{"id":67065,"date":"2025-08-23T14:56:13","date_gmt":"2025-08-23T14:56:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/67065\/"},"modified":"2025-08-23T14:56:13","modified_gmt":"2025-08-23T14:56:13","slug":"el-hotel-roma-de-pavese-y-un-dia-de-la-marmota-para-luchar-contra-la-rutina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/67065\/","title":{"rendered":"El &#8216;Hotel Roma&#8217; de Pavese y un d\u00eda de la marmota para luchar contra la rutina"},"content":{"rendered":"<p><a class=\"v-mdl-ath__fig-a\" href=\"https:\/\/www.elnortedecastilla.es\/autor\/victor-vela-476.html\" title=\"V\u00edctor Vela\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\"><br \/>\n<img decoding=\"async\" class=\"v-mdl-ath__img\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/autor-476-foto-1.jpeg\" alt=\"V\u00edctor Vela\"\/><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p class=\"v-mdl-ath__p v-mdl-ath__p--6\">\nS\u00e1bado, 23 de agosto 2025, 08:28<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00bfQu\u00e9 har\u00edas si estuvieras atrapado en un mismo d\u00eda durante toda tu vida? \u00bfC\u00f3mo acercarse a una de las figuras literarias que admiras? \u00bfC\u00f3mo sobrevivir en un mundo donde las relaciones personas son cada vez m\u00e1s escasas? Las respuestas a estas tres preguntas se asoman en los libros recomendados de esta semana. <\/p>\n<p>&#8216;Hotel Roma&#8217;, Pierre Adrian<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00abCuando cicatriza, la alegr\u00eda se convierte en melancol\u00eda\u00bb (60)<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/hotelroma.jpg\" class=\"v-a-img\" width=\"366\" height=\"206\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p class=\"v-p\">Cesare Pavese se convirti\u00f3 en el autor favorito de Pierre Adrian cuando el escritor franc\u00e9s cumpli\u00f3 los 30. Descubri\u00f3 en Pavese no solo a un tipo \u00absombr\u00edo, duro, lac\u00f3nico, sentencioso\u00bb (21). No solo a un hombre desgraciado en una sociedad en la que ser feliz es casi obligaci\u00f3n (52). No solo a un escritor \u00absolitario e introvertido\u00bb (58), al autor de &#8216;La casa en la colina&#8217; (uno de sus libros preferidos), al tipo que pas\u00f3 varias semanas encarcelado en Tur\u00edn y luego exiliado en Calabria. Adrian descubri\u00f3 en Pavese una voz amiga. \u00abUn escritor puede ser el amigo que nos consuela y nos ayuda a resistir\u00bb (187). \u00abPavese prestaba un servicio a los seres desdichados. Estos recurr\u00edan a su diario y a su correspondencia para expresar lo que ellos no acertaban a decir por s\u00ed mismos\u00bb (145). \u00abHay escritores que nos dan lo que ellos no tienen. Pavese me ofrec\u00eda todo lo que lo hab\u00eda abandonado a \u00e9l: la despreocupaci\u00f3n, la alegr\u00eda de vivir en este mundo, el esp\u00edritu infantil, la fe, el consuelo\u00bb (22). As\u00ed que, a partir de esta devoci\u00f3n por Pavese, Pierre Adrian construye un artefacto en el que, con recuerdos y recortes, con citas de la obra del italiano y apuntes biogr\u00e1ficos, recuerda al autor de &#8216;El oficio de vivir&#8217;. Para ello, recorre los principales escenarios de la vida de Pavese. Desde su localidad natal hasta ese cuarto del Hotel Roma en el que suicidi\u00f3. Y todo, para rememorar la figura del autor y reivindicar el papel de todos esos libros y escritores que nos acompa\u00f1an para hacernos la vida un poco mejor. <\/p>\n<p>&#8216;Lo que falta&#8217;, Munir Hachemi<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00abLeer es como pensar y a la vez pensar que pienso\u00bb (80)<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/61NHSmCvzBL._SL1000_.jpg\" class=\"v-a-img\" width=\"366\" height=\"206\" alt=\"\"\/><\/p>\n<p class=\"v-p\">En uno de los relatos que forman parte de &#8216;Lo que falta&#8217;, uno de los personajes dice: \u00ab&#8217;Los sin\u00f3logos&#8217; es el menos realista de los cuentos de mi amigo, precisamente porque narra nuestra realidad, que ya apenas es real\u00bb (170). Y sobre esta premisa pilota esta colecci\u00f3n de textos extra\u00f1os y extra\u00f1ados. Hachemi sit\u00faa al lector, en muchos casos, en un entorno que en principio parece dist\u00f3pico, pero que nos confronta con un presente plausible. Vemos a personajes solitarios, que han perdido conexi\u00f3n con los suyos, en un mundo donde las relaciones personales cada vez son m\u00e1s escasas y en el que el lenguaje (uno de los grandes tesoros compartidos) se