{"id":749465,"date":"2026-09-05T16:10:16","date_gmt":"2026-09-05T16:10:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/749465\/"},"modified":"2026-09-05T16:10:16","modified_gmt":"2026-09-05T16:10:16","slug":"venecia-2026-robert-pattinson-a-la-caza-de-los-depredadores-sexuales-en-la-superficial-primetime-el-cine-en-la-ser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/749465\/","title":{"rendered":"Venecia 2026 | Robert Pattinson, a la caza de los depredadores sexuales en la superficial &#8216;Primetime&#8217; | El cine en la SER"},"content":{"rendered":"<p class=\"loc\">Venecia<\/p>\n<p>Preocupa que, en apenas cuatro d\u00edas de festival, ya podamos ver algunos tics que se repiten en las propuestas del cine anglosaj\u00f3n. La \u00faltima en sumarse a una manera de enfrentar los problemas sociales y pol\u00edticos desde la superficialidad ha sido &#8216;Primetime&#8217;, el esperado debut en la ficci\u00f3n del documentalista Lance Oppenheim. La suya es una de las pel\u00edculas anglosajonas que, como &#8216;Wild Horse Nine&#8217; o &#8216;Ink&#8217;, arremeten contra grandes desastres de nuestro tiempo (la pol\u00edtica exterior de la CIA y la desinformaci\u00f3n del periodismo sensacionalista). Sin embargo, todas pecan de lo mismo: quedarse en la an\u00e9cdota y no ir realmente a los fallos del sistema. Es algo as\u00ed como sucumbir a un capitalismo cartoon, como define la pensadora Julie Ackermann en su ensayo Hyperpop. Un mundo donde todo est\u00e1 simplificado, donde todo se exagera, se infla, donde todo parece una caricatura y no hay mucho debajo. <\/p>\n<p>Ese es el principal defecto de &#8216;Primetime&#8217;, que acaba fascinado por aquello que cuestiona y que no entra a plantear las cuestiones \u00e9ticas, morales e incluso legales que el objeto retratado trae consigo. Desde sus documentales, Lance Oppenheim ha explorado una cuesti\u00f3n que busca abordar desde la p\u00e1tina de la ficci\u00f3n: la fascinaci\u00f3n estadounidense por los sistemas de representaci\u00f3n que convierten la realidad en espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>La historia est\u00e1 inspirada en To Catch a Predator, programa con un \u00e9xito brutal de audiencia en la televisi\u00f3n estadounidense, en la cadena NBC, y de su famoso presentador Chris Hansen. El director construye una pel\u00edcula inc\u00f3moda y absorbente sobre la televisi\u00f3n como maquinaria de poder, de exhibici\u00f3n y, finalmente, de explotaci\u00f3n, pero hay algo que falla al recrear este caso concreto. Vayamos por partes: ese programa consist\u00eda en tender una trampa a hombres pederastas, a trav\u00e9s de internet y de unos actores que se hac\u00edan pasar por menores, y pillarlos in fraganti, con todas las c\u00e1maras para emitir esa grabaci\u00f3n en televisi\u00f3n. El procedimiento segu\u00eda una mec\u00e1nica muy elaborada: actores adultos o colaboradores se hac\u00edan pasar por adolescentes en chats, citaban a los sospechosos en una casa vigilada y, cuando estos llegaban, Hansen aparec\u00eda con registros impresos de sus mensajes para interrogarlos antes de la intervenci\u00f3n policial.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula muestra c\u00f3mo ese programa, concebido para exponer conductas criminales termina devorado por su propia l\u00f3gica televisiva: la necesidad de obtener im\u00e1genes cada vez m\u00e1s impactantes, audiencias m\u00e1s altas y una narrativa m\u00e1s extrema. Si al personaje le interesa menos el crimen que la puesta en escena del crimen, se puede decir lo mismo de Oppenheim, que acaba m\u00e1s centrado en el envoltorio y en el efectismo que en vislumbrar qu\u00e9 dice de nosotros como sociedad que existieran esos shows televisivos, que fueran lo m\u00e1s visto de la cadena, desbancando de la parrilla incluso a la serie Perdidos.<\/p>\n<p>Ambientada en 2006, con los atentados del 11 de septiembre todav\u00eda muy presentes, el director trata de mostrar c\u00f3mo ese clima de venganza, de odio, de tensi\u00f3n en la sociedad americana, despu\u00e9s del ataque y tras las invasiones de Irak y Afganist\u00e1n, tuvieron que ver en la conducta de los espectadores americanos y en que ese reality consiguiera el \u00e9xito que logr\u00f3. Un \u00e9xito que ha dejado consecuencias, no solo por esa tragedia final que se cuenta en el filme que implica a Bill Conradt, fiscal adjunto del condado de Rockwall; sino tambi\u00e9n porque ese tipo de programas han hecho que sea cada vez m\u00e1s dif\u00edcil distinguir lo real de sus representaciones. Han creado simulacros hasta del crimen. <\/p>\n<p>Robert Pattinson est\u00e1 solvente, evitando caer en representaci\u00f3n caricaturesca de Chris Hansen que ha contratado anuncios sobre s\u00ed mismo para emitirse en cines antes de la proyecci\u00f3n de este filme producido por A24. Pattinson, que tambi\u00e9n ha participado como productor, no lo interpreta como un villano ni como un h\u00e9roe moral, sino como alguien seducido por el \u00e9xito, al que le encantan que le reconozcan en los aviones y que tiene tambi\u00e9n sus secretos oscuros. Alguien que como la productora, interpretada por Merritt Wever, se convence de que lo que hace es por el bien de la sociedad, incluso poner en peligro a los actores que participaban en el show, como Skyler Gisondo. Phoebe Bridgers tambi\u00e9n aparece en la pel\u00edcula, al igual que Matthew Maher y Bokeem Woodbine. <\/p>\n<p>Oppenheim ha definido el proyecto como una especie de \u00abdocufantas\u00eda\u00bb, una mezcla de realidad y recreaci\u00f3n, pero eso contrasta con la apuesta por una atm\u00f3sfera surrealista. Los colores apagados, la fotograf\u00eda granulada y la sensaci\u00f3n constante de artificio de esos plat\u00f3s y casas donde esperan a los depredadores convierten todo en algo as\u00ed como un no lugar. De modo que la Am\u00e9rica de los 2000 aparece como un espacio suspendido entre el sensacionalismo televisivo y la paranoia moral. Una pena que &#8216;Primetime&#8217; caiga en el error de convertir una cr\u00edtica del espect\u00e1culo, que solo busca la fama, el reconocimiento y el dinero, en otro espect\u00e1culo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Venecia Preocupa que, en apenas cuatro d\u00edas de festival, ya podamos ver algunos tics que se repiten en&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":749466,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[133201,146,147,25,24,3931,176,18908,23259,28738,23,18853],"class_list":["post-749465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-entretenimiento","tag-83rd","tag-entertainment","tag-entretenimiento","tag-es","tag-espana","tag-festival","tag-film","tag-movie","tag-photocall","tag-posing","tag-spain","tag-venice"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/117219310336586918","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/749465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=749465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/749465\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/749466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=749465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=749465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=749465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}