{"id":85025,"date":"2025-09-01T00:42:12","date_gmt":"2025-09-01T00:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/85025\/"},"modified":"2025-09-01T00:42:12","modified_gmt":"2025-09-01T00:42:12","slug":"la-tormenta-perfecta-para-el-desastre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.europesays.com\/es\/85025\/","title":{"rendered":"la tormenta perfecta para el desastre"},"content":{"rendered":"<p class=\"description\"><b>\u00a1\u00daLTIMA OPORTUNIDAD!<\/b> Suscr\u00edbete por solo 0,75\u20ac al mes a la revista National Geographic. <b>\u00a1Date prisa!<\/b><\/p>\n<p class=\"description\"><b>\u00a1NOVEDAD!<\/b> Ya disponible la edici\u00f3n especial <b>El cerebro infantil<\/b> de la colecci\u00f3n Los Secretos del Cerebro de National Geographic.<\/p>\n<p>Aunque pueda parecer una enfermedad de la \u00e9poca medieval, <strong>siguen d\u00e1ndose casos de peste bub\u00f3nica<\/strong> en algunos pa\u00edses de Norteam\u00e9rica y Asia. Esta enfermedad es consecuencia del contagio de <strong>Yersinia pestis<\/strong>, una bacteria identificada en 1894 por el bacteri\u00f3logo Alexander Yersin, del Instituto Pasteur.<\/p>\n<p>Esta bacteria tiene como reservorio las pulgas, es decir, <strong>se aloja en las pulgas de forma provisional hasta que puede pasar a otros animales<\/strong> o humanos cuando el insecto hemat\u00f3fago chupa la sangre de su v\u00edctima para alimentarse. Por este y otros motivos es aconsejable el uso de <strong>collares antipulgas<\/strong> en los animales dom\u00e9sticos, as\u00ed como reforzar la protecci\u00f3n mediante insecticidas cuando se les va a llevar a un lugar en el que puedan estar expuestos a pulgas.<\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/rutting-call_941edb55_250829140120_800x800.webp.webp\" alt=\"'Rutting call'\" class=\"image lazyload\"\/><\/p>\n<p>Cuando la pulga transmite Y. pestis, la bacteria <strong>coloniza los neutr\u00f3filos<\/strong> del hospedador, es decir, entra en el sistema de defensa que trata de acabar con ella y, as\u00ed, <strong>acaba en el sistema linf\u00e1tico del enfermo<\/strong>. Debido a la inflamaci\u00f3n, aparecen <strong>grandes bultos negros<\/strong> por el cuerpo del paciente, lo que, junto a la fiebre elevada, crea el cuadro conocido como <strong>peste bub\u00f3nica<\/strong>.<\/p>\n<p>Ahora bien, la bacteria tambi\u00e9n puede colonizar otros tejidos, como los pulmones, dando lugar a la <strong>peste neum\u00f3nica secundaria<\/strong>. En este punto, si no se trata, la bacteria puede <strong>acabar con la vida de la persona en 3 a 5 d\u00edas<\/strong> por una septicemia. Adem\u00e1s, en los casos de peste neum\u00f3nica, el animal o la persona enferma puede infectar a otra a trav\u00e9s de las got\u00edculas expectoradas mediante la respiraci\u00f3n y provocar m\u00e1s casos de peste neum\u00f3nica, por lo que se trata de una enfermedad muy peligrosa.<\/p>\n<p>En la actualidad la peste se puede curar con antibi\u00f3ticos, pero la rapidez del diagn\u00f3stico es clave para garantizar el \u00e9xito del tratamiento. Si no se trata, la enfermedad <strong>tiene una mortalidad asociada de un 60 %,<\/strong> mientras que, con los antibi\u00f3ticos, esta mortalidad se reduce a entorno al 10 %, lo que sigue siendo un n\u00famero muy elevado.<\/p>\n<p>La muerte negra<\/p>\n<p>Un triste ejemplo de la mortalidad provocada por esta bacteria la encontramos en lo que se denominar\u00eda en lat\u00edn como <strong>atra mors, <\/strong>la<strong> \u201cplaga terrible\u201d <\/strong>o la<strong> \u201cMuerte negra\u201d<\/strong>. Esta epidemia, que comenz\u00f3 en el a\u00f1o 1347 se estima que <strong>acab\u00f3 con la vida de entre 50 y 200 millones de personas<\/strong> en el viejo continente, casi un tercio de la poblaci\u00f3n. Existen registros de epidemias de peste bub\u00f3nica anteriores, como la Plaga de Justiniano (541 \u2013 750) y posteriores, (hasta el siglo XIX) que tambi\u00e9n fueron extremadamente letales, pero debido a su crudeza, esta es la m\u00e1s conocida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/inscripcion-funeraria-de-la-peste-justiniana_498eb010_250829100118_800x1199.webp.webp\" alt=\"Inscripci\u00f3n funeraria de la peste justiniana\" class=\"lazyload\" width=\"800\" height=\"1199\" data-aspectratio=\"800\/1199\"\/>&#13;Foto: Cabildo Catedral de C\u00f3rdoba<\/p>\n<p>Inscripci\u00f3n funeraria de la peste justiniana<\/p>\n<p>Respecto a su entrada en Europa, existen <strong>dos hip\u00f3tesis<\/strong> principales. La enfermedad es end\u00e9mica de Asia, por lo que es posible que la apertura de la <strong>Ruta de la Seda<\/strong>, adem\u00e1s de importar riquezas, pulgas infectadas con la peste fuesen polizones de los animales de carga, dom\u00e9sticos, o ratas que acompa\u00f1aban a las caravanas. La segunda, en cambio, habla de un <strong>cargamento de grano proveniente de Caffa, del Mar Negro<\/strong>, en el que ratas contaminadas con pulgas llegaron a Sicilia. De ah\u00ed, los roedores fueron expandi\u00e9ndose por la isla, acabaron cruzando a la pen\u00ednsula it\u00e1lica y encontraron las puertas abiertas en el resto de Europa.