{"id":84067,"date":"2025-08-31T13:39:12","date_gmt":"2025-08-31T13:39:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/84067\/"},"modified":"2025-08-31T13:39:12","modified_gmt":"2025-08-31T13:39:12","slug":"el-dia-que-conoci-a-van-morrison","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/84067\/","title":{"rendered":"El d\u00eda que conoc\u00ed a Van Morrison"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t\t<a data-redirect-url=\"https:\/\/letraslibres.com\/musica\/el-dia-que-conoci-a-van-morrison\/31\/08\/2025\/\" data-display-label=\"1\" data-show-count=\"0\" data-bookmark-label=\"A\u00d1ADIR A FAVORITOS\" data-bookmarked-label=\"Favoritos\" data-loggedin=\"0\" data-type=\"post\" data-object_id=\"148254\" class=\"cbxwpbkmarktrig  cbxwpbkmarktrig-button-addto ld-ext-left\" title=\"Bookmark This\" href=\"#\">A\u00d1ADIR A FAVORITOS<\/a> Please login to bookmark<a class=\"cbxwpbkmarkguesttrig_close\" role=\"button\" title=\"Click to close bookmark panel\/modal\" href=\"#\"><br \/>\nClose<\/a>\t\t\t\t\t<\/p>\n<p>Si uno sobrevuela Belfast podr\u00e1 ver kilom\u00e9tricas l\u00edneas de cemento que a\u00fan hoy siguen separando barrios cat\u00f3licos y protestantes de la capital de Irlanda del Norte. Y pese a que esos muros erigidos desde 1969 han perdido mucho de la funci\u00f3n que tuvieron anta\u00f1o, cuando los\u00a0Troubles, no son pocos los vecinos que dicen sentirse m\u00e1s seguros viviendo cerca de alguna de estas barreras que, en tiempos de cruento enfrentamiento civil, fueron bautizadas como muros de paz. En 2013 se propuso que en un plazo de diez a\u00f1os todos hubieran sido derribados, pero lo cierto es que a d\u00eda de hoy muchos persisten.<\/p>\n<p>Bloomfield es un barrio sin muros de paz. Es una zona de aplastante mayor\u00eda protestante, como todo el este de la ciudad, donde en los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado las Union Jacks flameaban orgullosas. Hab\u00eda cat\u00f3licos, claro, pero su n\u00famero era una an\u00e9cdota que no supon\u00eda amenaza alguna, y quiz\u00e1 por ello los vecinos m\u00e1s vetustos de la zona no recuerdan los grandes disturbios que s\u00ed eran el pan de cada d\u00eda en otros puntos de la ciudad no muy lejanos.<\/p>\n<p>Dentro de Bloomfield, Hyndford Street es una calle enladrillada, gris y anodina, con coches aparcados a ambos lados de la calzada y casas sin concesi\u00f3n alguna a la est\u00e9tica conocidas como\u00a0two-up two-down: dos habitaciones en la planta baja y dos dormitorios en la superior. Recorriendo Hyndford Street en direcci\u00f3n sureste, enfilando el final de la misma, se llega al n\u00famero 125, donde una peque\u00f1a placa de lat\u00f3n de sobriedad acorde a la calle recuerda que su vecino m\u00e1s ilustre vivi\u00f3\u00a0all\u00ed los primeros diecis\u00e9is a\u00f1os de su vida, entre 1945 y 1961.<\/p>\n<p>Hace hoy ochenta a\u00f1os, el 31 de agosto de 1945, apenas dos d\u00edas antes de la capitulaci\u00f3n de Jap\u00f3n, naci\u00f3 George Ivan Morrison, Van Morrison para la posteridad. De esos ocho decenios, m\u00e1s de seis los ha pasado escribiendo e interpretando m\u00fasica. Me gusta creer que Van Morrison le ha puesto banda sonora a mi vida. Cuando yo no descollaba m\u00e1s de seis palmos del suelo, en el Ford Fiesta blanco de mi padre sonaba con recurrencia un casete que inclu\u00eda dos canciones de Van:\u00a0Rolling Hills, una pieza breve que irremediablemente me pon\u00eda de buen humor, y\u00a0Piper at the Gates of Dawn,\u00a0un tema con referencias al cl\u00e1sico infantil de Kenneth Grahame\u00a0The Wind In The Willows, este m\u00e1s sosegado, m\u00e1s contenido, m\u00e1s ga\u00e9lico.