{"id":750426,"date":"2026-09-06T07:02:15","date_gmt":"2026-09-06T07:02:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/750426\/"},"modified":"2026-09-06T07:02:15","modified_gmt":"2026-09-06T07:02:15","slug":"los-contrastes-de-ceuta-la-ciudad-cautiva-este-es-invasor-aqui-somos-muy-poquitos-nos-conocemos-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/750426\/","title":{"rendered":"Los contrastes de Ceuta, la ciudad cautiva: \u00abEste es invasor. Aqu\u00ed somos muy poquitos, nos conocemos todos\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>A las 11:45 de la ma\u00f1ana un hombre fornido, de unos cuarenta a\u00f1os, acompa\u00f1a a su hijo hasta la puerta de embarque D45 del Aeropuerto de M\u00e1laga. Alexis tiene 13 a\u00f1os. Canijo, de tez cal\u00f3, corte de pelo degradado futbolista, nariz afilada y ojos verdes. Mirada honda, aguda la voz. El padre le indica que al partido de f\u00fatbol que tiene previsto jugar en la tarde o va acompa\u00f1ado o no va. <b>\u00abTe lleva tu madre en coche, sino coges un taxi. Solo, ni se te ocurra\u00bb.<\/b> Se huele el miedo que desde hace m\u00e1s de un mes atraviesa a una ciudad espa\u00f1ola y cautiva al otro lado de la pen\u00ednsula, en el norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p>El mar de Albor\u00e1n parece una pasarela gris\u00e1cea que sobrevuela un helic\u00f3ptero azul marino con no poca dificultad: la niebla opaca el corto viaje. De pronto, el contorno de un istmo. Y el Puerto. Ondea la bandera de Espa\u00f1a. A la hora prevista, 12.30, se produce el aterrizaje y, minutos despu\u00e9s, se abren las puertas del helipuerto. La madre recibe a su hijo con un abrazo.<\/p>\n<p>Los dos acuerdan ir andando a casa, porque no hay taxis. Nunca tuvieron semejante nivel de demanda. \u00ab<b>Esto no tiene soluci\u00f3n, porque no cambian las leyes. Y ellos\u2026 Ellos no se van a ir\u00bb, lamenta la mujer.<\/b><\/p>\n<p>Primer contraste: avenidas, calles, carreteras; rotondas, parques, edificios; infraestructuras, comercios, franquicias; restaurantes y hoteles del primer mundo conviven con una poblaci\u00f3n deambulante del tercer mundo. Son los \u00abinvasores\u00bb que cruzaron la frontera de forma ilegal en el asalto masivo de fines de julio. Para los for\u00e1neos, cuesta distinguirlos de los ceut\u00edes: una sociedad multicultural en la que conviven en armon\u00eda cuatro religiones distintas. Cristianos, musulmanes, jud\u00edos e hind\u00faes.<\/p>\n<p>Los locales, con un ojo avizor, no titubean: \u00abEste es invasor\u00bb. La inc\u00f3gnita se resuelve r\u00e1pido. <b>\u00ab\u00bfC\u00f3mo no los vamos a distinguir si en Ceuta somos muy poquitos? Aqu\u00ed nos conocemos todos\u00bb<\/b>. Hay m\u00e1s variables: la taxonom\u00eda, el idioma, la compa\u00f1\u00eda. O la palmaria pobreza. Si hubiera un perfil medio, que no lo hay: en chanclas los pies, m\u00f3vil en mano, bandolera o ri\u00f1onera de hombro a cadera. Casi siempre en grupo de tres o cuatro. Varones los que m\u00e1s.<\/p>\n<p>Merodean las puertas de los supermercados, custodiados por militares o agentes de seguridad, tratan de enga\u00f1ar a los cajeros, toquetean todas sus teclas, por si acaso colapsan y escupen dinero. Hay quienes tienen tarjeta de cr\u00e9dito y logran sacar billetes. <b>Mendigan a los ceut\u00edes, que reaccionan de diversas maneras: unos sueltan la guita, otros los evitan y hay quienes, directamente, les piden que cojan el camino de vuelta a Marruecos para recobrar la truncada normalidad:<\/b> \u00ab\u00a1A tu pa\u00eds!