{"id":51304,"date":"2025-08-16T11:53:14","date_gmt":"2025-08-16T11:53:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/51304\/"},"modified":"2025-08-16T11:53:14","modified_gmt":"2025-08-16T11:53:14","slug":"los-presos-que-la-ciencia-puede-salvar-inocentes-el-nuevo-libro-del-periodista-pablo-esteban","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/51304\/","title":{"rendered":"Los presos que la ciencia puede salvar | Inocentes, el nuevo libro del periodista Pablo Esteban"},"content":{"rendered":"<p>En la c\u00e1rcel hay inocentes. Gente que no cometi\u00f3 ning\u00fan delito y que sin embargo cumple una pena. Est\u00e1n encerrados, privados de su libertad, con la vida en pausa y sin saber por qu\u00e9. A veces s\u00ed saben por qu\u00e9. Ten\u00edan que encontrar a un culpable y ellos la pagaron. Cayeron en desgracia. \u201cV\u00edctimas del sistema\u201d, suele resumirse. De un sistema que est\u00e1 compuesto por los actores de la justicia &#8211;jueces, fiscales, abogados, peritos&#8211; y por presiones secundarias, aunque a veces determinantes. Me refiero a la presi\u00f3n social y a la presi\u00f3n medi\u00e1tica. A veces una movilizaci\u00f3n de la sociedad es consecuencia de una noticia contada de manera espectacular; y a veces un tema se pone en agenda reci\u00e9n luego de que la gente lo manifiesta en la esfera p\u00fablica. Da igual, el asunto es que en la c\u00e1rcel hay inocentes.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos? No se sabe. Hay condenas erradas, pero no hay datos. Y sin datos, no hay diagn\u00f3stico; sin diagn\u00f3stico no hay pol\u00edtica; sin pol\u00edtica nada cambia; si nada cambia, las injusticias contin\u00faan.<\/p>\n<p>No hay datos en Argentina, pero tampoco en el mundo. La afirmaci\u00f3n es grandilocuente y me hace quedar como un perezoso. No lo soy. Fui en busca de Manuel Garrido, exfiscal anticorrupci\u00f3n de la Naci\u00f3n y director ejecutivo y presidente de la fundaci\u00f3n Innocence Project Argentina (IPA). Y no se demor\u00f3 en se\u00f1alar la ausencia: \u201c<b>Los datos sobre inocentes condenados representan una dificultad, porque es algo muy dif\u00edcil de medir. No conozco cifras serias en ning\u00fan pa\u00eds; precisamente, es un fen\u00f3meno que est\u00e1 oculto, con hechos que pasan por abajo del radar<\/b>\u201d.<\/p>\n<p>Garrido es una rara avis en el espeso mundillo judicial. Una de las pocas personas que siento capaz de decirme lo que luego, en efecto, me dice: \u201cPrefiero no mentir. No tiene sentido lo que pueda llegar a decir\u201d.<\/p>\n<p>El dato es que no hay datos, pero s\u00ed hay historias. Las historias de unos que, eventualmente, pueden ser las historias de muchos. Compartir historias sobre las condenas erradas produce alivio. Y tambi\u00e9n otras sensaciones. Lo comprob\u00e9 mientras le daba vueltas a c\u00f3mo arrancar este libro, el 7 de octubre de 2024. <b>Estaba en La Plata, sentado en la s\u00e9ptima fila de sillas de un aula, en el segundo subsuelo del Edificio Sergio Karakachoff de la Universidad Nacional. Esa tarde vi a muchas personas, salud\u00e9 a otras tantas, pero solo escuch\u00e9 realmente a Marcos Baz\u00e1n.<\/b><\/p>\n<p>Escuchar en el sentido de prestar atenci\u00f3n con todo el cuerpo, de abrir la memoria para dejar que las palabras se asienten y se queden. Palabras que me acompa\u00f1an todav\u00eda, que me retumban en los o\u00eddos. Una especie de eco que de all\u00ed en adelante nunca m\u00e1s me abandon\u00f3.<\/p>\n<p>Marcos estaba siendo entrevistado por Mag, de Innocence Project Argentina, que acababa de preguntarle qu\u00e9 le hab\u00eda permitido salir adelante mientras estuvo en prisi\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211;Cuando estaba en la c\u00e1rcel, lo \u00fanico que me sac\u00f3 adelante fue el pensamiento de la venganza hacia el sistema judicial, hacia toda la polic\u00eda, hacia toda la mafia que me llev\u00f3 preso. Disculpen que me ponga as\u00ed, pero todav\u00eda sigo resentido. En alg\u00fan momento espero cumplirla.<\/p>\n<p>&#8211;Creo que es un sentimiento muy humano&#8230; &#8211;interrumpi\u00f3 Mag.<\/p>\n<p>&#8211;Es lo que me sac\u00f3 adelante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00bfEl enojo?<\/p>\n<p>&#8211;No, no, la venganza.<\/p>\n<p><b>La justicia tarda en llegar, o bien, en el peor de los casos, nunca llega. Por eso, aunque lo pol\u00edticamente correcto sea pedir justicia, para aquellos que creen que nunca llega, el \u00fanico sentimiento posible es la venganza. Si Marcos piensa de esa manera es porque la c\u00e1rcel en Argentina no cumple el objetivo de reinserci\u00f3n social.