{"id":538556,"date":"2026-05-07T17:18:00","date_gmt":"2026-05-07T17:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/538556\/"},"modified":"2026-05-07T17:18:00","modified_gmt":"2026-05-07T17:18:00","slug":"la-dictadura-la-precariedad-y-la-melancolia-en-la-camara-de-leonora-vicuna-babelia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/538556\/","title":{"rendered":"La dictadura, la precariedad y la melancol\u00eda en la c\u00e1mara de Leonora Vicu\u00f1a | Babelia"},"content":{"rendered":"<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/editorialrm.com\/producto\/carrusel-de-melancolias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Carrusel de melancol\u00edas<\/a>,<a href=\"https:\/\/editorialrm.com\/producto\/carrusel-de-melancolias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"> <\/a>de Leonora Vicu\u00f1a (Santiago de Chile, 1952), es mucho m\u00e1s que un libro de fotograf\u00eda: es una especie de registro visual de un periodo hist\u00f3rico concreto, construido desde una mirada \u00edntima y po\u00e9tica que enfoca a lo invisible. Bajo una mirada libertaria y humanista, la fot\u00f3grafa chilena revela la intimidad de aquellos espacios que quedan fuera del discurso oficial, construyendo una realidad sombr\u00eda que posteriormente colorea con l\u00e1pices y otras tinturas, transformando la imagen sagrada casi como una artesana que la reinterpreta a su modo, mucho antes de la fotograf\u00eda digital y Photoshop.<\/p>\n<p><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"314\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/LBSKU7HWIRE5NB66KLWTZPRMNY.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>&#8216;Calle Porvenir, Barrio Matta sur, Santiago\u2019 (2014).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"477\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/RGP4QQTCQNAKDDJAJNSLAAA4PY.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Bar Mundo, calle San Diego, Santiago\u2019 (circa 1981).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"638\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BC6KJRW5DRES3G3XFSLX72LV4Q.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Lo que el viento se llev\u00f3, cinerama Santa Luc\u00eda, Santiago centro\u2019 (1981).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"644\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CYCROGRUV5H5RLQ2AEVBPCYHMQ.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018El flaco y las banderas, Santiago\u2019 (1979).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"664\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/W4AKQCRLS5FSLLWIENXZEPUIFE.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018La picada de Elianita, Santiago centro\u2019 (circa 1981).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"620\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/4GY6JUX3JRGXRH7RYQ4AUAX7OA.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Roland Bar, Valpara\u00edso\u2019 (1979).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"422\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/EBKDSNYGHJEC3CVG3XYZWUBCUA.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Evelyn melanc\u00f3lica, La Palmera, barrio Vivaceta, Santiago\u2019 (1983).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CCZBHYOGF5BFNNPTDXAHBFBHSY.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Afuera del restaurant N\u00e1poles, Valdivia\u2019, (1981).Leonora Vicu\u00f1a<img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"310\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/F3S3BA74IZE2FAR6BNBDO3GJKY.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/> \u2018De micro a micro, Santiago\u2019, (1982).Leonora Vicu\u00f1a<\/p>\n<p class=\"\">La obra se sit\u00faa en el Chile de la <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/dictadura-pinochet\/\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/dictadura-pinochet\/\">dictadura de Pinochet, <\/a>en una ciudad amenazada por la expansi\u00f3n de un neoliberalismo agresivo, fragmentada, agitada y atravesada por el miedo. Entre 1978 y 1983, Vicu\u00f1a recorre distintas ciudades \u2014con una c\u00e1mara Smena, regalo de su madre\u2014, registrando sus m\u00e1rgenes: bares decadentes, de tango, prost\u00edbulos y calles vac\u00edas. \u201cLugares donde no hay luz ni horas\u201d, apunta la autora. Locales venidos a menos, viejos, habitados por la belleza de lo extinto. As\u00ed, la melancol\u00eda se adue\u00f1a de las im\u00e1genes y, pese al movimiento, la sensaci\u00f3n dominante es la de un tiempo suspendido, marcado por la incertidumbre y la precariedad.<\/p>\n<p class=\"\">Bar, Valpara\u00edso (circa 1978), muestra unas figuras masculinas a trav\u00e9s de las puertas abiertas del local. La autora engloba tanto el interior como el exterior, invitando al espectador a pensar el mundo que rodea a la imagen que est\u00e1 viendo. Hay en su trabajo una profunda humanidad a pesar de que a veces los personajes se reducen a sombras o siluetas. Desdibujados y fantasmales alternan en ambientes nocturnos o de baja luminosidad, como si la identidad individual se disolviera en una atm\u00f3sfera colectiva de languidez y a\u00f1oranza.<\/p>\n<p><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"644\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CYCROGRUV5H5RLQ2AEVBPCYHMQ.