{"id":653861,"date":"2026-07-12T06:02:17","date_gmt":"2026-07-12T06:02:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/653861\/"},"modified":"2026-07-12T06:02:17","modified_gmt":"2026-07-12T06:02:17","slug":"los-incendios-que-vienen-el-reto-de-la-gestion-forestal-en-una-peninsula-asolada-por-la-crisis-climatica-el-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/653861\/","title":{"rendered":"Los incendios que vienen: el reto de la gesti\u00f3n forestal en una Pen\u00ednsula asolada por la crisis clim\u00e1tica &#8211; El Salto"},"content":{"rendered":"<p>Esta tierra ha cambiado, tambi\u00e9n <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/incendios-forestales\/espana-sufre-peores-incendios-%C2%ADen-lo-menos-dos-decadas\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">los fuegos que la azotan<\/a>. Es irrelevante la cantidad de ruido que pueda generar el gestor (o aspirante a) pol\u00edtico de turno. La pen\u00ednsula ib\u00e9rica es un ecosistema diferente a lo que era hace apenas unas d\u00e9cadas porque las condiciones que la asolan han cambiado. Para ser m\u00e1s exactos, la pen\u00ednsula est\u00e1 hoy bajo \u201ccircunstancias ambientales radicalmente distintas\u201d, como matiza Luis Berbiela, ingeniero de Montes y vicepresidente de la Fundaci\u00f3n Pau Costa, una entidad focalizada en la prevenci\u00f3n y gesti\u00f3n de los incendios forestales desde la perspectiva de la ecolog\u00eda del fuego. Aqu\u00ed, en materia de una crisis clim\u00e1tica que tiene consecuencias crecientes y brutales, <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/cambio-climatico\/noches-torridas-25-multiplican-cinco-espana\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">nos toca especialmente<\/a>, como en todo el Mediterr\u00e1neo; y esto es un consenso cient\u00edfico \u2014un hecho real\u2014 ligado a una realidad que vamos sintiendo en nuestras carnes cada a\u00f1o m\u00e1s intensamente y durante m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Cifras y hechos.<b\/>El periodo m\u00e1s intenso de la ola de calor que asol\u00f3 las tierras ib\u00e9ricas en agosto de 2025, en concreto la ventana entre el 7 y el 18 de agosto y que coincidi\u00f3 con los peores incendios en tres d\u00e9cadas, tuvo una probabilidad de ocurrir <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/incendios-forestales\/coctel-climatico-alimento-ola-incendios-40-veces-probable\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">200 veces superior que en 1850<\/a>. Lo certific\u00f3 un informe del World Weather Attribution (WWA), un panel internacional de cient\u00edficos especializado en analizar desastres como el del verano pasado y ver su relaci\u00f3n con la crisis clim\u00e1tica. Aquella ola de calor fue la segunda m\u00e1s larga e intensa de la Pen\u00ednsula desde que hay registros. De hecho, Berbiela, que fue durante 20 a\u00f1os jefe del Servei de Gesti\u00f3 Forestal i Protecci\u00f3 de S\u00f2l de Balears, descubre un nuevo t\u00e9rmino para calificar esta in\u00e9dita escala de los t\u00f3rridos episodios: \u201cEl incremento de temperaturas que implica m\u00e1s sequ\u00edas prolongadas supone, m\u00e1s que olas de calor, mareas de calor\u201d. <\/p>\n<p>Los datos de la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.aemet.es\/es\/noticias\/2025\/09\/resumen_verano_2025\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Agencia Espa\u00f1ola de Meteorolog\u00eda<\/a> certifican que la anomal\u00eda super\u00f3 los 4,2\u00b0C de media, con 42 provincias afectadas y 16 d\u00edas de duraci\u00f3n. Esto fue clave para que el pasado est\u00edo se erigiera como el m\u00e1s caluroso jam\u00e1s sufrido en la Pen\u00ednsula, a lo que ayud\u00f3 otra ola de calor en junio, la tercera m\u00e1s larga de nuestra historia (17 d\u00edas). Fueron <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/cambio-climatico\/verano-calido-historia-espana-31-dias-adicionales-calor-extremo\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">55 jornadas de calor extremo<\/a> entre el 1 de junio y el 31 de agosto, 31 m\u00e1s de lo que nos tocar\u00eda sin cambio clim\u00e1tico, seg\u00fan un estudio de Climate Central. <\/p>\n<blockquote><p>El 43% de la superficie quemada en 2025 en la UE fue en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica<\/p><\/blockquote>\n<p>No es de extra\u00f1ar que rebasase a 2022 como el verano m\u00e1s t\u00f3rrido. El tercer clasificado, por cierto, tampoco queda lejos: fue el de 2024. Y en 2026 ya llevamos <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/cambio-climatico\/42oc-tercera-ola-calor-europa-vislumbra-nuevo-horizonte\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">dos olas de calor<\/a>, con el segundo junio m\u00e1s caluroso de la historia en Espa\u00f1a, el primero de Europa occidental. Quien no vea un patr\u00f3n, apuntalado con miles de papers y organismos cient\u00edficos del prestigio y tama\u00f1o del IPCC adelantando punto por punto lo que va pasando, o no es muy listo o quiz\u00e1 es que sus intenciones no son muy bondadosas.<\/p>\n<p>El infierno se desat\u00f3 en 2025<\/p>\n<p>Bulos negacionistas reventados, pasemos al horror. Aunque el sistema europeo de sat\u00e9lites Copernicus lleg\u00f3 a hablar de 400.000 hect\u00e1reas quemadas, las \u00faltimas cifras del Ministerio de Transici\u00f3n Ecol\u00f3gica (Miteco) se\u00f1alan que el fuego arras\u00f3 354.793,50 ha en 2025 en Espa\u00f1a, m\u00e1s de 300.000 solo en agosto. Son los peores n\u00fameros en 30 a\u00f1os, por encima del anterior registro m\u00e1ximo: 2022, con 270.289 ha. <\/p>\n<p>El desastre ocurri\u00f3 precisamente en la mencionada ventana especialmente abrasadora de la ola de calor de agosto: el d\u00eda 8 arranc\u00f3 el goteo de incendios, que jornada a jornada ascendi\u00f3 en n\u00famero y escala, hasta superar la veintena de grandes focos en un episodio que se llev\u00f3 la vida de ocho personas, gener\u00f3 miles de evacuados y calcin\u00f3 casi un 1% de la superficie espa\u00f1ola, principalmente en las provincias de Ourense, Le\u00f3n y Zamora. <\/p>\n<blockquote><p>El pasado a\u00f1o hubo 63 grandes incendios forestales, como se denomina a  los de m\u00e1s de 500 ha, 39 m\u00e1s que la media del decenio 2015-25<\/p><\/blockquote>\n<p>A estos datos habr\u00eda que sumar los de Portugal: Copernicus cifra en 275.000 las hect\u00e1reas calcinadas, un 3% del territorio luso, su peor registro hist\u00f3rico tambi\u00e9n. El 43% de la superficie quemada en 2025 en la UE fue en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica.<\/p>\n<p>M\u00e1s claves. El pasado a\u00f1o hubo 63 grandes incendios forestales, como se denomina a los de m\u00e1s de 500 ha, 39 m\u00e1s que la media del decenio 2015-25. \u201cDe los 16 incendios mayores de 20.000 has de toda la serie hist\u00f3rica (1968-2025), cinco se han producido durante el episodio extraordinario de agosto de 2025\u201d, reza el informe <a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/biodiversidad\/temas\/incendios-forestales\/Avance_IIFF_2025_rev.pdf\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Los incendios forestales en Espa\u00f1a 2025<\/a> del Miteco. Tenemos menos incendios, pero son m\u00e1s grandes, una afirmaci\u00f3n que es un consenso general y tiene una explicaci\u00f3n cogida con pinzas, pues ni la precariedad ha abandonado al sector de la extinci\u00f3n ni los recursos son suficientes en muchas zonas. \u201cTenemos mejor extinci\u00f3n, y los incendios se apagan antes \u2014explica Sonia Roig, ingeniera de Montes especializada en sistemas agrosilvopastorales y repoblaci\u00f3n, adem\u00e1s de docente en la Universidad Polit\u00e9cnica de Madrid y vicepresidenta de la Sociedad Espa\u00f1ola de Pastos\u2014, pero