{"id":77279,"date":"2025-08-28T06:08:07","date_gmt":"2025-08-28T06:08:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/77279\/"},"modified":"2025-08-28T06:08:07","modified_gmt":"2025-08-28T06:08:07","slug":"phnom-phen-y-la-banal-arquitectura-del-mal-por-raimon-portell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/77279\/","title":{"rendered":"Phnom Phen y la banal arquitectura del mal, por Raimon Portell"},"content":{"rendered":"<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Un antiguo instituto. Cuatro bloques casi id\u00e9nticos dispuestos formando una U: uno por lado y dos en la base. Arquitectura racionalista de mediados del siglo XX. En cada bloque, tres pisos, con una amplia galer\u00eda por la que se acceder\u00eda a las distintas clases. Envuelven un jard\u00edn con c\u00e9sped y palmeras, dividido en dos por un edificio donde podr\u00edamos situar la administraci\u00f3n o lo que fuese. Esto es Tuol Sleng, que se traducir\u00eda como \u201ccolina del \u00e1rbol de la estricnina\u201d. Su funci\u00f3n cambi\u00f3 en 1975.\u00a0<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">En abril de aquel a\u00f1o, los jemeres rojos hab\u00edan tomado Phnom Penh, la capital de <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/ocio\/viajes\/20191225\/472366939222\/camboya-guia-principiantes.html\" title=\"Gu\u00eda de Camboya para principiantes\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Camboya<\/a>. Decidieron entonces que hab\u00eda que desalojar las ciudades y enviar la poblaci\u00f3n al campo. Tambi\u00e9n eliminar el budismo, la econom\u00eda de mercado, la moneda y todo lo que se les antojase que tuviera connotaciones burguesas, como llevar gafas. Y aquel agosto, el antiguo instituto empezaba a funcionar como centro de tortura. Su denominaci\u00f3n: S-21. Hoy se pueden recorrer sus dependencias. Es un espacio de memoria.<\/p>\n<p>                <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-full-src=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/uploads\/2025\/08\/27\/68aed3626aa28.jpeg\" alt=\"Dentro del campo de tortura Tuol Sleng en  Phnom Pneh, Camboya\" width=\"449\" height=\"299\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/68aed3626aa28.jpeg\" class=\"lazy\"\/><\/p>\n<p class=\"caption-title \">Dentro del campo de tortura Tuol Sleng en  Phnom Pneh, Camboya<\/p>\n<p>                    ANZE SESTOVIC<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Una malla r\u00fastica de alambre espinoso cubre las galer\u00edas. Se puso para evitar que los presos saltasen y eludiesen as\u00ed las torturas que les esperaban. Un cartel anuncia en tres idiomas las normas que reg\u00edan el lugar. Entre otras, se prohib\u00eda gritar demasiado fuerte durante las sesiones de bastonazos y electrochoques. En las antiguas clases se encuentra detallado el proceder y el cometido del centro. Se actuaba sin entra\u00f1as, sin hacer distinci\u00f3n de edades, sexo o procedencia. Desde numerosos tablones nos observan los arrestados. Se los fotografiaba y se les hac\u00eda confesar cualquier cosa. Se calcula que pasaron por Tuol Sleng veinte mil personas. Apenas un pu\u00f1ado segu\u00eda con vida cuando, en 1979, el ej\u00e9rcito vietnamita entr\u00f3 en Camboya y derroc\u00f3 a los jemeres rojos.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">A quien le parezca que esto pas\u00f3 muy lejos, que no se apure: tenemos espacios de memoria m\u00e1s cerca. Y el miedo que da la memoria. Hasta los nazis la temieron. Eliminaron toda huella del campo de exterminio de Treblinka. Cuando lleg\u00f3 all\u00ed el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico, del complejo donde hab\u00edan asesinado a centenares de miles de personas no quedaba nada, solo una pradera con una granja acabada de armar en la que hasta hab\u00edan dispuesto a un granjero de ascendencia alemana. Es tarea de arque\u00f3logos determinar d\u00f3nde se ubicaron los distintos edificios. El visitante dispone de un museo y dos monumentos: el que rememora las v\u00edas de tren y un campo de estelas. Entre ellas, la dedicada al pedagogo Janusz Korczak, que no quiso abandonar a los ni\u00f1os del orfanato que dirig\u00eda.<\/p>\n<p>Y aquel agosto, el antiguo instituto empezaba a funcionar como centro de tortura. Su denominaci\u00f3n: S-21<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Lo que sent\u00ed en el S-21 no fue muy distinto de cuando visit\u00e9 Auschwitz. Tanto en un lugar como en el otro, siempre me ha resultado chocante lo banal, lo cotidiano que es la construcci\u00f3n del mal. No precisa casi nada: solo la fuerza de la voluntad. As\u00ed titul\u00f3 Leni Riefenstahl su pel\u00edcula de exaltaci\u00f3n nacionalsocialista. Sirve cualquier cosa. En Chile, por ejemplo, usaron el Estadio Nacional; en Argentina, la Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada. Hay ejemplos por todas partes. Basta con apartar unos pocos velos, mirar debajo de la alfombra. Y al visitarlos, pensar que esto es de lo que somos capaces.<\/p>\n<p data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\" class=\"paragraph\">Los primeros en ingresar en el S-21 fueron los sospechosos de colaborar con el r\u00e9gimen que los jemeres rojos hab\u00edan derrocado. Pronto, la paranoia del nuevo r\u00e9gimen llev\u00f3 a devorarse entre sus dirigentes y un buen n\u00famero de los verdugos engrosaron las filas de las v\u00edctimas. As\u00ed pueden girarse las tornas. Tambi\u00e9n hemos asistido al prodigio contrario: con c\u00e1lculo y disimulo, el verdugo se hace pasar por m\u00e1rtir. Su mentira est\u00e1 a la vista: basta con ver de qu\u00e9 lado caen las v\u00edctimas. As\u00ed somos, as\u00ed podemos ser. Quien insista en negarlo es que est\u00e1 dispuesto a repetirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un antiguo instituto. 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