{"id":695261,"date":"2026-08-05T08:38:29","date_gmt":"2026-08-05T08:38:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/695261\/"},"modified":"2026-08-05T08:38:29","modified_gmt":"2026-08-05T08:38:29","slug":"picasso-dora-maar-lee-miller-el-ultimo-verano-de-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/695261\/","title":{"rendered":"Picasso, Dora Maar, Lee Miller&#8230; El \u00faltimo verano de la libertad"},"content":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 2013 coincid\u00edan dos libros que se asomaban a la vida fascinante, oculta, de <a title=\"Dora Maar \" href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/arte\/cuando-picasso-fue-musa-dora-maar_20250606684234ff836497285a9cb17f.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">Dora Maar <\/a>(1907-1997), una artista que despunt\u00f3 en la fotograf\u00eda, que se code\u00f3 con lo m\u00e1s granado de la intelectualidad francesa y cuyas obras tienen hoy un valor cada vez mayor. Eran dos trabajos distintos y complementarios de dos investigadoras: Victoria Combal\u00eda, con \u00abDora Maar. M\u00e1s all\u00e1 de Picasso\u00bb (Circe Ediciones), y Alicia Dujovne Ortiz, con \u00abDora Maar. Prisionera de la mirada\u00bb (Vaso Roto). La primera propon\u00eda una visi\u00f3n apartada del t\u00f3pico de considerar a Maar la mera compa\u00f1era sentimental de un Picasso que la abandonar\u00eda tras diez a\u00f1os de relaci\u00f3n tempestuosa; la segunda pon\u00eda el foco en \u00abel ojo\u00bb cual \u00abbola de cristal\u00bb, \u00abpineal\u00bb y \u00absurreal\u00bb, concepto sagrado para los vanguardistas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Al final, el mundo del arte olvid\u00f3 a una artista que hab\u00eda tenido mucha presencia aquella \u00e9poca dorada para la fotograf\u00eda, con Brassa\u00ef, Cartier-Bresson y Man Ray. Maar apenas hab\u00eda difundido sus obras, vendiendo algunas fotograf\u00edas de vez en cuando, pero neg\u00e1ndose a ver gente. Cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda decidido que ten\u00eda que alejarse de todos aquellos que se interesaban por ella<b> porque quer\u00edan contactar con Picasso<\/b>, o porque el trauma del abandono por parte del genio malague\u00f1o fue demasiado para su hipersensibilidad. Un d\u00eda, como relata Dujovne, su propio padre refiri\u00f3 a una persona, \u00abrojo de c\u00f3lera: \u201c\u00a1Con su talento de fot\u00f3grafa, irse a meter con ese tal Picasso!\u201d\u00bb. Y es que la familia ver\u00eda con malos ojos esa relaci\u00f3n, que ven\u00eda tras otra con el escritor Georges Bataille, obsesionado con la escatolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>\u00abPicasso dej\u00f3 a Dora sin dec\u00edrselo de frente\u00bb, apunta Dujovne. Simplemente dej\u00f3 de llamarla, de contar con ella, prefiriendo a <a title=\"otra mujer\" href=\"https:\/\/www.larazon.es\/local\/cataluna\/un-retrato-de-dora-maar-a-cuatro-manos-HL19650610\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">otra mujer<\/a>. Seg\u00fan el pintor, Dora, aquella que le fotografi\u00f3 pintando el \u00abGuernica\u00bb y en cuyo rostro se inspir\u00f3 para su cuadro \u00abMujer que llora\u00bb, siempre hab\u00eda estado loca. De hecho, Maar se puso en manos de un joven Jacques Lacan, por sus \u00abepisodios psic\u00f3ticos\u00bb, e ingresada en una cl\u00ednica. Asimismo, el poeta Paul \u00c9luard acus\u00f3 a Picasso de haberla trastornado y este se defendi\u00f3 diciendo que hab\u00edan sido ellos, los surrealistas, los culpables de tal cosa. En cualquier caso, Maar quiso desaparecer socialmente, entregarse a la fe cat\u00f3lica y permanecer hasta el resto de su vida en completa soledad,<b> rodeada de fotos y pinturas de un tiempo glorioso <\/b>que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, revive mediante biograf\u00edas, novelas y exposiciones.