{"id":55593,"date":"2025-08-18T11:32:09","date_gmt":"2025-08-18T11:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/55593\/"},"modified":"2025-08-18T11:32:09","modified_gmt":"2025-08-18T11:32:09","slug":"madres-de-falsos-positivos-de-colombia-hacen-parte-del-libro-para-el-alma-un-recetario-que-mezcla-la-sazon-y-memoria-de-un-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/55593\/","title":{"rendered":"Madres de falsos positivos de Colombia hacen parte del libro &#8216;Para El Alma&#8217;, un recetario que mezcla la saz\u00f3n y memoria de un pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>La vida de <b>Beatriz M\u00e9ndez<\/b> ha girado en torno al ma\u00edz y las delicias que pod\u00edan hacerse con \u00e9l. En su cabeza, tiene guardada la f\u00f3rmula de recetas que se cocinan con este grano. As\u00ed lo relata <b>Alejandra Bautista, escritora de Para El Alma<\/b>, un libro que mezcla la historia de Colombia, las recetas y la memoria de<b> las madres de los falsos positivos<\/b>, con relatos que hablan de sus vidas m\u00e1s all\u00e1 de la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p class=\"c-leatambien__titulo\"> LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Estas son las sanciones que se contemplan para los 12 exmilitares del batall\u00f3n La Popa en la Jurisdicci\u00f3n Especial para la Paz\" width=\"120\" height=\"120\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.eltiempo.com\/files\/image_120_120\/uploads\/2025\/07\/25\/68839d85e37cc.jpeg\" data-full-src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/68839d85e37cc.jpeg\"\/><\/p>\n<p>Aun con eso, el relato de Beatriz termina d\u00e1ndole al lector la receta perfecta para hacer <b>el mismo sancocho de gallina que le prepar\u00f3 a su hijo mayor, Weimar, en su cumplea\u00f1os n\u00famero 18<\/b>. En 2004, \u00e9l y su primo Edward <b>fueron encontrados sin vida al sur de Bogot\u00e1 con un uniforme de camuflaje puesto.<\/b> Ninguno de los dos hac\u00eda parte del Ej\u00e9rcito o de grupos al margen de la ley.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Sancocho de gallina, Beatriz M\u00e9ndez Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>El sancocho no era el plato preferido de Weimar, pero<b> Beatriz todav\u00eda se ve sirvi\u00e9ndole la presa m\u00e1s grande y carnuda por ser el homenajeado.<\/b><\/p>\n<p>Mafapo: madres que convirtieron el duelo en resistencia<\/p>\n<p>Para El Alma recoge la saz\u00f3n y la historia de integrantes de<b> la Organizaci\u00f3n de Madres de los Falsos Positivos de Colombia (Mafapo)<\/b>. Alejandra lo escribi\u00f3 pensando en que los relatos sobre este duro cap\u00edtulo <b>normalmente navegan entre la desaparici\u00f3n, el hallazgo de los cuerpos y la lucha por la verdad.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-leatambien__titulo\"> LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"UBPD\" width=\"120\" height=\"120\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.eltiempo.com\/files\/image_120_120\/uploads\/2024\/08\/14\/66bd2d13503fa.png\" data-full-src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/66bd2d13503fa.png\"\/><\/p>\n<p>En este libro <b>participan once mujeres<\/b> que han convertido su dolor en memoria y resistencia. Ellas son:\u00a0<\/p>\n<ul>\n<li>Blanca Monroy, madre de Juli\u00e1n Oviedo Monroy.<\/li>\n<li>Gloria Mart\u00ednez, madre de Daniel Alexander Mart\u00ednez.<\/li>\n<li>Ana P\u00e1ez, madre de Eduardo Garz\u00f3n P\u00e1ez.<\/li>\n<li>Jacqueline Castillo, hermana de Jaime Castillo Pe\u00f1a.<\/li>\n<li>Carmenza G\u00f3mez, madre de V\u00edctor Fernando G\u00f3mez.<\/li>\n<li>Cecilia Arenas, hermana de Mario Alexander Arenas.