{"id":642704,"date":"2026-07-05T13:34:28","date_gmt":"2026-07-05T13:34:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/642704\/"},"modified":"2026-07-05T13:34:28","modified_gmt":"2026-07-05T13:34:28","slug":"terremoto-venezuela-el-consejo-que-salvo-a-las-hermanas-hana-y-livana-del-derrumbe-de-su-edificio-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/642704\/","title":{"rendered":"Terremoto Venezuela: El consejo que salv\u00f3 a las hermanas Hana y Livana del derrumbe de su edificio en Venezuela"},"content":{"rendered":"<p class=\"\">Antes de salir de casa, Carlos le dijo medio en broma a su hija mayor: \u201c<a href=\"https:\/\/elpais.com\/chile\/2026-07-03\/hernan-el-venezolano-que-sobrevivio-ocho-dias-bajo-los-escombros-agradece-a-un-rescatista-chileno-me-dio-fortaleza.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/chile\/2026-07-03\/hernan-el-venezolano-que-sobrevivio-ocho-dias-bajo-los-escombros-agradece-a-un-rescatista-chileno-me-dio-fortaleza.html\">Si hay un terremoto, te colocas junto a la columna cerca del balc\u00f3n<\/a>\u201d. Fue una de esas exageraciones cari\u00f1osas para que una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os entendiera que ten\u00eda que cuidar de su hermana de siete, porque donde vive la familia Rond\u00f3n no est\u00e1n acostumbrados a los terremotos. En La Guaira siempre le han tenido m\u00e1s miedo al cielo que a la tierra. Sobre todo desde las lluvias torrenciales de 1999, que arrasaron gran parte de esta ciudad costera. El cielo estaba limpio y azul la tarde del mi\u00e9rcoles pasado. Por eso, Carlos y su esposa Asia salieron tranquilos a hacer unas compras al supermercado. Eran pasadas las 18.00 cuando sintieron que el suelo debajo del carrito empezaba a temblar. <\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/expres\/2026-07-03\/venezuela-ya-suma-casi-2300-muertos-por-el-doble-terremoto-que-ha-dejado-a-cerca-de-16000-personas-sin-hogar.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/expres\/2026-07-03\/venezuela-ya-suma-casi-2300-muertos-por-el-doble-terremoto-que-ha-dejado-a-cerca-de-16000-personas-sin-hogar.html\">El peor sismo en m\u00e1s de un siglo en Venezuela<\/a> sucedi\u00f3 precisamente ese mi\u00e9rcoles festivo, el d\u00eda de San Juan. La familia Rond\u00f3n se hab\u00eda despertado tarde. Carlos no ten\u00eda que trabajar en su negocio de venta de ba\u00f1adores y por la tarde fue con su esposa a comprar algo especial para la cena. El supermercado estaba apenas a 10 minutos en coche, pero tras las dos sacudidas consecutivas todo qued\u00f3 paralizado. Carlos y Asia arrancaron a pie el camino a casa en medio de gente aterrorizada, gritando, corriendo por el asfalto, lo m\u00e1s lejos posible de las casas que hab\u00edan volcado sobre la acera. <\/p>\n<p class=\"\">A pesar de todo el caos, ninguno de los dos estaba demasiado preocupado por las ni\u00f1as. Casi nadie hab\u00eda tomado todav\u00eda la dimensi\u00f3n de la magnitud del desastre. Pero algo parecido a la fe les dec\u00eda por dentro que el destino hab\u00eda sido piadoso con ellos. Adem\u00e1s, el edificio donde viv\u00edan, un luminoso complejo de departamentos con 11 pisos acristalados mirando al mar, piscina y zona de barbacoa, hab\u00eda resistido ya muchos golpes. <\/p>\n<p class=\"\">Era de la d\u00e9cada de los ochenta, pero ten\u00eda integrado un sistema antis\u00edsmico. Aguant\u00f3 el deslave del 99, incluso hab\u00edan sido alojados all\u00ed varios damnificados de aquella tragedia. Tras media vida de trotamundos por su trabajo de comerciante, incluida una estancia de tres a\u00f1os en Chile, Carlos y su familia hab\u00edan encontrado en ese departamento playero su peque\u00f1o para\u00edso. <\/p>\n<p><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/57VWNLQM5VDU7MVGONRK46GVPI.