\u00bb.<\/p>\n<p>Setecientos metros separan el Helipuerto de la plaza del Ayuntamiento. Un recorrido que se convierte en un escaparate de magreb\u00edes y, a ratos, subsaharianos Predominan los j\u00f3venes. Entre adolescentes y mayores de edad. Ninguno viejo. Contin\u00faan los contrastes: unos corpulentos, musculosos; otros fam\u00e9licos, desvalidos. Con pendientes y colgantes, vestidos con sudadera y pantal\u00f3n, en vaqueros, en ch\u00e1ndal; sin apenas ropa, con el torso al aire. <b>Desafiantes, retadores, rebeldes; socarrones y alegres, tristes y desamparados. No existe homogeneidad.<\/b><\/p>\n<p>Lo corroboran las autoridades, incapaces de dar con la cifra exacta de los que permanecen en un radio de 19 kil\u00f3metros cuadrados. El debate interminable de los datos comprende desde los 5.000 que enumer\u00f3 Pedro S\u00e1nchez y los 15.000 que calcula su colega de partido y vicepresidente de la Asamblea: el \u00abd\u00edscolo\u00bb Melchor Le\u00f3n.<\/p>\n<p>El c\u00f3mputo local, que tampoco es exacto, se hace a partir de los repartos de comida de entidades sociales y asociaciones vecinales, responsables en buena medida de evitar el temido estallido social. Salvo los centros de albergue \u2013con capacidad para unas 6.000 personas, afirm\u00f3 S\u00e1nchez\u2013, el Gobierno no se ocupa de la atenci\u00f3n del resto, que se encuentran en asentamientos ilegales, en la calle, escondidos en los montes o en barrios marginales, donde se ha disparado la econom\u00eda sumergida. <b>\u00abCada vez hay m\u00e1s alquileres. Gente que arrienda sin contrato su trastero o habitaciones para que se queden all\u00ed los inmigrantes. <\/b>Y los que ofrecen alojamiento gratis a cambio de que trabajen para ellos\u00bb, relata un agente de la Polic\u00eda Nacional a LA RAZ\u00d3N.<\/p>\n<p>En la playa del Trampol\u00edn, la Cruz Roja distribuye a diario 4.500 men\u00fas. Y, a veces, no llega a atender toda la demanda. Luna Blanca, entre las Naves del Tarajal, el barrio del Pr\u00edncipe y su propia carpa reparte 2.700 raciones. En Monte Hacho, una ONG cubre a 1.000 personas; 300 porciones van para las ni\u00f1as que se resguardan de posibles agresiones en un campamento situado en el barrio del Pr\u00edncipe y, finalmente, la asociaci\u00f3n Engloba y la fundaci\u00f3n Samu preparan 1.600 platos. El recuento: 10.150 comidas al d\u00eda.<\/p>\n<p>Al margen de los que se encuentran en el Centro Temporal de Inmigrantes y los espacios de acogida que han habilitado en las \u00faltimas semanas, sobre todo desde que se instaur\u00f3 un mando \u00fanico gubernamental: Loma Margarita, con 1.200 subsaharianos; Loma Colmenar, las naves del Tarajal, los Rosales, el Centro Ecuestre. Y los que vendr\u00e1n. En liza, el Puerto, donde hay un pulso entre el Gobierno central y el local. <b>\u00d3scar Puente ha ordenado imponer unas 1.000 plazas, pese a la resistencia de Juan Jes\u00fas Vivas. <\/b><\/p>\n<p>\u00abEstado de sitio\u00bb, comenta Cristina D\u00edaz, senadora del PP y responsable de comunicaci\u00f3n del partido en la ciudad aut\u00f3noma. Han pasado casi cuarenta d\u00edas y todav\u00eda le impacta la presencia policial y militar en cada esquina. En la puerta de la h\u00edpica, la imagen es la siguiente: medio centenar de mujeres con niqab o velo aguardan en tiendas de campa\u00f1a con el anhelo de hacerse con una plaza que les ofrezca lecho, comida y protecci\u00f3n. Aqu\u00ed se encuentran las mujeres y ni\u00f1as m\u00e1s vulnerables, tambi\u00e9n las que han sido v\u00edctimas de agresiones sexuales. Sucede igual en Loma Colmenar.