aquellos que no se pueden apagar se convierten en grandes incendios, que son tan peligrosos como intensos y severos\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>La magnitud de los fuegos ha cambiado tanto que algunos llegan a ser  catalogados como de sexta generaci\u00f3n, como se conoce a una categor\u00eda de  superincendios que liberan tal nivel de energ\u00eda que crean sus propias  condiciones atmosf\u00e9ricas<\/p><\/blockquote>\n<p>En los primeros estadios del fuego, sostiene Xabier V\u00e1zquez Pumari\u00f1o, bi\u00f3logo y consultor ambiental afincado en Galiza, \u201cse es bastante eficaz: se movilizan recursos y se pueden apagar\u201d. Sin embargo, a\u00f1ade, \u201ccuando hay determinadas condiciones muy espec\u00edficas, much\u00edsimo m\u00e1s duras, esa capacidad de extinci\u00f3n no funciona, y eso es porque las condiciones del medio han cambiado much\u00edsimo\u201d.<\/p>\n<p>La magnitud de los fuegos ha cambiado tanto que algunos llegan a ser catalogados como de sexta generaci\u00f3n, como se conoce a una categor\u00eda de superincendios que liberan tal nivel de energ\u00eda que crean sus propias condiciones atmosf\u00e9ricas, favoreciendo su avance y dificultando considerablemente su extinci\u00f3n. Fue el caso del de Pedr\u00f3g\u00e3o Grande, en el centro del territorio portugu\u00e9s, que se inici\u00f3 en una intensa ola de calor en junio de 2017. Tuvo el triste honor de ser el mayor de la historia de Portugal, y se llev\u00f3 53.000 hect\u00e1reas y 64 vidas humanas. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 a esa categor\u00eda el de la malague\u00f1a Sierra Bermeja de septiembre de 2021. Fuegos nuevos en un mundo nuevo.<\/p>\n<p>Despoblaci\u00f3n, gesti\u00f3n forestal y bosques cultivados<\/p>\n<p>Varios son los mantras que flotan para explicar esta nueva situaci\u00f3n. Al recrudecimiento de la crisis clim\u00e1tica en la Pen\u00ednsula se le suman la sobreexplotaci\u00f3n del mito del pir\u00f3mano, el \u201cabandono\u201d del campo \u2013un concepto que V\u00e1zquez Pumari\u00f1o rechaza al entender que \u201ces un t\u00e9rmino que nos aleja por completo de un an\u00e1lisis fino de la realidad\u201d\u2013, la falta de gesti\u00f3n forestal y la estructura de las tierras boscosas de la pen\u00ednsula, con tres cuartas parte de ellas en manos privadas y con amplios terrenos dedicados a especies comerciales, como el pino y el eucalipto.<\/p>\n<p>Para que un incendio tenga lugar deben darse tres condiciones: un elemento de ignici\u00f3n, unas condiciones favorables y un combustible que arda. Respeto al primer punto, frente al uso partidista del t\u00e9rmino \u2014la medida estrella de Alberto N\u00fa\u00f1ez Feij\u00f3o tras el desastre de 2025 fue proponer un \u201cregistro nacional de pir\u00f3manos\u201d\u2014, la realidad es que el mito del pir\u00f3mano es m\u00e1s fantas\u00eda que realidad. <\/p>\n<blockquote><p>\u201cEs absurdo seguir incrementando los costes de operativos de extinci\u00f3n\u00a0si no van a poder ser \u00fatiles cuando llegue el momento simplemente  porque el fuego se sit\u00faa en una intensidad de liberaci\u00f3n de energ\u00eda que  impide la acci\u00f3n del bombero\u201d, denuncia Berbiela<\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/content\/dam\/miteco\/es\/biodiversidad\/temas\/incendios-forestales\/incendios-decenio-2006-2015_tcm30-521617.pdf\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Datos de 2006 a 2015<\/a> del Miteco: el 52,7% de los 131.113 incendios acaecidos fueron intencionados, pero en esa categor\u00eda entran los provocados por lo que la estad\u00edstica estatal llama \u201cpr\u00e1cticas tradicionales\u201d. En concreto, considera intencionados los producidos por \u201cquemas provocadas con fines agropecuarios para eliminar matorral y residuos agr\u00edcolas, para regenerar pasto o con objeto de ahuyentar animales salvajes\u201d. Entre esos tres supuestos suponen el 63% de los incendios intencionados, mientras que los atribuidos a pir\u00f3manos <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/incendios\/feijoo-propone-un-registro-piromanos-cuando-solo-7-incendios-intencionados-tienen-causa\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">son el 7,1% de estos<\/a>; el 3,7% del total. Los causados por rayos (5%), los superan, y las negligencias y accidentes, que suponen el 28% del total, completan el cuadro. No, por ah\u00ed no va el problema.