{"id":738209,"date":"2026-08-30T07:32:09","date_gmt":"2026-08-30T07:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/738209\/"},"modified":"2026-08-30T07:32:09","modified_gmt":"2026-08-30T07:32:09","slug":"prestarias-antes-tu-dinero-a-google-o-a-un-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/738209\/","title":{"rendered":"\u00bfPrestar\u00edas antes tu dinero a Google o a un Estado?"},"content":{"rendered":"<p class=\"c-paragraph\">Hace apenas unos meses ocurri\u00f3 algo extraordinario en el mercado de cr\u00e9dito. El CDS (Credit Default Swap) a cinco a\u00f1os de Nvidia, el contrato que permite protegerse frente a un impago de su deuda, lleg\u00f3 a cotizar alrededor de 38 puntos b\u00e1sicos, frente a unos 40 puntos b\u00e1sicos del CDS soberano de <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/lainformacion\/economia-y-finanzas\/intervencion-manipulacion-mercado-bonos-eeuu-divide-inversores_7030419_0.html\" title=\"\u00bfIntervenci\u00f3n o manipulaci\u00f3n del mercado de bonos? EEUU divide a los inversores\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Estados Unidos<\/a> al mismo plazo. <b>Asegurar durante cinco a\u00f1os la deuda de Nvidia costaba, por tanto, ligeramente menos <\/b>que asegurar la del Gobierno estadounidense.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La comparaci\u00f3n resulta todav\u00eda m\u00e1s llamativa porque enfrente estaba el emisor del d\u00f3lar, capaz de recaudar impuestos y financiarse en la principal moneda de reserva del planeta. Nvidia es una empresa extraordinariamente rentable, pero sigue siendo una empresa. Que durante un momento el mercado cobrara menos por cubrir su riesgo de impago obliga al menos a hacerse una pregunta que hace unos a\u00f1os habr\u00eda parecido absurda. \u00bfHasta qu\u00e9 punto sigue siendo autom\u00e1ticamente m\u00e1s seguro prestar dinero a un Estado que a una de las mayores compa\u00f1\u00edas del mundo?<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La respuesta empieza por separar dos cosas que suelen confundirse. El CDS mide cu\u00e1nto cuesta proteger una deuda frente a un evento de cr\u00e9dito, mientras que la rentabilidad de un bono incorpora adem\u00e1s <b>los tipos de inter\u00e9s, la inflaci\u00f3n esperada, el plazo y la prima<\/b> que exige el inversor por mantener ese dinero inmovilizado.<\/p>\n<p>El precio del riesgo<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La deuda p\u00fablica sigue marcando la referencia sobre la que se construye buena parte del mercado y cada emisi\u00f3n corporativa se mide contra ese list\u00f3n. Alphabet coloc\u00f3 en agosto <b>25.000 millones de d\u00f3lares en bonos<\/b> y, en el tramo a diez a\u00f1os, ofreci\u00f3 una rentabilidad de alrededor del 5,5%, unos 85 puntos b\u00e1sicos m\u00e1s que el bono estadounidense al mismo plazo, que se mov\u00eda cerca del 4,7%.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Para el inversor, prestar dinero a Google durante diez a\u00f1os supon\u00eda as\u00ed obtener unos 0,85 puntos porcentuales adicionales frente a hacerlo con Washington. La distancia era inferior a un punto porcentual pese a cambiar deuda soberana por deuda de una empresa.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">El mercado tiene motivos para concederle ese margen. S&amp;P Global Ratings, la agencia de calificaci\u00f3n crediticia, mantiene a Alphabet en AA+ con perspectiva estable y, al cierre de junio, la compa\u00f1\u00eda acumulaba 162.500 millones de d\u00f3lares entre caja y valores negociables frente a 101.100 millones de deuda. Sus negocios de publicidad, b\u00fasquedas y nube <b>contin\u00faan generando cantidades enormes de efectivo <\/b>mientras la compa\u00f1\u00eda conserva una capacidad financiera que pocas empresas pueden igualar.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Los gobiernos parten de una ventaja distinta, porque Estados Unidos puede elevar impuestos, refinanciar vencimientos durante d\u00e9cadas y emitir deuda en una moneda que controla, aunque a cambio debe sostener d\u00e9ficits persistentes y unas necesidades de financiaci\u00f3n que no dejan de crecer.