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ady-fidelin-man-ray-picasso-dora-maar-junto-otros-amigos-mougins-donde-pasaron-vacaciones-invitados-.webp\" alt=\"ADY FIDELIN MAN RAY PICASSO DORA MAAR JUNTO A OTROS AMIGOS EN MOUGINS EN DONDE PASARON LAS VACACIONES INVITADOS POR PAUL ELUARD \" width=\"1906\" height=\"1240\"\/><b>ADY FIDELIN MAN RAY PICASSO DORA MAAR JUNTO A OTROS AMIGOS EN MOUGINS EN DONDE PASARON LAS VACACIONES INVITADOS POR PAUL ELUARD <\/b> LREl arte como forma de vida<\/p>\n<p>Es el caso de una investigaci\u00f3n reciente aparecida en Estados Unidos:<b> \u00abA Vast Horizon: Artists and Lovers, Freedom and War\u00bb <\/b>(editorial Simon and Schuster), de la bi\u00f3grafa brit\u00e1nica Anna Thomasson, que tuvo al alcance diversas fotograf\u00edas muy \u00fatiles para entender el entorno que se hab\u00eda propuesto estudiar. Y es que muchas im\u00e1genes condensan el esp\u00edritu de una \u00e9poca y sobreviven como testimonio de un mundo que est\u00e1 a punto de desaparecer. Eso ocurre con la imagen que Lee Miller tom\u00f3 durante un picnic en la isla de Sainte-Marguerite, frente a la Costa Azul, en el verano de 1937. Bajo la sombra de los pinos, un grupo de artistas comparte vino, conversaciones y risas. Las mujeres han dejado caer los vestidos hasta la cintura para tomar el sol, mientras los hombres observan la escena con absoluta naturalidad.<\/p>\n<p><b>All\u00ed est\u00e1n Picasso y Maar, Man Ray, Roland Penrose, Paul y Nusch \u00c9luard, Eileen Agar y la joven bailarina Ady Fidelin. <\/b>Dos a\u00f1os despu\u00e9s Europa estar\u00e1 inmersa en la Segunda Guerra Mundial y para aquella generaci\u00f3n de creadores que entendi\u00f3 el arte como una forma de vivir ya nada ser\u00e1 lo mismo. En este sentido, el libro no pretende ser una nueva biograf\u00eda de Picasso ni otra historia del surrealismo, dado que Thomasson centra la atenci\u00f3n en una comunidad art\u00edstica cuyas vidas permanecieron profundamente entrelazadas durante una d\u00e9cada decisiva para la cultura europea. Lo que le interesa no es \u00fanicamente qu\u00e9 pintaban, fotografiaban o escrib\u00edan, sino c\u00f3mo conviv\u00edan, c\u00f3mo se influ\u00edan mutuamente y de qu\u00e9 manera la amistad, el deseo y la creaci\u00f3n terminaron formando parte de un mismo proyecto vital.<\/p>\n<p>La luz ante la oscuridad<\/p>\n<p>El escenario inicial es el H\u00f4tel Vaste Horizon, una peque\u00f1a pensi\u00f3n situada en Mougins, cerca de Cannes. Durante aquel verano de 1937 el establecimiento acogi\u00f3 a los artistas e intelectuales referidos, que alternaban jornadas de trabajo con ba\u00f1os en el Mediterr\u00e1neo, excursiones, largas comidas y continuas sesiones fotogr\u00e1ficas. Picasso pintaba; Lee Miller documentaba la vida cotidiana con su c\u00e1mara; Man Ray experimentaba con nuevas im\u00e1genes; Paul \u00c9luard escrib\u00eda; Dora Maar alternaba la fotograf\u00eda y la pintura; en fin, Roland Penrose, Eileen Agar, Nusch \u00c9luard y Ady Fidelin participaban en un ambiente donde las fronteras entre trabajo, amistad y vida privada apenas exist\u00edan. La autora sostiene que aquella convivencia fue mucho m\u00e1s que unas vacaciones compartidas. All\u00ed cristaliz\u00f3 una manera de entender la creaci\u00f3n art\u00edstica basada en la colaboraci\u00f3n permanente. Los protagonistas se retrataban unos a otros,<b> posaban para cuadros, comentaban sus obras, compart\u00edan ideas y constru\u00edan una red de influencias rec\u00edprocas<\/b> que resulta imposible separar de sus producciones individuales, de ah\u00ed que el libro muestre hasta qu\u00e9 punto muchas de las im\u00e1genes m\u00e1s conocidas del surrealismo nacieron precisamente de esa convivencia cotidiana.