<\/li>\n<li>Beatriz M\u00e9ndez Pi\u00f1eros, madre de Weimar Armando Castro M\u00e9ndez y t\u00eda de Edward Benjam\u00edn Rinc\u00f3n M\u00e9ndez.<\/li>\n<li>Idal\u00ed Garcer\u00e1, madre de Diego Tamayo Garcer\u00e1.<\/li>\n<li>Doris Tejada, madre de \u00d3scar Alexander Morales Tejada.<\/li>\n<li>Blanca Nubia D\u00edaz, madre de Irina del Carmen Villeros D\u00edaz<\/li>\n<li>Rubiela Giraldo, madre de Diego Armando Mar\u00edn.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u201cRara vez hablamos de qui\u00e9nes eran las personas que fueron desaparecidas y luego asesinadas por el Estado. <b>Raramente hablamos de las mujeres, m\u00e1s all\u00e1 de ser madres, hermanas o esposas o familiares de alguien que fue asesinado<\/b>\u201d, reflexiona Alejandra.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Doris Tejada,\u00a0madre de \u00d3scar Alexander Morales Tejada. Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>La autora sostiene que<b> el alimento es un conector muy poderoso y lo confirm\u00f3 mientras hablaba con las madres.<\/b> \u201cNo s\u00f3lo est\u00e1bamos contando las memorias de ellas y de sus familiares con la cocina y con la comida, sino que tambi\u00e9n est\u00e1bamos tejiendo casi que un mapa gastron\u00f3mico de tradiciones culinarias en Colombia\u201d, relat\u00f3.<\/p>\n<p>Pocas veces se recuerda que estas mujeres no s\u00f3lo han vivido esta parte de la historia colombiana. Ellas vienen de distintas regiones del pa\u00eds. Su infancia, adolescencia y adultez recogen la tradici\u00f3n del campo y de la ciudad. <b>Son un tejido que conforma la memoria de sus territorios y de los distintos episodios del conflicto armado.<\/b> Una de ellas, Gloria, incluso guarda recuerdos de los tiempos de la violencia bipartidista.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Cuchuco de trigo, de Cecilia Arenas Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>La historia de Beatriz y su hijo Weimar<\/p>\n<p>Beatriz, por ejemplo, viene de Ramiriqu\u00ed, Boyac\u00e1. All\u00e1 sembraba ma\u00edz con su familia y hac\u00edan deliciosos amasijos. <b>Su pueblo fue el primero en Colombia en rechazar el uso de semillas transg\u00e9nicas.<\/b> All\u00ed, donde pes\u00f3 m\u00e1s la tradici\u00f3n y la naturaleza, \u2018Betty\u2019 aprendi\u00f3 a hacer mil y una recetas con este grano t\u00edpico de Latinoam\u00e9rica. Se sabe al derecho y al rev\u00e9s c\u00f3mo se cultiva y se recoge. <b>Nunca se ha cansado de su sabor y se le hace agua la boca al pensar en esas comidas.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-leatambien__titulo\"> LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Los duros relatos de familias v\u00edctimas de 'falsos positivos' en la sentencia que alista la JEP contra exmilitares en Valledupar\" width=\"120\" height=\"120\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.eltiempo.com\/files\/image_120_120\/uploads\/2025\/07\/25\/6883ff1d2e753.jpeg\" data-full-src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/6883ff1d2e753.jpeg\"\/><\/p>\n<p>A los 11 a\u00f1os, viajaba a Bogot\u00e1 y acompa\u00f1aba a su mam\u00e1 a trabajar en la plaza de mercado del Restrepo, que ha perdido muchas cosas que ella recuerda v\u00edvidamente. La saz\u00f3n de Beatriz es la uni\u00f3n de los recuerdos con olores y sabores.<b> Y Weimar disfrutaba cada cosa que ella le cocinaba.<\/b><\/p>\n<p>Cuando se le pregunta a Beatriz cu\u00e1l era la comida favorita de su hijo, no lo recuerda de inmediato. <b>\u201cA \u00e9l le gustaba todo lo que yo cocinaba, se lo com\u00eda con agrado\u201d<\/b>, cuenta despu\u00e9s de pensarlo un rato. Luego llega a su mente<b> la imagen de Weimar jugando con la masa de arepas, con la que hac\u00eda bolitas diminutas <\/b>para lanzarle como travesura. Despu\u00e9s recuerda c\u00f3mo las milhojas de la tienda eran su recompensa por ir a hacer mandados (aunque \u00e9l mismo se las compraba con las vueltas que quedaban del mercado).