\u00a0Yo a\u00fan no sab\u00eda que ese se\u00f1or que parec\u00eda cantar con una patata entera en la boca era Van Morrison, para eso faltaban a\u00fan unos pocos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los que all\u00e1 por los felices a\u00f1os 2005-2007 cont\u00e1bamos con alrededor de trece a\u00f1os empezamos a pedir como regalo de cumplea\u00f1os o de Navidad \u2013mis coet\u00e1neos no me dejar\u00e1n por mentiroso\u2013 un reproductor mp3 de los que permit\u00edan guardar unas trescientas canciones \u2013\u00a1y qu\u00e9 quer\u00eda hacer yo acaso con toda esa m\u00fasica! O parafraseando a Poncela: \u00bfhubo alguna vez trescientas canciones?\u2013. El caso es que mis deseos fueron concedidos, y un d\u00eda de Reyes recib\u00ed\u00a0\u00a0un flamante mp3 listo para llenarlo de m\u00fasica. Unos d\u00edas m\u00e1s tarde, en casa de mi t\u00eda, esta empez\u00f3 a hacer sonar en su ordenador unas melod\u00edas extra\u00f1as, hipn\u00f3ticas, de la que yo no me cansaba. Quer\u00eda m\u00e1s. Ponla otra vez. Pregunt\u00e9 a mi t\u00eda qui\u00e9n era, y no sorprender\u00e1 mucho que la respuesta fuera Van Morrison. Fue en ese momento exacto cuando arranc\u00f3 mi obsesi\u00f3n y tambi\u00e9n cuando perd\u00ed un tema de conversaci\u00f3n \u2013y no iba sobrado\u2013 con los amigos de clase, que no ten\u00edan precisamente en sus mp3 los\u00a0greatest hits\u00a0del Le\u00f3n de Belfast.<\/p>\n<p>No obstante, hab\u00eda que ir poco a poco. Igual que es suicida que un chaval de trece a\u00f1os se inicie en la literatura con\u00a0La broma infinita\u00a0de Foster Wallace (bien visto, nadie deber\u00eda iniciarse en la literatura con\u00a0La broma infinita, no importa la edad), tampoco es recomendable entrar en la obra de Van Morrison con los ocho temas de\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/4pG3bKkbmReDt5QTDn3JDz?si=2c8OS5DvQNWDBShcIHQigg\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Astral Weeks<\/a>,\u00a0pura improvisaci\u00f3n grabada en tres sesiones y sin partituras. De este \u00e1lbum de 1968 Elvis Costello dijo que era\u00a0\u201c\u00ab\u00a0\u201cel disco m\u00e1s aventurero realizado en el ambiente del rock, y realmente desde entonces no ha habido un disco que se haya realizado con tanta audacia\u201d. Lewis Merenstein, productor de este trabajo, reconoci\u00f3 que escuchando el comienzo de la\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/0vz4iTEfsp2lunsRJeMzjj?si=7c9a07082b524423\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">canci\u00f3n hom\u00f3nima<\/a>\u00a0rompi\u00f3 a llorar.\u00a0<\/p>\n<p>Mis primeros pasos como vanatic, ya digo, ten\u00edan que ser m\u00e1s digeribles. Recuerdo as\u00ed los nueve minutos de luminoso crescendo de\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/5vPEZlPVtDY12ElaOxGtSE?si=11a3fd5c75394290\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Take It Where You Find It<\/a>\u00a0(1978), el optimismo irredento que inunda varios temas de\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/073N0NCGBALGEQk4l0XEAS?si=2x6uja8zSuiSJdE8mmjfTg\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Into the Music<\/a> (1979), el turbulento\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/7E9haWDSpUIJjUHi8ZERIm?si=cyrDrRWPT3SqQBwivLC-Lg\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">The Healing Game<\/a>\u00a0(1997) o las notas de\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/7u3PjwksECVpCjOvTOCien?si=e45acc8192184462\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Days Like This<\/a>\u00a0(1995) que suenan en el coche de Melvin Udall en Mejor Imposible y hacen a este olvidar, o al menos aliviar durante unos minutos, las miserias de su trastorno obsesivo-compulsivo. Despu\u00e9s de ese aperitivo que entraba sin dificultad por los o\u00eddos se pod\u00eda aspirar a trabajos m\u00e1s