{"id":622271,"date":"2026-06-23T14:48:15","date_gmt":"2026-06-23T14:48:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/622271\/"},"modified":"2026-06-23T14:48:15","modified_gmt":"2026-06-23T14:48:15","slug":"30-anos-sin-mariano-rojas-la-promesa-que-aun-pedalea-en-la-memoria-de-la-region-de-murcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/622271\/","title":{"rendered":"30 a\u00f1os sin Mariano Rojas, la promesa que a\u00fan pedalea en la memoria de la Regi\u00f3n de Murcia"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Hace 30 a\u00f1os, el pelot\u00f3n espa\u00f1ol fren\u00f3 en seco. El 23 de junio de 1996, el ciclista ciezano Mariano Rojas Gil falleci\u00f3 en Murcia dos  &#8230; d\u00edas despu\u00e9s de sufrir un grave accidente de tr\u00e1fico cuando se dirig\u00eda al Campeonato de Espa\u00f1a de Sabi\u00f1\u00e1nigo. Acababa de cumplir los 23 a\u00f1os cuando su muerte congel\u00f3 para siempre esa promesa que hab\u00eda obligado al ciclismo nacional, todav\u00eda entregado al reinado de Miguel Indur\u00e1in en el Tour de Francia, a mirar hacia la Regi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">Aquel futuro qued\u00f3 partido en la N-301, a la altura de Archena. Despu\u00e9s lleg\u00f3 el hospital, las operaciones, una espera eterna y la noticia fatal. Cieza volcada para despedir en las calles a ese \u00eddolo cercano al que los chavales acompa\u00f1aban a rueda, y un entierro multitudinario que transform\u00f3 el duelo \u00edntimo de una familia humilde en una herida colectiva. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, Mariano Rojas sigue habitando una pregunta imposible.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">Si habr\u00eda ganado aquel maillot blanco que la ca\u00edda en el descenso del Tourmalet le arrebat\u00f3 un a\u00f1o atr\u00e1s. Qu\u00e9 habr\u00eda hecho en ese Tour de 1996. Qu\u00e9 lugar le deparaba aquel ciclismo ansioso por nuevos \u00eddolos. La respuesta qued\u00f3 suspendida para siempre, pero la memoria de Mariano Rojas, el hijo de un camionero ciezano, criado por su hermana tras el fallecimiento de su madre cuando apenas contaba con 16 a\u00f1os y homenajeado a trav\u00e9s de la carrera de su hermano peque\u00f1o Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Rojas (ocho participaciones en el Tour de Francia y dos campeonatos de Espa\u00f1a), todav\u00eda perdura. Indeleble, su recuerdo permanece n\u00edtido en el mag\u00edn de todo aquel que trat\u00f3 a la promesa ciezana que no tuvo tiempo para convertirse en leyenda.<\/p>\n<p>\nLas primeras victorias\n<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">\u00abEst\u00e1bamos en Vinaroz, con todo preparado para correr la Vuelta del Langostino. De madrugada me tocaron a la puerta: &#8216;Paco, ha fallecido Mariano&#8217;. Lo ten\u00edamos todo hecho, pero cogimos los coches y para Cieza; fue superior a nosotros. Aquello fue un drama en el hotel, todo el mundo llorando, abraz\u00e1ndose\u2026 Sab\u00eda que estaba mal, pero no pensaba que se iba a ir\u00bb, rememora Paco Moya, quien todav\u00eda recuerda aquel amanecer como si la puerta de la habitaci\u00f3n acabara de abrirse. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, el antiguo director del Gres de Nules conserva maillots firmados, fotograf\u00edas de podios en blanco y negro y la cicatriz \u00edntima de un pupilo que se transform\u00f3 en amigo.<\/p>\n<p class=\"v-a-t\">\n\u00abMariano era un gran corredor, pero ten\u00eda una calidad humana tan extraordinaria que es lo que todav\u00eda duele\u00bb, recuerda Manolo Saiz\n<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">\u00abEn 1992 me lo traje del Creamur, y desde el principio mostr\u00f3 una clase incontestable. En su primer a\u00f1o solo gan\u00f3 una carrera, en La Solana, pero en el segundo ya volaba\u00bb, asegura Moya, que recuerda entre risas aquella subida a Sierra Espu\u00f1a donde los \u00e1rbitros le llamaron la atenci\u00f3n porque Mariano llevaba enganchados a dos compa\u00f1eros de sus caderas en pleno ascenso. Uno acabar\u00eda siendo campe\u00f3n de Espa\u00f1a; otro, campe\u00f3n del mundo m\u00e1ster.