{"id":84113,"date":"2025-08-31T14:10:10","date_gmt":"2025-08-31T14:10:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/84113\/"},"modified":"2025-08-31T14:10:10","modified_gmt":"2025-08-31T14:10:10","slug":"la-microbiota-intestinal-para-detectar-el-riesgo-de-alzheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/84113\/","title":{"rendered":"La microbiota intestinal para detectar el riesgo de alzh\u00e9imer"},"content":{"rendered":"<p>El alzh\u00e9imer representa entre el 60 y el 70% de los casos de demencia a nivel mundial y afecta a m\u00e1s de 50 millones de personas, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (<a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/dementia\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\"><strong>OMS<\/strong><\/a>). En este contexto, los investigadores decidieron estudiar si exist\u00edan\u00a0<strong>diferencias en la microbiota intestinal asociadas espec\u00edficamente al gen APOE4<\/strong>, conocido por aumentar significativamente el riesgo de alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>\u201cQuer\u00edamos comprobar si era posible\u00a0<strong>identificar se\u00f1ales tempranas relacionadas con el APOE4<\/strong>\u00a0en adultos sanos y j\u00f3venes, teniendo en cuenta las evidencias recientes que vinculan la microbiota intestinal con la salud cerebral\u201d, explica\u00a0<strong>Carlo Bressa<\/strong>, investigador del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ufv.es\/investigacion-ufv\/instituto-de-investigaciones-biosanitarias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow\"><strong>Instituto de Investigaciones Biosanitarias de la UFV<\/strong><\/a>\u00a0y coautor principal del estudio.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis incluy\u00f3 a 77 adultos sanos, de entre 18 y 48 a\u00f1os, con estilos de vida cuidadosamente controlados y genotipados para el gen APOE. Los resultados m\u00e1s llamativos mostraron que los portadores del alelo APOE4 ten\u00edan una reducci\u00f3n considerable \u2013hasta cinco veces menor\u2013 de bacterias del g\u00e9nero\u00a0<strong>Megamonas<\/strong>\u00a0y tambi\u00e9n una disminuci\u00f3n significativa del grupo bacteriano\u00a0<strong>Eubacterium brachy,\u00a0<\/strong>ambos implicados en la extracci\u00f3n energ\u00e9tica y la regulaci\u00f3n del tejido graso corporal.<\/p>\n<p><strong>Mar Larrosa,<\/strong>\u00a0investigadora principal del estudio en la Universidad Complutense de Madrid, se\u00f1ala: \u201cEstas diferencias microbiol\u00f3gicas podr\u00edan reflejar\u00a0<strong>adaptaciones metab\u00f3licas<\/strong>\u00a0tempranas relacionadas con el riesgo gen\u00e9tico de alzh\u00e9imer, que aparecen mucho antes de que existan s\u00edntomas o alteraciones cerebrales detectables\u201d.<\/p>\n<p><strong>Adaptaciones microbianas frente al estr\u00e9s oxidativo<\/strong><\/p>\n<p>El equipo tambi\u00e9n detect\u00f3 cambios importantes en las\u00a0<strong>funciones metab\u00f3licas<\/strong>\u00a0de estas bacterias. En concreto, observaron un incremento en las rutas bacterianas relacionadas con la producci\u00f3n de carotenoides, pigmentos con propiedades antioxidantes cuya concentraci\u00f3n suele ser m\u00e1s baja en los portadores del gen APOE4.<\/p>\n<p>Este cambio podr\u00eda interpretarse como una respuesta compensatoria al mayor estr\u00e9s oxidativo al que estas personas est\u00e1n predispuestas. Tambi\u00e9n detectaron un aumento en el metabolismo bacteriano de la trehalosa, un az\u00facar con\u00a0<strong>funci\u00f3n neuroprotectora<\/strong>, cuya mayor degradaci\u00f3n podr\u00eda reducir su disponibilidad en el organismo y afectar negativamente a la salud cerebral.