{"id":8297,"date":"2025-07-28T02:01:10","date_gmt":"2025-07-28T02:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/8297\/"},"modified":"2025-07-28T02:01:10","modified_gmt":"2025-07-28T02:01:10","slug":"puede-volver-a-pasar-manana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/8297\/","title":{"rendered":"\u00abPuede volver a pasar ma\u00f1ana\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"\">Entre el pl\u00e1stico blanco de los invernaderos que asedian <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/noticias\/el-ejido\/\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"El Ejido\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">El Ejido<\/a>, el muro de cal blanca resulta indistinguible, pero esa es la tapia del cementerio. Entrando, a la izquierda, abre una peque\u00f1a y fresca oficina con un acuario sin agua, una impresora y un  &#8230; sepulturero vestido de azul a\u00f1il que se llama Pedro y que teclea un nombre en el ordenador. \u00abA esa chica la enterramos aqu\u00ed; de eso estoy seguro\u00bb. Entonces, le cambia el gesto, satisfecho, y recorta la esquina de un folio en la que escribe un c\u00f3digo de letras y n\u00fameros que le sirve como el mapa de la tumba que buscamos. Andamos por entre un silencio de ocho mil y pico muertos que solo rompe el zumbido de una mosca gorda y verde que nos sobrevuela como un dron. De pronto, Pedro se detiene y extiende la mano.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abEsta es\u00bb, indica. Entre orqu\u00eddeas de pl\u00e1stico blanqueadas por el sol y el olvido se puede leer un nombre y una fecha: Encarnaci\u00f3n L\u00f3pez Rodr\u00edguez, 5 de febrero de 2000. \u00abAquellos d\u00edas pasaron muchas cosas\u00bb, dice Pedro, que habla en elipsis, amable y serio. Muchas cosas fueron los sucesos de El Ejido de hace 25 a\u00f1os cuya memoria ha vuelto a la vida a ra\u00edz de los enfrentamientos de Torre Pacheco y que supusieron una guerra en el pueblo entre nativos e inmigrantes, una ola de violencia que se sald\u00f3 con decenas de heridos, una cicatriz y una desconfianza que a\u00fan no se han curado. Sin Tik Tok, sin ultraderecha echando le\u00f1a al fuego, pas\u00f3 y nadie en el pueblo lo ha olvidado.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">-Pedro, \u00bfcree que se podr\u00eda repetir?<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">-Aquello fue una chispa que prendi\u00f3 porque hab\u00eda rescoldo. Ahora no hay chispa, pero el rescoldo sigue.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6225-U52084885154pbW-170x170@diario_abc.jpg\" class=\"voc-img\" width=\"170\" height=\"170\" alt=\"Imagen -  \u00abAquello fue muy feo. Ahora la mayor parte de los inmigrantes hace su vida tranquilamente\u00bb\"\/><\/p>\n<p class=\"voc-title\"> \u00abAquello fue muy feo. Ahora la mayor parte de los inmigrantes hace su vida tranquilamente\u00bb<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Todo estall\u00f3 el 5 de febrero despu\u00e9s de que Lesbir Fahim, un inmigrante irregular aquejado de problemas mentales, intentara robar un bolso a una chica en la calle profesor Matilla en la barriada de Santa Mar\u00eda del \u00c1guila. Cuando ella intent\u00f3 escapar, la apu\u00f1al\u00f3 en el h\u00edgado, el cuchillo alcanz\u00f3 un vaso y muri\u00f3 sin que los m\u00e9dicos pudieran hacer nada. \u00abEra d\u00eda de mercadillo -explica Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez (apellido ficticio)-, la plaza estaba llena de gente y rodeada de puestos donde vend\u00edan un poco de todo. Encarnaci\u00f3n, de 26 a\u00f1os, qued\u00f3 tendida en el suelo entre el gent\u00edo, la sangre y el espanto en un escenario que parece mentira, ahora que en esa plaza mujeres con pa\u00f1uelo empujan cochecitos y los ni\u00f1os de un campamento juegan con agua y cantan que \u00abEl Ian se ha &#8216;cagao&#8217; en el bote&#8217; el Colacao\u00bb. Nada hace prever la tensi\u00f3n, si acaso llama la atenci\u00f3n que, cuando el reportero se presenta y plantea la pregunta sobre aquellos sucesos, tres de los cuatro jubilados del banco se levantan y se van, y queda Jos\u00e9, solo ante la grabadora. Como si a\u00fan les doliera aquella cuchillada, como si a\u00fan sintieran verg\u00fcenza de lo que vino despu\u00e9s. \u00abAquello fue muy feo. Ahora est\u00e1n tranquilas las cosas. La mayor parte de los inmigrantes hace su vida sin dar problemas\u00bb.