<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Beatriz M\u00e9ndez cocinando su sancocho de gallina en una olla grande. Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>Los recuerdos de Beatriz luego salen de la cocina. Se desplazan a esos peque\u00f1os detalles que tuvo su hijo cuando trabajaba en una florister\u00eda como repartidor de arreglos. Cada vez que pasaba cerca de la casa donde viv\u00eda su familia, <b>Weimar se las arreglaba para dejar una flor dentro de una botella para su madre.<\/b><\/p>\n<p><b>\u201cAhora soy yo quien le lleva flores\u201d<\/b>, dice Beatriz, quien sabe que a su hijo le gustaban las flores azules. Ella conoce bien el proceso que las vuelve de ese color y procura aplicarlo.<\/p>\n<p>Beatriz <b>habla sin pausas ni tapujos cuando se le pregunta c\u00f3mo desapareci\u00f3 su hijo en junio de 2004.<\/b> Ese d\u00eda, ella no estaba en Bogot\u00e1, sino en un pueblito de Boyac\u00e1, junto a su madre, celebrando el D\u00eda del Padre. Weimar decidi\u00f3 quedarse en la capital para acompa\u00f1ar a su t\u00edo. Una noche sali\u00f3 con Edward y la novia de su primo a comer helado. La chica volvi\u00f3 a su casa ilesa. <b>Los dos muchachos fueron encontrados sin vida, con signos de violencia y disparos en sus cuerpos.<\/b><\/p>\n<p>Su hermana fue quien deb\u00eda darle la noticia. Fue por ella hasta el pueblo, pero la trajo con otro pretexto porque no tuvo el coraz\u00f3n para contarle la verdad. <b>Beatriz volvi\u00f3 a la ciudad pensando que Weimar y Edward hab\u00edan sufrido un accidente<\/b> y se recuperaban en un hospital. La sorpresa fue inmensa cuando le dijeron de improviso que ya hab\u00edan organizado el funeral. Ella no entend\u00eda nada de lo que pasaba.<\/p>\n<p>Cuando Beatriz vio el cuerpo de su hijo y las heridas de bala, <b>por un momento pens\u00f3 que eran marcas de quemaduras de cigarrillo<\/b>. Weimar y Edward figuraban como bajas del Ej\u00e9rcito en la guerra contra las guerrillas.<\/p>\n<p>Por un tiempo, Beatriz prefiri\u00f3 no ahondar en lo sucedido. No quiso buscar culpables. Fueron los padres de Edward quienes investigaron hasta tal punto que <b>comenzaron a incomodar y recibieron amenazas. \u201cNo juegue al detectivito\u201d<\/b>, le dijeron una vez a su cu\u00f1ado en una carta. Ante la situaci\u00f3n, toda la familia tuvo que trasladarse a Jenesano, donde se refugiaron en una sola habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El d\u00eda que vio que hab\u00eda otras madres y familiares que, como ella y su hermana,<b> hab\u00edan perdido a sus muchachos de la misma forma,<\/b> decidi\u00f3 volver a Bogot\u00e1 para buscarlas. <b>Ten\u00eda que pasar por los barrios donde alguna vez so\u00f1\u00f3 que Weimar viviera con una familia.<\/b><\/p>\n<p>Sentir que hab\u00eda personas que hab\u00edan perdido a alguien tan querido le generaba una sensaci\u00f3n de ser comprendida, de que hab\u00eda encontrado a su gente. <b>Ese grupo m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en Mafapo.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Jacqueline Castillo,hermana de Jaime Castillo Pe\u00f1a. Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>De las calles al fog\u00f3n: c\u00f3mo naci\u00f3 el libro<\/p>\n<p><b>El estallido social de 2021 fue la chispa que encendi\u00f3 la inspiraci\u00f3n<\/b> en Alejandra, cuando vio c\u00f3mo<b> las madres de la primera l\u00ednea sal\u00edan con sus hijos a manifestarse en las calles.<\/b> Luego se unieron las Mafapo a las marchas. En ese momento supo que deb\u00eda hablar con ellas, conocerlas y rendirles un tributo.