{"id":74593,"date":"2025-08-27T00:21:09","date_gmt":"2025-08-27T00:21:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/74593\/"},"modified":"2025-08-27T00:21:09","modified_gmt":"2025-08-27T00:21:09","slug":"madrid-el-infierno-madrileno-un-recorrido-por-la-ciudad-tras-las-huellas-del-diablo-el-salto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/74593\/","title":{"rendered":"Madrid | El infierno madrile\u00f1o, un recorrido por la ciudad tras las huellas del diablo &#8211; El Salto"},"content":{"rendered":"<p>Entre las varias teor\u00edas que intentan explicar el origen del famoso dicho \u201cDe Madrid al cielo\u201d destaca la leyenda que cuenta que, cada noche, las almas de los madrile\u00f1os que han muerto ese d\u00eda se re\u00fanen en la Casa de Campo, concretamente en el Cerro Garabitas \u2014una de las cotas m\u00e1s altas de la ciudad, a 677 metros sobre el nivel del mar y punto estrat\u00e9gico durante la Guerra Civil\u2014, y desde all\u00ed emprenden su ascenso al cielo. Durante a\u00f1os, los vecinos de la zona alimentaron esta historia asegurando que ve\u00edan luces elev\u00e1ndose entre las copas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Hoy, en un contexto de cambio clim\u00e1tico, con la temperatura media de las ciudades aumentando exponencialmente cada a\u00f1o, el Ayuntamiento de Madrid parece remar en direcci\u00f3n contraria a lo que dictar\u00eda el sentido com\u00fan y no pierde ocasi\u00f3n de convertir cada calle y cada plaza en una isla de calor, con tala de \u00e1rboles, m\u00e1s cemento, m\u00e1s coches y menos sombras. Se cierran parques, el espacio urbano se privatiza y, en condiciones de calor extremo, la \u00fanica forma que hay para refrescarse en la calle es previo pago. De la M-10 a la M-50, Madrid tiene una estructura basada en carreteras de circunvalaci\u00f3n, c\u00edrculos de asfalto que la rodean como si del infierno descrito por Dante Alighieri en La divina comedia se tratara: cuanto m\u00e1s cerca del centro, mayor es el castigo a sufrir. Con este panorama, 40 grados a la sombra y el asfalto desprendiendo fuego, la c\u00e9lebre frase que durante siglos ha identificado a la capital quiz\u00e1 deber\u00eda reescribirse con un m\u00e1s apropiado \u201cDe Madrid al infierno\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>En Madrid existi\u00f3 un callej\u00f3n del Infierno, renombrado como Arco del Triunfo, hoy el pasaje comunica la calle Mayor  con la Plaza Mayor. Seg\u00fan diversas fuentes, habr\u00eda recibido en su  momento la denominaci\u00f3n de infierno debido a las enormes llamaradas que  se propagaron por \u00e9l durante uno de los grandes incendios que asolaron  la Plaza Mayor en el siglo XVII<\/p><\/blockquote>\n<p>Es tradicional en muchos pueblos de Espa\u00f1a que la toponimia de algunas de sus calles haga referencia al lugar al que conducen: as\u00ed la calle del Castillo lleva efectivamente al castillo, la calle de la Iglesia conduce a la iglesia y la calle del R\u00edo, al r\u00edo. Siguiendo esta l\u00f3gica, si hubiera una hipot\u00e9tica calle del Infierno deber\u00eda llevar a las mismas puertas del Averno, pues aunque ya no conserve dicha denominaci\u00f3n, en Madrid existi\u00f3 un callej\u00f3n del Infierno, como puede comprobarse en el Plano topogr\u00e1fico de Madrid de 1769, conocido como Plano Espinosa por el nombre de su autor, el grabador Antonio Espinosa de los Monteros. Renombrado como Arco del Triunfo, hoy el pasaje comunica la calle Mayor con la Plaza Mayor. Seg\u00fan diversas fuentes, habr\u00eda recibido en su momento la denominaci\u00f3n de infierno debido a las enormes llamaradas que se propagaron por \u00e9l durante uno de los grandes incendios que asolaron la Plaza Mayor en el siglo XVII. Pese a la l\u00f3gica de la explicaci\u00f3n, no faltan motivos para asociar este lugar con lo demon\u00edaco, ya que en sus escasos metros vivieron dos curas condenados a muerte: uno, Mart\u00edn Merino, que atent\u00f3 contra la reina Isabel II; el otro, Cayetano Galeote, quien acab\u00f3 con la vida del obispo de Madrid.