{"id":559781,"date":"2026-05-19T17:39:09","date_gmt":"2026-05-19T17:39:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/559781\/"},"modified":"2026-05-19T17:39:09","modified_gmt":"2026-05-19T17:39:09","slug":"el-satelite-smile-puesto-en-orbita-para-comprender-mejor-y-anticipar-las-tormentas-solares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/559781\/","title":{"rendered":"El sat\u00e9lite SMILE, puesto en \u00f3rbita para comprender mejor y anticipar las tormentas solares"},"content":{"rendered":"<p>\n                        El sat\u00e9lite SMILE, destinado a observar los vientos solares que impactan contra el campo magn\u00e9tico de la Tierra, fue puesto en \u00f3rbita este martes 19 de mayo, una hora despu\u00e9s del lanzamiento de la misi\u00f3n desde el centro espacial de Kourou, en la Guayana Francesa.\u00a0        <\/p>\n<p class=\"m-pub-dates\">Primera modificaci\u00f3n: 19\/05\/2026 &#8211; 16:44<\/p>\n<p>    2 min    Tiempo de lectura\n<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El 13 de marzo de 1989, un apag\u00f3n provocado por una tormenta magn\u00e9tica en Canad\u00e1 dej\u00f3 a seis millones de personas a oscuras durante nueve horas. Fue la consecuencia de una erupci\u00f3n solar cuyas part\u00edculas recorrieron 150 millones de kil\u00f3metros hasta llegar a la Tierra, donde su interacci\u00f3n con el campo magn\u00e9tico de nuestro planeta desestabiliz\u00f3 las redes el\u00e9ctricas.<\/p>\n<p>Aunque los fen\u00f3menos de esta magnitud son poco frecuentes, estas tormentas magn\u00e9ticas son, sin embargo, habituales y pueden perturbar tanto a los sat\u00e9lites como a los sistemas de telecomunicaciones o de navegaci\u00f3n, como el GPS.<\/p>\n<p><strong>Una colaboraci\u00f3n poco habitual entre China y Europa<\/strong><\/p>\n<p>La idea para protegerse es, por tanto, anticipar estos fen\u00f3menos con una especie de \u00abmeteorolog\u00eda espacial\u00bb. Aunque varias sondas ya observan constantemente el Sol para detectar sus arrebatos, se sabe menos sobre c\u00f3mo todo ello interact\u00faa con el campo magn\u00e9tico de la Tierra.<\/p>\n<p>SMILE (Solar Wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer) es por tanto una misi\u00f3n dedicada a este estudio a 120.000 km de altitud y durante tres a\u00f1os, 2.500 cient\u00edficos participan en este proyecto, fruto de una colaboraci\u00f3n poco habitual entre China y Europa en el espacio, cuyos resultados se presentan como capaces de mejorar significativamente la meteorolog\u00eda espacial.<\/p>\n<p><strong>Observaci\u00f3n de los vientos solares<\/strong><\/p>\n<p>La misi\u00f3n de SMILE consistir\u00e1 en observar los vientos solares que se originan a partir de las eyecciones de masa coronal que tienen lugar en la superficie del Sol. Estas eyecciones de plasma provocan flujos de part\u00edculas que se propagan posteriormente hacia la Tierra a una velocidad que puede alcanzar los dos millones de kil\u00f3metros por hora.<\/p>\n<p>Al entrar en contacto con el campo magn\u00e9tico de nuestro planeta, que act\u00faa como un escudo, estos flujos se desv\u00edan en gran parte. Sin embargo, algunas part\u00edculas cargadas logran penetrar en nuestra atm\u00f3sfera e interact\u00faan con las part\u00edculas atmosf\u00e9ricas, dando lugar al conocido fen\u00f3meno de las auroras boreales.<\/p>\n<p>Cuando estos vientos son especialmente fuertes, pueden provocar tormentas solares y suponer un peligro para los sat\u00e9lites u otros elementos que gravitan en el espacio, como la Estaci\u00f3n Espacial Internacional (ISS). Tambi\u00e9n alteran nuestros sistemas de telecomunicaciones. Definir mejor los modelos que rigen este clima espacial constituye, por tanto, un reto crucial para la seguridad de estas instalaciones, as\u00ed como un objetivo cient\u00edfico de inter\u00e9s primordial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El sat\u00e9lite SMILE, destinado a observar los vientos solares que impactan contra el campo magn\u00e9tico de la Tierra,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":559782,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[119,123,16675,124,25,10558,24,117,121,122,23,118,120,15421],"class_list":["post-559781","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-ciencia-y-tecnologia","tag-ciencia","tag-ciencia-y-tecnologia","tag-ciencias","tag-cienciaytecnologia","tag-es","tag-espacio","tag-espana","tag-science","tag-science-and-technology","tag-scienceandtechnology","tag-spain","tag-technology","tag-tecnologia","tag-tecnologias"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116602468050644168","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=559781"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559781\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/559782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}