<\/p>\n<p>Gonzalo Torrado, un ceut\u00ed de treinta a\u00f1os que trabaja como asesor pol\u00edtico en Madrid, pisa el freno de su coche para permitir que un grupo de magreb\u00edes cruce la carretera. <b>El embolsamiento que normalmente gestiona el Paso del Estrecho es ahora un campamento con tiendas militares en el que se producen conflictos y enfrentamientos diarios. <\/b>En la puerta, medio millar de ilegales sentados en el suelo se hacinan tras un cord\u00f3n policial durante horas y horas para hacerse con una pulsera que les permita entrar. Se pelean entre ellos. Los agentes se ven obligados a disolver el conato con disparos al aire.<\/p>\n<p><b>El dilema moral es: darles de comer para quitarles la tentaci\u00f3n de robar, o dejarles sin alimento y as\u00ed incentivar su retorno.<\/b> Por las calles del centro de la ciudad hay adolescentes que cada vez presentan un aspecto m\u00e1s preocupante. \u00abMuchos est\u00e1n m\u00e1s flacos que cuando llegaron\u00bb, reconoce con pesar<b> Kissy Chandiramani<\/b>, la consejera hind\u00fa de Hacienda. Hay un temor creciente a que la situaci\u00f3n explote por alg\u00fan lado. <b>Mabel Deu <\/b>es \u00abla condenada\u00bb.<\/p>\n<p>Bromea con un extraordinario sentido del humor sobre su situaci\u00f3n: un juzgado le impuso una pena de 9 a\u00f1os de inhabilitaci\u00f3n por \u00abprevaricaci\u00f3n\u00bb administrativa. En 2021, ella, en su condici\u00f3n de vicepresidenta ceut\u00ed y responsable de Menores, y la entonces delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, se encargaron de ejecutar la orden del Ministerio del Interior para expulsar a los menores que entraron en el asalto de mayo. Su precedente sirve de coartada al Gobierno para justificar la lentitud con la que se est\u00e1n los expedientes de retorno. <b>La \u00fanica salida que defiende Juan Jes\u00fas Vivas para recobrar la normalidad en una ciudad que lleva m\u00e1s de un mes sumida en las m\u00e1s completa anormalidad. <\/b>Y lo que queda por delante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A las 11:45 de la ma\u00f1ana un hombre fornido, de unos cuarenta a\u00f1os, acompa\u00f1a a su hijo hasta&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":750427,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[17,18,4486,126339,25,24,13,14,248,11,40209,125793,19,20,4485,9,10,15,16,2959,23,12,21,22],"class_list":["post-750426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-titulares","tag-breaking-news","tag-breakingnews","tag-ceuta","tag-ciudad-autonoma-de-ceuta","tag-es","tag-espana","tag-featured-news","tag-featurednews","tag-gobierno-de-espana","tag-headlines","tag-inmigracion-ilegal","tag-juan-jesus-vivas","tag-latest-news","tag-latestnews","tag-marruecos","tag-news","tag-noticias","tag-noticias-destacadas","tag-noticiasdestacadas","tag-pedro-sanchez","tag-spain","tag-titulares","tag-ultimas-noticias","tag-ultimasnoticias"],"share_on_mastodon":{"url":"https:\/\/pubeurope.com\/@es\/117222817306813846","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/750426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=750426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/750426\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/750427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=750426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=750426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=750426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}