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">Victoria en la Vuelta Ciclista del Langostino cediendo etapas entre pactos, la Cl\u00e1sica de Nules escapado por los picos m\u00e1s escarpados de Castell\u00f3n y una Ruta del Vino a modo de confirmaci\u00f3n en la contrarreloj definitiva: \u00abRojas era complet\u00edsimo. No era un sprinter, m\u00e1s bien era un rodador-escalador con una planta envidiable, funcionaba en las cronos y era un fondista extraordinario. Pero, sobre todo, era un ser humano fenomenal. Me dio un mont\u00f3n de lecciones de vida\u00bb, asegura Moya. Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 la apuesta de la ONCE y los focos del Tour, pero Mariano Rojas ya era una leyenda en Cieza.<\/p>\n<p>\nEl \u00eddolo local\n<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">\u00abEntonces yo estudiaba en Granada. Me pill\u00f3 en \u00e9poca de ex\u00e1menes y no pude volar. Son cosas que no esperas, y menos de esta forma. Fue un mazazo\u00bb, recuerda Antonio Salmer\u00f3n, periodista deportivo especializado en ciclismo que a\u00fan asocia el nombre de Mariano Rojas a las carreteras de su Cieza natal. \u00abSal\u00eda a entrenar por los alrededores: la Atalaya, la Sierra del Oro&#8230; \u00c9l no llamaba a nadie, pero todos sab\u00edamos por d\u00f3nde sal\u00eda, y nos gustaba ir con \u00e9l\u00bb, narra.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">Entonces, la figura del ciclista generaba una aureola que nuestros tiempos han olvidado. \u00abEl que no tiene planta de rodador, se zarandea encima de la bici, pero Mariano no. Solo o\u00edas las piernas: &#8216;Puf, puf, puf&#8217;, como las aspas de un aerogenerador\u00bb, asegura el periodista, que recuerda aquellas esperas en el taller de \u00c1ngel Guardiola despu\u00e9s de los entrenamientos: \u00abCuando se duchaban ven\u00edan por all\u00ed. Para nosotros, era como si entrara Dios por la puerta\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s, Salmer\u00f3n narr\u00f3 la irrupci\u00f3n mete\u00f3rica de su vecino ciezano en el Tour del 95.<\/p>\n<p>\nUna pregunta sin respuesta\n<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">\u00abRecib\u00ed la noticia del accidente de vacaciones, con mi familia. Lo dej\u00e9 todo y viaj\u00e9 como pude. Desde que llegu\u00e9, no lo dej\u00e9 solo ni un momento solo\u00bb, recuerda un emocionado Manolo Saiz tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de aquel accidente. Un par de a\u00f1os antes, el m\u00edtico director hab\u00eda convertido a Mariano Rojas en una de las grandes apuestas de futuro de la ONCE. \u00abMe sorprendi\u00f3 su capacidad de sacrificio, c\u00f3mo atacaba una y otra vez\u2026 pero despu\u00e9s descubr\u00ed su humanidad. Tras pasar un d\u00eda con \u00e9l, llam\u00e9 al presidente del equipo y le dije: &#8216;Jos\u00e9 Mar\u00eda, hemos fichado un fen\u00f3meno&#8217;\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">En julio de 1995, con apenas 22 a\u00f1os, lo llev\u00f3 al Tour de Francia como el corredor m\u00e1s joven de aquella edici\u00f3n. \u00abRecuerdo que quedaba medio kil\u00f3metro para coronar la Col de la Croix. Baj\u00f3 a por agua para los compa\u00f1eros y me dice: &#8216;Manolo, yo no valgo para ser ciclista. Yo con esto no puedo seguir&#8217;. Iba entre los diez mejores del Tour, en su debut, con el maillot blanco\u2026 \u00bfC\u00f3mo no iba a valer? Con \u00e9l siempre eran lecciones de humildad\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-d-p\" style=\"\">Para Saiz, el ciezano era un corredor dise\u00f1ado para la ronda francesa: \u00abMariano no era un sue\u00f1o, era una realidad a futuro\u00bb. La hoja de ruta pasaba por pelear el maillot a mejor joven, pero aquel tr\u00e1gico accidente congel\u00f3 la pregunta para siempre en la antesala del Tour de 1996. \u00abEl ciclismo no perdi\u00f3 nada. Aquel d\u00eda perdimos las personas, su familia, los que fuimos sus amigos. Era un gran corredor, pero ten\u00eda una calidad humana tan extraordinaria que es lo que todav\u00eda duele\u00bb, concluye sobre Mariano Rojas, una leyenda cuyo legado permanece grabado en el nombre de unas once calles a lo largo de una Regi\u00f3n que jam\u00e1s le sac\u00f3 de su memoria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace 30 a\u00f1os, el pelot\u00f3n espa\u00f1ol fren\u00f3 en seco. 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