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>Personas participan en labores de b\u00fasqueda y rescate en el edificio donde vivi\u00f3a la familia, en La Guaira, el 28 de junio.Nayeli CruzLos restos de mam\u00f3n <\/p>\n<p class=\"\">Cuando los padres cerraron la puerta del departamento, las ni\u00f1as se fueron cada una a un cuarto. Livana, la mayor, se puso a mirar el celular tumbada sobre el colch\u00f3n que sus padres ten\u00edan colocado en el sal\u00f3n para que durmieran las ni\u00f1as. Era un departamento peque\u00f1o, con una sala-cocina que daba al balc\u00f3n acristalado con vistas a la zona de barbacoa y un dormitorio con ba\u00f1o. A la peque\u00f1a Hana le dio hambre. Fue primero a la cocina, se sirvi\u00f3 un poco de fruta en el plato que su madre le hab\u00eda dejado en la encimera y se sent\u00f3 a merendar a los pies de la cama de sus padres. <\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/us\/2026-07-03\/una-madre-venezolana-a-estados-unidos-necesito-que-los-proximos-deportados-sean-tratados-como-personas.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/us\/2026-07-03\/una-madre-venezolana-a-estados-unidos-necesito-que-los-proximos-deportados-sean-tratados-como-personas.html\">Unos segundos antes del temblor<\/a> comenz\u00f3 a sonar la alarma s\u00edsmica en el tel\u00e9fono de Livana. La ni\u00f1a pens\u00f3 que era otra broma que le estaba gastando pap\u00e1. Cuando todo el departamento se empez\u00f3 a mover como un flan, ya no dud\u00f3 y fue a buscar a su hermana: \u201cHana ven, vamos detr\u00e1s de la columna\u201d. La peque\u00f1a obedeci\u00f3 asustada a la primera, tan r\u00e1pido que dej\u00f3 sin terminar la merienda. Sobre el plato quedaron un par de piezas de mam\u00f3n, una fruta tropical verde, y restos de las pepitas de los que ya se hab\u00eda comido. <\/p>\n<p>\u201cSiento que las ni\u00f1as est\u00e1n bien\u201d<\/p>\n<p class=\"\">Durante el camino de regreso a casa, Carlos y Asia vieron algunos edificios ya en ruinas, pero segu\u00edan confiando en la resistencia de su casa. Por el camino, se cruzaron con un vecino que ven\u00eda en sentido contrario y les dio malas noticias. Su edificio tambi\u00e9n hab\u00eda ca\u00eddo. A pesar de todo, Asia segu\u00eda repitiendo en alto: \u201cSiento que ellas est\u00e1n bien\u201d. Cuando por fin llegaron era ya de noche. El edificio de espejo con forma de escalera, que hab\u00eda ganado premios de arquitectura, se hab\u00eda convertido en una masa amorfa de cristal, metal y concreto. De inmediato comenzaron a abrirse paso entre los escombros mientras gritaban el nombre de sus hijas: \u00a1Hana!, \u00a1Livana!<\/p>\n<p class=\"\">La inquietud, ahora s\u00ed, iba creciendo. Lograron identificar su departamento. Era un tercer piso, pero hab\u00eda quedado tumbado casi al nivel del suelo. Entraron alumbrando ansiosos con las linternas de los tel\u00e9fonos. Desearon que el peor escenario fuese encontrar a sus hijas desmayadas por alg\u00fan golpe leve en la cabeza. El panorama dentro de la casa era diferente seg\u00fan donde miraran. La columna del sal\u00f3n hab\u00eda resistido, protegiendo el colch\u00f3n donde sol\u00edan dormir las ni\u00f1as. Sin embargo, el techo del dormitorio estaba a menos de un metro del suelo. Asia pod\u00eda escuchar las voces de otros vecinos atrapados pidiendo ayuda. Pero baj\u00f3 la mirada al pie de la cama destrozada. Ah\u00ed estaban los dos mamones sin terminar y las pepitas sobre el plato. En ese momento, rompi\u00f3 a llorar. <\/p>\n<p><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\"  src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/26AJWV34HVBPFGWTL7A326QY4U.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>La samilia Rond\u00f3n en su hogar | Carlos Rond\u00f3n entre los escombros en la b\u00fasqueda de sus hijas.CEDIDA POR LA FAMILIAEl primo Enrique<\/p>\n<p class=\"\">A m\u00e1s de 40 kil\u00f3metros de La Guaira, en el barrio caraque\u00f1o de Bole\u00edta, tambi\u00e9n se sinti\u00f3 el temblor. Enrique estaba con su esposa y sus dos hijas en su departamento cuando toda la familia not\u00f3 los crujidos. No era muy alto, un segundo piso. Estuvieron a punto de bajar corriendo, pero Enrique record\u00f3 lo que alguna vez le hab\u00eda recomendado su primo Carlos, que hab\u00eda vivido m\u00e1s de un sismo durante los a\u00f1os que pas\u00f3 por trabajo en Chile: buscar las columnas y las vigas fuertes de la casa y resguardarse debajo. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-03\/el-cruel-destino-de-los-deportados-a-venezuela-las-familias-los-buscan-en-el-caos-y-las-trabas-de-las-autoridades.