{"id":647812,"date":"2026-07-08T13:36:22","date_gmt":"2026-07-08T13:36:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/647812\/"},"modified":"2026-07-08T13:36:22","modified_gmt":"2026-07-08T13:36:22","slug":"el-adn-no-condena-pero-condiciona-asi-influye-la-genetica-en-la-obesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/647812\/","title":{"rendered":"El ADN no condena, pero condiciona: as\u00ed influye la gen\u00e9tica en la obesidad"},"content":{"rendered":"<p>Durante a\u00f1os, la obesidad se ha interpretado principalmente como el resultado de decisiones individuales: comer m\u00e1s, moverse menos o no tener suficiente disciplina. Sin embargo, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1 dibujando un escenario mucho m\u00e1s complejo. La gen\u00e9tica no escribe de forma definitiva nuestro futuro, pero s\u00ed establece unas condiciones de partida que pueden hacer que mantener un peso saludable sea m\u00e1s f\u00e1cil para unas personas que para otras.<\/p>\n<p>La llegada de nuevos tratamientos contra la obesidad, como los f\u00e1rmacos basados en hormonas intestinales, ha reabierto un debate que durante d\u00e9cadas qued\u00f3 reducido a la voluntad personal. Cada vez m\u00e1s estudios apuntan a que el organismo de algunas personas responde de forma distinta ante los alimentos, el hambre o la acumulaci\u00f3n de grasa debido a una combinaci\u00f3n de factores biol\u00f3gicos heredados y un entorno que favorece el aumento de peso.<\/p>\n<p>Una investigaci\u00f3n publicada en la revista cient\u00edfica PLOS Medicine ha analizado miles de familias noruegas para estudiar hasta qu\u00e9 punto el \u00edndice de masa corporal (IMC) de los hijos est\u00e1 relacionado con el de sus progenitores. Los resultados sugieren que la gen\u00e9tica tiene un peso muy relevante en esa transmisi\u00f3n: explicar\u00eda aproximadamente el 79% de la relaci\u00f3n entre madres e hijos y hasta el 94% entre padres e hijos a los ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p>El investigador Tom Bond, de la Universidad de Bristol y autor principal del trabajo, advierte de que estos datos no deben interpretarse como una condena gen\u00e9tica. La obesidad surge de la interacci\u00f3n entre la herencia y el ambiente. Seg\u00fan explica, crecer en un contexto saludable puede reducir considerablemente el riesgo incluso cuando existe una predisposici\u00f3n gen\u00e9tica desfavorable.<\/p>\n<p>El mismo ADN, pero un mundo completamente distinto<\/p>\n<p>La clave para entender la actual epidemia de obesidad est\u00e1 precisamente en esa combinaci\u00f3n. Los genes humanos apenas han cambiado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, pero el entorno s\u00ed lo ha hecho de forma radical. La expansi\u00f3n de alimentos ultraprocesados, baratos y dise\u00f1ados para resultar extremadamente apetecibles ha creado un escenario donde determinadas predisposiciones biol\u00f3gicas tienen m\u00e1s probabilidades de manifestarse.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.mundiario.com\/ads\/20260403144004381291\" rel=\"nofollow noopener\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2026040314384621093.gif\" alt=\"Publicidad 381291\" width=\"300\" height=\"600\" loading=\"lazy\"\/> <\/a><\/p>\n<p>Otro estudio publicado tambi\u00e9n en PLOS Medicine compar\u00f3 cuatro generaciones brit\u00e1nicas nacidas entre 1946 y 2001. Sus conclusiones apuntan a que, aunque la carga gen\u00e9tica de la poblaci\u00f3n no haya variado significativamente, el ambiente actual ha aumentado el impacto de esos genes relacionados con la obesidad.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 M. Ordov\u00e1s, investigador senior en el Centro de Investigaci\u00f3n Jean Mayer USDA sobre Nutrici\u00f3n Humana y Envejecimiento, considera que este tipo de trabajos refuerzan una idea fundamental: la obesidad ha crecido demasiado r\u00e1pido como para explicarse \u00fanicamente por cambios gen\u00e9ticos, pero las condiciones actuales hacen que la predisposici\u00f3n heredada tenga m\u00e1s consecuencias.<\/p>\n<p>La doctora Dolores Corella Piquer, especialista en gen\u00e9tica nutricional, introduce algunos matices y recuerda que este tipo de investigaciones se basan en modelos estad\u00edsticos que dependen tanto de los m\u00e9todos empleados como de las poblaciones estudiadas. A su juicio, ofrecen estimaciones generales, pero no explican por completo la complejidad individual de cada caso.