<\/p>\n<p>La tormenta perfecta para el desastre<\/p>\n<p>A partir de 1347 comenzaron los reportes de personas que desarrollaban bultos negros en axilas e ingles. Estos bultos, dolorosos al tacto, iban seguidos por llagas negras y fiebres muy intensas que debilitaban a la persona. La debilidad era tal que, <strong>a los 3 d\u00edas, hasta el 75% de las personas con s\u00edntomas fallec\u00edan sin que nadie pudiese hacer nada.<\/strong><\/p>\n<p>La letalidad de la enfermedad fue tal porque lleg\u00f3 en un momento especialmente cruento para Europa. Durante el siglo XIV, una serie de cambios en el clima provocaron una <strong>peque\u00f1a edad del hielo en el continente<\/strong>, con inviernos especialmente crudos, que derivaron en fuertes <strong>hambrunas<\/strong>. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de los recursos restantes se empleaban para alimentar los combates de la <strong>Guerra de los 100 a\u00f1os<\/strong> entre Inglaterra y Francia. Por otro lado, la presencia de ratas y otros animales que pod\u00edan alojar pulgas era muy habitual en los pueblos y urbes de la \u00e9poca y, al no conocer el m\u00e9todo de transmisi\u00f3n, tampoco pod\u00eda cortarse.<\/p>\n<p>De hecho, los estudiosos de la \u00e9poca asociaron la enfermedad con <strong>una pestilencia.<\/strong> Es decir, un contaminante del aire que entraba en el cuerpo y que acababa provocando los s\u00edntomas. Para combatir el aire, aconsejaban a la poblaci\u00f3n que llevase sustancias dulces o amargas, como flores, vinagres o inciensos cerca de la nariz.\u00a0<\/p>\n<p>&#13;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/cimex-lectularius_cb79163f_250529090820_800x800.webp.webp\" alt=\"Cimex lectularius\" class=\"image lazyload\"\/>Los m\u00e9dicos de la peste<\/p>\n<p>La tormenta perfecta resultante permiti\u00f3 que, <strong>en s\u00f3lo 5 a\u00f1os<\/strong>, la enfermedad acabara con entre <strong>20 y 30 millones de personas<\/strong>. El resto de la poblaci\u00f3n viv\u00eda sumida en el caos. Pueblos y ciudades cerraron accesos y, en el momento en el que a alguien se le detectaban los bultos, se le apartaba o desterraba y mucha de la poblaci\u00f3n hu\u00eda a otros asentamientos, lo que facilitaba la expansi\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\"   src=\"https:\/\/www.europesays.com\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/peste-negra_00000000_250829100242_800x1165.webp.webp\" alt=\"Peste Negra\" class=\"lazyload\" width=\"800\" height=\"1165\" data-aspectratio=\"800\/1165\"\/>&#13;WERNER FORMAN ARCHIVE \/ NATIONAL MUSEUM, PRAGUE \/ GTRES<\/p>\n<p>La Muerte estrangula a una v\u00edctima de la Peste Negra, de la colecci\u00f3n de tratados del Clementinum de Praga (Thomas von Stitny, 1376).<\/p>\n<p>En este desolador panorama apareci\u00f3 la figura del \u201cm\u00e9dico de la peste\u201d que, al contrario de la creencia popular, no llevaban m\u00e1scaras con largos picos en el siglo XIV. Concretamente, <strong>la primera vez que aparecen mencionados es en el siglo XVII<\/strong>, en el a\u00f1o 1619 por Charles de Lorme, que dice haber creado un traje para protegerse de la peste hecho con cuero de cabra. Por otro lado, los m\u00e9dicos de la peste <strong>no eran m\u00e9dicos al uso<\/strong>, sino que su funci\u00f3n consist\u00eda mayoritariamente en <strong>ofrecer consuelo y registrar el n\u00famero de fallecimientos<\/strong> en las poblaciones.<\/p>\n<p>Afortunadamente, en la actualidad el conocimiento de los m\u00e9todos de transmisi\u00f3n de pat\u00f3genos es mucho mayor que en la antig\u00fcedad y la vigilancia epidemiol\u00f3gica permite cortar los brotes de ra\u00edz en cuanto se detecta un \u00fanico caso. Aun as\u00ed, <strong>sigue siendo aconsejable protegerse contra pulgas (y otros insectos como las garrapatas por otras enfermedades) en salidas al campo<\/strong>, especialmente en zonas donde la enfermedad es end\u00e9mica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\u00a1\u00daLTIMA OPORTUNIDAD! Suscr\u00edbete por solo 0,75\u20ac al mes a la revista National Geographic. \u00a1Date prisa! \u00a1NOVEDAD! 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