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-03\/el-cruel-destino-de-los-deportados-a-venezuela-las-familias-los-buscan-en-el-caos-y-las-trabas-de-las-autoridades.html\">Cuando la tierra dej\u00f3 de moverse<\/a>, lo primero que hizo fue llamar a Carlos para ver c\u00f3mo estaba. Tienen hijas casi de la misma edad. Le intent\u00f3 varias veces, pero al otro lado ni siquiera entraba la llamada. La Guaira hab\u00eda colapsado. Era una zona de desastre.<\/p>\n<p class=\"\">Llam\u00f3 a su otro primo, Jean, el hermano de Carlos, que tambi\u00e9n viv\u00eda en Caracas. Esta vez s\u00ed hubo respuesta. Jean le cont\u00f3 que le hab\u00eda escrito una se\u00f1ora que dec\u00eda que las ni\u00f1as, Livana y Hana, estaban resguardadas en su casa, en el barrio de Macuto, a unos minutos en coche de su casa derrumbada. Eran poco m\u00e1s de las 7, y Enrique le dijo a su primo que pasaba a recogerle con el coche para subir juntos a por sus sobrinas. La esposa de Enrique no estaba muy convencida: \u201cPero c\u00f3mo t\u00fa te vas a subir ahora pa\u2019lla\u201d. Aunque su esposa se puso brava, Enrique sali\u00f3 corriendo. Le esperaba todav\u00eda un camino de m\u00e1s de tres horas. <\/p>\n<p>En el patio de Don Rafael <\/p>\n<p class=\"\">Asia hab\u00eda recuperado algo de calma al salir del departamento derruido. Antes de abandonar la urbanizaci\u00f3n, entre cascotes y cristales rotos, tomaron unas sillas de pl\u00e1stico de la zona de la piscina y se juntaron en el patio de la casa de Don Rafael, de las pocas que no hab\u00eda ca\u00eddo en el barrio. Eran como las 11 y al patio iban llegando m\u00e1s vecinos, para comer una arepa y consolarse. Asia volv\u00eda a sentir una corazonada sentada a oscuras en frente de su casa hecha a\u00f1icos: \u201cLas ni\u00f1as no est\u00e1n ah\u00ed\u201d. Don Rafael, que ya hab\u00eda sobrevivido al deslave del 99, preparaba caf\u00e9 en silencio, su hija era una de las decenas de personas desaparecidas en el edificio. Desde el patio escucharon un coche aparcando en la calle. No ve\u00edan m\u00e1s que sombras y la voz agitada de un hombre acerc\u00e1ndose: <\/p>\n<p class=\"\">\u2014\u00a1Juan Carlos! <\/p>\n<p class=\"\">\u2014\u00bfQui\u00e9n es?<\/p>\n<p class=\"\">\u2014Soy tu primo Enrique, \u00a1tengo a las ni\u00f1as en el carro!<\/p>\n<p><img alt=\"img-before\" decoding=\"auto\" class=\"compareImage-background _pa lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/FYT5JFSUWJHMPAFDLL45P7NQOY.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/><img alt=\"img-after\" decoding=\"auto\" class=\"compareImage-image _pa lazyload a_m-h\" height=\"276\"  width=\"414\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/DPUTN7XYT5HILBKSR3AQNCIVVI.jpg\" loading=\"lazy\" fetchpriority=\"low\"\/>El edificio donde viv\u00eda la familia Rond\u00f3n, en Garavalleda, La Guaira, antes y despu\u00e9s del terremoto. CEDIDA POR LA FAMILIAEl salto <\/p>\n<p class=\"\">Abrazada a su hermana, pero sin soltar nunca el tel\u00e9fono, Livana esper\u00f3 a que su casa dejara de tambalearse. Hab\u00edan hecho caso a su padre y la columna pegada al balc\u00f3n les hab\u00eda protegido. El edificio hab\u00eda volcado hacia el lado de la zona de la barbacoa, justo a donde daba el balc\u00f3n. Entre los cristales rotos, Livana asom\u00f3 la cabeza por la terraza y vio que hab\u00eda quedado a poco m\u00e1s de un metro del suelo. Escuchaban voces pidiendo ayuda entre una nube de polvo que las hac\u00eda toser. Le dijo a su hermana que iba a saltar ella primero y luego le ayudar\u00eda a bajar a ella. Le dio el tel\u00e9fono a Hana y salt\u00f3. Desde abajo volvi\u00f3 a guardar el celular y extendi\u00f3 los brazos para recoger a su hermanita. <\/p>\n<p class=\"\">Ya en tierra, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-03\/la-experiencia-de-mexico-para-sanar-el-trauma-tras-los-terremotos-la-gente-necesita-certezas-y-espacios-para-llorar-juntos.