{"id":70453,"date":"2025-08-25T05:38:07","date_gmt":"2025-08-25T05:38:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/70453\/"},"modified":"2025-08-25T05:38:07","modified_gmt":"2025-08-25T05:38:07","slug":"enganos-en-la-fuente-de-kolbe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/70453\/","title":{"rendered":"Enga\u00f1os en la fuente de Kolbe"},"content":{"rendered":"<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Desde el punto de vista de la historia pol\u00edtica, la figura del escultor alem\u00e1n Georg\u202fKolbe (1877-1922) tiene dos caras. Por un lado, la belleza evidente de sus esculturas clasicistas le convirtieron en un referente art\u00edstico en la Europa de entreguerras. Por otro, a partir de 1933 el nacionalsocialismo le convertir\u00eda en ejemplo del artista ario \u2014frente al \u201cdegenerado\u201d, en palabras de Hitler, arte moderno\u2014, lo que complic\u00f3 la percepci\u00f3n de su legado. Sobre todo, por quienes poseyeron su legado: en \u00faltima instancia, un artista no es responsable de qui\u00e9n le admira.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">El paso del tiempo ha restaurado pol\u00edticamente la figura de Georg Kolbe, pero no de todos sus trabajos. El Museo Kolbe de Berl\u00edn, que recoge buena parte de su obra, muestra desde 1979 una obra, La fuente de las bailarinas , que est\u00e1 ahora en el ojo del hurac\u00e1n. El propio Museo Kolbe inici\u00f3 en el 2024 una investigaci\u00f3n sobre la obra para estudiar si su exposici\u00f3n implica antisemitismo.<\/p>\n<p>La escultura fue un encargo del empresario Heinrich Stahl a Georg Kolbe; los nazis se la arrebataron en 1941<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">\u00bfY por qu\u00e9 ser\u00eda antisemita la exposici\u00f3n de La fuente de las bailarinas ? Porque fue arrebatada a una familia jud\u00eda. Una memoria que se perdi\u00f3 y que nada lo recuerda.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">La investigaci\u00f3n del Museo Kolbe ha rehecho el siglo de vida del conjunto escult\u00f3rico. La fuente de las bailarinas naci\u00f3 en 1922 como un encargo de Heinrich Stahl, un empresario jud\u00edo, a Kolbe para su villa de Dahlem, un barrio residencial del extrarradio berlin\u00e9s. Con la llegada del nazismo y la represi\u00f3n antisemita, Stahl fue forzado, en 1941, a vender todas sus propiedades. Stahl muri\u00f3 en el gueto de Theresienstadt, en la actual Rep\u00fablica Checa. \u201cTuvimos que entregar todos nuestros fondos al Reich y vamos como mendigos hacia un futuro incierto\u201d, dej\u00f3 escrito. Un a\u00f1o despu\u00e9s, mor\u00eda en el gueto al que fue enviado.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 1945, La fuente de las bailarinas fue adquirida por el c\u00f3nsul b\u00falgaro en Berl\u00edn, Todor Dimanov, que se estableci\u00f3 \u2014y traslad\u00f3 el conjunto escult\u00f3rico\u2014 a Madrid. En los a\u00f1os cincuenta, los herederos de Stahl trataron de que Alemania restaurase sus propiedades y patrimonio. Fueron compensados con 2.000 d\u00f3lares a cambio de renunciar a la demanda. Respecto a la fuente, Dimanov comunic\u00f3 que era imposible recuperarla porque hab\u00eda \u201cdesaparecido\u201d. La desaparici\u00f3n era cre\u00edble, dada la devastaci\u00f3n de Berl\u00edn en los \u00faltimos d\u00edas del Tercer Reich, pero no era cierta. El barrio en el que se ubicaba est\u00e1 en el suroeste de la ciudad, y el principal frente de guerra fue el este de Berl\u00edn. Dahlem qued\u00f3 a salvo de lo peor de los ataques. Adem\u00e1s, tras la rendici\u00f3n alemana, el barrio \u2014un entorno de villas diplom\u00e1ticas y residencias universitarias\u2014 qued\u00f3 encuadrado en el sector estadounidense, albergando al gobierno de Berl\u00edn Occidental durante la posguerra.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Pese a su pretendida desaparici\u00f3n, la fuente reapareci\u00f3 en 1978 dentro del patrimonio de los Dinamov, a\u00fan establecidos en Espa\u00f1a, que la vendieron al Museo Kolbe por 120.000 marcos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">La historia de La fuente de las bailarinas y la familia Stahl podr\u00eda haberse quedado ah\u00ed, pero Kathleen Reinhardt, curadora de arte y directora del Museo Kolbe desde diciembre del 2022, impuls\u00f3 una lectura cr\u00edtica del propio cat\u00e1logo del museo. Entre las investigaciones que abri\u00f3, la relaci\u00f3n de las obras catalogadas con el periodo nazi.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">En esas pesquisas se descubri\u00f3 el enga\u00f1o sobre La fuente de las bailarinas , ausente en 1953 y convenientemente redescubierta para su venta en 1978.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Rehecha la historia, los herederos de la familia Stahl, representados por la nieta de Heinrich, Susan Gunstream, exigen que la estatua sea calificada de NS Raubkunst . Es decir, de arte saqueado a los jud\u00edos por los nazis, cosa que el Museo Kolbe, de momento, no ha hecho. Adem\u00e1s, piden que se les ofrezca una restituci\u00f3n, dado el expolio de 1941 y el enga\u00f1o de 1953.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Por el momento, la direcci\u00f3n del museo y la familia est\u00e1n en conversaciones en busca de una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica justa. Y, sobre todo, en pos de la restauraci\u00f3n moral que supondr\u00eda reconocer que la obra fue objeto del expolio nazi a los jud\u00edos, y que La fuente de las bailarinas lo recuerde. Porque para eso sirve la memoria hist\u00f3rica: porque detr\u00e1s de la verdad est\u00e1 la justicia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desde el punto de vista de la historia pol\u00edtica, la figura del escultor alem\u00e1n Georg\u202fKolbe (1877-1922) tiene dos&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":70454,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[173],"tags":[229,233,231,230,232,234,146,147,25,24,23],"class_list":{"0":"post-70453","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-arte-y-diseno","8":"tag-arte","9":"tag-arte-y-diseno","10":"tag-arts","11":"tag-arts-and-design","12":"tag-design","13":"tag-diseno","14":"tag-entertainment","15":"tag-entretenimiento","16":"tag-es","17":"tag-espana","18":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70453"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70453\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}