<\/b><\/p>\n<p>&#8211;Cuando uno sale se ve muy limitado, no se termina ah\u00ed. Ten\u00e9s una mancha, ten\u00e9s que limpiar tu nombre &#8211;dice.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Marcos pidi\u00f3 venganza y no justicia? Creo tener la respuesta: puede pedir justicia quien todav\u00eda cree que existe. Por eso, la invitaci\u00f3n de este libro, en parte, es a creer que la justicia existe para, de alguna manera, poder pensarla.<\/p>\n<p>Etiquetados<\/p>\n<p>Los inocentes constituyen un blanco f\u00e1cil. A menudo, las pruebas cient\u00edficas que potencialmente los podr\u00edan exculpar no alcanzan para jueces que ya tienen la decisi\u00f3n tomada de antemano. Decisiones que afectan a personas que no son capaces de defenderse; que en \u00faltima instancia terminan por ceder frente a la trampa del sistema judicial y de los medios; que no son capaces &#8211;l\u00f3gicamente&#8211; de soportar el peso que implica la condena social y la condena medi\u00e1tica; estigmas que viajan como pi\u00f1as que quitan el aire y asfixian a cualquiera.<\/p>\n<p><b>A Cristina V\u00e1zquez, los medios la apodaron \u201cla reina del martillo\u201d. Fue culpada cuando tan solo ten\u00eda 19 a\u00f1os por el homicidio de Ers\u00e9lida Leila D\u00e1valos, sucedido en Posadas, Misiones, en julio de 2001. La sentencia no enfatiz\u00f3 tanto en las pruebas, sino en el estilo de vida de Cristina, de car\u00e1cter \u201cpromiscuo\u201d y \u201cmarginal\u201d. Ni huellas, ni ADN, ni ninguna pista que la involucrara con el asesinato. <\/b>Aunque fue liberada por falta de m\u00e9rito, en 2007 fue detenida nuevamente y, en 2010, condenada. Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n afirm\u00f3 que la condena hab\u00eda sido err\u00f3nea y la absolvi\u00f3. Estuvo privada de su libertad durante once a\u00f1os por un delito que no cometi\u00f3. Ocho meses m\u00e1s tarde, cuando finalmente ya hab\u00eda recuperado su libertad, se suicid\u00f3.<\/p>\n<p>(&#8230;) La vida es tiempo: si el tiempo se pierde, la vida se pierde. Hay personas que, de manera injusta, observan c\u00f3mo se consume todo su reloj de arena en prisi\u00f3n. En 10, 15, 20 o 25 a\u00f1os se pueden hacer muchas cosas: casarse, hacer una carrera, tener hijos; divorciarse, dejar una carrera, abandonar hijos. <b>Glynn Ray Simmons casi que no pudo hacer ninguna. Estuvo 48 a\u00f1os en prisi\u00f3n siendo inocente, en lo que constituy\u00f3 uno de los errores judiciales m\u00e1s impresionantes de la historia de Estados Unidos. Fue arrestado por un robo en 1975 (Oklahoma), cuando ten\u00eda 21 a\u00f1os. Aunque lo estaban por dejar volver a su casa, la polic\u00eda le pidi\u00f3 que participara de una rueda de identificaci\u00f3n porque no ten\u00edan suficientes personas para armarla. As\u00ed termin\u00f3 acusado y declarado culpable del asesinato de Carolyn Sue Rogers, una empleada de una licorer\u00eda que hab\u00eda recibido un disparo en la cabeza durante otro robo. <\/b>Lo parad\u00f3jico es que Simmons ni siquiera estaba en la ciudad cuando el crimen de la comerciante sucedi\u00f3; y, luego se supo, ni siquiera hab\u00eda sido identificado en la rueda. En septiembre de 2023 recuper\u00f3 su libertad y fue declarado legalmente inocente del delito. En un lugar racista e injusto, ser negro y pobre te convierte en un blanco f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Este libro tambi\u00e9n se refiere a condenas que no cumplen con todas las premisas que debe cumplir una condena ajustada a derecho: la igualdad ante la ley y el debido proceso. Ahora bien, cuando el sistema judicial no funciona del modo en que se espera, \u00bfhay alguna consecuencia? Y, de manera complementaria: \u00bfqu\u00e9 puede aportar la ciencia para ayudar a la justicia?<\/p>\n<p>* El libro Inocentes, la ciencia forense en el laberinto judicial ser\u00e1 presentado el 5 de septiembre a las 18 en la Sala Borges de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno (CABA). Ya se puede conseguir en librer\u00edas y en la <a href=\"https:\/\/tienda.elgatoylacaja.com\/lanzamiento?utm_source=autorEGLC&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=aut_inocentes&amp;utm_content=aut_pabloesteban&amp;fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAacOqIwOR5NaqpmMVFDyr0yuCcMmZqlDjsfmSNudkw_WPLs3Yw3ZCBEoSA4pPA_aem_k-od_rLJ_XqRVzfFfIwA3g\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">tienda digital<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En la c\u00e1rcel hay inocentes. 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