde a un cap\u00edtulo en la vida del int\u00e9rprete.\u00a0<\/p>\n<p>    Lee tambi\u00e9n<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El archivo documental, depositado en el Arxiu Nacional, incluye el epistolario que da cuenta de su relaci\u00f3n con la cultura y la pol\u00edtica de su tiempo: en Sant Salvador, el visitante halla el retrato de un artista que convirti\u00f3 el verano en escenario de m\u00fasica y amistad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Es famosa la respuesta de Salvador Dal\u00ed cuando le preguntaron qu\u00e9 obra salvar\u00eda del Museo del Prado en&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":48582,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,232,234,146,147,25,24,23],"class_list":{"0":"post-48581","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-design","13":"tag-diseno","14":"tag-entertainment","15":"tag-entretenimiento","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48581\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}