{"id":722463,"date":"2026-08-20T22:48:25","date_gmt":"2026-08-20T22:48:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/722463\/"},"modified":"2026-08-20T22:48:25","modified_gmt":"2026-08-20T22:48:25","slug":"el-cnio-abre-una-nueva-via-para-impedir-la-aparicion-de-resistencias-a-los-tratamientos-contra-el-cancer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/722463\/","title":{"rendered":"El CNIO abre una nueva v\u00eda para impedir la aparici\u00f3n de resistencias a los tratamientos contra el c\u00e1ncer"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El investigador <strong>Nicola D\u2019Amelio<\/strong>, <strong>de la Universidad de Picardie Jules Verne<\/strong> (Francia), ha pasado parte del verano en el Centro Nacional de Investigaciones Oncol\u00f3gicas (<a href=\"https:\/\/www.cnio.es\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.cnio.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">CNIO<\/a>) desarrollando una idea que, en el futuro, podr\u00eda hacer realidad una escena hoy de ciencia ficci\u00f3n: una terapia contra el c\u00e1ncer que se come como un yogur. La idea se basa en peque\u00f1as prote\u00ednas llamadas \u2018p\u00e9ptidos interferentes\u2019, creadas a medida en el laboratorio para interrumpir se\u00f1ales qu\u00edmicas indispensables para la c\u00e9lula de c\u00e1ncer. <\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de una estrategia innovadora para impedir la aparici\u00f3n de resistencias al tratamiento; es decir, combate uno de los principales problemas de la oncolog\u00eda actual: una terapia que estaba funcionando bien de repente deja ser efectiva y el c\u00e1ncer avanza. D\u2019Amelio desarrolla su proyecto junto con <strong>Jorge Mart\u00ednez Torrecuadrada<\/strong>, <strong>jefe de la Unidad de Producci\u00f3n de Prote\u00ednas del CNIO<\/strong>, gracias al programa Investigadores Visitantes Fundaci\u00f3n Occident.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las c\u00e9lulas tumorales dependen de una cadena de transmisi\u00f3n f\u00edsica para crecer: la prote\u00edna A debe encajar perfectamente con la B para pasarle la orden de multiplicarse. Los p\u00e9ptidos interferentes funcionan como una pieza de rompecabezas impostora. Se unen a la prote\u00edna A y bloquean f\u00edsicamente el lugar donde deber\u00eda encajar la B. Al interrumpir este contacto, la cadena de mensajes se rompe y <a href=\"https:\/\/www.innovaspain.com\/nanoparticulas-nanoglue-cancer\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\">el tumor detiene su crecimiento<\/a>.<\/p>\n<p><strong><strong>P\u00e9ptidos interferentes para cortar la comunicaci\u00f3n celular<\/strong><\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos c\u00e1nceres mutan para esquivar los medicamentos; eso implica que sus prote\u00ednas cambian. Aqu\u00ed entra en juego la idea de D\u2019Amelio: si para rechazar al p\u00e9ptido interferente el c\u00e1ncer cambia la forma de sus prote\u00ednas, tambi\u00e9n deja de poder conectarse con sus propias prote\u00ednas, y la cadena de mensajes se interrumpe. \u201cPor eso estos p\u00e9ptidos son una herramienta prometedora\u201d, explica D\u2019Amelio.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nunca es f\u00e1cil pasar del dicho al hecho. Crear los p\u00e9ptidos interferentes adecuados es un reto. Un gran obst\u00e1culo es el coste, relativamente alto, de fabricarlos en el laboratorio. D\u2019Amelio tiene una soluci\u00f3n: \u201cDelegar su producci\u00f3n a bacterias que ya utilizamos de forma segura como probi\u00f3ticos\u201d. Hoy es posible modificar gen\u00e9ticamente estas bacterias beneficiosas (como las del yogur) para que act\u00faen como \u2018f\u00e1bricas microsc\u00f3picas\u2019. \u201cDe este modo las bacterias no solo producen los p\u00e9ptidos interferentes de manera natural y mucho m\u00e1s econ\u00f3mica, sino que tambi\u00e9n los liberan directamente en el intestino\u201d, explica el investigador.<\/p>\n<p><strong>\u00abA\u00fan estamos lejos, pero los resultados son prometedores\u00bb<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el objetivo: comer probi\u00f3ticos, como las bacterias del yogur, que liberen un p\u00e9ptido capaz de interrumpir se\u00f1ales de proliferaci\u00f3n de un c\u00e1ncer en el colon, por ejemplo. El desarrollo de estos probi\u00f3ticos se est\u00e1 llevando a cabo en colaboraci\u00f3n con el CNIO y tambi\u00e9n con <strong>Luis Berm\u00fadez-Humar\u00e1n, investigador del Instituto Micalis en Jouy-en-Josas <\/strong>(Par\u00eds).<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA\u00fan estamos lejos\u201d, dice D\u2019Amelio. \u201cPero los experimentos que hemos hecho estas semanas en el CNIO arrojan unos primeros resultados prometedores\u201d. Qu\u00edmico de formaci\u00f3n, D\u2019Amelio ha probado en el CNIO la funcionalidad de varios p\u00e9ptidos dise\u00f1ados por \u00e9l, en distintas l\u00edneas celulares. \u201cLa estancia en el CNIO ha sido fundamental para dilucidar parte del mecanismo de acci\u00f3n de los p\u00e9ptidos interferentes\u201d, afirma. \u201cHemos confirmado que pueden penetrar en las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas, alcanzando as\u00ed las prote\u00ednas diana responsables de la proliferaci\u00f3n celular\u201d.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siguiente paso ser\u00e1 probar la actividad de los p\u00e9ptidos frente a una amplia variedad de c\u00e9lulas cancer\u00edgenas. Tambi\u00e9n hay que garantizar que no se degradan antes de llegar a su diana. \u201cSuperadas estas pruebas precl\u00ednicas in vitro, estaremos en disposici\u00f3n de dar el salto a los estudios in vivo\u201d, dice D\u2019Amelio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El investigador Nicola D\u2019Amelio, de la Universidad de Picardie Jules Verne (Francia), ha pasado parte del verano en&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":722464,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[1066,11307,25,24,165,166,23],"class_list":["post-722463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-salud","tag-cancer","tag-cnio","tag-es","tag-espana","tag-health","tag-salud","tag-spain"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/117130278370524871","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/722463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=722463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/722463\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/722464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=722463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=722463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=722463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}