{"id":81192,"date":"2025-08-30T02:02:10","date_gmt":"2025-08-30T02:02:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/81192\/"},"modified":"2025-08-30T02:02:10","modified_gmt":"2025-08-30T02:02:10","slug":"ceres-pudo-tener-las-condiciones-necesarias-para-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/81192\/","title":{"rendered":"Ceres pudo tener las condiciones necesarias para la vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Con sus 940 km de di\u00e1metro, Ceres es el mayor de los objetos del cintur\u00f3n de asteroides, el vasto anillo de rocas que se extiende entre las \u00f3rbitas de Marte y J\u00fapiter. Tanto es as\u00ed que, en agosto de 2006, cuando la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica Internacional  &#8230; aprob\u00f3 la nueva definici\u00f3n de planeta (la misma que &#8216;degrad\u00f3&#8217; a Plut\u00f3n), fue ascendido a la categor\u00eda de &#8216;planeta enano&#8217;, el \u00fanico que existe en el Sistema Solar interior.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Durante mucho tiempo, e igual que el resto de los asteroides, Ceres ha sido presentado como una simple reliquia congelada del Sistema Solar primitivo, parte del material que &#8216;sobr\u00f3&#8217; tras la formaci\u00f3n del Sol y sus planetas. En definitiva, un lugar tranquilo, sin vida y con pocas historias que contar.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero eso ha cambiado. Poco a poco, Ceres se ha ido revelando como algo m\u00e1s que una simple roca grande. Los cient\u00edficos creen, en efecto, que, de forma similar a la Tierra, internamente est\u00e1 dividido en capas: un n\u00facleo rocoso, un manto hecho de hielo y una corteza delgada y polvorienta bajo la cual podr\u00eda haber una gran cantidad de <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-descubren-ceres-podria-habitable-202108171356_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"agua en estado l\u00edquido\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">agua en estado l\u00edquido<\/a>. Se ha estimado que por lo menos una cuarta parte de su masa es hielo de agua. Y, por si fuera poco, Ceres hace gala, tambi\u00e9n, de una cierta actividad geol\u00f3gica, aunque no a gran escala.<\/p>\n<p>\nPosibilidad de vida\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Ahora, un nuevo estudio acaba de sugerir lo impensable: hace miles de millones de a\u00f1os, Ceres pudo haber albergado los ingredientes necesarios para sustentar vida microbiana.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/20150306\/abci-dawn-planeta-enano-ceres-201503061611.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"sonda Dawn\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">sonda Dawn<\/a>, de la NASA, ya revel\u00f3 hace tiempo que este mundo helado escond\u00eda <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/descubren-planeta-enano-ceres-realidad-mundo-oceanico-20241015113645-nt.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"gran cantidad de agua salada\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">gran cantidad de agua salada<\/a> bajo su superficie. Pero la nueva investigaci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1, y acaba de a\u00f1adir la &#8216;pieza&#8217; que le faltaba al puzzle de la habitabilidad: una fuente de energ\u00eda duradera que pudiera haber alimentado a microorganismos primitivos hace miles de millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El estudio, liderado por Samuel W. Courville, investigador de la Universidad Estatal de Arizona, y reci\u00e9n publicado en &#8216;<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.adt3283\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"Science Advances\" data-mrf-link=\"www.science.org\">Science Advances<\/a>&#8216;, pinta un panorama sorprendente: aunque hoy la superficie de Ceres es un p\u00e1ramo congelado, con temperaturas que se desploman hasta los -73\u00baC, en su juventud pudo haber sido un mundo muy diferente, con un interior lo suficientemente c\u00e1lido y din\u00e1mico como para sustentar la vida. Y lo m\u00e1s interesante es que el &#8216;motor&#8217; de este proceso no fue el mismo que impulsa a otros &#8216;mundos oce\u00e1nicos&#8217; de nuestro Sistema Solar, como las lunas de J\u00fapiter o Saturno.<\/p>\n<p>\nDiferente a Europa y Enc\u00e9lado\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">A menudo, cuando pensamos en lunas con <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-misteriosos-brillos-planeta-enano-ceres-apuntan-oceano-subterraneo-secreto-202008120122_noticia.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"oc\u00e9anos subterr\u00e1neos\" data-mrf-link=\"www.abc.es\">oc\u00e9anos subterr\u00e1neos<\/a>, como Europa o Enc\u00e9lado, la clave de su habitabilidad se encuentra en la llamada &#8216;fuerza de marea&#8217;. En el caso de Europa, la colosal gravedad de J\u00fapiter estira y comprime su interior de manera constante. El continuo roce interno genera calor, el suficiente para mantener l\u00edquido el oc\u00e9ano bajo su gruesa capa de hielo. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Pero Ceres no tiene un planeta gigante a su lado que lo &#8216;amase&#8217;. Su movimiento orbital es estable y no experimenta la misma fricci\u00f3n interna. \u00bfDe d\u00f3nde saca entonces la energ\u00eda? Los modelos inform\u00e1ticos del nuevo estudio revelan que la respuesta estaba en su propia naturaleza. Al igual que la Tierra y otros cuerpos rocosos, el n\u00facleo de Ceres contiene is\u00f3topos radiactivos, como el uranio, el torio o el potasio, que se desintegran lentamente con el tiempo. Este proceso natural, conocido como desintegraci\u00f3n radiactiva, libera una cantidad constante de calor, que en el caso de un Ceres joven, pudo haber sido suficiente para derretir el hielo y poner en marcha un ciclo de actividad hidrotermal. Actividad que habr\u00eda ayudado a liberar minerales y gases disueltos en el agua, creando un entorno qu\u00edmicamente rico, un aut\u00e9ntico caldo de cultivo para la vida.<\/p>\n<p>\nUn &#8216;fest\u00edn&#8217; qu\u00edmico\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Si realmente la vida hubiera surgido en Ceres, habr\u00eda necesitado tres elementos esenciales: agua, materia org\u00e1nica (mol\u00e9culas basadas en carbono) y una fuente de energ\u00eda. La misi\u00f3n Dawn, que explor\u00f3 el planeta enano entre 2015 y 2018, ya confirm\u00f3 la presencia de los dos primeros al detectar grandes dep\u00f3sitos de sales, lo que confirm\u00f3 la existencia de salmueras l\u00edquidas bajo la superficie. Y, para sorpresa de los cient\u00edficos, tambi\u00e9n hall\u00f3 materia org\u00e1nica. El rompecabezas estaba casi completo, pero faltaba la energ\u00eda.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Courville y su equipo han llenado ese vac\u00edo. La actividad hidrotermal, en efecto, habr\u00eda creado un desequilibrio qu\u00edmico entre los compuestos que ascend\u00edan del n\u00facleo rocoso y las aguas del oc\u00e9ano subterr\u00e1neo. En la Tierra, la vida ha encontrado la manera de aprovechar estos desequilibrios. Un ejemplo perfecto son las chimeneas hidrotermales que se alzan en el fondo de nuestros oc\u00e9anos, donde la vida bulle en la m\u00e1s completa oscuridad. Estos ecosistemas no dependen de la luz solar, sino que obtienen su energ\u00eda de las reacciones qu\u00edmicas entre el agua de mar y los fluidos calientes que emanan del interior del planeta. Fluidos que son, como los describe el propio Courville, un aut\u00e9ntico &#8216;buf\u00e9&#8217; para los microbios. \u00abCuando el agua caliente de las profundidades se mezcla con el oc\u00e9ano -explica el cient\u00edfico-, el resultado es a menudo un fest\u00edn de energ\u00eda qu\u00edmica para los microorganismos\u00bb. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">En este sentido, un hipot\u00e9tico oc\u00e9ano subterr\u00e1neo en Ceres habr\u00eda sido un entorno muy parecido al de las profundidades oce\u00e1nicas de la Tierra, un nicho de habitabilidad que no requiere de la cercan\u00eda de una estrella ni de un mundo gigante que lo &#8216;sacuda&#8217; continuamente. Un modelo que adem\u00e1s, seg\u00fan los investigadores, puede replicarse en innumerables mundos helados. Los cient\u00edficos calculan que este periodo de potencial habitabilidad en Ceres pudo haberse extendido durante un largo tiempo geol\u00f3gico, entre 500 y 2.000 millones de a\u00f1os despu\u00e9s de su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\nEl legado de la misi\u00f3n Dawn\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La misi\u00f3n Dawn, que la NASA dio por finalizada en 2018 cuando la sonda se qued\u00f3 sin combustible, ha dejado un legado de valor incalculable. Y a pesar de que los cient\u00edficos no han encontrado pruebas de que la vida existiera alguna vez en Ceres, el nuevo estudio obliga, como poco, a volver a evaluar los criterios con los que se calcula la habitabilidad en otros cuerpos similares. Muchas de las lunas heladas y planetas enanos del sistema solar exterior, que tienen un tama\u00f1o parecido a Ceres y carecen del beneficio del calor de marea podr\u00edan, de hecho, haber seguido un camino evolutivo similar. Y algunos de los sat\u00e9lites de Urano y Neptuno, o incluso de Plut\u00f3n, podr\u00edan haber albergado oc\u00e9anos temporales capaces de sustentar vida antes de enfriarse y convertirse en las bolas de hielo que vemos hoy.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">El trabajo de Courville y sus colegas, por lo tanto, ampl\u00eda el cat\u00e1logo de lugares potencialmente habitables, y nos ense\u00f1a que las fuentes de energ\u00eda que hacen posible la vida pueden ser mucho m\u00e1s variadas de lo que pens\u00e1bamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con sus 940 km de di\u00e1metro, Ceres es el mayor de los objetos del cintur\u00f3n de asteroides, el&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81193,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[28080,119,123,124,14795,25,24,5528,14405,117,121,122,5785,23,118,120,9162,2606],"class_list":{"0":"post-81192","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia-y-tecnologia","8":"tag-ceres","9":"tag-ciencia","10":"tag-ciencia-y-tecnologia","11":"tag-cienciaytecnologia","12":"tag-condiciones","13":"tag-es","14":"tag-espana","15":"tag-necesarias","16":"tag-pudo","17":"tag-science","18":"tag-science-and-technology","19":"tag-scienceandtechnology","20":"tag-sorpresa","21":"tag-spain","22":"tag-technology","23":"tag-tecnologia","24":"tag-tener","25":"tag-vida"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81192"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81192\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}