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6228-U31541818868VJg-170x170@diario_abc.jpg\" class=\"voc-img\" width=\"170\" height=\"170\" alt=\"Imagen - Fue terrible. Nos encerramos en casa porque pens\u00e1bamos que nos iban a matar\"\/><\/p>\n<p class=\"voc-title\">Fue terrible. Nos encerramos en casa porque pens\u00e1bamos que nos iban a matar<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Lo que vino despu\u00e9s fue la locura absoluta. Unos d\u00edas antes, el 22 de enero, Cherik Hadij, otro inmigrante irregular de tantos que trabajan en los invernaderos, mat\u00f3 a dos agricultores. A uno, le dio con una piedra y a otro, lo degoll\u00f3. En el funeral de Encarnaci\u00f3n, confundieron al subdelegado de Gobierno con un jefe de una ONG de acogida y en la trifulca le pegaron una paliza. Aquella noche y los dos d\u00edas siguientes se puso en marcha una cacer\u00eda al inmigrante. En el Bulevar de El Ejido, hoy jalonado de establecimientos de moda \u00e1rabe, locutorios y tiendas de m\u00f3viles, supermercados halal y un tejido comercial propiedad en su mayor parte de inmigrantes, cruzaron coches, los volcaron y los quemaron. Vecinos del pueblo, espoleados por otros de localidades vecinas, tomaron bates y latas de gasolina, apalearon, persiguieron y quemaron propiedades de otros inmigrantes sobre todo marroqu\u00edes. Malika MedhMedh, de Casablanca, casada con un espa\u00f1ol, recuerda aquel terror. <\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">\u00abNos encerramos en casa porque cre\u00edamos que nos iban a matar\u00bb, rememora en esa misma calle y asume que el ambiente es \u00abmejor\u00bb pero que \u00abcada vez que la hace un marroqu\u00ed pagamos todos por ellos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">All\u00e1, arriba de la calle, al mediod\u00eda, Mohammed Ezzinaoui El Hady, de 30 a\u00f1os, atiende en su supermercado Halal y admite que hay que distinguir entre un tipo inmigraci\u00f3n y otra. \u00abHay gente que viene a trabajar y otros, a hacer cosas malas. En la puerta de la tienda se sientan los chavales y molestan a todo el mundo. Muchas veces tengo que llamar a la polic\u00eda\u00bb. \u00bfQui\u00e9nes son esos chavales, d\u00f3nde encontrarlos? \u00bfY tan peligrosos son? Todos apuntan calle arriba, llegados a la calle Manolo Escobar, a la derecha. \u00abAh\u00ed los vas a ver\u00bb.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_6231-U70526464521auF-170x170@diario_abc.jpg\" class=\"voc-img\" width=\"170\" height=\"170\" alt=\"Imagen - Los zagales te l\u00edan, te intentan robar, te pegan. El ambiente es muy malo\"\/><\/p>\n<p class=\"voc-title\">Los zagales te l\u00edan, te intentan robar, te pegan. El ambiente es muy malo<\/p>\n<p>\nLos zagalones\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La loter\u00eda instant\u00e1nea que compra el reportero no lleva premio, pero no le importa porque es una excusa para hablar con Jaime And\u00fajar (apellido ficticio), que vende cupones en la calle. Jaime tiene reflejos y memoria y se r\u00ede socarr\u00f3n cuando el reportero se identifica, pues ya lo hab\u00eda calado. Por las pintas de forastero y por no saber de rascas, claro. Recuerda con nostalgia los tiempos de la primera inmigraci\u00f3n. \u00abHace 40 a\u00f1os lleg\u00f3 el primer africano. Se llamaba Sory y nos lo llev\u00e1bamos de marcha. Lig\u00e1bamos mucho cuando ven\u00eda \u00e9l\u00bb. Hoy, Jaime asegura que cuando llegan \u00ablos zagalones\u00bb, cierra la barraca y se va. \u00abTe l\u00edan, te intentan robar, te pegan. El ambiente es muy malo. Lo que pas\u00f3 hace 25 a\u00f1os se puede repetir ma\u00f1ana\u00bb. David Garc\u00eda acota el problema: \u00abNo son los inmigrantes: son los chicos, las segundas generaciones. Los oigo llegar por la calle con sus patinetes, van de chulos, metiendo bulla. Rompen los retrovisores de los coches, pegan a la gente, te meten un tir\u00f3n\u2026 Si les llamas la atenci\u00f3n, se te enfrentan\u00bb, admite.