{"id":52773,"date":"2025-08-17T04:01:07","date_gmt":"2025-08-17T04:01:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/52773\/"},"modified":"2025-08-17T04:01:07","modified_gmt":"2025-08-17T04:01:07","slug":"dia-de-las-infancias-eldiarioar-com","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/52773\/","title":{"rendered":"D\u00eda de las infancias &#8211; elDiarioAR.com"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-text\">\n        Cuadernos de infancia, de <strong>Norah Lange<\/strong>, es un libro que releo bastante seguido; pero creo que esta es la primera vez que el ahora llamado \u201cd\u00eda de las infancias\u201d coincide con una de esas relecturas. Lo que me llama la atenci\u00f3n de este texto, que es la obra maestra maestra de su autora, es que me parece dificil\u00edsimo hacer buenos relatos de la ni\u00f1ez, sobre todo en registros autobiogr\u00e1ficos: hay algo de un artista cont\u00e1ndote su infancia que es un poco como cuando alguien te cuenta un sue\u00f1o, la sensaci\u00f3n de un cuento que le interesa solo a quien lo cuenta. De La amiga estupenda de <strong>Elena Ferrante<\/strong> el primer tomo, el dedicado a la infancia de Lenu y Lila, fue el que menos me gust\u00f3 retrospectivamente, pero nunca deja de parecerme una proeza que logre interesarnos lo suficiente como para llegar luego a los tomos m\u00e1s sustantivos de juventud y adultez; ni siquiera Mujercitas, un libro escrito para ni\u00f1os y ni\u00f1as, hubiera sobrevivido si al principio del libro Meg y Jo no fueran casi adolescentes. Por supuesto estoy dispuesta a aceptar que es un tema m\u00edo: la infancia es para m\u00ed la monoton\u00eda del encierro, la sensaci\u00f3n de que para todo hay que pedir permiso, de que te lleven de un lugar a otro sin que tengas mucho que decir al respecto. No deber\u00eda ser un obst\u00e1culo para la aventura, si a m\u00ed me encantan los libros sobre gente que est\u00e1 secuestrada o tiene trabajos rutinarios; pero por alguna raz\u00f3n, evidentemente, me cuesta m\u00e1s entender a esos a\u00f1os como interesantes que a otros lectores.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Todo esto para decir que Cuadernos de infancia es todo lo contrario: es un libro que te hace desear que sus personajes no crezcan nunca. En parte hay una cuesti\u00f3n de \u00e9poca: la infancia era otra cosa a principios del siglo XX, cuando fue ni\u00f1a Norah Lange. Cuadernos de infancia es un libro lleno de mugre, enfermedad y muerte, y no porque se trate de una vida cruzada por la tragedia; para nada. Lange naci\u00f3, claramente, en una familia de inmigrantes acomodados, de ni\u00f1as educadas entre el campo y la ciudad por institutrices inglesas; pero incluso esos ni\u00f1os, en esa \u00e9poca, estaban expuestos a unas verdades de la vida para las que hoy ni siquiera los adultos tenemos est\u00f3mago. Lange cuenta la historia, por ejemplo, de un matrimonio que viv\u00eda en un rancho vecino, tan pobres que cuando la mujer muri\u00f3 de tuberculosis el marido toc\u00f3 la puerta en la casa de su familia para pedir un alfiler de gancho para su camisa y no enterrarla con el torso desnudo. Cuando el padre de Norah fue al d\u00eda siguiente a verlo lo encontr\u00f3 martillando el caj\u00f3n, que conten\u00eda el cad\u00e1ver que \u00e9l mismo hab\u00eda envuelto en una s\u00e1bana. Hace algo de trampa, si se quiere, Lange: no vio ella esa imagen, pero el solo hecho de que su padre se lo hubiera contado ya nos ubica en una apertura hacia el mundo y su violencia muy distinta de la que vivimos los ni\u00f1os de los a\u00f1os ochenta (m\u00e1s o menos) para este lado. No lo digo como algo bueno; no siempre lo que es bueno para la literatura es bueno para la vida.