{"id":49530,"date":"2025-08-15T16:32:08","date_gmt":"2025-08-15T16:32:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/49530\/"},"modified":"2025-08-15T16:32:08","modified_gmt":"2025-08-15T16:32:08","slug":"recorrer-mas-de-700-kilometros-en-bici-en-tres-dias-este-soriano-lo-hizo-para-llegar-a-santiago-de-compostela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/49530\/","title":{"rendered":"\u00bfRecorrer m\u00e1s de 700 kil\u00f3metros en bici en tres d\u00edas? Este soriano lo hizo para llegar a Santiago de Compostela"},"content":{"rendered":"<p class=\"prip\">La <strong>proeza de unir Soria con Santiago de Compostela en bicicleta es un reto may\u00fasculo<\/strong>, pero completarlo <strong>en tan solo tres d\u00edas roza la heroicidad<\/strong>. Ese ha sido el desaf\u00edo que ha superado <strong>Diego Pinilla<\/strong>, un <strong>fisioterapeuta soriano de 48 a\u00f1os<\/strong>, quien ha cubierto los <strong>m\u00e1s de 750 kil\u00f3metros que separan la puerta de su casa de la plaza del Obradoiro en una aventura expr\u00e9s sobre su bicicleta de gravel<\/strong>. Una gesta que combina la <strong>pasi\u00f3n por el ciclismo, una formidable resistencia f\u00edsica y el anhelo de vivir una experiencia vital<\/strong>.<\/p>\n<p>La idea no ha surgido de la noche a la ma\u00f1ana. Para Pinilla, el <strong>Camino de Santiago ha sido siempre un eco familiar<\/strong>, una colecci\u00f3n de \u00ab<strong>batallitas muy buenas<\/strong>\u00bb contadas por <strong>su padre y su t\u00edo<\/strong>. A estas historias se han sumado, a lo largo de los a\u00f1os, los <strong>relatos de sus propios pacientes<\/strong>. \u00ab<strong>Todos los pacientes que he tenido que hablaban del camino, porque lo han hecho andando, otros en bicicleta, para todos ha sido una experiencia muy bonita<\/strong>\u00ab, explica en una entrevista con Soria Noticias. La decisi\u00f3n estaba tomada: \u00ab<strong>Ahora que tengo salud, que puedo hacerlo y que m\u00e1s menos estoy en forma, era el momento de intentarlo<\/strong>\u00ab.<\/p>\n<p>Sin embargo, el <strong>principal obst\u00e1culo no era la distancia, sino el tiempo<\/strong>. Su trabajo como fisioterapeuta le dejaba una <strong>ventana muy estrecha para la aventura<\/strong>. Esta limitaci\u00f3n transform\u00f3 un <strong>viaje espiritual en un reto deportivo de primer nivel<\/strong>. \u00ab<strong>Ten\u00eda que hacerlo en pocos d\u00edas y era tambi\u00e9n un poco un reto deportivo. Porque al final, hacerlo en ese tiempo es un poco locura<\/strong>\u00ab, confiesa. Una locura planificada al mil\u00edmetro para devorar kil\u00f3metros contra el reloj.<\/p>\n<p>Una odisea en tres etapas contra el calor y el crono<\/p>\n<p>El viaje de Diego Pinilla se ha dividido en <strong>tres jornadas maratonianas<\/strong>, cada una con sus propios desaf\u00edos. La aventura comenz\u00f3 el <strong>jueves 31 de julio por la ma\u00f1ana en Soria y culmin\u00f3 el s\u00e1bado 2 de agosto a mediod\u00eda en Santiago<\/strong>, demostrando una capacidad de sufrimiento y una planificaci\u00f3n excepcionales.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Etapa 1: Soria &#8211; Le\u00f3n (347 kil\u00f3metros)<\/strong>. La primera jornada fue, con diferencia, la <strong>m\u00e1s exigente en cuanto a distancia<\/strong>. Pinilla pedale\u00f3 sin descanso hasta las nueve de la noche, acumulando <strong>casi 16 horas de tiempo total<\/strong>. El recorrido, que mezcl\u00f3 <strong>tramos de la V\u00eda Verde con pistas del Camino, no dio tregua<\/strong>.<\/li>\n<p>&#13;<\/p>\n<li><strong>Etapa 2: Le\u00f3n &#8211; Sarria (300 kil\u00f3metros).<\/strong> El segundo d\u00eda el <strong>calor se convirti\u00f3 en el principal adversario<\/strong>, con temperaturas que no bajaron de los treinta y tantos grados. A pesar del viento y el sofoco, la belleza del paisaje fue una recompensa. \u00ab<strong>Es duro, pero a la vez te animan las vistas, porque es una zona preciosa, me parece una zona muy bonita<\/strong>\u00ab, relata al recordar el paso por <strong>puertos m\u00edticos como O Cebreiro<\/strong>.<\/li>\n<p>&#13;<\/p>\n<li><strong>Etapa 3: Sarria &#8211; Santiago de Compostela (120 kil\u00f3metros)<\/strong>. La \u00faltima etapa, aunque <strong>m\u00e1s corta, fue intensa por la gran afluencia de peregrinos<\/strong>. En este tramo final, el <strong>respeto y el buen ambiente fueron la norma<\/strong>. \u00abLa <strong>gente respeta mucho, hay un ambiente muy bueno, no vi una mala cara<\/strong>\u00ab, asegura, destacando la camarader\u00eda que se respira en los kil\u00f3metros finales.