complejos, como el Astral Weeks ya comentado, la nostalgia del hogar en\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/7qL9PQvwjQUP5uBjCAtGnq?si=K2i_i697Qvy9suXzybq83g\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Hymns to the Silence<\/a>\u00a0(1991), los devaneos espirituales new age un tanto err\u00e1ticos de\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/1TIVhQXQ4upsv8WT2eq7Tu?si=wHi8scfcSACVC0oMsH5Qbw\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Beautiful Vision<\/a>\u00a0(1982), el desparrame de blues en\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/1AbeMuKGtrYOUHOXNixJ3J?si=8y8eEwQQSoq31AVxDBsLSQ\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Too Long in Exile<\/a>\u00a0(1993) o el asc\u00e9tico\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/album\/0I3HnHvVTWonMqpUMMxQ4J?si=7xdEhqbdTG6qOR-q1yaPzw\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Common One<\/a>\u00a0(1980).<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como me convert\u00ed en un obseso de Van Morrison. Quise escuchar todo lo publicado, las rarezas, los bootlegs, los descartes, los conciertos que otros aquejados de esta misma fiebre sub\u00edan a YouTube con una calidad de imagen que convierte los partidos noventeros de Canal Plus codificados en una experiencia 4K. Tambi\u00e9n quise leer todo lo que se hab\u00eda escrito sobre \u00e9l: el\u00a0Viaje a Caledonia de\u00a0Isabel y Miguel L\u00f3pez\u00a0recientemente reeditado por S\u00edlex, la biograf\u00eda escrita por Eduardo Jord\u00e1 en la colecci\u00f3n Rock y Pop de C\u00e1tedra, el When That Rough God Goes Riding de Greil Marcus o el Can You Feel The Silence de Clinton Heylin. Lo he visto en directo cinco veces, la m\u00e1s reciente el pasado mes de junio (\u00a1y qu\u00e9 noche!): sus conciertos se siguen caracterizando por una puntualidad exquisita (esta \u00faltima vez, de hecho, empez\u00f3 cinco minutos antes de la hora, por lo que a m\u00e1s de uno lo pill\u00f3 aprovision\u00e1ndose de cerveza), noventa minutos de rigor, sus innegociables gafas oscuras, ni una palabra al p\u00fablico m\u00e1s que para pedir aplausos a su banda y despedida a la francesa: mientras sus m\u00fasicos se recrean en sus habilidades a los instrumentos, \u00e9l ya va camino al aeropuerto.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os Van Morrison se ha entregado a un ritmo de publicaci\u00f3n fren\u00e9tico \u2013trece \u00e1lbumes en diez a\u00f1os\u2013, donde en no pocas ocasiones la cantidad ha primado por encima de la calidad. No es que lo haya hecho mal, sino que el list\u00f3n estaba demasiado alto. Y es que mediados los a\u00f1os noventa \u2013la etapa de su carrera que m\u00e1s disfruto\u2013, Van Morrison se encontraba en estado de gloria. Cumplidos los cincuenta y aparentando cuando menos diez a\u00f1os m\u00e1s (una disonancia entre edad y aspecto que, a decir verdad, lo ha aquejado desde joven) y rodeado de m\u00fasicos de la talla de Pee Wee Ellis, Jonn Savannah, Brian Kennedy, Leo Green, Matthew Holland, Georgie Fame o Candy Dulfer, el de Belfast se desga\u00f1itaba con sus caracter\u00edsticos\u00a0blablablabla y\u00a0borborigmos, interpretaba\u00a0medleys\u00a0que se iban\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=9Zn30Rv5S0M\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">por encima de los veinte minutos<\/a>\u00a0e interactuaba (\u00a1a veces incluso riendo!) con el p\u00fablico, difuminando esa imagen merecida de hura\u00f1o que ha arrastrado siempre.<\/p>\n<p>El cr\u00edtico musical Greil Marcus dijo en una ocasi\u00f3n que \u00ab\u00a0\u00bbning\u00fan hombre blanco canta como Van Morrison\u201d.