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        M\u00e1s all\u00e1 de los tiempos, Lange encuentra una rareza, que es la voz justa para contar la inocencia y la curiosidad de la infancia con la inteligencia de la madurez: el libro es extraordinario porque te da la sensaci\u00f3n de estar en presencia de una cantidad desmesurada de verdad, una verdad solo posible por la forma, por la belleza, por el artificio. Si Norah Lange logra dejar as\u00ed de desnuda la sustancia de la infancia es porque miente un poco con su voz, con sus ojos, con sus escenas: es porque tiene la serenidad para mirar agudeza, sin idealizar y sin glosar de m\u00e1s, sin explicar lo que para una ni\u00f1a es inexplicable pero no dej\u00e1ndonos, tampoco, en la intemperie del vocabulario infantil.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Pienso mientras leo sobre esta infancia cruda y perversa de Norah Lange el lugar social que les asignamos a las infancias en nuestra \u00e9poca. Recuerdo un libro que a m\u00ed me encant\u00f3 sobre el que he le\u00eddo pestes, No future de <strong>Lee Edelman<\/strong>. Muchas interpretaciones, incluso de grandes autores, parec\u00edan pensar que cuando Edelman habla del futurismo reproductivo y de lo queer como la negaci\u00f3n y la posibilidad de la subversi\u00f3n de esa ret\u00f3rica sobre lo bueno \u201cpara los ni\u00f1os\u201d est\u00e1 hablando en contra del cuidado, en contra de los hijos, en contra de los ni\u00f1os. Me sorprende, realmente: para m\u00ed es obvio que Edelman habla en contra del uso que hacemos los adultos de los ni\u00f1os en nuestros discursos morales. Habla de c\u00f3mo la misma sociedad que reivindica la cosificaci\u00f3n de adolescentes casi ni\u00f1as grita luego \u201ccon mis hijos no\u201d; habla de c\u00f3mo inventamos para ellos un lugar de sacralidad pero tambi\u00e9n de exigencia a la que los adultos no nos sometemos.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Pens\u00e9 en eso hace unos d\u00edas, en un aeropuerto provincial en el que vi una zona de lectura para ni\u00f1os con libros gratis a disposici\u00f3n; por supuesto que para adultos no hay nada parecido, los mismos adultos que no leen libros se escandalizan con lo poco que leen sus hijos. Lo pienso cuando veo padres obsesionados hasta el exceso con la alimentaci\u00f3n saludable de sus hijos mientras ellos (con much\u00edsimo m\u00e1s riesgo card\u00edaco e hipertensi\u00f3n que un chico) se meten cualquier cosa sin pensar. Edelman no hablaba contra los ni\u00f1os: hablaba contra la utilizaci\u00f3n de la figura del ni\u00f1o como s\u00edmbolo de futuro y de pureza, como excusa para no ocuparse del presente o de nosotros mismos, como si esa utilizaci\u00f3n fuera un acto de amor y no algo mucho m\u00e1s retorcido.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        Volv\u00ed a pensar en esto una \u00faltima vez cuando escuch\u00e9, en el programa de <strong>Mar\u00eda O\u00b4Donnell<\/strong> en Radio con Vos, que la industria del juguete est\u00e1 en problemas porque los ni\u00f1os dejan de jugar con juguetes cada vez m\u00e1s temprano; el que lleva un juguete al colegio a los ocho o nueve, dec\u00edan, queda como un bebote digno de humillaci\u00f3n. Trato de entender entonces el esquema de la \u00e9poca: los adultos escapando a nuestra propia adultez y endiosando a unos ni\u00f1os imaginarios, los ni\u00f1os reales ya hartos de ser ni\u00f1os, el futurismo reproductivo en su m\u00e1xima expresi\u00f3n: en el discurso hay futuro y hay pasado, hay promesa y hay nostalgia, pero nada de presente, nada de lo que no es una preparaci\u00f3n para otra cosa sino que es, ahora mismo, esa cosa.\n    <\/p>\n<p class=\"article-text\">\n        TT\/MF\n    <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cuadernos de infancia, de Norah Lange, es un libro que releo bastante seguido; pero creo que esta es&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":52774,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,978,146,147,25,24,23199,225,23],"class_list":{"0":"post-52773","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-dia","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-infancias","15":"tag-libros","16":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52773\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}