<\/li>\n<p>&#13;\n<\/ul>\n<p>La clave del \u00e9xito: constancia y una \u00abgrupeta\u00bb exigente<\/p>\n<p>Afrontar un reto de esta magnitud podr\u00eda hacer pensar en un plan de <strong>entrenamiento cient\u00edfico y riguroso, pero la f\u00f3rmula de Diego Pinilla ha sido otra: la constancia<\/strong>. No ha seguido una preparaci\u00f3n espec\u00edfica para el Camino, sino que ha confiado en el estado de forma que le proporciona su pasi\u00f3n por la bicicleta, la cual practica durante todo el a\u00f1o. \u00ab<strong>Llevo muchos a\u00f1os montando en bicicleta y no la dejo nunca, que eso es muy importante. Ese puntito de forma lo tengo<\/strong>\u00ab, afirma con humildad.<\/p>\n<p>Gran parte de su <strong>preparaci\u00f3n \u00abinvisible\u00bb<\/strong> se la debe a sus compa\u00f1eros de fatigas. \u00ab<strong>Tengo una grupeta y unos amigos que andan mucho. A la fuerza ahorcan. O te pones en forma o no sales con ellos<\/strong>\u00ab, bromea. Este grupo de amigos, que \u00ab<strong>perdona pocos fines de semana<\/strong>\u00ab, le ha proporcionado la <strong>base f\u00edsica y mental necesaria para enfrentarse a jornadas de m\u00e1s de doce horas sobre el sill\u00edn<\/strong>. La <strong>participaci\u00f3n en marchas cicloturistas exigentes tambi\u00e9n ha contribuido a forjar su resistencia<\/strong>.<\/p>\n<p>Nutrici\u00f3n, un pinchazo y la ayuda de la amistad<\/p>\n<p>En una prueba de ultrafondo, cada detalle cuenta. La <strong>nutrici\u00f3n fue uno de los aspectos que Pinilla cuid\u00f3 especialmente<\/strong>. Lejos de subsistir a base de geles y barritas, opt\u00f3 por una estrategia m\u00e1s tradicional y contundente. \u00ab<strong>Com\u00ed de verdad. Me sentaba en un restaurante y comer<\/strong>\u00ab, detalla. Aunque llevaba <strong>geles \u00abde rescate\u00bb<\/strong> por si sufr\u00eda alguna p\u00e1jara, la comida real fue su principal combustible para soportar el desgaste.<\/p>\n<p><strong>La mec\u00e1nica, afortunadamente, respet\u00f3 al ciclista soriano<\/strong>. Solo sufri\u00f3 un percance en los m\u00e1s de 750 kil\u00f3metros: un pinchazo. Curiosamente, no ocurri\u00f3 en una de las pedregosas pistas del Camino, sino en un tramo de asfalto. \u00ab<strong>En un tramito de carretera antes de llegar a Burgos, un clavo me pinch\u00f3 la cubierta<\/strong>\u00ab, recuerda como la \u00fanica an\u00e9cdota t\u00e9cnica del viaje.<\/p>\n<p>El final de la aventura tuvo un broche de oro gracias a la generosidad de sus amigos. Su <strong>plan inicial era regresar en tren, pero una amiga y paciente, al enterarse de su haza\u00f1a, le ofreci\u00f3 volver con ellos en coche desde Santiago<\/strong>. \u00ab<strong>La \u00faltima noche la vamos a coger en Santiago y as\u00ed te traemos de vuelta<\/strong>\u00ab, le dijeron. Un gesto que Pinilla agradece enormemente: \u00ab<strong>Un lujo contar con ellos, me hicieron un favor enorme<\/strong>\u00ab. As\u00ed, con la satisfacci\u00f3n del deber cumplido y el calor de la amistad, Diego Pinilla ha puesto fin a un Camino de Santiago que, para \u00e9l, ha sido inolvidable. \u00ab<strong>Tengo un muy buen recuerdo, s\u00ed, un muy buen recuerdo<\/strong>\u00ab, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La proeza de unir Soria con Santiago de Compostela en bicicleta es un reto may\u00fasculo, pero completarlo en&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":49531,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[273],"tags":[2237,623,22190,313,312,168,25,24,4108,22191,6026,7197,246,23,167,6195,2752,15865],"class_list":{"0":"post-49530","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciclismo","8":"tag-bici","9":"tag-burgos","10":"tag-camino-de-santiago","11":"tag-ciclismo","12":"tag-cycling","13":"tag-deportes","14":"tag-es","15":"tag-espana","16":"tag-leon","17":"tag-norma","18":"tag-nutricion","19":"tag-recuerda","20":"tag-soria","21":"tag-spain","22":"tag-sports","23":"tag-temperaturas","24":"tag-trabajo","25":"tag-tren"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49530\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}