deshilacha. \u00abLa comunicaci\u00f3n requiere que haya algo en com\u00fan, y en nuestro pueblo ya no quedaba comunidad, solo individuos desesperados o adormilados\u00bb (125). Esa desaparici\u00f3n del lenguaje es s\u00edntoma de la p\u00e9rdida de la condici\u00f3n humana en &#8216;Los restos&#8217;, el primero de los relatos. Hay otro que narra la historia de un tipo encerrado en un hotel, confinado despu\u00e9s de haberse sometido a terapia porque se hab\u00eda pasado horas haciendo una retransmisi\u00f3n &#8216;online&#8217; en la que el &#8216;streamer&#8217; se convert\u00eda en espectador de su propia vida. All\u00ed, en ese espacio de reclusi\u00f3n, se asoma a una ventana y en el edificio de enfrente ve a un hombre que a veces hace lo mismo que \u00e9l, lo que le lleva a cuestionarse qui\u00e9n es reflejo de qui\u00e9n. Y junto a esos cuentos, para insistir en eso de que la realidad ya apenas es real, se presenta (con hechuras de ficci\u00f3n) la entrevista a un extrabajador de un CIE, un centro de internamiento para migrantes, donde lo que se cre\u00eda imposible se desvela como dolorosamente real. No es sencilla la lectura de &#8216;Lo que falta&#8217;. <\/p>\n<p>&#8216;El volumen del tiempo I y II&#8217;, Solvej Balle<\/p>\n<p class=\"v-p\">\u00abNo todo es susceptible de planificaci\u00f3n. A veces, \u00fanicamente debes estar preparado\u00bb (117) <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/volumentiempo.jpg\" class=\"v-a-img\" width=\"366\" height=\"206\" alt=\"\"\/><\/p>\n<ul class=\"v-u\">\n<li class=\"v-u__l\">\n<p class=\"v-p\">\n&#8216;El volumen del tiempo&#8217; (dos tomos)<br \/>\nSolvej Balle\n<\/p>\n<\/li>\n<li class=\"v-u__l\">\n<p class=\"v-p\">\nAnagrama<br \/>\n184 p\u00e1ginas y 216 p\u00e1ginas. 18,90 euros cada libro\n<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"v-p\">Es buena la premisa de &#8216;El volumen del tiempo&#8217;, la aventura literaria en la que est\u00e1 inmersa Solvej Balle. La escritora belga ha planificado la escritura de siete libros (lleva cinco ya terminados, dos editados en espa\u00f1ol) en los que cuenta la historia de Tara Selter, una mujer que vive permanentemente atrapada en un 18 de noviembre. Puede sonar a t\u00f3pico, algo ya le\u00eddo antes, un d\u00eda de la marmota cualquiera, como otro m\u00e1s. Pero lo curioso aqu\u00ed es que la protagonista envejece. Aunque parece que siempre vive el mismo d\u00eda, el tiempo pasa para ella. El pelo le crece, el rostro se le llena poco a poco de arrugas, las heridas le sanan. Y es a partir de una quemadura que se le empieza a curar como descubre que el tiempo avanza en su cuerpo aunque no lo haga a su alrededor. Porque el mundo, para el resto, parece siempre el mismo cada 18 de noviembre. Su marido se levanta a la misma hora de siempre, sale de casa seg\u00fan lo planificado, regresa a la hora convenida. Cada d\u00eda llueve en el instante justo en el que lo hizo la jornada anterior. El ruido de las tuber\u00edas llega siempre a la misma hora. Porque siempre es 18 de noviembre. Ella, para que los d\u00edas no se conviertan en una niebla permanente, para intentar atrapar el paso de ese tiempo que no pasa, empieza a escribir (31), a anotar lo que ocurre en cada uno de esos d\u00edas que son iguales pero podr\u00edan ser distintos. Se deslizan as\u00ed en el libro reflexiones sobre la rutina, sobre las obligaciones prestablecidas, sobre el hast\u00edo de una vida donde todo parece planificado con anterioridad. Pero, en realidad, vivir es asomarse a lo inesperado. \u00abNos hemos acostumbrado a vivir sin sentir v\u00e9rtigo cada ma\u00f1ana, y en lugar de movernos vacilantes, con precauci\u00f3n, en un asombro continuo, vamos por la vida como si nada hubiera pasado, subestimamos lo extraordinario, y el v\u00e9rtigo solo aparece cuando la existencia se muestra como lo que es: inveros\u00edmil, imprevisible, extraordinaria\u00bb. (41). Los primeros d\u00edas, Tara intenta explicar a su marido, Thomas, qu\u00e9 es lo que ocurre. Cada ma\u00f1ana le tiene que contar de nuevo su situaci\u00f3n, porque \u00e9l, al despertar, olvida todo lo que su esposa le cont\u00f3 ayer. Porque para Thomas comienza un nuevo d\u00eda, pero para Tara es de nuevo el d\u00eda anterior. Surge as\u00ed entre ellos una brecha temporal que hace que cada vez est\u00e9n m\u00e1s distanciados. Ella decide un d\u00eda no contarle m\u00e1s, esconderse incluso de \u00e9l, recluirse en una habitaci\u00f3n para que su marido viva