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-03\/la-experiencia-de-mexico-para-sanar-el-trauma-tras-los-terremotos-la-gente-necesita-certezas-y-espacios-para-llorar-juntos.html\">el suelo volvi\u00f3 a temblar<\/a>. Se abrazaron pegadas a la parrilla negra de metal. Cuando acab\u00f3, una se\u00f1ora que tambi\u00e9n hab\u00eda logrado escapar les indic\u00f3 por d\u00f3nde salir. Avanzaron por la zona de la barbacoa hasta la parte de la piscina, en la parte trasera del edificio pegada a la carretera de la playa. La se\u00f1ora le dijo que le acompa\u00f1aran hasta su casa para estar m\u00e1s seguras. Caminaron m\u00e1s de dos kil\u00f3metros, descalzas y asustadas, hasta la casa de la se\u00f1ora en Macuto. <\/p>\n<p>\u201cSomos \u00e1ngeles y podemos volar\u201d<\/p>\n<p class=\"\">Hana ya estaba dormida cuando Enrique lleg\u00f3 a Macuto. La mayor no pod\u00eda relajarse por culpa de los nervios. Hab\u00eda cargado el tel\u00e9fono en casa de la se\u00f1ora y hab\u00eda intentado llamar a su pap\u00e1. Como no respond\u00eda, buscaron a su t\u00edo Jean. Cuando al fin lleg\u00f3 Enrique, se abrazaron y lloraron juntos en una mezcla todav\u00eda rara de miedo y alegr\u00eda. Ninguno de los dos sab\u00eda si Carlos y As\u00eda estaban vivos o muertos. Se subieron todos al coche y arrancaron en direcci\u00f3n de regreso al edificio del que las ni\u00f1as hab\u00edan logrado escapar hace apenas unas horas. <\/p>\n<p class=\"\">Al acercarse, Enrique escuch\u00f3 que hab\u00eda gente en la casa de Don Rafael. Por precauci\u00f3n, sin saber todav\u00eda qu\u00e9 iba a encontrarse all\u00ed, les pidi\u00f3 a las ni\u00f1as que se quedaran en el coche. Livana y Hana miraban por los cristales, sin ver m\u00e1s que sombras lejanas. Cuando identificaron a Carlos y Asia corriendo hacia el coche, volvieron a llorar. Pero esta vez, la alegr\u00eda era completa y perfecta. <\/p>\n<p class=\"\">Una semana despu\u00e9s del final feliz para la familia Rond\u00f3n, todos est\u00e1n reunidos en el sal\u00f3n de la casa del primo Enrique, que les est\u00e1 dando cobijo tras la tragedia. Carlos y Asia no son especialmente religiosos, no siguen a ninguna iglesia, pero est\u00e1n convencidos de que Dios sostuvo con sus manos el techo de la casa<a href=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-02\/la-odisea-de-hernan-gil-rescatado-tras-ocho-dias-bajo-los-escombros-del-terremoto-en-venezuela-en-imagenes.html\" target=\"_self\" rel=\"nofollow noopener\" title=\"https:\/\/elpais.com\/america\/2026-07-02\/la-odisea-de-hernan-gil-rescatado-tras-ocho-dias-bajo-los-escombros-del-terremoto-en-venezuela-en-imagenes.html\"> para que no cayera sobre sus hijas<\/a>. Livana, con unos hermosos tirabuzones casta\u00f1os que le caen sobre la frente, muestra los \u00fanicos restos de la haza\u00f1a. Tiene un tobillo un poco raspado. Hana tambi\u00e9n ense\u00f1a orgullosa una costra chiquita en el antebrazo derecho. La peque\u00f1a ha estado jugando con la perrita negra de su t\u00edo mientras los mayores le contaban al periodista, durante m\u00e1s de dos horas, los detalles del milagro. Casi al final de la conversaci\u00f3n, Hana se acerca y dice que lo que pas\u00f3 tiene una explicaci\u00f3n muy sencilla: \u201cSomos \u00e1ngeles y podemos volar\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Antes de salir de casa, Carlos le dijo medio en broma a su hija mayor: \u201cSi hay un&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":642705,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[889,17,18,9120,9121,25,24,13,14,11,19,20,1804,9,10,15,16,68698,101284,23,116452,8983,12,21,22,1192],"class_list":["post-642704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-titulares","tag-america","tag-breaking-news","tag-breakingnews","tag-desastres","tag-desastres-naturales","tag-es","tag-espana","tag-featured-news","tag-featurednews","tag-headlines","tag-latest-news","tag-latestnews","tag-latinoamerica","tag-news","tag-noticias","tag-noticias-destacadas","tag-noticiasdestacadas","tag-rescate-victimas","tag-seismos","tag-spain","tag-terremoto-venezuela-2026","tag-terremotos","tag-titulares","tag-ultimas-noticias","tag-ultimasnoticias","tag-venezuela"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116867633539428105","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=642704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/642704\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/642705"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=642704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=642704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=642704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}