{"id":638688,"date":"2026-07-03T06:56:12","date_gmt":"2026-07-03T06:56:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/638688\/"},"modified":"2026-07-03T06:56:12","modified_gmt":"2026-07-03T06:56:12","slug":"la-muerte-de-robin-hood-el-lado-oscuro-del-presunto-heroe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/638688\/","title":{"rendered":"&#8216;La muerte de Robin Hood&#8217;, el lado oscuro del presunto h\u00e9roe"},"content":{"rendered":"<p>La leyenda de Robin Hood tiene su origen en el Medievo. El personaje apareci\u00f3 en narraciones y baladas y de ah\u00ed salt\u00f3 a la novela y al cine. Pese a que est\u00e1 rodeado de elementos reales \u2014el bosque de Sherwood, Ricardo Coraz\u00f3n de Le\u00f3n, Juan Sin Tierra\u2026\u2014, <strong>ning\u00fan historiador ha podido demostrar que existiera, aunque se han encontrado posibles fuentes de inspiraci\u00f3n m\u00e1s o menos vagas.<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 ese mito remoto ha ido saltando en el tiempo y sigue vivo en nuestros d\u00edas? Porque lo del forajido que roba a los ricos para d\u00e1rselo a los pobres es un gancho infalible para forjar un h\u00e9roe y una leyenda.<\/p>\n<p>Llega ahora a las pantallas la en\u00e9sima reencarnaci\u00f3n de un personaje, sobre el que hay m\u00e1s de 40 pel\u00edculas. Se titula La muerte de Robin Hood y parte de una premisa interesante: cuestionar el mito. <strong>Seg\u00fan esta versi\u00f3n, Robin de los bosques no habr\u00eda sido un aventurero justiciero, sino un asesino cuyas sanguinarias andanzas fueron edulcoradas por las f\u00e1bulas inspiradas en su figura.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aqu\u00ed, Robin Hood (Hugh Jackman) es un hombre avejentado que vive escondido en las monta\u00f1as, porque teme la venganza de los hijos y nietos de las muchas personas a las que mat\u00f3 sin piedad.<\/strong> Un d\u00eda recibe la visita de su antiguo compa\u00f1ero de fatigas, el Peque\u00f1o John (Bill Skarsg\u00e5rd), que le pide ayuda para defender a su esposa e hija de unos agresores. Como resultado de esa batalla, Robin acabar\u00e1 recuper\u00e1ndose de sus heridas en una abad\u00eda rec\u00f3ndita en una isla. Al mando est\u00e1 una abadesa (Jodie Comer) que ha creado all\u00ed un refugio para huir de la violencia del mundo. Entre los moradores de la abad\u00eda hay un viejo mercenario ahora leproso (Murray Bartlett, al que solo le vemos los ojos, porque lleva el rostro cubierto de vendajes). Y hasta all\u00ed llegar\u00e1 tambi\u00e9n la hija del Peque\u00f1o John (Faith Delaney), para la que Robin se convertir\u00e1 en una figura paterna.<\/p>\n<p>A la deconstrucci\u00f3n del mito la pel\u00edcula a\u00f1ade una decisi\u00f3n muy osada, sobre todo para una producci\u00f3n que se vende con aires de blockbuster veraniego. <strong>La primera media hora obedece a lo esperable: el protagonista trata de dejar atr\u00e1s su pasado, pero el pasado vuelve y se ve envuelto de nuevo en acciones violentas<\/strong>. Vemos combates nocturnos entre llamas muy bien rodados; un clima que puede recordar a la brutal majestuosidad de El hombre del norte, la pel\u00edcula vikinga de Robert Eggers.<\/p>\n<p>Sin embargo, <strong>el tono que sigue la hora y media despu\u00e9s de la llegada de Robin a la abad\u00eda es radicalmente diferente al anterior y La muerte de Robin Hood se transforma en una obra contemplativa y eleg\u00edaca<\/strong> sobre un hombre que quiere purgar sus pecados y se prepara para morir. El espectador, acostumbrado a los modelos estandarizados de contar historias, espera que ese valle narrativo central desemboque en un final de violencia cat\u00e1rtica. Y cuando llega a la abad\u00eda un joven herido (Noah Jupe) que no le quita ojo a Robin, parece que eso va a suceder. Pero lo que pasa es muy diferente.<\/p>\n<p>Desconcertante y sugestivo<\/p>\n<p>Se le pueden poner algunas pegas a la hora y media en la abad\u00eda, por el ritmo moroso y el estancamiento narrativo que se apoderan de la pel\u00edcula. Pero, por encima de eso, es de justicia destacar la osad\u00eda del director y guionista Michael Sarnoski para romper moldes. <strong>Los espectadores que se esperen a un Robin Hood aventurero y pele\u00f3n se van a llevar un chasco morrocotudo<\/strong>. En el fondo, este Robin Hood no est\u00e1 tan alejado de otro gran papel de Jackman, el Lobezno crepuscular de Logan, probablemente la mejor, m\u00e1s compleja y m\u00e1s adulta pel\u00edcula de superh\u00e9roes jam\u00e1s rodada.