<\/p>\n<p>  <img alt=\"Incendios que vienen 02\" class=\"card-img-top figure-img\" \/><\/p>\n<p>Si bien los recursos no sobran, el consenso que sostiene que Espa\u00f1a ha mejorado considerablemente en extinci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s que extendido, aunque hay evidentes puntos de mejora y, ante unos fuegos cada vez m\u00e1s devastadores, el aumento de la vigilancia y de los operativos necesarios resulta algo obvio. No obstante, y mirando a las estad\u00edsticas, el bi\u00f3logo gallego pone ejemplos de lo que no hay que hacer: \u201cEl tema de los acotamientos, por ejemplo, que el Gobierno de Asturias, completamente secuestrado por el agrotrumpismo, quit\u00f3\u201d. Se refiere a la excepci\u00f3n asturiana que supone que sea hoy la \u00fanica comunidad que permite pastar en zonas quemadas, lo que para amplios sectores sociales y de la academia fomenta las quemas y, por ende, los incendios. Los datos parecen avalar esta hip\u00f3tesis: en el noroeste peninsular, donde el fuego en est\u00edo es un habitual, el porcentaje de incendios intencionados asciende al 70%.<\/p>\n<p>El combustible que prende la mecha<\/p>\n<p>Analizadas las condiciones (crisis clim\u00e1tica) y esbozados los factores de ignici\u00f3n, falta el tercer elemento: el combustible. La Fundaci\u00f3n Pau Costa emiti\u00f3 en 2022 un documento de suma importancia: la <a href=\"https:\/\/www.paucostafoundation.org\/adhesion-a-la-declaracion-sobre-la-gestion-de-los-grandes-incendios-forestales-en-espana\/\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Declaraci\u00f3n sobre la gesti\u00f3n de los grandes incendios forestales en Espa\u00f1a<\/a>. \u201cLogramos reunir a gentes de procedencias y sensibilidades muy distintas, desde maderistas a grupos conservacionistas, selvicultores, propietarios forestales o personal dedicado a la gesti\u00f3n de espacios protegidos, con el fin de mandar un mensaje s\u00f3lido y riguroso a la poblaci\u00f3n sobre el riesgo de incendios forestales\u201d, relata el vicepresidente de la fundaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Entre las medidas que fructificaron en un documento de 15 puntos se encontraban dos cifras \u201cde m\u00ednimos\u201d, resalta Sonia Roig. La primera: \u201cEs urgente gestionar anualmente, como m\u00ednimo, el 1% de la superficie forestal a escala nacional (260.000 ha) para preparar el territorio frente al paso de los grandes incendios forestales, priorizando zonas estrat\u00e9gicas de actuaci\u00f3n\u201d, reza el quinto punto. El sexto lo cuantifica econ\u00f3micamente: \u201cPara establecer la acci\u00f3n anterior urgente, inaplazable e imprescindible, es necesario destinar alrededor de mil millones de euros al a\u00f1o para gestionar el paisaje forestal a escala nacional\u201d.<\/p>\n<p>Con gestionar la fundaci\u00f3n se refiere, como explica la ingeniera, a \u201cun tratamiento selv\u00edcola medio de resalveos, desbroce y podas; un combinado\u201d, actuaciones que en 2022 cuantificaban en 3.130 euros por hect\u00e1rea. El objetivo es eliminar combustible de una superficie forestal arbolada que se ha incrementado un 33% en Espa\u00f1a, hasta suponer el 36% de la superficie total, un porcentaje que aumenta al 54% del territorio estatal si a\u00f1adimos el monte desarbolado o con arbolado disperso, ambos susceptibles de arder, al igual que lo son los cultivos.