<\/p>\n<p>Tras cruzar el callej\u00f3n que nos conduce al infierno, inevitablemente el itinerario de esta ruta demon\u00edaca encuentra su siguiente hito en el Monumento al \u00c1ngel Ca\u00eddo, que se puede visitar en el parque de El Retiro siempre y cuando este se encuentre abierto al p\u00fablico. Obra del escultor madrile\u00f1o Ricardo Bellver, constituye una de las escas\u00edsimas representaciones escult\u00f3ricas dedicadas a Satan\u00e1s que hay en el mundo. Realizada originalmente en yeso en 1877 mientras Bellver era residente de Academia Espa\u00f1ola de Bellas Artes en Roma, la obra fue adquirida al a\u00f1o siguiente por el Estado, que dispuso su fundici\u00f3n en bronce con motivo de la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds de 1878, siendo as\u00ed como nos ha llegado a la actualidad. Tras su exhibici\u00f3n pas\u00f3 a formar parte de la colecci\u00f3n del Museo del Prado, hasta que fue donada al Ayuntamiento de Madrid que la instal\u00f3 en su emplazamiento actual. El conjunto escult\u00f3rico, erigido sobre un pedestal ochavado decorado tambi\u00e9n con rostros demon\u00edacos y rodeado de una fuente, se eleva, \u201ccasualmente\u201d, 666 metros sobre el nivel del mar, cifra tradicionalmente asociada a la Bestia en la simbolog\u00eda apocal\u00edptica. El Monumento al \u00c1ngel Ca\u00eddo es, precisamente, la \u00faltima imagen que aparece en El d\u00eda de la bestia (\u00c1lex de la Iglesia, 1995), pel\u00edcula por antonomasia del satanismo en el cine espa\u00f1ol. Este largometraje dej\u00f3, adem\u00e1s, varias localizaciones que, desde hace 30 a\u00f1os, forman parte del imaginario diab\u00f3lico madrile\u00f1o. Entre ellas destaca el edificio Carri\u00f3n. Situado en la esquina de Gran V\u00eda con la plaza del Callao, construido entre 1931 y 1933 en estilo art d\u00e9co por los arquitectos Luis Mart\u00ednez-Feduchi Ruiz y Vicente Eced y Eced, es el escenario de la primera aparici\u00f3n de la Bestia tras la invocaci\u00f3n realizada por el padre \u00c1ngel y compa\u00f1\u00eda, mientras el m\u00edtico luminoso de Schweppes, que corona su fachada exterior, enmarca la espectacular huida de los protagonistas. Pero en la pel\u00edcula, sobre todo, hay que destacar la Puerta de Europa, popularmente conocida como las Torres KIO, denominaci\u00f3n derivada del acr\u00f3nimo de sus promotores principales, Kuwait Investment Office. Estos emblem\u00e1ticos rascacielos se transforman en el templo de Sat\u00e1n gracias a la genial idea de guion que aprovecha la semejanza entre sus formas inclinadas y las dos diagonales con las que acompa\u00f1an la firma del demonio. Las torres fueron proyectadas por los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y John Burgee. Con una inclinaci\u00f3n de 14,3\u00b0, comenzaron a construirse en 1989 y fueron finalizadas siete a\u00f1os despu\u00e9s, por tanto a\u00fan no estaban totalmente concluidas en el momento del rodaje, circunstancia que aport\u00f3 a la escena una atm\u00f3sfera m\u00e1s apocal\u00edptica si cabe.