ese 18 de noviembre como si ella no existiera. Y una vez consumada esa separaci\u00f3n auspiciada por la rutina, ella comenzar\u00e1 a hacer excursiones para descubrir nuevas vidas en su eterno 18 de noviembre. Seguir\u00e1 a hurtadillas a su marido para ver d\u00f3nde va cuando ella no est\u00e1. Emprender\u00e1 excursiones por la ciudad para descubrir lugares donde nunca estuvo. Puesto que no puede ensanchar su tiempo, ensanchar\u00e1 las experiencias de su vida. Ah\u00ed est\u00e1 uno de los grandes atractivos de la novela, c\u00f3mo nos enfrentamos a la rutina y que hace esta con nuestras vidas. <\/p>\n<p class=\"v-p\">La segunda entrega de &#8216;El volumen del tiempo&#8217; nos presenta a una Tara empe\u00f1ada en hacer de sus 18 de noviembre cada d\u00eda un d\u00eda distinto. Para ello, Solvej Balle presenta diversas situaciones que le sirven para reflexionar sobre todas esas argucias que nos hemos dado los humanos para hacer m\u00e1s llevadero el paso del tiempo. \u00bfC\u00f3mo lidiar con una vida que se nos escapa? \u00bfC\u00f3mo domesticar un tiempo que no podemos manejar? Para eso creamos las estaciones, para tener la sensaci\u00f3n de que podemos etiquetar el tiempo, dividirlo en categor\u00edas, armar un relato en el que el verano viene despu\u00e9s de la primavera. Tara emprender\u00e1 un viaje por Europa para buscar el fr\u00edo invernal en el norte del continente y el calor veraniego en el sur. Una forma, en fin, de pensar que no siempre es 18 de noviembre. Adem\u00e1s de las estaciones, establecimos tradiciones. Por eso, Tara visita a sus padres para compartir con ellos una falsa cena de Navidad el d\u00eda en el que tendr\u00eda que haberse llegado al 24 de diciembre. Por eso, estudiamos la Historia como un relato del pasado, con la intenci\u00f3n de apresar y comprender lo que ya pas\u00f3. Y de ah\u00ed su repentino inter\u00e9s por esta disciplina. Por eso, le otorgamos a ciertos objetos valor sentimental: como una forma de crear en nuestra vida un hilo conductor en torno a algo que permanece, a lo que dotamos de sentido. Este segundo tomo de &#8216;El volumen del tiempo&#8217; (se anuncian siete) nos interpela sobre esas triqui\u00f1uelas que empleamos para no sentirnos perdidos en un flujo que nos atraviesa. Esta nueva entrega no llega al desasosiego que provoca la primera parte, pero no deja de regalar interesantes reflexiones sobre c\u00f3mo afrontamos el paso del tiempo y qu\u00e9 provoca eso en nosotros. <\/p>\n<p>Comenta<\/p>\n<p>Reporta un error<\/p>\n<p class=\"v-crt__t\"> L\u00edmite de sesiones alcanzadas<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">El acceso al contenido Premium est\u00e1 abierto por cortes\u00eda del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Por favor, int\u00e9ntalo pasados unos minutos.<\/p>\n<p>\nVolver a intentar\n<\/p>\n<p class=\"v-crt__t\">Sesi\u00f3n cerrada<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Al iniciar sesi\u00f3n desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerr\u00f3 la \u00faltima sesi\u00f3n en este.<\/p>\n<p class=\"v-crt__p\">Para continuar disfrutando de su suscripci\u00f3n digital, inicie sesi\u00f3n en este dispositivo.<\/p>\n<p>\nEste contenido es exclusivo para suscriptores\n<\/p>\n<p class=\"text\">\u00bfTienes una suscripci\u00f3n? <a href=\"https:\/\/secure.elnortedecastilla.es\/identidad\/inicio#vca=suscribete&amp;vso=elnortedecastilla&amp;vmc=on&amp;vli=cdn-ce-link-login\" class=\"login\" data-voc-vtm-id=\"comienzoSuscripcionON\" data-voc-vtm-info=\"cdn-ce-link-login\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Inicia sesi\u00f3n<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"S\u00e1bado, 23 de agosto 2025, 08:28 \u00bfQu\u00e9 har\u00edas si estuvieras atrapado en un mismo d\u00eda durante toda tu&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":67066,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[224,978,146,147,25,24,206,225,25750,27161,27160,438,26480,23],"class_list":{"0":"post-67065","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-libros","8":"tag-books","9":"tag-dia","10":"tag-entertainment","11":"tag-entretenimiento","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-hotel","15":"tag-libros","16":"tag-luchar","17":"tag-marmota","18":"tag-pavese","19":"tag-roma","20":"tag-rutina","21":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67065"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67065\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}