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_4758-U64034334211TGt-760x427@diario_abc.jpg\" class=\"voc-img\" width=\"760\" height=\"427\" alt=\"Tumba de Encarnaci\u00f3n L\u00f3pez (26 a\u00f1os), acuchillada el 5 de febrero de 2000 por un inmigrante irregular que quer\u00eda robarle. Fue el detonante de los enfrentamientos\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\"\/><\/p>\n<p>Tumba de Encarnaci\u00f3n L\u00f3pez (26 a\u00f1os), acuchillada el 5 de febrero de 2000 por un inmigrante irregular que quer\u00eda robarle. Fue el detonante de los enfrentamientos<\/p>\n<p>C. Apaolaza<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Calle arriba hay una frontera que no se puede ver, pero se siente con una claridad geom\u00e9trica, como si hubieran trazado en el suelo una raya de fuego. Si la cruzas, cambia el paisaje urbano: ojos enrojecidos, miradas aviesas y un muro de evasivas ante las preguntas. Comentarios a las espaldas, dos tipos siguiendo al reportero, c\u00e1lculos de peleas por el rabillo del ojo. En el callej\u00f3n junto al caf\u00e9 donde al periodista le toman las medidas, alguien ha arrojado un bolso gastado, probablemente robado. Es martes a mediod\u00eda y, perdida ya toda esperanza del frescor de por la ma\u00f1ana, la terraza a la sombra de la cafeter\u00eda est\u00e1 cuajada de hombres. Solamente una mujer, sentada en la puerta, escu\u00e1lida por los excesos de la droga, se sienta en el escal\u00f3n de la entrada, p\u00e1lida y delgada como un suspiro, como un Rubens inverso. Gustavo, que es panadero, de 47 a\u00f1os, peruano de nacimiento, vive en esa calle y admite que de noche \u00abno se puede salir. A partir de las siete de la tarde, \u00abla calle es suya. Venden droga, se pegan, roban, y si se te ocurre decir algo, te dan una paliza\u00bb.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Ante las preguntas del reportero, una pareja de veintea\u00f1eros escapa en patinete, pero uno de ellos da una clave: \u00abSi vuelve a pasar lo de entonces [los sucesos de hace 25 a\u00f1os] no vamos a correr porque ahora somos m\u00e1s que vosotros\u00bb. Y tiene raz\u00f3n. Si en el a\u00f1o 2000 los extranjeros representaban el 13% de la poblaci\u00f3n, ahora son el 32% y solo el 20% son marroqu\u00edes, la poblaci\u00f3n mayoritaria despu\u00e9s de la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">La amenaza de una pelea en la que los inmigrantes ganan, proclamada en la estela de un patinete el\u00e9ctrico, queda suspendida en un aire de perfume que sale de las tiendas, de especias y de humo de hach\u00eds con un punto de fuego lejano: de hoguera a punto de prender. Entonces, el reportero recuerda la profec\u00eda de David Garc\u00eda, el escalofr\u00edo de esos muchachos como ni\u00f1os ciclados, y la cuesti\u00f3n de las segundas generaciones. Jos\u00e9 Carlos Cabrera, experto en inmigraci\u00f3n \u00e1rabe, explica que El Ejido ha sido \u00abun laboratorio\u00bb. Si uno tira de hemeroteca, all\u00ed se prob\u00f3 de todo: montaron talleres de concienciaci\u00f3n sobre el racismo, programas de integraci\u00f3n y tomaron medidas leg\u00edtimas contra el chabolismo indecente en el que viv\u00edan los temporeros que trabajaban en la fruta. En este cuarto de siglo, El Ejido ha sido noticia en relaci\u00f3n a aquellos sucesos que lo persiguen como una maldici\u00f3n de hemeroteca: la delincuencia, el racismo y el s\u00edmbolo del ascenso de VOX (28%, segunda fuerza en las generales detr\u00e1s del PP con 44%) como consecuencia hipot\u00e9tica de la suma de todo lo anterior. Este es un municipio agr\u00edcola y en lugar de anunciar ofertas en los supermercados, en las vallas publicitarias hay anuncios de productos qu\u00edmicos contra el pulg\u00f3n y fertilizantes para los pepinos. Hablamos de una renta per capita baja en un municipio que no es pobre. El motor del milagro agr\u00edcola almeriense est\u00e1 cuajado de sucursales bancarias, tiene un Corte Ingl\u00e9s que no tiene Almer\u00eda y a principios de los 2000 llevaron a tocar a los Rolling, pero en algunos n\u00facleos los temporeros a\u00fan viven en chabolas.