<\/p>\n<p>Carlo Bressa matiza estos resultados explicando que \u201cel aumento en la producci\u00f3n de carotenoides podr\u00eda interpretarse como una adaptaci\u00f3n de la microbiota intestinal frente al mayor estr\u00e9s oxidativo que acompa\u00f1a al gen APOE4. Sin embargo, el aumento del metabolismo bacteriano de la trehalosa podr\u00eda disminuir su disponibilidad en el organismo, lo cual parad\u00f3jicamente reducir\u00eda su potencial neuroprotector y podr\u00eda tener un impacto negativo en la salud cerebral a largo plazo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un posible diagn\u00f3stico precoz y no invasivo<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s relevantes y prometedores del estudio es la posibilidad de utilizar estas diferencias microbianas como biomarcadores tempranos y no invasivos del riesgo de alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>\u201cEstos patrones espec\u00edficos en la microbiota intestinal podr\u00edan constituir\u00a0<strong>biomarcadores tempranos de riesgo en personas sanas, antes de que aparezcan los primeros s\u00edntomas neurol\u00f3gicos<\/strong>\u201d, se\u00f1ala Mar Larrosa.<\/p>\n<p>Asimismo, estos resultados abren posibles v\u00edas de prevenci\u00f3n personalizada, ya que conocer estos marcadores tempranos podr\u00eda facilitar\u00a0<strong>intervenciones diet\u00e9ticas espec\u00edficas o el uso dirigido de probi\u00f3ticos para modular favorablemente la microbiota\u00a0<\/strong>en personas con predisposici\u00f3n gen\u00e9tica al alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>No obstante, los expertos aclaran que es necesario validar estos hallazgos en cohortes m\u00e1s grandes y diversas antes de que puedan ser utilizados de manera efectiva en la cl\u00ednica.<\/p>\n<p><strong>El papel clave del intestino en la salud cerebral<\/strong><\/p>\n<p>Aunque estos resultados son prometedores, los investigadores insisten en que todav\u00eda queda mucho por entender. No se sabe con certeza si los cambios observados en la microbiota intestinal de los portadores del gen APOE4 son una causa directa del alzh\u00e9imer, una respuesta temprana del organismo o ambas cosas a la vez.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed est\u00e1 claro es que el intestino y sus microorganismos tienen un papel m\u00e1s importante del que se pensaba en la salud cerebral. Este estudio es un paso m\u00e1s en una l\u00ednea de investigaci\u00f3n que est\u00e1 ganando cada vez m\u00e1s fuerza: la que estudia c\u00f3mo\u00a0<strong>nuestra microbiota puede influir, a largo plazo, en el funcionamiento del cerebro<\/strong>.<\/p>\n<p>Por eso, el equipo investigador subraya la necesidad de seguir estudiando este fen\u00f3meno en grupos m\u00e1s amplios y diversos de personas, para comprobar si estas diferencias microbianas podr\u00edan usarse alg\u00fan d\u00eda como herramientas de diagn\u00f3stico precoz o como dianas para intervenciones preventivas.<\/p>\n<p>Mientras tanto,\u00a0<strong>cuidar la salud intestinal desde etapas tempranas\u00a0<\/strong>podr\u00eda convertirse en una de las claves para proteger el cerebro a lo largo de la vida.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo de referencia:<\/strong><\/p>\n<p>Bressa, C., Gonz\u00e1lez-Soltero, R., Tabone, M.\u00a0et al.\u00a0Exploring the relationship between APOE\u03b54 allele and gut microbiota composition and function in healthy adults.\u00a0AMB Expr\u00a0<strong>15<\/strong>, 77 (2025). https:\/\/doi.org\/10.1186\/s13568-025-01888-4<\/p>\n<p><strong>Fuente<\/strong>: UFV<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El alzh\u00e9imer representa entre el 60 y el 70% de los casos de demencia a nivel mundial y&hellip;\n","protected":false},"author":2,"featured_media":84114,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[3350,25,24,165,1020,166,23,31461],"class_list":{"0":"post-84113","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"tag-alzheimer","9":"tag-es","10":"tag-espana","11":"tag-health","12":"tag-microbiota-intestinal","13":"tag-salud","14":"tag-spain","15":"tag-universidad-francisco-de-vitoria"},"share_on_mastodon":{"url":"","error":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=84113"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/84113\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84114"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=84113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=84113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=84113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}