<\/p>\n<p>Mientras se constru\u00eda la Puerta de Europa, el 27 de noviembre de 1992, a apenas 11 kil\u00f3metros de all\u00ed, en una vivienda de la calle Luis Mar\u00edn, 8 (Puente de Vallecas) una patrulla policial acud\u00eda de madrugada al domicilio de la familia Guti\u00e9rrez L\u00e1zaro, quienes llamaron alertados por ciertos sucesos inexplicables que se estaban dando en su casa: crucifijos que aparec\u00edan invertidos, electrodom\u00e9sticos que se activaban sin explicaci\u00f3n, puertas que se abr\u00edan y cerraban por s\u00ed solas, e incluso gritos que no se sab\u00eda de d\u00f3nde proven\u00edan. La tragedia familiar hab\u00eda empezado un a\u00f1o antes, con la repentina muerte de una de sus hijas, Estefan\u00eda, una joven aficionada al ocultismo, quien podr\u00eda haber sido pose\u00edda por un esp\u00edritu maligno en una sesi\u00f3n de g\u00fcija que result\u00f3 fallida. El episodio, que pasar\u00eda a conocerse como el Expediente Vallecas, se convirti\u00f3 en el \u00fanico caso en Espa\u00f1a en el que un atestado policial recoge de manera oficial la supuesta existencia de fen\u00f3menos paranormales. La historia gener\u00f3 titulares y debates tanto en programas de radio y televisi\u00f3n especializados en misterio como en informativos convencionales y el mism\u00edsimo Tristanbraker \u2014uno de los parapsic\u00f3logos m\u00e1s populares de la \u00e9poca\u2014 estudi\u00f3 el caso, llegando incluso a realizar un exorcismo ante las c\u00e1maras de televisi\u00f3n. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, todo el suceso inspir\u00f3 a Paco Plaza para la pel\u00edcula Ver\u00f3nica (2017).<\/p>\n<p>Un d\u00eda de junio de 2003, frente al n\u00famero 3 de la calle Pez, aparecieron esparcidas en la acera decenas y decenas de enigm\u00e1ticas fotograf\u00edas, que fueron rescatadas por el fot\u00f3grafo Paco G\u00f3mez. Tras una labor de investigaci\u00f3n logr\u00f3 identificar qui\u00e9n era la familia que se ocultaba tras esas im\u00e1genes. Se trataba de Elmer y Margaret Modlin, un matrimonio estadounidense empecinado con trascender, \u00e9l como actor, ella como pintora, junto con su hijo Nelson, que hab\u00eda abandonado Estados Unidos huyendo de la guerra de Vietnam. Los tres se establecieron en Madrid a finales de los a\u00f1os 60. Con una vida bastante herm\u00e9tica y oscura, Margaret se obsesion\u00f3 con representar el Apocalipsis de San Juan en sus obras, para las que usaba de modelos a su hijo y a su marido al que entre otros personajes convirti\u00f3 en el diablo. Los cuadros de un marcado estilo surrealista se acumulaban en las paredes de la casa, sin lograr mucho reconocimiento ni exhibici\u00f3n p\u00fablica. Elmer, por su parte, tuvo otra vinculaci\u00f3n sat\u00e1nica m\u00e1s ya que form\u00f3 parte del reparto de Rosemary\u2019s Baby (La semilla del diablo, dirigida por Roman Polanski en 1968). Los tres murieron en un periodo de cinco a\u00f1os entre 1998 y 2003, y sus cenizas fueron esparcidas en el lago de la Casa de Campo, y no fue hasta el hallazgo de G\u00f3mez cuando se conoci\u00f3 su historia, public\u00e1ndose posteriormente en el libro Los Modlin. A su vez, el cineasta Sergio Oksman realiz\u00f3 la pel\u00edcula Una historia para los Modlin (2012) con la que gan\u00f3 el premio Goya al mejor cortometraje documental, agrandando la leyenda de la familia.<\/p>\n<blockquote><p>A los lugares relacionados con lo cinematogr\u00e1fico se suman otros  espacios de la ciudad vinculados a leyendas populares de posesiones y  exorcismos que, pese al paso de los siglos, han llegado a nuestros d\u00edas.  