<\/p>\n<p>No existe un \u00fanico gen de la obesidad<\/p>\n<p>La imagen de un \u201cgen de la obesidad\u201d que determina inevitablemente el peso corporal no refleja la realidad cient\u00edfica. Los investigadores han identificado m\u00e1s de 3.000 variantes gen\u00e9ticas relacionadas con la predisposici\u00f3n a ganar peso. Son peque\u00f1os cambios repartidos por el ADN que pueden influir en aspectos como el apetito, la sensaci\u00f3n de saciedad, el metabolismo o la forma en la que el cuerpo almacena energ\u00eda.<\/p>\n<p>Los estudios actuales estiman que la gen\u00e9tica puede explicar entre el 40% y el 70% de la predisposici\u00f3n a la obesidad. Eso no significa que una persona est\u00e9 destinada a desarrollar la enfermedad, pero s\u00ed que algunas parten con una dificultad a\u00f1adida que no siempre resulta visible desde fuera.<\/p>\n<p>Esta diferencia biol\u00f3gica ayuda tambi\u00e9n a comprender por qu\u00e9 dos personas con h\u00e1bitos similares pueden obtener resultados completamente distintos. Mientras una mantiene f\u00e1cilmente un peso estable, otra puede necesitar un esfuerzo constante para conseguir el mismo objetivo.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 los tratamientos no funcionan igual para todos<\/p>\n<p>La medicina contra la obesidad ha avanzado con rapidez, pero los cient\u00edficos empiezan a observar que tampoco existe una respuesta universal a los nuevos f\u00e1rmacos. Un estudio publicado en la revista Nature analiz\u00f3 el genoma de 27.000 personas tratadas con medicamentos dirigidos a los receptores GLP-1 y GIP, dos hormonas clave en la regulaci\u00f3n del apetito.<\/p>\n<p>Los investigadores encontraron variantes gen\u00e9ticas que podr\u00edan influir en la eficacia de estos tratamientos. Esto ayudar\u00eda a explicar por qu\u00e9 algunas personas experimentan p\u00e9rdidas de peso muy importantes mientras que otras apenas responden.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n abre la puerta a una medicina m\u00e1s personalizada, en la que el tratamiento de la obesidad no dependa \u00fanicamente del peso o del \u00edndice de masa corporal, sino tambi\u00e9n del perfil biol\u00f3gico de cada paciente.<\/p>\n<p>La ciencia empieza as\u00ed a sustituir una visi\u00f3n simplista de la obesidad por una m\u00e1s amplia: no hay una \u00fanica enfermedad, sino diferentes formas de obesidad con causas y respuestas distintas. La gen\u00e9tica no elimina la responsabilidad del entorno ni convierte el problema en inevitable, pero s\u00ed obliga a cambiar la mirada.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas se ha juzgado la obesidad como un fracaso individual. Los nuevos estudios muestran que la realidad es mucho m\u00e1s compleja: algunas personas libran una batalla contra factores invisibles que comienzan mucho antes de que aparezcan los primeros kilos de m\u00e1s. Entender esa desigualdad biol\u00f3gica puede ser una de las claves para combatir una epidemia que no tiene una sola causa, sino una combinaci\u00f3n de herencia, sociedad y estilo de vida. @mundiario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Durante a\u00f1os, la obesidad se ha interpretado principalmente como el resultado de decisiones individuales: comer m\u00e1s, moverse menos&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":647813,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[8681,25,24,1292,2381,165,563,5693,3621,853,166,23],"class_list":["post-647812","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-salud","tag-adn","tag-es","tag-espana","tag-estudio","tag-genetica","tag-health","tag-hijos","tag-obesidad","tag-padres","tag-peso","tag-salud","tag-spain"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/116884629037855036","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=647812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/647812\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/647813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=647812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=647812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=647812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}