<\/p>\n<p>Especial atenci\u00f3n merece Ady Fidelin. Nacida en Guadalupe, bailarina y modelo, fue pareja de Man Ray durante varios a\u00f1os y protagonista de numerosas fotograf\u00edas y retratos. Sin embargo, tras la marcha del artista a Estados Unidos al estallar la guerra, desapareci\u00f3 pr\u00e1cticamente de los relatos sobre el surrealismo. Thomasson reconstruye su trayectoria y devuelve visibilidad a una mujer cuya presencia result\u00f3 decisiva en aquel c\u00edrculo art\u00edstico. Del mismo modo, dedica amplios pasajes a Maar, cuya carrera qued\u00f3 durante demasiado tiempo reducida al papel de compa\u00f1era sentimental de Picasso, o a Eileen Agar, una de las representantes brit\u00e1nicas m\u00e1s destacadas del surrealismo, cuya obra rara vez ocupa el lugar que merece en las historias del movimiento. Tambi\u00e9n Nusch \u00c9luard adquiere una dimensi\u00f3n propia. Habitualmente recordada como esposa del poeta Paul \u00c9luard, aparece aqu\u00ed como una personalidad esencial dentro del grupo, modelo, actriz y colaboradora activa de la resistencia cultural francesa durante los a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n nazi.<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda constituye precisamente la columna vertebral de la investigaci\u00f3n. Thomasson parte de cientos de im\u00e1genes tomadas por los propios protagonistas para reconstruir sus relaciones personales. Muchas son escenas dom\u00e9sticas, juegos en la playa, comidas, retratos improvisados o paseos. Otras documentan el proceso creativo de algunos de ellos. La autora analiza cada fotograf\u00eda como si se tratara de un documento hist\u00f3rico, identificando gestos, posiciones, ausencias, complicidades y cambios que permiten comprender mejor la evoluci\u00f3n del grupo.<b> A ese material visual se suman cartas, diarios, poemas, memorias y testimonios personales<\/b>, lo cual hace del libro casi un collage, donde las voces de los protagonistas se alternan constantemente.<\/p>\n<p>Pero, por supuesto, el aspecto clave del libro, m\u00e1s all\u00e1 de mostrar una cotidianidad conformada por una mirada liberal de la mente y el cuerpo humanos, y del sexo sin prejuicios ni tapujos, es la manera en que se contrapone el clima de libertad vivido durante aquel verano con el progresivo deterioro pol\u00edtico de Europa. Mientras el grupo disfruta de los d\u00edas luminosos de <a title=\"la Costa Azul,\" href=\"https:\/\/www.larazon.es\/cultura\/picasso-en-la-intimidad-LN23953800\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">la Costa Azul,<\/a> el continente se encuentra al borde del colapso; no en balde, Picasso trabaja en el \u00abGuernica\u00bb, convertido ya en un s\u00edmbolo de la barbarie desencadenada por la Guerra Civil espa\u00f1ola. El ascenso del fascismo y la amenaza de un nuevo conflicto aparecen como un rumor constante que terminar\u00e1 irrumpiendo de lleno en las vidas de todos ellos.<\/p>\n<p>La segunda parte del libro sigue a los protagonistas durante la guerra y demuestra c\u00f3mo esa comunidad art\u00edstica respondi\u00f3 de formas muy distintas al desastre europeo. Lee Miller abandon\u00f3 la fotograf\u00eda de moda para convertirse en una de las grandes corresponsales gr\u00e1ficas del conflicto. Sus im\u00e1genes de los campos de concentraci\u00f3n liberados y de la Alemania derrotada forman hoy parte de la memoria visual del siglo XX. Picasso permaneci\u00f3 en Par\u00eds durante la ocupaci\u00f3n, trabajando bajo la vigilancia del r\u00e9gimen nazi y viendo c\u00f3mo buena parte de su producci\u00f3n era calificada de arte degenerado. \u00c9luard colabor\u00f3 con la Resistencia francesa y escribi\u00f3 algunos de los poemas clandestinos m\u00e1s difundidos durante la ocupaci\u00f3n. Man Ray regres\u00f3 a Estados Unidos, mientras otros miembros del grupo conoc\u00edan el exilio, la persecuci\u00f3n o la p\u00e9rdida definitiva del mundo que hab\u00edan compartido pocos a\u00f1os antes.