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Esa necesidad constante de dinero est\u00e1 empujando al alza las rentabilidades de los bonos largos y la deuda a treinta a\u00f1os <b>ha vuelto a superar el 5%<\/b>, mientras la deuda federal ronda ya los 40 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Nvidia, Alphabet, Microsoft, Amazon o Meta pueden reaccionar de una manera que Washington no tiene a su alcance, porque una empresa puede frenar inversiones, recortar recompras, vender activos o trasladar con rapidez el crecimiento de sus ingresos a beneficios y caja. Esa flexibilidad ayuda a explicar por qu\u00e9 algunos de estos grupos <b>pueden captar decenas de miles de millones de d\u00f3lares<\/b> pagando una prima relativamente contenida sobre la deuda soberana, aunque el mercado empiece ahora a exigirles algo m\u00e1s a medida que crece la factura de la inteligencia artificial (IA).<\/p>\n<p>La IA aprieta<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">La ventaja empieza a reducirse cuando esas mismas compa\u00f1\u00edas utilizan sus balances para financiar<b> una carrera de inversi\u00f3n cada vez m\u00e1s cara.<\/b> Estas grandes compa\u00f1\u00edas han impulsado la emisi\u00f3n de deuda relacionada con IA hasta unos 220.000 millones de d\u00f3lares en 2026, frente a 12.500 millones en el mismo periodo del a\u00f1o anterior. Los diferenciales de los bonos tecnol\u00f3gicos con grado de inversi\u00f3n han subido hasta unos 89 puntos b\u00e1sicos y Amazon tuvo que pagar recientemente alrededor de 120 puntos b\u00e1sicos sobre los bonos a diez a\u00f1os en una emisi\u00f3n de 25.000 millones.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Nvidia muestra lo r\u00e1pido que puede cambiar esa confianza. Su CDS a cinco a\u00f1os, que meses antes hab\u00eda llegado a situarse por debajo del estadounidense, alcanz\u00f3 el 27 de julio un r\u00e9cord de 82 puntos b\u00e1sicos, aproximadamente el doble que unas semanas antes. ICE Data Services situ\u00f3 el movimiento como el mayor salto intrad\u00eda desde que el contrato comenz\u00f3 a negociarse activamente en noviembre de 2025.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">El detonante fueron las dudas sobre los compromisos que Nvidia estaba asumiendo para financiar el propio ecosistema que compra sus chips. Morgan Stanley calcula que las garant\u00edas, respaldos y otros compromisos vinculados a infraestructuras de IA<b> podr\u00edan elevar su exposici\u00f3n crediticia por encima de 200.000 millones de d\u00f3lares<\/b> en 2028, aunque su endeudamiento directo siga siendo reducido. Esta misma semana la compa\u00f1\u00eda ha frenado una iniciativa que ofrec\u00eda apoyo crediticio a peque\u00f1os proveedores de nube despu\u00e9s de que aumentaran las cr\u00edticas sobre posibles estructuras de financiaci\u00f3n circular.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Ah\u00ed empieza a complicarse la pregunta para el inversor, porque comprar un bono estadounidense a diez a\u00f1os ofrece alrededor del 4,7% y evita asumir el riesgo espec\u00edfico de una empresa, mientras prestar a Google permite obtener algo m\u00e1s a cambio de aceptar el riesgo de su balance.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">Esa ventaja de la deuda p\u00fablica tampoco es gratuita, ya que Estados Unidos necesita colocar cantidades crecientes de deuda, Alemania est\u00e1 viendo su rentabilidad a diez a\u00f1os en m\u00e1ximos de quince a\u00f1os y Espa\u00f1a paga alrededor del 3,7% pese a mantener una prima muy inferior a la registrada durante la crisis del euro.<\/p>\n<p class=\"c-paragraph\">El inversor que hoy tenga que elegir entre prestar su dinero a Google o a un Estado se encuentra as\u00ed con dos precios distintos del riesgo. El bono le dice cu\u00e1nto cobra por prestar y el CDS cu\u00e1nto est\u00e1 pagando el mercado por protegerse frente a un evento de cr\u00e9dito, mientras la avalancha de deuda tecnol\u00f3gica y las necesidades de financiaci\u00f3n de los gobiernos siguen moviendo ambos term\u00f3metros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace apenas unos meses ocurri\u00f3 algo extraordinario en el mercado de cr\u00e9dito. 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