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cUna de las cosas de las que nadie quiere hablar es c\u00f3mo se montan  mecanismos car\u00edsimos de lucha contra los incendios para proteger un  negocio privado\u201d, denuncia V\u00e1zquez Pumari\u00f1o<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cTenemos mucha energ\u00eda acumulada en forma de biomasa en los montes\u201d, sostiene Roig. \u201c\u00bfPor qu\u00e9? Se han abandonado terrenos que se dedicaban a la agricultura y han pasado a ser forestales, y algunos de estos, adem\u00e1s, se han repoblado o se han regenerado de forma natural\u201d. Adem\u00e1s, a\u00f1ade, antes los montes \u201cno estaban tan cargados de biomasa porque alguien se los com\u00eda\u201d. Es el c\u00f3ctel de la despoblaci\u00f3n, que mezcla la desaparici\u00f3n de una ganader\u00eda extensiva que se ha mudado a las <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/incendios\/incendios-tambien-se-explican-produccion-carne-barata\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">macrogranjas industriales<\/a> y un menor aprovechamiento del monte por parte de unos pobladores que, hace d\u00e9cadas, emigraron a la urbe. Es frente a ese c\u00f3ctel donde el consenso que enarbola la Fundaci\u00f3n Pau Costa urge actuar.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe trata de incrementar una gesti\u00f3n forestal activa\u201d, apunta Berbiela, quien, si bien remarca la dificultad de conseguir cifras para saber si llegamos a las cantidades que la fundaci\u00f3n sostiene como de m\u00ednimos, \u201cahora mismo estaremos entre un 15% y un 20% de inversi\u00f3n en prevenci\u00f3n respecto a lo que se gasta en extinci\u00f3n\u201d. \u201cEs absurdo seguir incrementando los costes de operativos de extinci\u00f3n<b\/>\u2014prosigue\u2014 si no van a poder ser \u00fatiles cuando llegue el momento simplemente porque el fuego se sit\u00faa en una intensidad de liberaci\u00f3n de energ\u00eda que impide la acci\u00f3n del bombero y del medio a\u00e9reo\u201d.<\/p>\n<p>Un mel\u00f3n inc\u00f3modo por abrir<\/p>\n<p>El consenso, en cualquier caso, no es ni mucho menos total. V\u00e1zquez Pumari\u00f1o, para quien conceptos como biomasa \u2014\u201capela a algo uniforme, sin valor, homog\u00e9neo\u201d\u2014 o masa forestal \u2014\u201chay que diferenciar entre bosques y cultivos\u201d\u2014 no son los adecuados frente al debate de c\u00f3mo abordar estos nuevos fuegos, abre un mel\u00f3n dif\u00edcil de obviar: \u201cHay que hacer una enmienda a la totalidad de la historia forestal de pr\u00e1cticamente el \u00faltimo siglo en Espa\u00f1a. Es decir, lo que se ha utilizado son especies de crecimiento r\u00e1pido para industrias muy concretas. No podemos seguir expandiendo determinados cultivos a un coste ambiental y econ\u00f3mico brutal\u201d.<\/p>\n<p>En la diana est\u00e1n diferentes especies de pinos, \u00e1rboles resinosos especialmente inflamables usados ampliamente en repoblaciones y base de la industria maderera, y los eucaliptos, materia prima de las papeleras, acusados de arder r\u00e1pido y de favorecer suelos secos con hojarasca susceptibles de favorecer los incendios. \u201cUna de las cosas de las que nadie quiere hablar es c\u00f3mo se montan mecanismos car\u00edsimos de lucha contra los incendios para proteger un negocio privado\u201d, denuncia el bi\u00f3logo. \u201cSi t\u00fa montas un negocio en una ciudad, como empresario, como due\u00f1o, tienes que pagar un seguro, y parte de ese seguro incluye uno contra incendios\u201d, contin\u00faa. \u201cPuedes tener un negocio privado, pinos y eucaliptos, que benefician a empresario; aunque no mucho, pues donde se queda el dinero es en la industria papelera, en el caso de los eucaliptos, y en determinadas madereras, en el caso de los pinares. Y, curiosamente, cuando ocurre algo, pongamos