<\/p>\n<p>Para entender la propuesta de La muerte de Robin Hood conviene echar un vistazo a la carrera de su director y guionista. <strong>Sarnoski debut\u00f3 con Pig, un thriller de lo m\u00e1s exc\u00e9ntrico<\/strong>: a un tipo hura\u00f1o que vive solo en el bosque (Nicolas Cage) unos desaprensivos le roban su preciada cerda trufera y el hura\u00f1o entra en modo vengador para recuperar lo que es suyo. Todo en esa pel\u00edcula era estimulantemente inusual: la trama, el ritmo, el tono\u2026 Gan\u00f3 premios y funcion\u00f3 en taquilla, y a Sarnoski le ofrecieron\u2026 la tercera entrega de una franquicia de terror, en formato de precuela: Un lugar tranquilo: D\u00eda 1. Y, oh sorpresa, el cineasta, que tambi\u00e9n escribi\u00f3 el guion, supo convertir lo que en otras manos hubiera sido pura f\u00f3rmula en algo original y con cierta profundidad dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Ahora vuelve a mostrar audacia y talento en esta vuelta de tuerca al mito de Robin Hood, que desconcertar\u00e1 a m\u00e1s de uno, pero que es una sugestiva aportaci\u00f3n a un canon que habitualmente ha discurrido por caminos muy predecibles. En literatura, Robin Hood aparece en el Ivanhoe de Walter Scott y despu\u00e9s el escritor e ilustrador estadounidense Howard Pyle le dedic\u00f3 la novela Las alegres aventuras de Robin Hood. El personaje tambi\u00e9n protagoniz\u00f3 dos obras de Alexandre Dumas, El pr\u00edncipe de los ladrones y Robin Hood el Proscrito. Su salto al cine estaba cantado y ya en 1908 es el h\u00e9roe de una producci\u00f3n brit\u00e1nica. El primer cl\u00e1sico, todav\u00eda en el periodo mudo, llegar\u00e1 en 1922: Robin de los bosques de Allan Dwan, con el acrob\u00e1tico Douglas Fairbanks. <strong>La versi\u00f3n m\u00e1s popular \u2014ya sonora y en color\u2014 es la de 1938, protagonizada por Errol Flynn. Tambi\u00e9n podemos adjudicar condici\u00f3n de cl\u00e1sico a la cinta de animaci\u00f3n de Disney de 1973, en la que el personaje era un zorro.<\/strong><\/p>\n<p>Versiones espa\u00f1olas<\/p>\n<p>Entre medio, montones de pel\u00edculas de aventuras, incluidas varias de serie B rodadas en Europa. <strong>Dos de ellas espa\u00f1olas: Robin Hood, el arquero invencible de 1970, dirigida por Jos\u00e9 Luis Merino<\/strong> (que tambi\u00e9n hizo versiones cutres de El Zorro y Tarz\u00e1n). <strong>Y Robin Hood nunca muere, de 1975, el debut como realizador de Francesc Bellmunt<\/strong>, que tres a\u00f1os despu\u00e9s dirigir\u00eda uno de los hitos sociol\u00f3gicos del cine de la transici\u00f3n: L\u2019Orgia.<\/p>\n<p>Entre las versiones modernas de las andanzas del proscrito del bosque de Sherwood destacan dos: <strong>Robin Hood, pr\u00edncipe de los ladrones, de Kevin Reynolds, con Kevin Costner, y el Robin Hood de Ridley Scott con Russell Crowe<\/strong>. Un caso aparte es la parodia de Mel Brooks (que hace unos d\u00edas ha cumplido el siglo), Las locas, locas aventuras de Robin Hood, cuyo t\u00edtulo original ten\u00eda m\u00e1s retranca: Robin Hood: Men in Tights, es decir, hombres en mallas o pantis.<\/p>\n<p>Entre las pel\u00edculas sobre el personaje <strong>destaca por su originalidad Robin y Marian de Richard Lester, una tragicomedia rom\u00e1ntica crepuscular en la que Sean Connery interpretaba a un avejentado y descre\u00eddo arquero.<\/strong> Regresaba de combatir en Francia con un tir\u00e1nico Ricardo Coraz\u00f3n de Le\u00f3n y retomaba sus amor\u00edos con Lady Marian (Audrey Hepburn), ahora convertida en monja. La simiente de la desmitificaci\u00f3n plantada en esa pel\u00edcula fructifica \u2014con un planteamiento muy distinto\u2014 en La muerte de Robin Hood.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La leyenda de Robin Hood tiene su origen en el Medievo. 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