{"id":741036,"date":"2026-08-31T22:34:15","date_gmt":"2026-08-31T22:34:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/741036\/"},"modified":"2026-08-31T22:34:15","modified_gmt":"2026-08-31T22:34:15","slug":"una-metrica-de-resonancia-detecta-alteraciones-tempranas-vinculadas-al-alzheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/741036\/","title":{"rendered":"Una m\u00e9trica de resonancia detecta alteraciones tempranas vinculadas al Alzheimer"},"content":{"rendered":"<p>La enfermedad de Alzheimer se ha estudiado tradicionalmente como una patolog\u00eda que afecta principalmente a la sustancia gris del cerebro, donde se localizan los cuerpos neuronales y donde se acumulan algunas de las lesiones m\u00e1s caracter\u00edsticas de la enfermedad. Sin embargo, cada vez hay m\u00e1s evidencia de que la sustancia &#8230;            &#13;\n        <\/p>\n<p> &#13;<\/p>\n<p>La <strong>enfermedad de Alzheimer<\/strong> se ha estudiado tradicionalmente como una patolog\u00eda que afecta principalmente a la sustancia gris del cerebro, donde se localizan los cuerpos neuronales y donde se acumulan algunas de las lesiones m\u00e1s caracter\u00edsticas de la enfermedad. Sin embargo, cada vez hay m\u00e1s evidencia de que la <strong>sustancia blanca<\/strong> tambi\u00e9n se altera en fases tempranas del proceso neurodegenerativo.<\/p>\n<p>En este contexto, un estudio liderado por el grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del <strong>Instituto de Investigaci\u00f3n Sant Pau <\/strong>(IR Sant Pau) ha analizado estas alteraciones mediante una m\u00e9trica de resonancia magn\u00e9tica de difusi\u00f3n denominada <strong>PSMD<\/strong> \u2013siglas en ingl\u00e9s de peak width of skeletonized mean diffusivity\u2013, que permite detectar cambios microsc\u00f3picos en los tractos de sustancia blanca que pueden no ser visibles en una resonancia convencional.<\/p>\n<p>Los resultados, publicados en la revista Alzheimer&#8217;s &amp; Dementia, muestran que el PSMD identifica alteraciones tempranas de la sustancia blanca tanto en el Alzheimer espor\u00e1dico como en el asociado al s\u00edndrome de Down. En esta \u00faltima poblaci\u00f3n, <strong>los cambios se observan alrededor de los 38 a\u00f1os<\/strong>, aproximadamente 15a\u00f1os antes de la edad a la que suele manifestarse cl\u00ednicamente la demencia asociada al Alzheimer.<\/p>\n<p>\u00abEste estudio refuerza la idea de que la enfermedad de Alzheimer no afecta \u00fanicamente a la sustancia gris. La sustancia blanca tambi\u00e9n se altera de forma temprana y puede aportar informaci\u00f3n muy relevante sobre la progresi\u00f3n de la enfermedad\u00bb, explica el doctor<strong> Alexandre Bejanin<\/strong>, jefe del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau y autor de correspondencia del trabajo. El estudio ha sido realizado con 496 participantes procedentes de dos cohortes de Sant Pau: la <strong>Down-Alzheimer Barcelona Neuroimaging Initiative<\/strong> (DABNI) y la <strong>Sant Pau Initiative on Neurodegeneration<\/strong> (SPIN). En total, se analizaron 150 personas cognitivamente sanas, 118 pacientes con Alzheimer espor\u00e1dico y 228 adultos con s\u00edndrome de Down.<\/p>\n<p> &#13;<\/p>\n<p><strong>El s\u00edndrome de Down como modelo de Alzheimer<\/strong><\/p>\n<p>El s\u00edndrome de Down constituye una poblaci\u00f3n especialmente relevante para estudiar la enfermedad de Alzheimer. La trisom\u00eda del cromosoma 21 implica una copia adicional del <strong>gen<\/strong> <strong>APP<\/strong>, relacionado con la producci\u00f3n de beta-amiloide, una de las prote\u00ednas clave en la enfermedad. Por este motivo, las personas con s\u00edndrome de Down presentan una acumulaci\u00f3n muy temprana de patolog\u00eda amiloide y un riesgo muy elevado de desarrollar Alzheimer a lo largo de la vida.<\/p>\n<p>Esta evoluci\u00f3n m\u00e1s predecible convierte al s\u00edndrome de Down en un <strong>modelo \u00fanico para estudiar las fases iniciales del Alzheimer<\/strong> y comprender mejor qu\u00e9 cambios cerebrales aparecen antes de los s\u00edntomas. Adem\u00e1s, esta poblaci\u00f3n presenta con frecuencia <strong>angiopat\u00eda amiloide cerebral<\/strong>, una alteraci\u00f3n vascular producida por el dep\u00f3sito de amiloide en los vasos sangu\u00edneos del cerebro, que tambi\u00e9n puede contribuir al da\u00f1o de la sustancia blanca.