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018El flaco y las banderas, Santiago\u2019 (1979).Leonora Vicu\u00f1a<\/p>\n<p class=\"\">Un rasgo central de la obra es la relaci\u00f3n entre palabra e imagen. Antes de ser fot\u00f3grafa, Vicu\u00f1a era ya poeta, y ese lenguaje se traslada a su mirada visual. Los textos, los letreros, los r\u00f3tulos comerciales, se convierten en elementos narrativos dentro de la fotograf\u00eda. La tensi\u00f3n entre lo visual y lo escrito refuerza el car\u00e1cter literario de la obra. <\/p>\n<p class=\"\">Vicu\u00f1a vivi\u00f3 en Madrid, en 1973, pero aquel ambiente del postrero franquismo no logr\u00f3 conquistarla y march\u00f3 a Par\u00eds. En Grecia, poco m\u00e1s tarde, comenz\u00f3 a experimentar con la fotograf\u00eda. Influida por autores como<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/henri-cartier-bresson\/\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/henri-cartier-bresson\/\"> Henri Cartier-Bresson,<\/a> Robert Frank o <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/josef-koudelka\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Josef Koudelka,<\/a> regresa a Chile en un momento de fuerte represi\u00f3n pol\u00edtica. Su retorno marca el inicio de su trabajo fotogr\u00e1fico m\u00e1s importante.<\/p>\n<p class=\"\">La fotograf\u00eda de Vicu\u00f1a no se inscribe en la historia oficial, sino que se sit\u00faa en una resistencia oblicua. No es pol\u00edtica en sentido expl\u00edcito, pero s\u00ed profundamente cr\u00edtica: en ella se percibe una opresi\u00f3n atmosf\u00e9rica, una forma de vida contenida, casi clandestina. La fot\u00f3grafa se encontraba en Par\u00eds cuando tuvo lugar el golpe de Estado encabezado por Augusto Pinochet; esa distancia le permiti\u00f3 tener menos miedo, y evitar la autocensura. Aun as\u00ed le interesaba registrar la pena de ese mundo oprimido.<\/p>\n<p class=\"\">El espectador percibe que los protagonistas resisten algo invisible, que habitan lugares donde, por momentos, pueden sentirse tranquilos. \u201cLo chileno tiene esa melancol\u00eda, una tristeza pegada de toda la vida, vinculada a lo geogr\u00e1fico y tel\u00farico: la presencia imponente del oc\u00e9ano Pac\u00edfico y la cordillera, fuerzas indomables. Pero al mismo tiempo est\u00e1 esa realidad de la lamparita peque\u00f1a, de una especie de pobreza que arrastra de toda la vida\u201d, reconoc\u00eda la fot\u00f3grafa durante una conversaci\u00f3n con Alexis Fabry, comisario de una exposici\u00f3n que se celebr\u00f3 en Buenos Aires, que compart\u00eda t\u00edtulo con la publicaci\u00f3n. \u201cY esa tristeza que no es de Pinochet \u2014ni de Allende\u2014 ; no es pol\u00edtica sino m\u00e1s contextual, m\u00e1s profunda que todo eso. Quiz\u00e1s viene de un aislamiento. Hay una soledad que la gente lleva dentro, callada. Es algo geogr\u00e1fico, y a la vez muy po\u00e9tico. Recuerdo, de ni\u00f1a, pasear por los parques y sentir el peso del tiempo; bruma, silencio en la calle, la gente que camina fumando, sin hablar\u201d.<\/p>\n<p><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-v\" height=\"638\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/BC6KJRW5DRES3G3XFSLX72LV4Q.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>\u2018Lo que el viento se llev\u00f3, cinerama Santa Luc\u00eda, Santiago centro\u2019 (1981).Leonora Vicu\u00f1a<\/p>\n<p class=\"\">Formalmente, su trabajo tambi\u00e9n es experimental. Vicu\u00f1a interviene sus fotograf\u00edas, las colorea, y altera su superficie, rompiendo con la idea de pureza fotogr\u00e1fica. Tanto las fotos en blanco y negro coloreadas como las realizadas m\u00e1s tarde en Cibachrome adquieren una misma tonalidad atmosf\u00e9rica, que la autora identifica con \u201cel color de Santiago\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">El resultado es una est\u00e9tica de la decadencia y de lo extinto: bares en penumbra, calles vaci\u00e1ndose, interiores observados casi como un voyeur, espacios donde la belleza surge precisamente de lo que est\u00e1 desapareciendo. Su obra se orienta a recuperar el fondo de un tiempo inasible, latente. Incluso en escenas cotidianas \u2014como personas bailando o carne expuesta en vitrinas\u2014 aparece una dignidad silenciosa, una vida que insiste en mantenerse a pesar de todo.<\/p>\n<p class=\"\">En conjunto, Carrusel de melancol\u00edas es una obra profundamente literaria, donde fotograf\u00eda y poes\u00eda conviven sin jerarqu\u00eda. M\u00e1s que documentar una \u00e9poca, Vicu\u00f1a construye un universo emocional: el de una ciudad atrapada en lo que persiste y lo que se desvanece. Su obra no rescata el pasado; lo expone en su inestabilidad, en el momento mismo en que empieza a desaparecer.<\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/editorialrm.com\/producto\/carrusel-de-melancolias\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Carrusel de melancol\u00edas<\/a>. Leonora Vicu\u00f1a. RM. 128 p\u00e1ginas. 45 euros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Carrusel de melancol\u00edas, de Leonora Vicu\u00f1a (Santiago de Chile, 1952), es mucho m\u00e1s que un libro de fotograf\u00eda:&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":538557,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,71077,2047,209,232,234,146,147,25,24,244,10328,40414,225,23],"class_list":{"0":"post-538556","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-augusto-pinochet","13":"tag-chile","14":"tag-cultura","15":"tag-design","16":"tag-diseno","17":"tag-entertainment","18":"tag-entretenimiento","19":"tag-es","20":"tag-espana","21":"tag-fotografia","22":"tag-fotografos","23":"tag-fotolibros","24":"tag-libros","25":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116534438911800612","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=538556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538556\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/538557"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=538556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=538556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=538556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}