<\/p>\n<p>\u201cMe conmovi\u00f3 much\u00edsimo ver que este grupo de mujeres sal\u00eda todos los d\u00edas a la protesta para alimentar a sus hijos.<b> Fue un ejemplo de cuidado colectivo\u201d<\/b>, afirma Alejandra.<\/p>\n<p>Ver lo que estas mujeres cocinaban durante el estallido social, c\u00f3mo compart\u00edan sus platos con manifestantes y hasta con oficiales del extinto Esmad, fue lo que termin\u00f3 de encender el fog\u00f3n en Alejandra. <b>Ese ambiente de maternidad y camarader\u00eda se convirti\u00f3 en su inspiraci\u00f3n para hacer Para El Alma.<\/b><\/p>\n<p>Para dar inicio al proyecto, contact\u00f3 a Daniel Guerrero, de la <b>editorial independiente Hambre de Cultura. <\/b>\u00c9l le ofreci\u00f3 consejo y le anticip\u00f3 que ser\u00eda un largo proceso de creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su primera visita al Centro de Memoria, donde funciona la oficina de la organizaci\u00f3n, <b>marc\u00f3 el inicio de una relaci\u00f3n que lleva cuatro a\u00f1os.<\/b> Para uno de los momentos m\u00e1s importantes, invit\u00f3 a las once mujeres a cocinar los platos que, de una u otra forma, les recordaban a sus hijos y hermanos. Incluso fueron m\u00e1s all\u00e1: ellas mismas sembraron los alimentos que luego preparar\u00edan.<\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Carmenza y Gloria Mart\u00ednez Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>Los recorridos y convivencias entre Alejandra y las madres desembocaron en un encuentro entra\u00f1able en una vivienda prestada, a la que <b>llegaron con platos, ollas y pertenencias de sus familiares para recordarlos.<\/b><\/p>\n<p>El fot\u00f3grafo Alejandro Osses dej\u00f3 inmortalizadas a las mujeres comunic\u00e1ndose con el lenguaje universal de la comida. Compartieron el fog\u00f3n y sus recetas en confidencia. <b>Entre ellas se consolid\u00f3 una relaci\u00f3n nacida del duelo y de la memoria <\/b>de un pa\u00eds asolado por la violencia. Un sentimiento que solo <b>quienes han sufrido lo que no tiene nombre pueden comprender plenamente.<\/b><\/p>\n<p class=\"c-cuerpo__media__txt\">Fr\u00edjoles borrachos, la receta de Doris Tejada Foto:Cortes\u00eda de Alejandro Osses<\/p>\n<p>Alejandra no solo logr\u00f3 ganarse esa confianza, sino que entr\u00f3 en la historia y la intimidad de cada una, muchas veces reservada. Todo para que Colombia recuerde que, en medio de la guerra, <b>todav\u00eda existe un pedazo de belleza y tradici\u00f3n que merece ser rescatado del caos para abrir camino a la paz.<\/b><\/p>\n<p>Para El Alma<b> no cuenta con el acompa\u00f1amiento de ninguna instituci\u00f3n ni con el respaldo de un fondo. <\/b>Son la editorial y la autora a su suerte, y <b>por eso est\u00e1n buscando apoyo de quienes quieran aportar para que este libro pueda ser impreso<\/b>, pues es el paso m\u00e1s costoso para que este proyecto sea conocido en su totalidad.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Paula Rodr\u00edguez Rozo<\/p>\n<p>Periodista de REDACCI\u00d3N \u00daLTIMAS NOTICIAS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La vida de Beatriz M\u00e9ndez ha girado en torno al ma\u00edz y las delicias que pod\u00edan hacerse con&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":55594,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,3008,146,147,25,24,14665,225,3622,11817,23],"class_list":{"0":"post-55593","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-de","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-falsos","15":"tag-libros","16":"tag-madres","17":"tag-positivos","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55593\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}