\u00a0\u00abEl s\u00edndrome de Down nos ofrece una oportunidad \u00fanica para estudiar fases muy iniciales de la enfermedad de Alzheimer, porque su evoluci\u00f3n biol\u00f3gica es m\u00e1s predecible. Esto nos permite analizar cambios que, en la poblaci\u00f3n general, son mucho m\u00e1s dif\u00edciles de detectar antes de que aparezcan los s\u00edntomas\u00bb, apunta el doctor Bejanin.<\/p>\n<p>Hasta ahora, el PSMD se hab\u00eda estudiado en distintas enfermedades asociadas al da\u00f1o de la sustancia blanca y a la enfermedad cerebral de peque\u00f1o vaso, incluida la angiopat\u00eda amiloide cerebral, pero no se hab\u00eda aplicado de forma amplia en personas con s\u00edndrome de Down. \u00abEn s\u00edndrome de Down no se hab\u00eda estudiado esta m\u00e9trica. Por eso quisimos compararla tambi\u00e9n con el Alzheimer espor\u00e1dico, para ver si lo que observ\u00e1bamos en esta poblaci\u00f3n segu\u00eda un patr\u00f3n similar y pod\u00eda ayudarnos a entender mecanismos compartidos de la enfermedad\u00bb, se\u00f1ala la doctora<strong> Alejandra Morcillo-Nieto<\/strong>, primera autora del estudio e investigadora del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau.<\/p>\n<p><strong>Una herramienta para captar cambios microsc\u00f3picos<\/strong><\/p>\n<p>El PSMD se obtiene a partir de im\u00e1genes de difusi\u00f3n, una modalidad de resonancia magn\u00e9tica que analiza el movimiento de las mol\u00e9culas de agua en el tejido cerebral. En la sustancia blanca sana, <strong>este movimiento est\u00e1 condicionado por la organizaci\u00f3n de los axones y la mielina<\/strong>. Cuando existe da\u00f1o axonal, p\u00e9rdida de mielina o alteraciones microvasculares, la difusi\u00f3n se vuelve m\u00e1s heterog\u00e9nea.<\/p>\n<p>\u00abEl PSMD se centra en los tractos de la sustancia blanca y proporciona un valor global por individuo. Esto lo convierte en una m\u00e9trica relativamente sencilla de calcular y potencialmente \u00fatil como herramienta complementaria, tanto en investigaci\u00f3n como en el contexto cl\u00ednico o de ensayos cl\u00ednicos\u00bb, explica la doctora Morcillo-Nieto. A diferencia de otras m\u00e9tricas de difusi\u00f3n m\u00e1s utilizadas en an\u00e1lisis de grupo, <strong>el<\/strong> <strong>PSMD ofrece una medida global para cada persona<\/strong>, lo que puede facilitar su interpretaci\u00f3n y su posible incorporaci\u00f3n como marcador complementario en estudios cl\u00ednicos.<\/p>\n<p>Uno de los principales intereses de esta medida es que <strong>puede detectar alteraciones microestructurales antes de que el da\u00f1o sea visible<\/strong> mediante t\u00e9cnicas convencionales de resonancia. En el estudio, especialmente en las personas con s\u00edndrome de Down, el PSMD identific\u00f3 alteraciones en casos en los que todav\u00eda no se observaban hiperintensidades de la sustancia blanca, unas lesiones visibles en resonancia que suelen relacionarse con da\u00f1o vascular y p\u00e9rdida de integridad del tejido cerebral.<\/p>\n<p>\u00abLa difusi\u00f3n ya es, de base, m\u00e1s sensible a cambios sutiles que otras secuencias convencionales. El inter\u00e9s del PSMD es que aporta un valor global y puede detectar alteraciones que todav\u00eda no vemos como lesiones claras en la resonancia estructural\u00bb, a\u00f1ade la investigadora.<\/p>\n<p><strong>Cambios detectables antes de los s\u00edntomas<\/strong><\/p>\n<p>El estudio muestra que el PSMD aumenta con la edad en todos los grupos estudiados, pero lo hace de forma especialmente marcada en las personas con s\u00edndrome de Down. En esta poblaci\u00f3n, las diferencias respecto al grupo control comenzaron a observarse <strong>alrededor de los 38 a\u00f1os<\/strong>, aproximadamente 15 a\u00f1os antes de la edad a la que suele manifestarse cl\u00ednicamente la demencia asociada al Alzheimer.