Dichas historias nacen de un rasgo caracter\u00edstico de las sociedades  cristianas: la creencia en una estricta dicotom\u00eda entre el bien y el mal  absolutos<\/p><\/blockquote>\n<p>A estos lugares relacionados con lo cinematogr\u00e1fico se suman otros espacios de la ciudad vinculados a leyendas populares de posesiones y exorcismos que, pese al paso de los siglos, han llegado a nuestros d\u00edas. Dichas historias nacen de un rasgo caracter\u00edstico de las sociedades cristianas: la creencia en una estricta dicotom\u00eda entre el bien y el mal absolutos, que lleva a atribuir rasgos demon\u00edacos a quienes no se pliegan a su forma de entender del mundo. Entre ellas destaca la relacionada con la iglesia de San Pedro el Viejo, una de las m\u00e1s antiguas de Madrid. Ubicada en el coraz\u00f3n hist\u00f3rico de la ciudad, en un extremo de la calle Nuncio, ocupa el lugar donde anta\u00f1o se encontraba la mezquita de La Morer\u00eda. Sus or\u00edgenes se remontan a los primeros a\u00f1os del siglo XIII y, aunque a lo largo de los siglos ha experimentado diversas reformas y transformaciones, a\u00fan conserva elementos de notable valor arquitect\u00f3nico, entre los que destaca su torre mud\u00e9jar del siglo XIV. Entre los diferentes acontecimientos hist\u00f3ricos y leyendas vinculadas con San Pedro, la presencia en el siglo XVII de Genaro Andreini como capell\u00e1n lo relaciona directamente con el satanismo m\u00e1s castizo. Andreini \u2014\u201clicenciado Calabr\u00e9s, hombre de bonete de tres altos, hecho a modo de medio celem\u00edn, ojos de espulgo, vivos y bulliciosos [\u2026] tard\u00f3n en las respuestas y abreviador en la mesa, gran lanzador de esp\u00edritus, tanto que sustentaba el cuerpo con ellos\u201d, como lo describi\u00f3 Francisco de Quevedo en \u201cEl alguacil endemoniado\u201d, una de las cinco partes de Sue\u00f1os y discursos de verdades descubridoras de abusos, vicios y enga\u00f1os en todos los oficios y estados del Mundo (1627)\u2014, lleg\u00f3 a Madrid v\u00eda el Camino de Santiago y bajo la protecci\u00f3n del Conde de Lemos. Autodenominado experto en demonios, esparci\u00f3 el miedo a las posesiones entre los beatos de la capital, para posteriormente actuar como exorcista, convirtiendo la iglesia en el punto de encuentro de todos los que se cre\u00edan endemoniados. Fue desterrado por la propia Inquisici\u00f3n para evitar los esc\u00e1ndalos que consideraba se daban en Madrid a causa de los frecuentes exorcismos practicados en San Pedro.<\/p>\n<p>  <img alt=\"\u2018El Aquelarre\u2019, de Goya\" class=\"card-img-top figure-img\" \/><\/p>\n<p>\n        El Museo L\u00e1zaro Galdiano alberga en su colecci\u00f3n una de las representaciones m\u00e1s destacadas de Lucifer en el arte, \u2018El Aquelarre\u2019 de Francisco de Goya.  Francisco de Goya. El Aquelarre. 1797-1798. \u00a9Museo L\u00e1zaro Galdiano.<\/p>\n<p>En esos mismos a\u00f1os se construy\u00f3 la Iglesia Monasterio de las Benedictinas de San Pl\u00e1cido, obra del arquitecto Fray Lorenzo de San Nicol\u00e1s. El conjunto, situado en la confluencia de la calle Pez esquina con La Madera, alberga en su interior una notable colecci\u00f3n de obras de arte de Claudio Coello, Gregorio Fern\u00e1ndez y Francisco Rizi. En su d\u00eda tambi\u00e9n custodi\u00f3 el c\u00e9lebre Cristo crucificado de Vel\u00e1zquez \u2014actualmente en el Museo del Prado\u2014, encargado por Jer\u00f3nimo de Villanueva, benefactor del convento junto con Teresa Valle de la Cerda y Alvarado.<\/p>\n<p>El barroco fue un periodo muy propicio para la proliferaci\u00f3n de leyendas y supersticiones en torno a las fuerzas del mal y, como la Inquisici\u00f3n estaba a pleno rendimiento, cualquier sospecha de herej\u00eda pod\u00eda derivar en acusaciones de posesi\u00f3n. Tal fue el caso de las 25 monjas del convento, procesadas en 1628 tras la difusi\u00f3n de persistentes rumores que circulaban desde su llegada. Estas habladur\u00edas se vieron alimentadas por el hecho de que Villanueva hab\u00eda mandado construir, junto al monasterio, una residencia en la que organizaba fiestas