\u00a0Su rugido portentoso, unas veces atropellado y otras salm\u00f3dico \u2013y es impredecible cu\u00e1ndo le va a dar por uno u otro: ah\u00ed est\u00e1 el encanto de su directo\u2013 repite una serie de topos: mitol\u00f3gicos (<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/2jWbLwnhcKSp78KCpV8HNG?si=eebfb9d0d3c84ae7\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Caledonia<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/6iy7K7js9BJBSfUrrOmn2I?si=9056c21a42af41b4\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Avalon<\/a>), top\u00f3nimos de su Belfast natal (la escuela\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/3BCtumVtNpvSESEhJwR7s1?si=c528597de2574c7a\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Orangefield<\/a>, su\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/0yjEUzRIGdDt381UFx1zPL?si=d43b5396f36d4b0e\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Hyndford Street<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/7msn6OoGXrNOaBGvIH1eqT?si=904da901f8ed4e21\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Cyprus Avenue<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/1iK1nSsiRHLkoZX3fZ3Izh?si=9c82a3549bae44b7\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Connswater<\/a>) que, a fuerza de escucharlos cientos de veces, me hacen sentir que conozco la ciudad como la palma de mi mano \u2013algo similar me ocurre con Atenas leyendo los libros de Petros M\u00e1rkaris protagonizados por el comisario Jaritos\u2013. Tambi\u00e9n abundan las referencias literarias:\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/6f3Qzgm2d5xnyeLz6L6Er4?si=bf602aa6faa348c3\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Yeats<\/a>, Keats,\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/56qDCfKekPvEWJiZZ10vru?si=77762a79dccf484f\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Coleridge, Wordsworth<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/1EolKpN6Gz0y4g6d83yukF?si=f724b4702e994784\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Dylan Thomas<\/a>\u00a0o Eliot. Otro t\u00f3pico recurrente, el de la\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/4wRs7KqY38cjzQBbzR7m9P?si=0a0ce70bb3884dee\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">curaci\u00f3n<\/a>, est\u00e1 presente en varios t\u00edtulos de sus canciones. En este \u00faltimo caso el t\u00f3pico deviene verdad: lo cierto es que no importa cu\u00e1ntas veces escuche mi\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/3f4xfkz9ah8p9cRtrp0biq?si=f32d5eded8a64c1e\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">canci\u00f3n favorita<\/a>\u00a0(habr\u00e1n sido m\u00e1s de mil): con cada nueva reproducci\u00f3n, con cada rugido, la piel sigue eriz\u00e1ndose, entro en una suerte de trance, el alma se apacigua y, durante unos minutos, la sensaci\u00f3n es la misma que la de Melvin Udall: todo est\u00e1 bien.\u00a0<a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/intl-es\/track\/0vKCwe75ptPf8YJMmFvt2a?si=0aa87cdafe484cb8\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">Bendita obsesi\u00f3n<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A\u00d1ADIR A FAVORITOS Please login to bookmark Close Si uno sobrevuela Belfast podr\u00e1 ver kilom\u00e9tricas l\u00edneas de cemento&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":84068,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[146,147,25,24,10311,184,185,1273,23,31453],"class_list":{"0":"post-84067","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-musica","8":"tag-entertainment","9":"tag-entretenimiento","10":"tag-es","11":"tag-espana","12":"tag-irlanda-del-norte","13":"tag-music","14":"tag-musica","15":"tag-rock","16":"tag-spain","17":"tag-van-morrison"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84067\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}