\u00a0\u00abEste es un resultado muy relevante, pero debe interpretarse con prudencia. El estudio no sigue todav\u00eda a las mismas personas a lo largo del tiempo, sino que compara participantes de distintas edades dentro de una poblaci\u00f3n en la que la historia natural del Alzheimer est\u00e1 muy bien caracterizada. El siguiente paso ser\u00e1 confirmarlo en estudios longitudinales\u00bb, precisa Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p>El PSMD tambi\u00e9n fue m\u00e1s alto en las personas que ya presentaban s\u00edntomas de Alzheimer, tanto en la poblaci\u00f3n general como en las personas con s\u00edndrome de Down. No obstante, una vez aparecidos los s\u00edntomas, <strong>la m\u00e9trica no permiti\u00f3 diferenciar claramente entre las fases prodr\u00f3micas y la demencia<\/strong>. Adem\u00e1s, el aumento del PSMD se asoci\u00f3 con un peor rendimiento cognitivo global, tanto en la poblaci\u00f3n con Alzheimer espor\u00e1dico como en las personas con s\u00edndrome de Down. <\/p>\n<p>En este \u00faltimo grupo, los investigadores utilizaron pruebas neuropsicol\u00f3gicas adaptadas a las caracter\u00edsticas de esta poblaci\u00f3n, lo que permiti\u00f3 relacionar las alteraciones de la sustancia blanca con el funcionamiento cognitivo en ambos contextos cl\u00ednicos. \u00abLo que vemos es un aumento importante cuando se pasa de una fase sin s\u00edntomas a una fase sintom\u00e1tica. Despu\u00e9s, aunque puede seguir aumentando, no parece ser una herramienta tan fina para clasificar la gravedad. Ser\u00eda m\u00e1s un biomarcador precoz que un marcador de estadiaje\u00bb, resume Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p><strong>Un da\u00f1o de origen multifactorial<\/strong><\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n analiz\u00f3 la relaci\u00f3n entre el PSMD y distintos biomarcadores en l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo. El marcador que mostr\u00f3 una asociaci\u00f3n m\u00e1s consistente fue el <strong>neurofilamento de cadena ligera <\/strong>(NfL), una prote\u00edna que se libera cuando se produce da\u00f1o axonal. Esta relaci\u00f3n refuerza la idea de que el PSMD est\u00e1 captando alteraciones estructurales relevantes en los tractos de sustancia blanca, formados principalmente por axones recubiertos de mielina.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el PSMD se relacion\u00f3 con biomarcadores cl\u00e1sicos de la enfermedad de Alzheimer, como beta-amiloide y tau, y con <strong>marcadores de activaci\u00f3n glial e inflamaci\u00f3n<\/strong>. En el caso de la tau, los investigadores observaron un resultado aparentemente inesperado en el Alzheimer espor\u00e1dico: la asociaci\u00f3n con <strong>pTau181<\/strong> no aumentaba en paralelo al PSMD, sino que era inversa. Seg\u00fan los autores, una posible explicaci\u00f3n es que este biomarcador puede alcanzar una fase de meseta y disminuir en etapas m\u00e1s avanzadas, cuando la p\u00e9rdida neuronal reduce el tejido capaz de liberarlo al l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo.<\/p>\n<p>El PSMD tambi\u00e9n se asoci\u00f3 con <strong>microhemorragias cerebrales e hiperintensidades de la sustancia blanca<\/strong>, dos marcadores radiol\u00f3gicos vinculados al da\u00f1o vascular y a la enfermedad cerebral de peque\u00f1o vaso. En conjunto, estos resultados apuntan a que el da\u00f1o de la sustancia blanca en el Alzheimer no depende de un \u00fanico mecanismo, sino que responde a una combinaci\u00f3n de procesos neurodegenerativos, vasculares e inflamatorios.<\/p>\n<p>\u00abEl da\u00f1o de la sustancia blanca es multifactorial. Hay interacci\u00f3n entre la patolog\u00eda propia del Alzheimer, la angiopat\u00eda amiloide cerebral, el da\u00f1o axonal y otros procesos vasculares. Todav\u00eda no sabemos qu\u00e9 aparece primero, si la alteraci\u00f3n de la sustancia blanca favorece despu\u00e9s la patolog\u00eda de Alzheimer o si es la patolog\u00eda de Alzheimer la que induce este da\u00f1o. Probablemente hay una interacci\u00f3n entre ambas cosas\u00bb, afirma la doctora Morcillo-Nieto.<\/p>\n<p><strong>Una herramienta complementaria en el contexto de nuevos tratamientos<\/strong><\/p>\n<p>Los investigadores consideran que esta informaci\u00f3n puede ser especialmente relevante en el contexto actual, en el que est\u00e1n emergiendo nuevos tratamientos dirigidos contra la enfermedad de Alzheimer y aumenta la necesidad de contar con herramientas que permitan caracterizar mejor el estado cerebral de cada paciente. En este escenario, no basta con identificar la presencia de patolog\u00eda amiloide o tau, sino que tambi\u00e9n es importante conocer el grado de afectaci\u00f3n de otros componentes del cerebro, como la sustancia blanca, el da\u00f1o axonal o las alteraciones vasculares.