a las que acud\u00edan las m\u00e1s altas personalidades del pa\u00eds como Felipe IV y el conde-duque de Olivares, y en la que se dec\u00eda exist\u00eda un pasadizo que comunicaba directamente con las dependencias de las religiosas. En estas escaramuzas, algunas monjas quedaron embarazadas y la gente, obviando la realidad, lo atribu\u00eda a la intervenci\u00f3n del diablo, lleg\u00e1ndose a afirmar que en sus entra\u00f1as albergaban al propio hijo de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p>La \u00faltima de las leyendas vinculada con la Santa Inquisici\u00f3n nos conduce a la Real Casa de Correos, actual sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, situada en la Puerta del Sol. Durante la dictadura franquista, el edificio alcanz\u00f3 una siniestra notoriedad al albergar la sede central de la Direcci\u00f3n General de Seguridad, convirti\u00e9ndose en un espacio de represi\u00f3n y tortura. Sin embargo, ya en sus or\u00edgenes se vio envuelta en relatos de car\u00e1cter sobrenatural, relacionados con supuestas apariciones demon\u00edacas. <\/p>\n<p>El edificio fue mandado construir en tiempos de Fernando VI, quien se lo encarg\u00f3 al arquitecto Ventura Rodr\u00edguez, una de las figuras m\u00e1s reconocidas de la \u00e9poca. Sin embargo, la muerte del monarca en 1759, acaecida antes del inicio de los trabajos en el edificio, y la posterior llegada de Carlos III al trono cambiaron por completo los planes del proyecto. Debido a las desavenencias entre ambos, el nuevo rey apart\u00f3 a Ventura Rodr\u00edguez de las obras reales, y encarg\u00f3 un nuevo dise\u00f1o para la Real Casa de Correos al arquitecto franc\u00e9s Jacques Marquet. Y es precisamente durante las obras (1766-68) cuando empezaron los problemas: los trabajadores se declararon en huelga y no precisamente por sus condiciones laborales, sino a ra\u00edz de ciertos fen\u00f3menos inexplicables. Seg\u00fan afirmaban, en el edificio que estaban levantando se mov\u00edan los andamios sin causa aparente, se apagaban las luces de forma inesperada, las herramientas misteriosamente aparec\u00edan cada d\u00eda en sitios distintos de donde se hab\u00edan dejado la noche anterior e incluso, en ocasiones, se o\u00edan voces que amenazaban a los obreros con arder en el infierno ya que el inmueble pertenec\u00eda al diablo.<\/p>\n<p>El miedo lleg\u00f3 a tal punto que hubo que poner en aviso a la Inquisici\u00f3n, y se propuso la idea de contratar a un sacerdote como parte de la cuadrilla, el Padre L\u00f3pez p\u00e1rroco de la Iglesia del Buen Suceso, para mantener el espacio libre de esp\u00edritus malignos, bendecir cada d\u00eda el edificio e incluso, si fuera necesario, practicar exorcismos en caso de posesi\u00f3n. La estrategia funcion\u00f3 y con un cura en plantilla las obras pudieron continuar.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n m\u00e1s extendida de estos hechos sostiene que todo fue parte de un plan urdido por allegados a Ventura Rodr\u00edguez para echar al arquitecto franc\u00e9s \u2014quien hab\u00eda modificado el proyecto original por otro de car\u00e1cter mucho m\u00e1s sobrio, adem\u00e1s de poco aceptado en la ciudad\u2014 y restituir en su lugar al defenestrado arquitecto madrile\u00f1o. A\u00f1os despu\u00e9s, la suerte de Ventura Rodr\u00edguez dio un nuevo giro al ser elegido para proyectar la nueva sede del Consejo Supremo y Tribunal de la Inquisici\u00f3n, que se levant\u00f3 en la calle Torija, 14. En los s\u00f3tanos del edificio se ubicaban las mazmorras en las que encerraban a los sospechosos de herej\u00edas, eran de dominio p\u00fablico las torturas que sufr\u00edan los presos para que confesaran, y el miedo a pasar por la calle se apoder\u00f3 de los vecinos, que la evitaban siempre que les era posible.