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/hotel-florida_58.jpg\" alt=\"HOTEL FLORIDA\" width=\"550\" height=\"407\"\/><b>HOTEL FLORIDA<\/b> LRUn tesoro bajo la cama<\/p>\n<p>Dora Maar almacen\u00f3 material fotogr\u00e1fico que sali\u00f3 a la luz a su muerte; seg\u00fan Dujovne, \u00abvivir\u00eda sus \u00faltimos a\u00f1os rodeada de un tesoro\u00bb: por ejemplo, las fotograf\u00edas que sac\u00f3 en su visita a Barcelona y la Costa Brava en 1932 y muchas otras de los siguientes cuatro a\u00f1os en Par\u00eds. De tal modo que \u00abdespu\u00e9s de su muerte, su viejo departamento del n\u00famero 6 de la calle Savoie fue invadido por hombres de leyes o de negocios alterados con un hilo de baba en la comisura y ojos como faroles. Se dispon\u00edan a buscar los tesoros de Picasso, guardados durante cuarenta a\u00f1os por la anciana reclusa\u00bb. Y en efecto, alguien \u00abse agach\u00f3 a mirar bajo la cama y lo que hall\u00f3 fue una monta\u00f1a de fotos que llevaban la firma de Dora Maar, cubiertas de polvo\u00bb.<\/p>\n<p>Otro grupo de artistas en la guerra<\/p>\n<p>Hotel Florida, en la plaza Callao (en la imagen), fue el lugar desde donde Amanda Vaill parti\u00f3 para la escritura de una extraordinaria cr\u00f3nica de la Guerra Civil espa\u00f1ola que se public\u00f3 en la editorial Turner; el hotel \u00abse hab\u00eda convertido en un refugio para un grupo abigarrado y pol\u00edglota de periodistas extranjeros, pilotos franceses y rusos, as\u00ed como de una variada gama de damas de la noche\u00bb. Por all\u00ed pasaron tres parejas decididas a informar sobre el conflicto: \u00abHemingway y su compatriota y tambi\u00e9n escritora Martha Gellhorn; los fot\u00f3grafos Robert Capa y Gerda Taro; y Arturo Barea e Ilsa Kulcsar, encargados de la oficina de censura de prensa extranjera de Madrid\u00bb. Para todos ellos la guerra ser\u00e1 un punto de inflexi\u00f3n decisivo tanto en su vida como en su trayectoria profesional; el af\u00e1n por la aventura les corre por las venas, parecen desconocer el miedo y se propondr\u00e1n desentra\u00f1ar \u00abla verdad\u00bb de lo que empez\u00f3 en julio de 1936. Un rasgo com\u00fan: cada uno participa en la guerra dici\u00e9ndose que una nueva vida \u2013en contraste con la anterior, frustrante, o presidida por el peligro y la huida\u2013 es posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el a\u00f1o 2013 coincid\u00edan dos libros que se asomaban a la vida fascinante, oculta, de Dora Maar&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":695262,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,209,232,234,146,147,25,24,124124,671,504,23],"class_list":["post-695261","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-arte-y-diseno","tag-arte","tag-arte-y-diseno","tag-arts","tag-arts-and-design","tag-cultura","tag-design","tag-diseno","tag-entertainment","tag-entretenimiento","tag-es","tag-espana","tag-la-razon-del-verano","tag-literatura","tag-pablo-picasso","tag-spain"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/117042002041126685","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=695261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695261\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/695262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=695261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=695261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=695261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}