<\/p>\n<p>El PSMD no se plantea como una prueba diagn\u00f3stica aislada, sino como un <strong>biomarcador complementario<\/strong> que podr\u00eda ayudar a monitorizar la evoluci\u00f3n del da\u00f1o cerebral. Al obtenerse a partir de im\u00e1genes de difusi\u00f3n, una secuencia que ya forma parte de muchos protocolos de resonancia, esta m\u00e9trica podr\u00eda incorporarse en estudios cl\u00ednicos y ensayos para aportar informaci\u00f3n adicional sobre la integridad de la sustancia blanca y su posible evoluci\u00f3n durante el seguimiento.<\/p>\n<p>\u00abEn el contexto de los nuevos tratamientos, cada vez ser\u00e1 m\u00e1s importante disponer de herramientas que nos ayuden a monitorizar no solo la patolog\u00eda cl\u00e1sica del Alzheimer, sino tambi\u00e9n el estado global del tejido cerebral. El PSMD puede aportar informaci\u00f3n complementaria sobre la sustancia blanca y contribuir a entender mejor c\u00f3mo evoluciona el da\u00f1o en cada paciente\u00bb, se\u00f1ala Bejanin.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los autores consideran que esta medida podr\u00eda ser \u00fatil para <strong>estudiar la relaci\u00f3n entre la enfermedad de Alzheimer, el da\u00f1o vascular y posibles complicaciones asociadas a determinados tratamientos<\/strong>, en un contexto en el que la resonancia magn\u00e9tica tiene un papel creciente en el seguimiento de los pacientes. Aunque todav\u00eda son necesarios estudios longitudinales para validar su valor predictivo, el hecho de que el PSMD detecte alteraciones microestructurales antes de que aparezcan lesiones visibles en resonancia convencional lo convierte en unaherramienta prometedora para monitorizar poblaciones de alto riesgo.<\/p>\n<p><strong>Una visi\u00f3n m\u00e1s completa del Alzheimer<\/strong><\/p>\n<p>El trabajo refuerza la idea de que la enfermedad de Alzheimer no afecta \u00fanicamente a la sustancia gris ni puede explicarse solo por la acumulaci\u00f3n de amiloide y tau. La afectaci\u00f3n de la sustancia blanca, el da\u00f1o axonal, la angiopat\u00eda amiloide cerebral y la enfermedad cerebral de peque\u00f1o vaso forman parte de un proceso m\u00e1s complejo que debe estudiarse de forma integrada.<\/p>\n<p>\u00abEstos resultados nos obligan a pensar en la enfermedad de Alzheimer de una manera m\u00e1s global. Para comprender mejor su evoluci\u00f3n, necesitamos incorporar herramientas que nos permitan estudiar no solo la patolog\u00eda cl\u00e1sica, sino tambi\u00e9n el da\u00f1o vascular, axonal y de la sustancia blanca\u00bb, concluye el doctor Bejanin. El estudio abre la puerta a futuras investigaciones longitudinales para confirmar si las alteraciones del PSMD predicen la progresi\u00f3n cl\u00ednica, la aparici\u00f3n de lesiones visibles en resonancia o el desarrollo de demencia, especialmente en poblaciones de alto riesgo como las personas con s\u00edndrome de Down.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La enfermedad de Alzheimer se ha estudiado tradicionalmente como una patolog\u00eda que afecta principalmente a la sustancia gris&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":741037,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[40424,3350,988,33759,100512,386,3463,13952,1289,3319,3169,69637,25,24,93367,165,10289,3356,33987,5087,131515,131516,4968,7171,33492,166,8729,33517,23,25521,3581,3342,4168],"class_list":["post-741036","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-salud","tag-alteraciones","tag-alzheimer","tag-anos","tag-aparecer","tag-asociado","tag-blanca","tag-cambios","tag-clinica","tag-demencia","tag-detecta","tag-donde","tag-down","tag-es","tag-espana","tag-esporadico","tag-health","tag-identifican","tag-investigadores","tag-ir","tag-manifestacion","tag-metrica","tag-microscopicos","tag-pau","tag-pueden","tag-resonancia","tag-salud","tag-sant","tag-sindrome","tag-spain","tag-sustancia","tag-tanto","tag-tempranas","tag-vinculadas"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/117192509830195487","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/741036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=741036"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/741036\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/741037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=741036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=741036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=741036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}