{"id":491781,"date":"2026-04-10T10:25:14","date_gmt":"2026-04-10T10:25:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/491781\/"},"modified":"2026-04-10T10:25:14","modified_gmt":"2026-04-10T10:25:14","slug":"un-estudio-sugiere-que-edulcorantes-como-la-sucralosa-y-la-stevia-podrian-alterar-la-microbiota-y-el-metabolismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/491781\/","title":{"rendered":"Un estudio sugiere que edulcorantes como la sucralosa y la stevia podr\u00edan alterar la microbiota y el metabolismo"},"content":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n de la Universidad de Chile, realizada en modelos animales ha puesto sobre la mesa c\u00f3mo dos de los edulcorantes m\u00e1s consumidos, la sucralosa y la stevia, podr\u00edan afectar negativamente a la microbiota intestinal y a la expresi\u00f3n de genes clave para la salud metab\u00f3lica. Lo m\u00e1s inquietante del hallazgo es que estos cambios no solo afectan a quien los consume, sino que podr\u00edan transmitirse a generaciones posteriores.<\/p>\n<p>A pesar de que el consumo de estos aditivos ha crecido exponencialmente, la prevalencia de la obesidad y la resistencia a la insulina no ha disminuido. Este fen\u00f3meno llev\u00f3 a los cient\u00edficos a<b> investigar si los edulcorantes interfieren en el metabolismo energ\u00e9tico de formas que a\u00fan no comprendemos<\/b> del todo. Seg\u00fan el estudio, estas sustancias podr\u00edan actuar alterando la funci\u00f3n de las bacterias intestinales, lo que desencadena una serie de cambios qu\u00edmicos que acaban modificando la actividad de genes relacionados con la inflamaci\u00f3n y el control de la glucosa.<\/p>\n<p>Impacto en la microbiota y herencia epigen\u00e9tica<\/p>\n<p>Al analizar a los sujetos del estudio, los investigadores descubrieron que los edulcorantes produc\u00edan microbiomas m\u00e1s diversos, pero con una trampa: las bacterias produc\u00edan menos metabolitos beneficiosos, como los \u00e1cidos grasos de cadena corta. <b>La sucralosa mostr\u00f3 ser especialmente persistente, aumentando la presencia de especies pat\u00f3genas <\/b>y reduciendo las beneficiosas. Estos cambios se mantuvieron durante dos generaciones, incluso cuando los descendientes ya no consum\u00edan el edulcorante, sugiriendo un impacto epigen\u00e9tico que se hereda de padres a hijos.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos metab\u00f3licos, la primera generaci\u00f3n de machos expuestos a la sucralosa mostr\u00f3 signos de intolerancia a la glucosa. Al llegar a la segunda generaci\u00f3n, <b>se detectaron niveles elevados de az\u00facar en sangre <\/b>en ayunas tanto en descendientes masculinos del grupo de sucralosa como en femeninos del grupo de stevia. Los datos sugieren que la sucralosa activa genes inflamatorios y \u00abapaga\u00bb otros relacionados con el metabolismo en el h\u00edgado y el intestino de manera m\u00e1s consistente que la stevia, cuyos efectos fueron m\u00e1s leves y desaparecieron tras la primera generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una se\u00f1al de advertencia, no una alarma<\/p>\n<p>Los autores del estudio subrayan que los ratones no desarrollaron diabetes, pero s\u00ed mostraron se\u00f1ales biol\u00f3gicas tempranas de desajuste metab\u00f3lico. Estos cambios sutiles podr\u00edan aumentar la susceptibilidad a trastornos m\u00e1s graves en el futuro, especialmente si se combinan con otros factores de riesgo como una dieta rica en grasas. Es decir, <b>los edulcorantes podr\u00edan estar preparando el terreno para que el cuerpo responda peor <\/b>ante una alimentaci\u00f3n poco saludable.<\/p>\n<p>Aunque los resultados en animales no se pueden trasladar de forma exacta a los humanos, este hallazgo se suma a las crecientes preocupaciones de organizaciones de salud internacionales sobre el uso a largo plazo de edulcorantes no nutritivos. La conclusi\u00f3n de los expertos es <b>una invitaci\u00f3n a la prudencia y a la moderaci\u00f3n<\/b>: reducir el consumo de estos aditivos y apostar por sabores m\u00e1s naturales mientras la ciencia termina de descifrar c\u00f3mo estas mol\u00e9culas \u00abdulces\u00bb pero vac\u00edas de energ\u00eda interact\u00faan con nuestra biolog\u00eda m\u00e1s profunda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n de la Universidad de Chile, realizada en modelos animales ha puesto sobre la mesa c\u00f3mo dos&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":491782,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[25,24,165,166,23],"class_list":{"0":"post-491781","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-es","9":"tag-espana","10":"tag-health","11":"tag-salud","12":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116379931507885606","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=491781"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491781\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/491782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=491781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=491781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=491781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}