<\/p>\n<p>La figura de Lucifer ha estado presente en numerosas leyendas asociadas a la ciudad de Madrid, y para honrar esta tradici\u00f3n era necesario erigir un espacio que le rindiera culto. El empresario Faustino Garc\u00eda y el artista cubano Mario Carre\u00f1o fueron los encargados de levantarlo all\u00e1 por los a\u00f1os 30 del siglo pasado. El recinto se estableci\u00f3 en la calle Atocha 60 con entrada por el Pasaje Dor\u00e9, entre lo que hoy es la sede de la Filmoteca Espa\u00f1ola y la Iglesia de El Salvador y San Nicol\u00e1s. Bautizado con el nombre de Cabaret Sat\u00e1n, abri\u00f3 sus puertas el 11 de agosto de 1934 y un gran ne\u00f3n indicaba la entrada. Se consagr\u00f3 como local destinado a exaltar lo \u201cdegenerado\u201d: acceso por grutas oscuras tenuemente iluminadas por tonos rojizos, escenograf\u00edas infernales donde actuaban orquestas de ritmos desenfrenados, que parec\u00edan surgir de llamas de fuego, entre sus mesas corr\u00eda el alcohol, los bailes y la golfer\u00eda m\u00e1s lib\u00e9rrima, desatando la ira de cat\u00f3licos y reaccionarios. No estuvo mucho tiempo abierto, en plena Guerra Civil fue requisado por los comunistas quienes establecieron all\u00ed un espacio de pr\u00e1cticas de tiro, y ya en la posguerra, durante la dictadura franquista, reabri\u00f3 sus puertas como sala de fiestas, aunque se vio obligado a abandonar la referencia sat\u00e1nica de su denominaci\u00f3n original, adoptando en su lugar la menos conflictiva de Cabaret Tarz\u00e1n.<\/p>\n<p>Este recorrido tras las huellas del diablo en Madrid podr\u00eda llegar a su fin con una visita al Museo L\u00e1zaro Galdiano, que alberga en su colecci\u00f3n una de las representaciones m\u00e1s destacadas de Lucifer en el arte, El Aquelarre de Francisco de Goya. El lienzo fue realizado en 1798 por encargo de los duques de Osuna para decorar su palacio en la finca que pose\u00edan en la Alameda de Osuna, hoy conocida como Parque del Capricho. La composici\u00f3n transmite una atm\u00f3sfera profundamente inquietante. Bajo la luz de una media luna que refuerza el car\u00e1cter nocturno de la escena, el espacio central est\u00e1 ocupado por la figura del demonio, representado, en esta ocasi\u00f3n, en su forma tradicional de macho cabr\u00edo. A su alrededor se agrupan varias mujeres de rostros descompuestos, que le ofrecen ni\u00f1os en sacrificio para que se alimente. Aparecen en la pintura beb\u00e9s en brazos de sus madres, algunos ni\u00f1os esquel\u00e9ticos y otros ya muertos colgados de un palo, mientras sobre ellos sobrevuelan amenazantes p\u00e1jaros. Un ritual sat\u00e1nico en toda regla para concluir esta ruta.<\/p>\n<p>Aunque si lo que busc\u00e1is es mirar directamente a los ojos a la personificaci\u00f3n de todos los vicios, todav\u00eda se puede incluir una \u00faltima parada: la puerta central de bronce de la Catedral de La Almudena, donde entre las figuras esculpidas por Luis Sanguino se puede distinguir al rey em\u00e9rito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Entre las varias teor\u00edas que intentan explicar el origen del famoso dicho \u201cDe Madrid al cielo\u201d destaca la&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":74594,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[146,147,25,24,4805,23],"class_list":{"0":"post-74593","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento","8":"tag-entertainment","9":"tag-entretenimiento","10":"tag-es","11":"tag-espana","12":"tag-radical-magazine","13":"tag-spain"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74593\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}