<\/p>\n<p>\nFalta de inclusi\u00f3n\n<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">Casi todas las noticias que hablan sobre las lecciones de El Ejido retratan la lucha contra el racismo de la parte de los espa\u00f1oles. Sigue funcionando el programa ERACIS que trabaja para mejorar condiciones e integraci\u00f3n en zonas desfavorecidas y hasta sacaron una pe\u00f1a de f\u00fatbol de extranjeros que se llamaba Ejido Multicolor, como un &#8216;Invictus&#8217; almeriense. Los resultados son dif\u00edciles de medir y no se comunican de parte del Ayuntamiento (PP) que ha declinado participar con una voz oficial en este reportaje pues \u00ablo que pas\u00f3 en Torre Pacheco no tiene nada que ver con El Ejido\u00bb, seg\u00fan fuentes municipales. Las noticias que aparecen en una b\u00fasqueda muy b\u00e1sica de los t\u00e9rminos <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/espana\/andalucia\/almeria\/muerto-herido-tras-apunalamiento-ejido-20250708082818-nts.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"\u00abDelincuencia y El Ejido\u00bb\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">\u00abDelincuencia y El Ejido\u00bb<\/a> no son esperanzadoras. La poblaci\u00f3n ha aumentado un 20% desde 2009 en un fen\u00f3meno de llenado similar al de Torre Pacheco. La asimilaci\u00f3n de toda esa masa no est\u00e1 resultando f\u00e1cil. Un estudio del Sindicato Unificado de Polic\u00eda admite que la criminalidad ha aumentado un 16,7% en el \u00faltimo a\u00f1o. Uno de los delitos que m\u00e1s ha crecido son las ri\u00f1as y lesiones que se han doblado desde 2019 y las agresiones sexuales que han aumentado un 30% en este mismo periodo. Seg\u00fan los polic\u00edas, para mantener el orden se necesitan 90 agentes m\u00e1s y el Ayuntamiento ha comunicado que va a instalar c\u00e1maras de vigilancia en 120 puntos del municipio para mejorar la seguridad en un municipio de 91.400 habitantes. As\u00ed visto, no parece un vergel de paz y convivencia.<\/p>\n<p class=\"voc-p\" style=\"\">M\u00e1s chicos vuelan por las aceras en patinete, silenciosos y vestidos de negro: parecen todos el mismo. Los &#8216;zagalones&#8217; est\u00e1n por todas partes. \u00abLa clave es la falta de inclusi\u00f3n de las nuevas generaciones por falta de una identidad com\u00fan. Las segundas y terceras generaciones se siguen sintiendo de fuera. La identidad es una bomba de relojer\u00eda\u00bb, retrata Cabrera. \u00abNo se hace inclusi\u00f3n con los <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/espana\/andalucia\/almeria\/ejido-pide-gobierno-cuenta-capacidad-acogida-crear-20250214133330-nts.html\" target=\"_self\" data-voc-vtm-id=\"in-text-traffic\" title=\"inmigrantes\" data-mrf-link=\"www.abc.es\" rel=\"nofollow noopener\">inmigrantes<\/a>: lo que se hace es almacenarlos. El trabajo ha servido para dejar el problema latente durante estos a\u00f1os, pero el descontento sigue ah\u00ed\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Entre el pl\u00e1stico blanco de los invernaderos que asedian El Ejido, el muro de cal blanca resulta indistinguible,&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8298,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[988,17,18,6350,25,24,13,14,11,19,20,2435,9,10,15,16,4797,789,23,12,21,22,865],"class_list":{"0":"post-8297","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-espana","8":"tag-anos","9":"tag-breaking-news","10":"tag-breakingnews","11":"tag-ejido","12":"tag-es","13":"tag-espana","14":"tag-featured-news","15":"tag-featurednews","16":"tag-headlines","17":"tag-latest-news","18":"tag-latestnews","19":"tag-manana","20":"tag-news","21":"tag-noticias","22":"tag-noticias-destacadas","23":"tag-noticiasdestacadas","24":"tag-pasar","25":"tag-puede","26":"tag-spain","27":"tag-titulares","28":"tag-ultimas-noticias","29":"tag-ultimasnoticias","30":"tag-volver"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8297"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8297\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}