incendios forestales, pues lo pagamos todos. Es una subvenci\u00f3n descarada\u201d. Seg\u00fan V\u00e1zquez Pumari\u00f1o, si los propietarios pagaran el coste de los incendios \u201cnos dar\u00edamos cuenta de que el gran negocio de la madera en Espa\u00f1a resulta que no es un negocio, es un desastre\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Para Sonia Roig la \u201cgesti\u00f3n del riesgo de incendio\u201d debe ser una de  las prioridades de la gesti\u00f3n forestal y para minimizar los riesgos hay  toda una amalgama de opciones, que incluyen desde esa reducci\u00f3n del  combustible vegetal a la introducci\u00f3n de los\u00a0paisajes mosaico<\/p><\/blockquote>\n<p>La discusi\u00f3n sobre los pinares y los eucaliptos ha dado y dar\u00e1 para r\u00edos de tinta. El vicepresidente de la Fundaci\u00f3n Pau Costa opina al respecto que \u201cel tema de incendios forestales ha arrastrado mitos: no hay ninguna planta que no arda, m\u00e1s con la dureza clim\u00e1tica que tenemos ahora, y no es cierto que las con\u00edferas o los eucaliptos est\u00e9n ardiendo m\u00e1s que otra vegetaci\u00f3n\u201d. Para \u00e9l, la clave est\u00e1 en otra variable: \u201cLo que arden m\u00e1s son unas estructuras vegetales que otras. Es decir, hay formaciones cuya continuidad horizontal<b\/>y vertical permite fuegos que enseguida suben a las copas y se propagan con much\u00edsima rapidez\u201d. \u201cM\u00e1s que especie, es la estructura de la masa forestal\u201d,<b\/>apunta Roig en la misma l\u00ednea. \u201cLa vegetaci\u00f3n va a quemarse y propagarse m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente en funci\u00f3n de la estructura: es mucho m\u00e1s seguro desde el punto de vista de un incendio que tengas \u00e1rboles altos y no tengas vegetaci\u00f3n hasta un pasto herb\u00e1ceo debajo que no \u00e1rboles m\u00e1s bajitos que sean continuos desde el suelo hasta el \u00e1pice\u201d.<\/p>\n<p>Para esta ingeniera, la \u201cgesti\u00f3n del riesgo de incendio\u201d debe ser una de las prioridades de la gesti\u00f3n forestal y para minimizar los riesgos hay toda una amalgama de opciones, que incluyen desde esa reducci\u00f3n del combustible vegetal que propone la Declaraci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Pau Costa a la introducci\u00f3n de los llamados <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/galicia\/megaincendios-al-fuego-controlado-paisaje-mosaico\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">paisajes mosaico<\/a> que establecen cortes y diferencias en las masas forestales continuas pensadas para frenar unos incendios que \u2014eso nadie lo duda\u2014 tarde o temprano llegar\u00e1n. \u201cPuede ser, por ejemplo, alternar parcelas de bosque maduro denso con peque\u00f1as interrupciones de prados o incluso zonas agr\u00edcolas\u201d, detalla. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nombra el fomento de la ganader\u00eda extensiva para la prevenci\u00f3n, aunque el mercado y el actual modelo imperante, la macrogranja intensiva, est\u00e9 acabando con esta y haga a d\u00eda de hoy imposible su vuelta a niveles que puedan cubrir todo el territorio. Menciona como ejemplos la Red de \u00c1reas Pasto-Cortafuegos de Andaluc\u00eda (RAPCA), que acaba de cumplir diez a\u00f1os e integra a m\u00e1s de 200 pastores y 100.000 animales en el mantenimiento de cortafuegos mediante un servicio de pastoreo remunerado.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cAntes el problema era la capacidad de extinci\u00f3n, hoy el  problema es que tenemos territorios fuera de la capacidad de gesti\u00f3n  porque ya no tenemos gente que viva en los pueblos\u201d, sentencia Berbiela<\/p><\/blockquote>\n<p>Tambi\u00e9n los Ramats del Foc (Reba\u00f1os del Fuego) catalanes, que funcionan en el mismo sentido que la RAPCA para controlar el sotobosque y expandir las dehesas. De hecho, Roig sostiene que este tipo de servicios hay que ponerlos en valor monetario. \u201cTener un ganadero, un pastor, que est\u00e9 manteniendo \u00e1reas que hacen de cortafuegos, pues a este se\u00f1or hay que pagarle. Se lo tenemos que pagar t\u00fa y yo por como sociedad para evitar que haya da\u00f1os mayores, y tenemos que asumir que hay que pagar por determinados servicios por los beneficios que nos est\u00e1n dando\u201d.\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAntes el problema de los fuegos era la capacidad de extinci\u00f3n, hoy el problema es que tenemos territorios fuera de la capacidad de gesti\u00f3n porque ya no tenemos gente que viva en los pueblos\u201d, sentencia Berbiela. Y ante ello plantea ejemplos como el de Gran Canaria: \u201cAll\u00ed hay una experiencia extraordinaria. Todo el servicio de prevenci\u00f3n va ligado a la idea de establecer un paisaje mosaico dando oportunidades como a la fabricaci\u00f3n de queso, a la recolecci\u00f3n de pinocha, al fomento del vi\u00f1edo en monta\u00f1a. Es decir, todo esto que implica un monte vivo y que autom\u00e1ticamente supone una diversificaci\u00f3n en la estructura de la vegetaci\u00f3n que, a la postre genera, un incremento de biodiversidad y de la defensa contra los incendios\u201d. <\/p>\n<p>Para \u00e9l, la idea clave es un concepto de prevenci\u00f3n agroforestal \u201cque implique territorios que sean capaces de limitar la propagaci\u00f3n del fuego frente a territorios homog\u00e9neos y continuos con vegetaciones con much\u00edsima biomasa\u201d. \u201cCada pastor que hay en el monte, cada labrador que hay en zonas de monta\u00f1a, cada forestal que sigue aprovechando madera o le\u00f1a\u2026 Esa gente es la que est\u00e1 definiendo hoy el monte, y el problema es que cada vez son menos\u201d, lamenta.<\/p>\n<p>Es un proceso hoy inabordable. \u201cHay un hecho que la gente no quiere afrontar \u2014apunta V\u00e1zquez Pumari\u00f1o\u2014 y es que si no hay gente en el campo es porque no puede haber hoy gente en el campo, y eso es as\u00ed porque tenemos combustibles f\u00f3siles que han mecanizado el campo y para lo que antes se necesitaba un ej\u00e9rcito de personas hoy los hace una subida a una m\u00e1quina\u201d. \u00c9l plantea como clave la necesidad de poner el foco en la prevenci\u00f3n, sin olvidar que lo que unos llaman biomasa a eliminar es tambi\u00e9n biodiversidad, sumidero de carbono y base para el enriquecimiento del suelo y de la regulaci\u00f3n de los ciclos h\u00eddricos: \u201cConocemos los vientos dominantes, c\u00f3mo est\u00e1 la vegetaci\u00f3n y la velocidad a la que se va a transmitir el fuego en funci\u00f3n de unas condiciones u otras. O sea, podemos planificar de manera muy detallada c\u00f3mo se transmite el fuego por municipio, por concello. Incluido m\u00e1s detalladamente: por kil\u00f3metro cuadrado. En ese sentido, podemos modificar el territorio para que el fuego sea abordable.<\/p>\n<p>Sea como fuere, nadie duda de que todo esto ir\u00e1 a m\u00e1s y que tarde o temprano habr\u00e1 que cambiar muchos enfoques en la prevenci\u00f3n de incendios y la gesti\u00f3n forestal. El \u00faltimo gran aviso \u2014con permiso de <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/almeria\/mayor-incendio-andalucia-deja-momento-once-fallecidos-gallardos-almeria\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">la tragedia de Los Gallardos<\/a>\u2014 fue en agosto de 2025, y solo hasta el 30 de junio han ardido el doble de hect\u00e1reas que el a\u00f1o pasado hasta la fecha: 50.384, el 40% de todo lo calcinado en la UE, con dos olas de calor sobre nuestras espaldas. Nadie podr\u00e1 decir que le pill\u00f3 por sorpresa cuando la historia se repita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esta tierra ha cambiado, tambi\u00e9n los fuegos que la azotan. 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